El hecho de que haya sido un juez, lo haya hecho en una cadena pública y haya sido difundido al público por diversos medios, hace que esta solución sea tan difícil como cualquier otra. El Felón, lógicamente, insiste en hacer el mal, sobre todo para tener contento a Mohamed.
Habrá que decirlo pronto. El juez Villegas lo dice claro. Pero es que aparte de que la ley permite poner las barreras que dice, mucho más severas que las instaladas por el gobierno, tampoco cuesta nada volver a la ley que había antes. De todos modos, esta avalancha se podría haber evitado.
Las altas cancillerías de la UE se han puesto de acuerdo con más velocidad que en otras ocasiones. Fue nuestro líder particular quien insistió en que tuviera lugar, pues no soportaba verse excluido y pensó que lograría convencerlos muy pronto. Y no ha sido así, ni mucho menos. Muchas veces, cuando me fijo en sus reacciones ante los demás comprendo que se le atribuye un nivel de inteligencia muy superior al que realmente tiene. Pero es que al margen de esto, con España en llamas y el estruendo con Marruecos, se ha ido de vacaciones dejándonos una lista de canciones y garantizándose unos metros en el mar muy superiores a los que serían necesarios en Ceuta y Melilla.
El juez citado anteriormente desea evitar más asaltos, pero su cerebro está en la base de lo que piensa la mayoría de españoles, pero no en la de los socialistas que siguen sosteniendo al presidente, contra viento y marea. A los votantes de los demás partidos que lo apoyan más vale no decirles nada, porque para lo que iba a servir… Llegados a estos extremos siempre me da por pasarle la pregunta a Felipe González. ¿Seguro que esperaba que ningún líder socialista podría ir más lejos que él?