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miércoles, 15 de enero de 2020

Gobierno de patanes

El Felón, también conocido como Pedro de la Preveyéndola, se aupó a la presidencia del gobierno para combatir la corrupción, pero, ¡ojo!, la del PP. Con ese fin, ha formado gobierno, pero lo ha hecho en plan cutre, o sea, abusando del gasto, haciendo filigranas para procurar la paridad y, como todo dictador que se precie, asegurándose de que el poder, que intentará que sea absoluto, quede en sus manos.
Dado el estilo cutre presente en el gobierno, no resulta extraño que se dé un concurso de patanes entre los ministros. Parece que lo va a ganar Iglesias, después de su posado, que tanto ha dado que hablar, y su entrada en el ministerio menospreciando a ‘los de abajo’ que le abrieron las puertas. Tampoco cabe descartar que sea precisamente Montero quien le dispute el título de Mayor Patán. Quienes se vean obligados a tratar con él, aunque sea de forma esporádica, y tengan algo de educación, estarán horrorizados. Distinto será el caso de los terroristas, como Otegui, o de los rufianes, como Rufián, con los que se entiende perfectamente.
En otro orden de cosas, uno de los degenerados que se han hecho con el poder en Cataluña, no recuerdo cual, le dijo al entonces presidente del gobierno: «no menosprecie la fuerza del pueblo catalán, señor Rajoy», sin darse cuenta de que él estaba menospreciando la fuerza de Estado, que es quien ampara a los ciudadanos que cumplen sus obligaciones como tales.
El Felón, ebrio de poder, también está menospreciando la fuerza del Estado, al intentar mangonearlo, burlarlo, prostituirlo y acobardarlo, quizá porque se sabe acompañado de lo peor de lo peor, seguro de su impunidad. Pero si entre los votantes de ERC, Bildu o Podemos, es difícil encontrar un átomo de bondad, sí que debería haberla entre algunos de los del PSOE. Más pronto que tarde, en algún momento, el Estado le tiene que dar una lección que no olvidará jamás. 

sábado, 30 de noviembre de 2019

El Rey, de nuevo, da la talla

Por parte de fuentes oficiosas, se ha transmitido la información de que el descarado que viene ocupando la Moncloa desde hace algún tiempo, con nefastas consecuencias, que pueden empeorar considerablemente, pretende enviar al Rey, otra vez, a un lejano país, pero SM no se va a dejar tomar el pelo https://casarealdeespana.es/2019/11/27/el-rey-se-planta-y-le-dice-no-a-sanchez/.
«Usted no es decente», le espetó Sánchez a Rajoy, presidente del gobierno en aquel momento, y a continuación, en lugar de esmerarse y tener una conducta ejemplar, lo que ha hecho es poner cada vez más alto el listón de la indecencia. ¡A indecente no le gana nadie!
El Rey demostró que sabe estar aquel famoso 3 de octubre, cuando desmontó una felonía del propio Sánchez, que el día anterior se había lanzado, metafóricamente, al cuello de Rajoy, y se vio obligado a volver a la senda constitucional.
Los degenerados vieron entonces que el Rey es un dique que protege a los españoles honrados y desde entonces insisten en desacreditarlo. Le tienen planteada una batalla en términos muy duros, sobre todo porque juegan sucio, muy sucio, y cualquier idea decente les resbala. En ese menester están personas de la calaña de Colau, Iglesias, Rufián, Montero, Otegui, Sastre, etc., todos ellos aliados o aspirantes a serlo de Sánchez. En ese nivel está España ahora mismo.
El caso es que lo que ha hecho Sánchez con el PSOE no debería ser legal. Ni los socialistas debieron haberle consentido que lo hiciera, ni debería estar permitido por las leyes. Habría que exigir a los partidos políticos que tuvieran un régimen de funcionamiento interno que impidiera el caudillismo. No puede ser que alguien, como es el caso de Sánchez, haga y deshaga a su antojo sin que nadie en el partido, pese a la incomodidad que generan sus actos, pueda pararle los pies. Los partidos deberían exigir a sus afiliados un nivel alto de calidad democrática.

lunes, 25 de noviembre de 2019

El caso Lady Crocs

Suelo dar un pequeño repaso a Twitter y suelo fijarme en cuentas de gentes relacionadas con la justicia, porque o bien tienen anécdotas muy graciosas que contar o hacen comentarios precisos sobre asuntos de su ámbito.
Cuando alguien elige un pseudónimo para aparecer en las redes, hay que respetarle su deseo, siempre y cuando no se sirva de él para insultar, mentir o llevar a cabo actitudes inapropiadas. Ciertas cosas hay que hacerlas a cara descubierta, como era costumbre en tiempos en que el honor y la decencia todavía no eran vistos como antiguallas.
En la actualidad, totalitarios de distinto pelaje han invadido las vías pública y política, y como consecuencia el honor y la decencia han sido arrinconados vilmente.
Quienes no se pliegan a sus deseos y, por tanto, no siguen sus consignas corren el riesgo de convertirse en objetivo de sus desmanes. Exactamente, es lo que le ha sucedido a Lady Crocs. Ella se defendió de este modo: "El mes pasado, un diputado de las Cortes Generales, un miembro del Poder Legislativo, me señaló. Obvió mi deseo de permanecer en el anonimato e indicó dónde ejerzo". Cabe añadir que el tal diputado es un auténtico rufián y que su costumbre es ofender a los demócratas.
Pero puesto que la gente infame ya no disimula esta condición, tuvo que volver a defenderse: Un mes después, un medio de comunicación financiado por la Generalitat de Cataluña y la de Valencia, correspondientes al Poder Ejecutivo, reveló mi identidad, expresó cuál es mi juzgado y publicó una imagen mía sin mi consentimiento”.
La civilización es otra cosa, y ya sabíamos que el gobierno regional catalán es ajeno a ella, pero que también lo sea el gobierno regional valenciano es una mala noticia, porque de quienes lo componen no se pueden esperar más trampas, manipulaciones, imposiciones y juego sucio. Gastar los impuestos de los valencianos en estas guarradas está muy feo y es corrupción.

martes, 24 de septiembre de 2019

La utilidad de Greta Thunberg

Dice que le han robado sus sueños y su niñez. Yo la llevaré a conocer niños a los que les han robado los sueños y la niñez. Y se los ha robado a conciencia y con conocimiento de causa la maldad humana.
Hay millones de niños en el mundo que pueden decir eso, a veces también a causa de alguna enfermedad, y han de callar.
No cabe duda de que esta Greta es una niñata, como si fuera un rufián cualquiera, un torra, un hombre de paz. El hecho de que haya conseguido llegar a la ONU a dar ese discurso con el que se burla todos demuestra que el cambio climático, además de lo que haya podido decir el secretario general, es un negocio. Casi se puede afirmar que, como suele ocurrir, quienes más contribuyen a que se dé, seguirán actuando exactamente igual. Y quienes menos culpa tenemos de que ocurra sufriremos alguna subida de impuestos, o un impuesto nuevo y específico, que irá a parar a través de alambicados caminos a algunos bolsillos particulares. Me refiero a las naciones que más contaminan y que seguirán contaminando igual.
Pero tienen suerte esos adalides de la lucha contra el cambio climático. Ha llegado hasta allí, a hacerse cargo de la situación y a explicar a los jóvenes el arte de la cuadratura del círculo, el gran Sánchez. Es grande porque seguramente ha conseguido que el Falcon no contamine, motivo por el cual lo utiliza a todas horas, incluso para ir al bar de la esquina dicen, para que lo vean y lo aplaudan y les explique los pecados de la derecha. También es grande, porque soplando desde Doñana, entre caña y caña, consigue apagar el fuego de Canarias, con lo cual luego, si acude a hacerse la foto, pues tiene todo el derecho.
Así que Greta que no llore tanto, porque lo tiene todo de cara, y hemos visto llorar con más fundamento. Y con menos también. A Irena Montera.


lunes, 9 de septiembre de 2019

Torra no cumplirá con su obligación

El presidente del gobierno regional catalán ha dicho que cumplirá con su obligación y eso no puede ser cierto en ninguno de los supuestos.
En el supuesto real, el citado Torra (otro que hace honor a su apellido), es el representante del Estado en Cataluña y en ningún momento se ha mostrado digno de ese cargo, sino que su comportamiento ha sido vil y lacerante para las personas honradas y sensatas; solo los sinvergüenzas y los insensatos pueden estar de acuerdo con él.
En el supuesto al que su mente retorcida y miserable alude, tampoco puede ser cierto, porque él, al igual que todos los separatistas catalanes de todos los tiempos, es un cobarde. Su vuelo es bajo, como el de las gallinas. Digamos que su estirpe es gallinácea, como la de ese que se ha ido a poner los huevos a Waterloo y se ampara en un abogado etarra.
Los separatismos van en contra de los vientos de la historia, incluso esos que han conseguido sus propósitos. A pesar de que Checoslovaquia y Yugoslavia pudieron ser naciones un tanto ficticias, no cabe duda de que los ciudadanos de ambas estarían mejor si siguieran unidas. Los casos de Quebec y de Escocia también son disparatados, a pesar de que puedan tener alguna base histórica. Nada saldrían ganando los habitantes de esas regiones si se separaran. Pero los promotores del desaguisado nunca se saltan la ley. Pueden ser torpes y egoístas, pero conservan un punto de civilización. Nada tiene que ver su actitud con la de los salvajes y cobardes catalanistas, en ninguno de los cuales cabe encontrar un átomo de gallardía, un destello de nobleza, un rasgo de honor. Los catalanistas están muy bien simbolizados por Rahola, Rufián, Tardá, Puigdemont, etcétera. Hay miserables para dar y tomar. 

martes, 13 de agosto de 2019

El alioli no es catalán

Lorenzo Millo fue un gastrónomo valenciano de tan acendrado catalanismo que si en la Gloria, en donde está desde hace algún tiempo, sigue dando la murga catalanista que tenía por costumbre deben de estar hartos de él.
Pues bien, este señor, en su obra ‘La Gastronomía de la Comunidad Valenciana’, tan obsequiosa con los catalanistas, escribió lo siguiente: «aun tratándose de un patrimonio compartido con catalanes, mallorquines y provenzales es el ‘allioli’ una salsa valenciana míresela por donde se la mire».
O sea que lo del prófugo gallináceo, también conocido como el Mocho, tratando de ligar el alioli, la salsa catalana por excelencia para los estómagos agradecidos que le fueron a acompañar es uno más de los infinitos desvaríos de los catalanistas. Desvarían, pero se van llenando la cartera.
Los catalanistas están acostumbrados a rapiñar todo lo que se les antoja, muy a menudo con la complacencia y aun complicidad de personas o instituciones que se presentan como serias, en el caso del alioli la RAE. Algunos hacen ostentación orgullosa de su condición de académicos, y si supiéramos el modo en que la han conseguido algunos nos partiríamos de risa.
El caso es que los catalanistas al apoderarse de lo que no es suyo, del Siglo de Oro Valenciano por ejemplo, se echan piedras contra su propio tejado, porque demuestran con ello que lo que es verdaderamente suyo les parece poco. Aparte de que las ínfulas nacionalistas son trasnochadas y no tienen sentido.
Para una persona normal, que viva de su trabajo y pague sus impuestos, el nacionalismo es una lacra, porque amenaza su modo de vida al desviar el discurrir de la política hacia senderos que amenazan su porvenir. Extrañamente, muchas de estas personas votan en contra de sus intereses.
Para Torra, Rufián, Rahola, Pujol…, sí que tiene sentido, porque esos viven del cuento. 

lunes, 5 de agosto de 2019

La crueldad de Cayetana con Sánchez

Se le hizo la siguiente pregunta: «¿De quién se fía más, o menos, de Sánchez o de Iglesias?». La respuesta fue: «El señor Iglesias se ha vuelto un revolucionario de salón. O de chalé. El señor Sánchez es un hombre sin escrúpulos. No sé si hay alguien en el mundo que se fíe de él. Quizá la señora Calvo, pero tampoco lo tengo claro».
Conviene detenerse en el punto en que nombra a Calvo. La única. Pero la interesada, la señora de Cabra, sabe que la utilizan en función de su desfachatez. Remarca cada vez más esta condición suya. O sea, que no se fía. Sabe que si se muestra un poco coherente y razonable su ministerio está en peligro.
La mención al coletas es meramente burocrática, es decir, desdeñosa. Si hubiera sido en público y Montero hubiera estado presente había derramado unas visibles lágrimas.
Parece ser que Álvarez de Toledo concede muchas entrevistas últimamente. Le leí una que le hizo una persona de su confianza, de donde resultó que ambas bajaron la guardia, dejaron traslucir un ambiente pijo y el titular fue lamentable y, lógicamente, muy criticable. De todos modos, no se puede negar el talento a ninguna de las dos, entrevistada y entrevistadora.
El resumen es que hay que recibir con optimismo el nombramiento de Álvarez de Toledo, porque al fin hay una persona que domina los conceptos en los órganos de decisión del PP. Harán bien todos los militantes del partido (e incluso los de los rivales) en fijarse en sus palabras y aprender de ellas. Al margen de aquel episodio en el que se fue del PP porque la iban a echar a consecuencia de unas maniobras suyas con Ciudadanos, hay que reconocer que sabe más que la mayoría de los políticos españoles, por no decir que todos.
Aburridos de tanto botarate como Rufián, Aitor el del tractor, o la tal Lastra, los ciudadanos estamos de enhorabuena con la llegada de Cayetana Álvarez de Toledo.


sábado, 27 de julio de 2019

Se equivoca Cristina Seguí

Fue insultada por ese profesional de la cosa que es Monedero y ella cometió el error de entrar al trapo. En ese terreno él tiene las de ganar, porque está en elemento, en su hábitat natural.
Y esperar que las autoproclamadas feministas pata negra salgan en su defensa por haber sufrido un ataque machista es una ingenuidad. Si alguien habla de las axilas de Irena Montera salen en tromba, pero a Cayetana Álvarez de Toledo, Inés Arrimadas o Cristina Seguí les pueden decir lo que sea que no se mueven.
A Monedero su apellido le va como anillo al dedo, igual que a Rufián. En cambio, lo de Montera creo que tiene que ver con el mundillo taurino, y aquí sí que parece que los hados que rigen estas cosas han hecho una travesura, porque esta Montera, al menos esta Montera, tiene buen corazón y detesta el maltrato a los animales, e incluso es capaz de simular unas lágrimas, que hay cosas que sabe hacer bien. De ahí que haya estado a punto de ser vicepresidenta. Puede aparentar buenos sentimientos y hacer como que llora si le hablan de toros, pero dice que a los Borbones hay que echarlos a los tiburones, o amenaza a los Reyes con la guillotina. O sea, que se toma recesos en lo de aparentar santidad.
Cristina Seguí no debería darse por enterada cuando alguno de esos la insulta, ni tampoco si lo hace Monedero, porque él sabe que hay gente a la que le gusta eso y al complacerla consigue que lo llamen a más programas, porque hace aumentar la audiencia, y eso le permite ir metiendo monedas en la hucha, digo en el monedero.
Lo que más le puede doler a ese cursi, adorador de Chávez (un Orinoco de lágrimas) es la indiferencia, que no se le dé importancia, que sus diatribas no consigan ofender.