He preferido poner el nombre del gabinete de abogados a pesar de que su proyección me parece estúpida, pero tal y como están las cosas en los juzgados hoy en día todo puede pasar. La persona querellada es Federico Jiménez Losantos, que quizá esté esperando muchas, todas del mismo lado, pero vamos a ver qué ocurre con este.
Me gusta como escribe, es una de las personas más cultas de España, y su sentido del humor es inagotable, pero luego han llegado estos otros que están dispuestos a querellarse con el lucero del alba, si se pone a tiro. Creo que el informe, más allá del agudo sentido del humor y de la sátira que arrastra siempre, o casi, no tiene vueltas para cogerlo, pero ahí está, en las manos de Susana Gisbert. Y ya que aparece ella quisiera recalcar que una de las necesidades de la justicia española es que los ciudadanos se puedan querellar con los jueces y los fiscales, lo cual contribuiría enormemente a la buena marcha de los juicios. Esto no lo he dicho precisamente por esta fiscal, sino que he aprovechado que ha aparecido por aquí como un aluvión, sin miedo a nada.
El autor del artículo es unos pocos años más joven que yo, por lo que pudo vivir las mismas emociones y aplaudir el nacimiento del movimiento gay, pero ahora todo ha cambiado. Si en aquel tiempo unos señores anhelaban ser reconocidos como tales en la actualidad, cuando todo se ha politizado y este colectivo ha pasado a ser enorme, son muchos los homosexuales que se niegan a ser a ser etiquetados únicamente por su tendencia sexual. Acaba el artículo atacando al PSOE, ese partido de diputeros y putañeros, ese partido de machotes que ha marginado a mujeres capaces en favor de prostitutas pagadas con dinero público. También arremete contra esos partidos socios del PSOE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario