jueves, 10 de septiembre de 2009

Un católico de pacotilla

El que sigue es uno de los comentarios que se han puesto a un artículo en el que se habla de monseñor Uriarte. Hay que recalcar lo de monseñor, puesto que significa que tiene el respaldo de la Iglesia Católica.
http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/0909090402-a-monsenor-uriarte-le-preocup
Comentario de revísatelo
Sí, se te entiende pero tu pasión nubla tu vista. Monseñor es tan obispo de una diócesis como Rouco. Es sucesor de los apóstoles y se le debe, además de respeto, obediencia u obsequio religioso. Si se equivoca o no, no eres tú quien haya de juzgarlo, y menos desde la superficialidad desde lo que lo haces. Dices que dice uriarte y no dice lo que tú dices que dice. Decir que el diálogo es algo necesario es algo muy cristiano. Decir que no se torture, también. Y urarte, al igual que yo, sacerdote en aquel país, que quizá conozca algo del paño, sabe de primera mano que hay tortura. Una tortura, evidentemente, indenunciable, pues las fuerzas de seguridad se protegen y creen que es un medio más para sacar información, aunque para los cristianos católicos, sea inmoral. Oirte hablar así además de tu ignorancia y visceralidad hacia Uriarte, no muestra más que el tipo de persona que eres: prefieres la tortura como mal menor. Eres relativista moralmente y un católico de pacotilla, que dices un cosa y después otra. Revísatelo.
09.09.09 @ 17:20

El autor del comentario dice que es sacerdote y quizá sea cierto. Es cobarde, porque ataca sin identificarse y es propagador de ideas peregrinas, puesto que exige que se obedezca y se respete a alguien tan indigno como él, puesto que lanza insidias contra las fuerzas del orden, esas que arriesgan sus vidas para protegernos a los demás.
Dicen que monseñor Uriarte se va, pero es que ya no debería estar. Hace tiempo que debió ser destituido fulminantemente. Además de eso, él vino a sustituir a monseñor Setién, otro que tal, o sea que probablemente nombrarán a otro parecido. Los obispos suelen adecuarse, si no resulta del todo imposible, al medio en el que se desenvuelven.
Lo que ha dicho el monseñor es que el diálogo es el camino ineludible hacia la paz, frente a la tentación de solventar las sensibles diferencias políticas mediante la simple aplicación de la ley vigente. Y luego quieren que yo ponga la equis en la casilla de la Iglesia. ¿Hay que dialogar con todos los asesinos, monseñor, o sólo con los de ETA? En este caso, ¿podría explicar usted qué lazos le unen con los etarras? ¿Le parece mal que se aplique la legislación vigente?

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