martes, 27 de octubre de 2009

Sabino Fernández Campo

No hay nada mejor que consultar varios medios, para sacar luego conclusiones con los datos que da cada uno. Intereconomía cuenta algo que callan los demás, aunque lo saben todos. El diario El Mundo se hizo eco de un reportaje de la revista Oggi, en el que se relacionaba al Rey con cierta dama. El Rey preguntó y se le dijo: “Esto se ha publicado por indicación del general Sabino”.
Pablo Sebastián
desvela que su cese se debió a la delación de cierto medio. Son varios los que cuentan el modo en que se le comunicó el cese: en una comida con los reyes, Juan Carlos le dijo a Sofía: ¿sabes que Sabino nos deja? Se quedaron petrificados los dos, la Reina y el interesado.
Sabino Fernández Campo, según se desprende de tantas lecturas sobre su persona, como Jefe de la Casa Real española, no optó por lo fácil, diciéndole al Rey lo que éste quería oír, sino lo que pensaba que quería decirle. Cabe deducir, pues, que si duró tanto tiempo en esa función fue por su eficiente gestión. Eran tiempos muy difíciles y se necesitaba a alguien con prestigio entre los militares y de gran inteligencia.
Coinciden todos en afirmar que su actuación en el golpe de Estado fue decisiva. Pero en este punto cabría puntualizar que si Adolfo Suárez y el general Gutiérrez Mellado se hubiesen echado al suelo como todos los demás, a excepción de Santiago Carrillo, el golpe hubiera sido imparable, sin que fuera descartable ninguna catástrofe adicional.
Hay otra cuestión que también contribuyó al fracaso del golpe y es que los objetivos del general Armada y los del teniente coronel Tejero eran muy diferentes. Si Tejero llega a ceder a los deseos de Armada, el golpe hubiera podido triunfar, sobre todo a la vista de las insensateces que lo hicieron posible.
El silencio de Sabino Fernández Campo es otra muestra de su inteligencia. No es probable que lo supiera todo acerca del golpe, pero si hubiera contado todo lo que sabe, se podría haber armado otra buena. Si todos hubieran hecho lo que debían en los tiempos previos al golpe, éste no se hubiera producido. Para saber quiénes fueron los que sí hicieron lo que debían basta con ver sus reacciones cuando se produjo. Nos salvamos del desastre gracias a muy pocos.

2 comentarios:

Curaçao, una mujer cabreada dijo...

Evidentemente que Sabino Fdez.
era muy inteligente.
Mucho mas que el titular de este blog.
Si hubiéramos tenido al Vicente Torres como consejero del Juan Carlos, el desastre hubiera sido total.
Nadie hubiera pronunciado:
"ni está, ni se le espera"

¿Asi que de la Asociación de Escritores Valencianos?

juas, juas, juas. Seguro que ni chamulla el valenciano.
Ahora contesteme diciendo que le tengo "odio"

Curaçao, una mujer cabreada dijo...

Tu contraofensiva dialéctica es paupérrima, Vicens.
¿Puedo llamarte Vicens?
Porque, como escritor valenciano,
deberias usar ese patronímico.
Decepcionada me tienes, porque
Torres más altas han caído. Y la tuya no es precisamente erecta
Tú sigue defendiendo a Leona.
VAS BË, CHE