domingo, 27 de mayo de 2012

El odio al PP

Siempre me he mostrado crítico con Rajoy, por haber dejado que Camps arruine a la Comunidad Valenciana, por haber dejado hacer en Bancaja y Caja Madrid, entre otras muchas cosas. Y ahora que estamos en el desastre no quiere meter a nadie en la cárcel. Tampoco he defendido a Zapatero, obviamente. He dicho varias veces también que llevo tiempo sin votar, porque estimo que nuestro sistema no es democrático.
Quizá sea conveniente hacer constar también que los españoles estamos más acostumbrados a vivir bajo absolutismos o dictaduras que en democracia y quizá sea esta la razón, o al menos una de las razones, por la que en España hay tan pocos demócratas y tantos sectarios dispuestos a perdonar a los suyos y condenar a los rivales.
Dicho todo lo anterior, creo que puedo afirmar que me parecen escandalosas las manifestaciones de odio en contra del PP. Cuestión distinta es que se critique lo que hace o deja de hacer de que se instigue el odio en su contra. Cuando Aznar tomó la desafortunadísima decisión de apoyar a Bush en la guerra contra Irak, se desató el odio contra el PP y el propio Aznar de una forma incontenible. Esto no ocurrió cuando Zapatero sacó las tropas de allí de mala manera, provocando el enojo de las demás naciones participantes, cosa que le costó muy cara a España. Tampoco ocurrió cuando Zapatero decidió ir a la guerra contra Libia, cosa que tampoco debió hacer, o volvió la espalda a los saharauis. Zapatero ha perdido la confianza de sus votantes, pero no sus simpatías.
Muchos políticos tienen la tentación de recurrir al odio, y no la resisten en la mayor parte de los cosas, como forma de aglutinar votos en su favor. No hay nada que una más que el odio a un enemigo común, de modo que el procedimiento es simple: basta con señalar un enemigo.
De este modo se llega al esperpento de que quienes odian al PP aceptan a Amaiur, o a Bildu, o a Sortu. Y no les da vergüenza.

2 comentarios:

El bibliotecario dijo...

El odio al PP es el odio a la clase que representa, se han ganado ese odio a pulso. Ahora se visten de populares pero en engañan a nadie, son antipopulares, esto es estan en contra del pueblo.
El PSOE suscitaba simpatias porque se suponia erroneamente que procedían del pueblo, pero no era así. Eran unos advenedizos, a lo que aspiraban es entrar en la oficialidad, despreciando tambien a la tropa.

Vicente Torres dijo...

Pues para ser bibliotecario ese exceso de visceralidad chirría un poco.