Pero no libremente, porque han podido salir, sino envidados por su país y con severas instrucciones, con amenazas para sus familiares. Y es que todas las cosas no las vemos, sino solo las que nos convienen. ¿Qué nos importa a nosotros cómo viven los cubanos? Eso de ‘viven’ es un eufemismo mediante el cual evitamos decir las cosas claramente.
Pero es que con todo hay españoles que hacen negocios en Cuba. Unos porque son comunistas y todo lo que haga el comunismo, siempre y cuando no se lo haga a ellos, les parece bien. Otros porque son empresarios y atisban la posibilidad de hacer negocio desde lejos. Saben que allí les ofrecen lo que necesitan, quizá porque se lo han dicho, acaso porque lo adivinan, y allá que se van con sus cosas. Los cubanos están muy bien vistos en España, pero el problema es que tenemos un Tribunal Constitucional cuya finalidad a estas alturas ya es absolutamente clara: perjudicar a los españoles. Uno de los grandes perjuicios causados, que no son pocos, fue la legalización de los comunistas. Es decir, en la Transición el partido comunista era eurocomunista y aquellos diputados eran mucho más inteligentes que los de ahora, cuyo estilo es el grito, el ruido y el acoso. No deberían estar en política, pero el caso es que están y molestan bastante. Habría que echarlos. Pues estos son algunos de los que hacen propaganda de Cuba, y también de la Venezuela de Chávez y Maduro. Han estado dando conferencias sobre derechos humanos en el Helicoide..
Otros muchos españoles viajan con frecuencia a Cuba por motivos más banales, que no voy a explicar, entre otras cosas porque no he estado viendo lo que hacen.
Ojalá España fuera un país serio, con convicciones morales y el ánimo de ayudar, o al menos animar, a quienes lo necesitan.