Evidentemente, a Sánchez hay que pararle los pies, porque no tiene freno ni medida, tampoco respeta nada y está dispuesto a cometer cualquier barbaridad con tal de conservar su cargo. Es decir, que tal y como está ahora la cosa conviene tener en cuenta todo lo que está en juego y las posibilidades que nos quedan de conservar algo de lo que hay. Es decir, lo que se perdió con Zapatero ya está francamente perdido, Con todos los presidentes hemos perdido algo, aunque ninguno lo reconoce pero lo de este es bastante peor.
Ahora Fernando de Rosa ha venido a explicar que las campañas que están vertiendo en contra de los jueces y fiscales socavan la fe del pueblo en las instituciones, aunque reconoce que las de justicia funcionan mejor, como bien saben Biedma y Peinado, y en cambio la fiscal está hecha unos zorros, como bien sabemos todos los que lo queremos saber. Esto último arranca ya desde el principio, puesto que Adolfo Suárez no se fiaba y no quiso conceder la independencia que se le pidió y ninguno de sus sucesores ha tenido la precaución de dársela. Lo apunto para no cargarle toda la culpa a una persona. Ahora tenemos que con Sánchez todo ha quedado abierto en canal y tampoco vamos a echarle toda la culpa, porque si alguno de sus antecesores hubiera hecho las cosas bien ahora no sería el presidente del gobierno.
Ya que estoy poniendo nombres es justo que ponga también el de Isabel Perelló, que está salvando la cara a los jueces, es decir que sin ella lo tendrían todo mucho más difícil. Ella ha dado luz al comunicado, aprobado por unanimidad, que ha dado pie a la intervención de Fernando de Rosa, es decir que estamos llegando a un punto que a Sánchez le parecerá cruel, pero a mí me parece fantástico.
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