Mostrando entradas con la etiqueta Padre Batllori. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Padre Batllori. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de abril de 2018

¡Adiós, Cáritas, adiós!

Cáritas ha emitido una nota que comienza de este modo: «Con relación a la información publicada hoy en el diario digital OK Diario bajo el titular “Cáritas firma el manifiesto a favor del referéndum ilegal”, Cáritas Española señala lo siguiente:
1. Se trata de una información no veraz.»
La nota entera puede leerse siguiendo este enlace http://caritasdeleon.org/nota-informativa-ok-diario/
Por su parte, el principio de la nota del citado digital, que se puede leer en totalidad aquí https://okdiario.com/espana/2018/04/24/caritas-firma-manifiesto-favor-del-referendum-ilegal-2169709, es el siguiente: «Cáritas, asociación perteneciente a la Iglesia Católica, apoya el manifiesto de la independentista Plataforma por la Lengua’ para promover la imposición del catalán y que defiende el “derecho a votar”. Entre las entidades firmantes aparecen también los sindicatos CC.OO. y UGT, el Fútbol Club Barcelona, SOS Racismo, Fundesplai o la Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña.».
Por mi parte, y una vez leídas ambas notas, he tomado la decisión de no volver a destinar ni un céntimo a Cáritas, puesto que no quiero se use para financiar causas nacionalistas.
Hay que fijarse en que la nota con la que la asociación diocesana pretende desmentir la información vertida por Okdiario está redactada con un estilo que recuerda al de Setién, ese obispo tan poco grato a las víctimas del terrorismo, por las razones que todo el mundo sabe.
Apoya Cáritas a los nacionalistas en su empeño y lo hace con el peregrino argumento de que su finalidad. Pretenden hacer creer esos que la lengua española jamás se ha hablado en Cataluña. Quien imponer por las bravas ese invento de Pompeyo Fabra, que, como es de común dominio, porque lo explicaba el Padre Batllori, que tomó como base el infame e infecto dialecto barceloní. No termina ahí la cosa, puesto que como el vocabulario era tan pobre lo completó con las palabras más alejadas del español que pudo encontrar. Y con el resultado se intenta sustituir, en todos los lugares en que tienen mando, a la lengua española, la más hablada en todas partes.
Lo dicho: ¡Adiós, Cáritas, adiós!

sábado, 16 de diciembre de 2017

A vueltas con el dialecto catalán

Quienes hayan llamado por teléfono a alguna gran empresa catalana, pongamos La Caixa o Gas Natural, habrán tenido que escuchar dos locuciones, una en catalán y otra en español, en un intento por igualar el dialecto que el químico Pompeyo Fabra quiso convertir en lengua, hace cuatro días, como quien dice, con la española, que lleva siglos generando obras literarias de gran nivel.
Pero es que además, en la versión catalana de esa locución de bienvenida se percibe un aire de superioridad que desaparece cuando pasa al español, cuando el tono es mucho más educado y cordial.
Según explica el digital catalán más leído, dolcacataluña punto com, que pone de los nervios a los separatistas, J. Pla, el genial escritor catalán, no consideraba que Pompeyo Fabra tuviera muchos conocimientos lingüísticos, pero no era el único en pensar así. El Padre Batllori tampoco lo tenía en mucha estima.
Por si faltara poco, a esos inicios espurios hay que añadirles la cantidad de millones gastados en comprar voluntades, y ya se sabe que el dinero ablanda a los espíritus más fuertes y otros se dejan llevar por la corriente, de modo que personajes ilustres han caído en la ignominia de dar por ciertas cosas que no son.
Al dinero gastado en esto hay que añadir el ejército perfectamente adiestrado de catalanistas que de forma metódica han ido insuflando ‘su verdad revelada’ sobre la grandeza de la supuesta lengua catalana a lo ancho y lo largo del mundo. Un día se les va a desplomar el castillo de naipes y van a llorar como plañideras.
El nacionalismo es una enfermedad y la paranoia, con sus delirios de grandeza y sus manías persecutorias, no le es ajena. Esos delirios, que se perciben en cualquiera de los nacionalistas, les lleva a inventárselas cada vez más gordas y a creerse sus propios inventos, que entre otras cosas, consiste en apropiarse de lo que no es suyo.