Supongo que es innecesario que avise de que no tengo ningún tipo de relación con la presidenta de los madrileños, pero prefiero decirlo no vaya a ser que aparezca algún cantamañanas contando lo contrario. Tampoco creo que ella conozca todas las sinvergonzonerías de nuestro sistema político de las que se aprovecha el Felón. Muchas de ellas están en la Constitución, pero hay otras que están en los alrededores, como el Tribunal Constitucional, sobrante, los pagos a los sindicatos, la colonización de los ministerios, el control de los intelectuales mediante las subvenciones a los medios, etcétera.
Si fuera lectora mía tendría más noticia de todo eso, pero no lo es. Además, debe de tener, como es costumbre, gente que le hace un recuento de noticias y tampoco creo que este personal gaste su tiempo conmigo. Así que por mi parte no tiene, o no debe de tener, información sobre el caso, pero la cuestión es que he pasado muchos apuntes sobre el particular. Tampoco tiene más importancia, pero basta con esto para imaginar que la idea ha surgido de su mente, porque tampoco he visto a muchos escribir sobre el particular. La comodidad que se ha establecido en el PP de Feijóo se ha transmutado a todo el país, y aquí estamos unos y otros contando los días que faltan para que caiga, pero cuando lo vaya a hacer, si es que lo hace, a lo mejor ya no quedamos ninguno. Y eso que yo estoy esperando que caiga desde el primer día, pero cada vez que parece que va a hacerlo surge una decepción. No voy a decir ahora que si este es gafe, o hay alguno que todavía lo es más, porque parece cosa de magia todo lo que ocurre.
Supongo que si Ayuso fuera la presidenta de su partido seguiría este mismo rumbo, pero con más énfasis.