Es normal que cuando veo una noticia de estas recuerde a Mariam Suárez Illana, que vio la muerte por decisión propia. Le detectaron el cáncer cuando estaba embarazada y para poder tratarlo era imperativo que terminara su embarazo, a lo que ella dijo que no. Consiguió vivir once años más. Para los no españoles que leen esto aclararé que era la hija mayor de Adolfo Suárez.
Esto es bueno tenerlo presente cada vez que nos viene una noticia de ese caudal, generalmente demócrata, aunque también hay bastantes casos de gentes del partido republicano que lo apoyan. Haré hincapié en este asunto. Las gentes de izquierdas se tienen por más sensatas y proclives a fijarse en el bienestar del menor. Y sin embargo le niegan el derecho a la defensa, lo mandan al limbo y lo que sufra en el proceso abortivo no cuenta puesto que al no ser vivo es como si no hubiera resistido nada, puesto que no lo ha podido contar. Conviene tener en cuenta la hipótesis de Dios. Me refiero a la idea de Dios y no a otra cosa. Puede que exista y tal vez no. Pero esa idea de que todo el mundo estaba pendiente. Ahora, como ya no existe… Esa es la realidad para muchos. Y sin embargo no ha cambiado nada. La gente debería seguir teniendo miedo, por lo que pudiera ser. Hoy en día hay más medios anticonceptivos que nunca, se tiene mucha más información, se puede tener un embarazo como Dios manda, y no hay manera de que nadie cambie su situación, y cuando digo nadie es que es imposible que den su voto a torcer, el número de las abortistas es muy superior al de quienes no lo quieren. Ya hay diez estados que tienen esta norma y se puede aventurar, tal y como van las cosas, que el número irá creciendo.
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