jueves, 1 de enero de 2026

El pueblo iraní merece ser libre

 

He tomado el título de un comentario de Masih Alinejad, a través de la cual, principalmente, sigo las evoluciones de Irán, en donde una dictadura tan terrible como todas mantiene oprimida a la población. El personal se ha cansado y lleva unos días de huelga y no sabemos cuando parará. Porque si no remata le quedará mucho más tiempo de sufrir.

Esta es una lección para Europa, cuyos habitantes nos recreamos en fantasmadas, mientras que otras personas han de arriesgarlo todo para no ser pisoteadas. En Irán las señoras lo arriesgan todo, sus espaldas y sus vidas, como protesta por la humillante obligación que se les impone de ir totalmente tapadas. El islam está muerto desde que fue fundado y sobrevive gracias a la imposición y la autosugestión. No es posible que tanta gente cierre los oj0s a la realidad, a la riqueza en la que se mueven otros países y el atraso cultural que provocan sus creencias.

El caso es que mientras las mujeres de Irán arriesgan tanto, para no tener que taparse como mandan los dictadores de su país, las musulmanas que viven en España, que son innumerables, van tapadas desde la cabeza hasta los pies, e incluso intentan imponer sus dogmas y su infantilismo a la sociedad española, con la ayuda del gobierno, que esa es otra, tenemos un gobierno miserable y no hay modo de mandarlo al lugar en que debe estar, porque gracias a Sánchez, el Felón, nos hemos dado cuenta de que nuestra democracia no es tal, sino un simulacro con mala sombra.

El caso es que ahora deberían estar todos los países de Europa del lado de los ciudadanos iraníes y la realidad es que no es así. Todos estamos esperando que Trump lo resuelva todo, sin darnos cuenta de que el hombre a lo mejor no es tan santo como se le hace.

Esos libros míos