Todo el mundo sabe que Maduro también forma parte del chavismo. Más ignorante y rudo que su predecesor y acaso por ello más bestia. Supongo que a Chávez no se le habrían escapado las maniobras de María Corina Machado, que no obstante pasaron desapercibidas para muchos. Sánchez, Zapatero, también Trump, aunque lo de este es por otro motivo.
El intento de Chávez, luego secundado por Maduro, tiene muy mala sombra. Pretender borrar un régimen corrupto mediante una dictadura despiadada es legar a los descendientes una vergüenza de la que nunca podrán desprenderse. Es cierto que los venezolanos se llevan la peor parte. Unos pueden vivir rodeados de oro, si no los pillan y se lo incautan, pero la memoria es toda suya y no se la pueden quitar. Los hijos de los ajusticiados, en cambio, tienen la memoria limpia. No es necesario que clamen venganza, pues esta no sirve para nada. Ahora bien, si consiguen que encarcelen a los asesinos llevan algo ganado. Los torturados, por su parte, saben que los responsables del régimen son infames y ni siquiera esperan que se les perdone. Hay gente dotada de un talento superior que bajo la tortura comprendió que el odio no le iba a servir para nada. Cada cual es lo que es.
Se está aproximando la hora de la libertad a Venezuela. María Corina Machado lleva años trabajando en esto y ha llegado el momento en que toda la nación está esperando su regreso. Ha de volver y el problema es saber dónde se meterá la actual casta política, si es que todavía no se ha ido cuando ella llegue. Son episodios difíciles de calcular. No hay más que ver como se están comportando los héroes iraníes con tal de no soportar el terror para entender que los venezolanos no van a ser menos. Espero que Delcy y compañía levanten el vuelo cuanto antes.