Esos españoles que no pueden disimular su odio a España, y tampoco su incultura estúpida, dieron en criticar a Jesús Calleja. No tenían nada mejor que hacer que meterse con la bandera de España y con quien la había sacado allá en Cabo Cañaveral.
Podía haber contestado de varias maneras, una de ellas habría consistido en ignorar la felonía, no obstante recurrió a los buenos modales y le dio una lección de paso. Le vino a responder que muchos españoles han trabajado en esa nave, que la tecnología de fábrica es española y que Carlos García Galán, integrador del módulo Orión es ahora el director del proyecto más ambicioso de la NASA: construir una base en la luna. Por eso piensa que había que celebrarlo.
También yo soy simpatizante de Jesús Calleja y con respuestas como esa más todavía. Es un señor y el hecho de que lo sea no lo pone a salvo de los tontos, como se puede apreciar. Fue invitado para presenciar desde Cabo Cañaveral el despegue del Artemis II hacia las proximidades de la Luna, que además consolida la idea de una gran infraestructura en la que España viene desempeñando un gran papel. El objetivo es establecer una base en la Luna para poderla utilizar luego como trampolín hacia Marte.
Durante su estancia en la NASA inundó las redes, Instagram y X, con numerosos vídeos y comentarios, subrayando la importancia de la misión que iba a tener lugar y dando cuenta de los detalles con los que los astronautas se iban a encontrar. Ya había estado él mismo por las alturas en tiempos pasados, motivo por el que había sido invitado. Estaba en su papel y aprovechaba la gran cantidad de seguidores que tiene en redes para divulgar la proeza. Bien, pues con tanto material como había puesto a disposición del público fue atacado por la bandera.