Ha sido por las joyas que han descubierto en el interior de una de sus cajas, sobre las cuales no hay referencia en España. Veremos cómo se las puede arreglar, pero todo es muy confuso en el caso de este señor. Cuando ya se sabía que Maduro había hecho trampa en las elecciones él seguía traficando en ese país. Y sus hijas, a las que no podrá sacar ya del estercolero.
El juez ha sacado las joyas, quizá porque piensa que es el caso más fácil, o también que quitado de en medio habrá un follón menos que mirar. ¿Quién se podía imaginar que iban a estar dentro de esa caja? Es increíble lo que nos ha deparado la fortuna. Hay tres collares cuyos precios van de los 278 000 a los 220 000 y los 155 000 euros, puesto que estamos en Europa. Hay pulseras, pendientes, sortijas, brazaletes… Va a ser muy difícil que se pueda justificar alguna pertenencia sobre ellas y es que además él tendría que explicar de dónde ha sacado el dinero para poderlas comprar.
Es tremendo todo lo que ha aportado la joyería Ansorena, con el apoyo del Instituto Geológico Español, cumpliendo el encargo del juez Calama. Conviene recordar, no obstante, que una imputación judicial no equivale a una condena, no obstante hay muchos indicios sobre el particular, y hay mucha guasa. Es cuando Estados Unidos se ha metido por en medio cuando han empezado a aflorar estos y aquellos otros datos, que ya irán saliendo. Me parece, que en contra de lo que dicen los medios que voy leyendo, el caso va a disparar contra una gran cantidad de gente, porque aparte de las personas que van saliendo quedan otras en las que no vemos mensajes de condena o de escándalo, razón de más para considerarlas culpables.