Tengo la santísima suerte de no ver la televisión por lo que no pude seguir todas esas barbaridades dichas en un programa de la sexta. Quizá debería haberlo puesto en mayúsculas, pero es que no me apetece después de las atrocidades que acabo de leer. Cuando alguien sintoniza un canal de televisión, salvo que sea humorístico, ha de saber que lo que se va a decir es fruto de la investigación, que es totalmente cierto lo que se dice.
Pero es que ocurre que en esta cadena se inventan lo que quieren y pretenden sin más que nos lo creamos. Afirman que el cambio climático, que a estas horas ya tiene sitio en todas las mesas españolas, ha traído tres peces nuevos, y ocurre que son la galera, el rufo o el pez cinta. Y yo estoy acostumbrado a comer galeras desde antes de que naciera ese locutor, y también sabía de los otros dos, aunque no los comiera a diario. Entonces no era como ahora en el campo de las comunicaciones. El elemento que da el reportaje tampoco afina mucho al nombrar a los peces, puesto que al pargo le llama dorada. Acierta con la merluza, menos mal, y desconoce la historia del salmón, traído a casa por las artes noruegas de venta. Confundió a continuación la cabra y la gallineta, peces semejantes, pero francamente distintos.
Hay un sector periodístico que piensa que todo consiste en llenar páginas, aunque en ninguna de ellas diga una sola verdad, en el supuesto de que la mayoría de los lectores no se van a dar ni cuenta, ya que hoy, cuando la información es tan fácil de conseguir mucha gente ni lo intenta, realmente porque le da igual. En este sentido cabe preguntarse si le da igual que sea verdad o mentira lo que dice el artículo. ¿por qué lo lee?