jueves, 30 de abril de 2026

La vida es un regalo que no sabemos apreciar

 

Seis presos iraníes cantaron al unísono la misma canción. No aburriré con la letra, ni con ninguna otra cosa. Solo quiero añadir que quienes vivimos tan cómodamente en el mundo occidental no nos damos cuenta, ni lo sabemos apreciar. No es nuestra guerra, dijo Meloni. Pero no solo solo ella. Ya se ve que no hay ningún otro país apoyando Lo que pasará cuando nos demos cuenta… Por cierto, los seis ‘cantantes’ fueron ahorcados en diferentes días.

En el mundo occidental vivimos en la gloria disfrutando de una prosperidad que no nos hemos ganado. En todo caso, lo hicieron nuestros antecesores. El islamismo hace aguas, aunque no se vea, puesto que es incapaz de hacer algo por sí mismo, ha de utilizar las técnicas de los occidentales, pero, no obstante, acabará cayendo a plomo y sin red salvadora. También hacen aguas las dictaduras comunistas de las que tenemos noticia. Es imposible averiguar la verdad de China o Rusia. De Corea del Norte se adivina todo, sobre todo por la firmeza del muro de contención. Pero si de ahí pasamos a Irán la respuesta ya no deja dudas: las matanzas han convencido a todos. Para los iraníes la vida ya no tiene valor. No les merece la pena seguir vivos para pasar lo que están pasando. Las autoridades iraníes no se inquietan por ello. Saben que en cuanto aflojen un poco su sueño se habrá acabado. Son muchos y están bien repartidos por el país, lleno de colinas y reductos de difícil conquista. Haría mucha falta un ejército europeo apoyando las evoluciones. Esto ya los pondría más nerviosos. Es curioso que yo esté señalando cosas que no tendrán más remedio que hacerse más pronto que tarde. En Cuba, sin ir más lejos, la pelea ya está montada, pero claro que ahí no hace falta el ejército europeo.

Esos libros míos






No hay comentarios: