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jueves, 7 de abril de 2011

Contra la homofobia

Todo comenzó cuando hice notar a la autora que el texto siguiente, escrito por ella, es homófobo: “Guido Westerwelle es un buen político y una excelente persona. No es un gay, es simplemente un hombre que tiene esa tendencia homosexual (una sra. de la limpieza que conoce a la familia, nótese en Bonn, todo el mundo se conoce, me explicó cuáles habrían sido las causas que lo llevaron a la homosexualidad durante su adolescencia... pero este ya es otro tema) “.
Ni corta ni perezosa, en lugar de reconocer la falta de respeto de este texto hacia los homosexuales, me situó frente a un grupo claramente homófobo, inequívocamente atroz. He aquí algunas de las perlas con que estas otras mujeres pusieron de manifiesto la bestialidad con que afrontaron la cuestión:
Cual es el problema en ser homofóbico? es que acaso hay que tratarlos con "delicadeza" porque ellos son quienes? no me jodan, que se metan en un hueco y no salgan, los normales somos mayoría y no tenemos que ver ni padecer por unos aberrados y desviados. Los gays son bipolares y además tienen tendencias criminales precisamente por su desviación, comprobado por los cientificos policiales que estudian perfiles de criminales. Si, no los quiero ni son mis amigos.
A mi me parece que peor que la homofobia es la fobia al homofóbico”.
"M. entiendo el punto, lei el articulo y eso entendi, y esa cierto los varones normales no votarian por un homosexual"
Fue entonces, cuando enfrentado a ese grupo de mujeres carentes de valores humanos comprendí algunas de las actitudes públicas más criticadas de los homosexuales. Las actitudes irracionales a las que han de enfrentarse a menudo, aun en nuestros días hacen comprensible que surja la rabia en ellos.
Lo curioso del caso es que la autora del blog presume de su ferviente catolicismo y pone el énfasis en muchas noticias que tienen que ver con el papa y el clero. Pero a la vista de su recién por mí descubierta brutalidad resulta evidente que el fervor no lo tiene en la religiosidad, sino en la hipocresía. Pobres de aquellos que caen en sus redes y tratan de entablar alguna discusión con ella. Más vale no perder el tiempo.


'En busca del Tesoro de Kola'

'El espíritu del último verano'

'Perdurablemente anfetamínico'


sábado, 23 de junio de 2007

La conversión de Blair

Quizá Blair se convierta al catolicismo, en cuanto sea posible. No sería extraño que ocurriera puesto que su mujer y sus cuatro hijos son católicos. Lo que resulta paradójico o difícilmente comprensible es que una persona no pueda elegir libremente la religión que prefiere. Las creencias religiosas pertenecen al ámbito de lo privado y a mí me parece dudoso que deban exteriorizarse, puesto que a menudo quienes tienen a Dios continuamente en la boca resultan los menos caritativos y los más egoístas. Y en quienes llevan sus creencias religiosas de modo más discreto, en el caso de que las tengan, se observan las reacciones más abnegadas, la mejor disposición para la ayuda. La cuestión es que si Blair finalmente se convierte al catolicismo, dará a pensar que quizá hubiera deseado hacerlo algunos años antes. Acude con su esposa y sus hijos a las misas católicas semanalmente por lo que es muy probable que sea así. Pero ocurre que, como primer ministro, interviene en el nombramiento de obispos de la Iglesia de Inglaterra y si se hubiera convertido entrarían en conflicto ambas religiones. También produce estupor entre quienes tienen inquietudes religiosas que dos organizaciones religiosas como las Iglesias católica y anglicana, que propugnan la salvación de sus fieles no sean capaces de lograr el acuerdo entre sí. Si ambas buscan fomentar la bondad entre las personas, deberían ser capaces de encontrar la suficiente entre ellas mismas para colaborar estrechamente y acabar logrando la unión entre ambas. De momento, lo que ocurre es que la política de un país de gran tradición democrática, como es el Reino Unido, impide la libertad religiosa al primero de sus líderes. Es una incongruencia tan grande como el hecho de que los obispos sean nombrados por las autoridades civiles. El Reino Unido logra convivir con sus contradicciones, entre las que se encuentra el mantenimiento de la Colonia de Gibraltar en pleno siglo XXI, que es otro de los fracasos de Blair, puesto que no ha logrado resolverlo, aunque se hable menos de éste que del de Irak. ¿Qué papel desempeñan en Blair sus creencias religiosas en ambos casos?