Con la cantidad de gente que está muriendo en Irán y aparece una multitud en el entierro de Jamenei, que fue hecho desaparecer sin que él pudiera imaginarse lo que le esperaba. Cambian de móviles, emplean otros más antiguos o más obsoletos, y de todos modos los judíos los pillan.
¿Dónde estará Mojtaba? Ni idea. Quizá todo el mundo, dentro de los potenciales de Irán, acaso sus heridas sean como parecieron, o quizá no tenga ya nada y esté como prisionero para evitar luchas por el poder. Cuando esté todo claro lo pueden decapitar y contar al mundo lo que les dé la gana.
Es curioso, por otra parte, que este régimen asesino, que ha sido juzgado y condenado en Estados Unidos, y unos ciudadanos iraníes, que actuaban siguiendo las órdenes de la República de Irán, tendrán que pasar en la cárcel estadounidense el tiempo asignado por los jueces. ¿Qué hicieron? Pues lo acostumbrado, intentar matar a Masih Alinadejad. Ella siempre está cambiándose de casa, y lo viene haciendo sin cerrar los ojos. Sabe lo que le espera. Una vez más, fallaron. Y hay tanta gente en Irán con el voto dispuesto para ellos.
Por otra parte, sigue el cuento con el estrecho de Ormuz, y sobre todo sabe que la política en los Estados Unidos, y también en muchos otros países del mundo, gira en torno a la democracia. Esto es, que los líderes tienen que someterse al sentir popular. Todos no lo hacen. Algunos siguen con su criterio y si han de caer lo hacen, pero son los menos. El caso es que Trump tiene problemas en Estados Unidos y al mismo tiempo parece que la situación de Netanyahu tampoco es muy potente. No obstante, lo que tenga que pasar, pasará. Si no enseguida, tampoco tardará mucho. Irán volverá a ser Persia.