jueves, 7 de enero de 2021

Otro triunfo de Felipe VI

 

Todos los ministros de Zapatero deberían estar avergonzados una vez que éste, ya sin disimulos de ningún tipo, se mostrado como mayordomo de Maduro, el sanguinario dictador venezolano. Pero todos, sin que falle ninguno, parecen pensar que la vergüenza es un invento que no sirve para nada. Sí, deben de pensar que es un invento de alguien que se aburría.

Entre estos está la ministra Robles, que lejos de tener ese sentimiento propio de las almas nobles, se pavonea satisfecha de la autoridad que ostenta, que, en ningún caso es moral. Porque a la vergüenza de haber formado parte de aquel gobierno hay que añadir la de formar parte del actual, apoyado por terroristas, delincuentes y boliviaranos.

Aparte de que no conocen la vergüenza, o no le encuentran utilidad, o quizá por ello, estos del gobierno son zafios y cometen groseros errores de cálculo. No se enteran de que cada vez que intentan afrontar a SM el Rey lo que hacen es darle motivos para el lucimiento, porque tiene mucha más clase y elegancia que todos ellos juntos.

El histerismo de Robles, en la Pascua Militar, con su cateta alusión a un episodio sin importancia ni interés, al lado de la sobriedad y saber estar del mejor garante de la democracia y del bienestar de los españoles, queda en ridículo. Una vez más, esta señora ha venido a demostrar que no está preparada para las altas funciones que se le han encomendado. Debería buscar otra ocupación, más de acuerdo con su valía, porque los impuestos que pagan los españoles merece ser bien gastado. Claro que si se compara con los demás integrantes del gobierno sale bien parada, pero la cuestión no es esa, sino si el nivel del gobierno es el mismo que el de la media de los españoles, lo cual sería horrible.

Entre el gobierno y el Rey hay mucha diferencia.

El Rey sí que es un gran represente de la nación española.

‘2016. Año bisiesto’

‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

miércoles, 6 de enero de 2021

Reyes Magos 2021

 

El mayor tesoro que tiene cualquier nación del mundo, la humanidad entera, es el que componen los niños. Sin embargo, dada su indefensión son sometidos a multitud de tropelías.

En España, y en otras partes también, pero me interesa España, se gasta mucho dinero y también muchas energías en, supuestamente, proteger a las mujeres, de un modo que a menudo resulta insultante para ellas y en cualquier caso el camino para erradicar la violencia pasa por evitar la querencia dictatorial, tan patente en este gobierno.

El caso es que mientras se intenta, mal, proteger a las mujeres, a los niños, cuya indefensión es mucho mayor, se les manipula, marea y confunde. Se les enseña una historia que no es cierta -y no es que haya alguna que lo sea, sino que les dan historias falsas, en cada Comunidad Autónoma una, a propósito-, se les obliga a aprender lenguas o dialectos que en la mayor parte de los casos no les va a servir para nada y se les castra intelectualmente al marcarles las sendas, con márgenes rígidos, por los que deben transcurrir sus carreras estudiantiles y luego profesionales sin quieren medrar dentro del sistema.

SS.MM. los Reyes Magos de Oriente son insustituibles para los niños, porque son la ligazón con el mundo de la lógica y de la razón, lo que les permite sobrevivir en medio de la arbitrariedad a la que viven sometidos. Los Reyes Magos les permiten mantener la mente sana y la ilusión intacta.

Para este año 2021, habría que pedirles que se llevaran a todos los ministros y consejeros autonómicos de Educación a otras ocupaciones distintas, como las de zurcir calcetines o jugar al fútbol, o diseñar aviones, o a cualquier otra tarea alejada de los niños. Pediría a SS.MM. que hicieran que el Estado recuperara las competencias de Educación y que pusiera en ese ministerio a alguien que respetara y amara a los niños, y que también hiciera que todos los maestros y profesores tuvieran el empeño de sacar lo mejor de cada uno y apartaran de sí la tentación de perjudicar a los que les caen mal.

‘2016. Año bisiesto’

‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

martes, 5 de enero de 2021

Azúa se raja

 

Félix de Azúa tiene una erudición notable, conseguida mediante el esfuerzo constante y aplicado, y un gusto que ha debido de venir cultivando desde siempre, hasta alcanzar la excelencia de la que viene haciendo gala.

No ha debido de poner el mismo empeño en conseguir una personalidad fiable y consistente; no demuestra que sea sólida, sino líquida y adaptable a las circunstancias.

Esto se ha visto en la reciente polémica en la que unos lectores le reprochan, mediante cartas al director, que opine libremente y se salga del carril por el que transita el medio en que escribe, que, dicho sea de paso, aprovecha la circunstancia para dejar patente que ha renunciado a la función de informar para pasar a ser un órgano de propaganda.

Félix ha reaccionado. Les ha hecho un guiño: ¡oye!, u ¡oíd, escuchadme!, que soy de los vuestros. Es como, ellos. Sectario. Su intención no es la de fomentar los valores democráticos entre sus lectores, sino dejar clara su pertenencia a una tribu. Nada de respetar al prójimo y pensar que quizá tenga razón; tampoco criticar las actitudes que sean antidemocráticas, sino que lo primero es que se sepa con quiénes está. No con quienes tengan razón esta o aquella vez, sino con los suyos.

Se apunta también, así, con disimulo, a la moda de resucitar a Franco. Otro guiño a los lectores de ese medio. Es como ellos. Pues bueno es saberlo.

El único modo de vencer a Franco, y lo vengo diciendo desde hace años, consiste en tener un comportamiento absolutamente democrático. Actuar con nobleza, con valor y con educación. Los modos de los que se sirven los canallas que están transformando nuestra democracia, que venía transcurriendo en paz y sin sobresaltos, en una dictadura, sólo sirven para darle la razón. Franco, o su espectro, se estará riendo de todos esos patanes que, pretendiendo lo contrario, lo glorifican.

En fin, lo de Félix de Azúa, da pena.

‘2016. Año bisiesto’

‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’


lunes, 4 de enero de 2021

Ni para envolver el pescado

 

Un periódico que anteriormente se anunciaba como independiente de la mañana, o sea, que no de la tarde, y en la actualidad dice que es global, es decir, de los globos, ha soltado un globito en forma de artículo del

Defensor del Lector, que, sin vergüenza alguna y reconociéndoles una respetabilidad que en modo alguno merecen, informa de las cartas de algunos lectores que pretenden que se censure a Félix de Azúa o se prescinda de él.

Alega alguno de esos sectarios y descerebrados lectores que Azúa pretende deslegitimar a un gobierno legítimo. Pues no, simplemente dice lo que le parece, argumentándolo, en el uso de su democrático derecho a la libertad de opinión. Y tampoco es legítimo este gobierno, sino legal. No puede ser legítimo porque está apoyado por terroristas y delincuentes. Un fallo de nuestro sistema legal permite que se pueda producir esa anomalía y que luego personas tan antidemocráticas y, por tanto, de carácter dictatorial puedan mandar esas cartas al director presumiéndose personas sensatas y razonables, y que ese periódico las trate como si lo fueran.

Aunque hace mucho tiempo de ello, todavía recuerdo que en mi juventud, aparte de para envolver el pescado, los periódicos un uso alternativo, y es esa utilidad la única que le queda a ese medio que en su día tuvo ínfulas de grandeza y se le nota que ya no, porque se ha convertido, sin lucha, en un panfleto sectario y nada fiable. Lo peor que le podía pasar.

Esos dementes que pretenden negarle a uno de los más ilustres colaboradores del periódico alguno de sus derechos constitucionales -y se entiende que si pudieran se los negarían todos-habrían aplaudido con las orejas si hubiera dirigido sus críticas a Ayuso, Casado, Abascal, o Felipe VI, que es el mejor de todos.

‘2016. Año bisiesto’

‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

domingo, 3 de enero de 2021

Illa, a Cataluña

 

Dicen que lo mandan a resolver ‘el problema catalán’. Aparte de que las convicciones democráticas de los socialistas brillan por su ausencia, dado el nulo respecto que muestran por las leyes y la independencia judicial, el pobre Illa no sólo tiene un apellido que rima con todo -Illa es un ministro de pacotilla-, sino que, además, en ese teatro que tiene montado el PSOE le vienen dando papeles en los que queda de manifiesto su incompetencia.

Para los que entienden del asunto, su vídeo promocional es muy bueno. Quizá, pero está pensado para almas cándidas, ansiosas por ser engañadas y con fuerte pulsión autodestructiva. A sus espaldas lleva el ahora candidato una desastrosa gestión en el tratamiento de la pandemia, con unos muertos a los que no respeta, puesto que ni siquiera se ha molestado en contarlos, y unas medidas tan risibles como ineficaces. Muchas muertes se han producido de forma dramática y dolorosa para los agonizantes y esta culpa debería pesar sobre su conciencia, si la tuviera. Claro que quizá no hiciera más que cumplir órdenes, porque el gobierno tenía un plan diseñado, pero esto no haría más que empeorar el asunto, al mostrarlo como un pelele.

Illa, que nos obliga a todos a llevar mascarilla por la calle, en donde no hay contagios, se salta la norma, como otros políticos de derechas y de izquierdas, que no se sienten obligados a cumplir sus propias normas, porque saben que son parte de la obra teatral.

Es posible que los catalanes voten a Illa. La pulsión autodestructiva es más fuerte en Cataluña que en las demás regiones de España. Si los catalanes de votar a Colau o Junqueras, ¿por qué no han de votar a este?

Es muy posible que Illa solucione ‘el problema catalán’. Según diversas informaciones, la idea es que forme gobierno con ERC. Si en la actualidad la ruina de Cataluña ya es irreversible, con eso se acelerará el proceso. Con ello se habrá terminado el problema.

sábado, 2 de enero de 2021

La UE no ha condenado al nacionalismo

 

En su día condenó a las ideologías fascista, nazi y comunista, que están muertes, aunque la última está sin enterrar.

Es una traición a los españoles que haya un partido comunista en el gobierno, cuando la gente que piensa así no ha hecho más que maldades en el mundo, como se está comprobando también en España, a la que quieren llevar a la ruina, proponiendo políticas que siempre han fracasado en otras partes, como se ve en los países en los que rigen.

Se debería haber aprovechado la condena de la UE para ilegalizar al PC, cualquiera que fuera el disfraz con el que se presentara. Lo impide este PSOE, al que algunos intentan absolver mediante una mirada rara a los hechos. No debió pactar jamás con el comunismo y haberlo hecho lo deslegitima.

El caso es que la UE ha condenado a esas ideologías nefastas, pero no lo ha hecho de forma ejecutiva, o sea, prohibiéndolos en todos los Estados de la Unión, lo cual ha permitido que un fulano cargado de odio a la derecha -lo cual le desacredita como demócrata-, llamado Sánchez, se alíe con ellos y les permita hacer el mal.

No se ha atrevido la UE con el nacionalismo, igual de nefasto, porque éste está muy vivo en todos los países que la componen. En España ha propiciado la aparición de varios grupos terroristas y les proporcionó coartadas que les permitieron perdurar en el tiempo. El nacionalismo es incompatible con la democracia porque no pretende el bien común, sino conducir a los ciudadanos a una meta esetablecida previamente.

Pero no sólo hace mal en España, sino que impide que la UE se consolide, y que lleve a cabo políticas homogéneas, lo que hizo que la Gran Bretaña no se adhiriera al sistema de la moneda única y que haya optado al final por el Brexit. Que es malo para todos y que ha pillado a España con el gobierno más débil en el plano internacional de todo el periodo democrático, justamente porque está apoyado por comunistas y nacionalistas.

‘2016. Año bisiesto’
‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

viernes, 1 de enero de 2021

Un juez común

 

Quizá el primer día de este año que comienza sea un buen momento para referirse a ese tipo de juez que abunda tanto, por lo que representa.

La democracia se basa, fundamentalmente, en los órganos de justicia y para ello éstos han de gozar de independencia con cualquier otro poder. Quienes no respetan la independencia de los jueces no son demócratas.

Ahora falta que los jueces también sean demócratas. Por ejemplo, ese tipo de juez al que me refería al principio es uno que tiene un dominio exhaustivo de la técnica jurídica, que dicta sentencias modélicas, pero que en su vida ordinaria se comporta de manera abusiva y prepotente con sus subordinados o amigos que están por debajo en la escala social. Es decir, conoce meticulosamente todos los mecanismos de la justicia, pero desconoce su concepto.

Hacer justicia es su profesión, su modo de vida, pero comportarse de forma justa con los demás no está en sus planes. No ha estudiado la carrera, ni ha preparado oposiciones por amor a la justicia, sino para conseguir un estatus superior a la mayoría.

El problema que presenta esta actitud es que los jueces surgen de la sociedad y son reflejos de ella. Al juez común y al ciudadano común la justicia no les importa ni les preocupa mientras no se sienten perjudicados. Es por eso que aceptan con resignación las intromisiones del gobierno y sus intentos de controlar el CGPJ.

Pero aquí viene nuestro rústico favorito a avergonzar a quienes tienen esa actitud:

«A lo que dijo Sancho:

Según lo que aquí he visto, es tan buena la justicia, que es necesaria que se use aun entre los mesmos ladrones».

Empezar el año con el convencimiento de que la justicia es absolutamente necesaria para el desenvolvimiento civilizado de la vida es el modo más adecuado de conseguir que sea mejor que los anteriores. También para evitar el derrumbe de la economía nacional.