martes, 16 de agosto de 2011

La obcecación de los valencianos por decir que no hablan catalán

En el diario Levante-EMV le han hecho una entrevista a un fulano llamado Toni Soler, que se conoce que tiene algo que ver con la televisión, pero como yo no veo ninguna desde hace años (si la tengo encendida delante de mí, cosa que puede suceder, no la atiendo), pues no sé quien es. O no lo sabía, porque me acabo de enterar.
Una de las preguntas se refiere a los anacronismos, y entre unos cuantos que le llaman la atención, el sujeto se refiere a la obcecación de los valencianos por decir que no hablan catalán. ¿Somos más obcecados los valencianos que los catalanes?, pregunto yo, en el caso de que se pueda medir el grado de obcecación. ¿Es obcecación que los catalanes se gasten ingentes cantidades de dinero de sus impuestos en promover el catalán en la Comunidad Valenciana? ¿Son liberales los catalanes para unas cosas y dogmáticos para otras? ¿Hasta qué punto necesitan los dogmas los catalanes? ¿Por qué les hace tanta gracia Joan Fuster? ¿Por qué no les gusta la biografía de Felipe V que escribió Henry Kamen? ¿Qué importancia tiene para Toni Soler el idioma que hablamos los valencianos? ¿Cuántas veces al día piensa en eso?
Pero esta obcecación del tal Toni Soler debería ser motivo para la reflexión entre los propios valencianos. ¿Por qué si los valencianos nos obcecamos en decir que no hablamos catalán el gobierno valenciano obliga a los niños valencianos a estudiar en catalán? ¿Qué idiomas quieren los contribuyentes valencianos que se den en los colegios? ¿Se tiene en cuenta la opinión de los valencianos? Otra cuestión candente es: si los valencianos negamos con obcecación que hablamos catalán, por qué hemos de pagar con nuestros impuestos la fenicia Academia Valenciana de la Lengua? ¿No sería más adecuado gastar ese dinero en la Sanidad?

'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'
'¿Cuándo y cómo acabará la crisis?'
'El psicólogo en casa'
'La huella del hereje'
'Quién mató al ayatolá Kanuni'

lunes, 15 de agosto de 2011

Cristina Kirchner, esa chabacana

Lo que dijo la presidenta de Argentina hace poco fue esto: : "No se va a armar nada porque nadie me va a tocar. Quédense tranquilos que el único que me tocaba ya no está más". ¿Era preciso que llegase a tales extremos? La misma Eva Perón se hubiera avergonzado, de haber estado con vida.
Pero no sólo de eso deberían avergonzarse los argentinos. Tras su victoria en las primarias que acaban de celebrarse en su país, hecho que cabe calificar como lamentable, Cristina Kirchner ha dicho: "Quiero hacer una convocatoria a todos los argentinos y a todas las fuerzas políticas porque el mundo es un gran tembladeral y Argentina necesita de una sociedad unida, pero fundamentalmente una dirigencia que tenga la sapiencia de seguir construyendo las herramientas que nos han permitido sobrellevar el desastre de 2008, la crisis de 2009 y ahora estar bien plantados". Me falta puntualizar que los resultados democráticos deben respetarse escrupulosamente, aunque eso no significa que haya que tomarlos por infalibles. Eso de que el pueblo no se equivoca nunca es una tontería y de las gordas. El pueblo se equivoca mucho, lo que ocurre es que no hay ningún sistema mejor que la democracia. Hay que añadir también que no hay que juzgar a Argentina tomando como base la oratoria de Cristina Kirchner, puesto que en ese país han nacido y vivido algunos de los más grandes literatos universales.
Por otra parte, los españoles tampoco podemos hablar mucho. Los autores de los pensamientos son dos altos personajes de la política española:
No es la verdad la que nos hace libres; es la libertad la que nos hace más verdaderos.”
"Si se suman dos manzanas, pues dan dos manzanas. Y si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas, porque es que son componentes distintos. Hombre y mujer es una cosa, que es el matrimonio, y dos hombres o dos mujeres serán otra cosa distinta".
Esto es lo que votamos aquí y allá.

'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
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domingo, 14 de agosto de 2011

La opción José Bono

Rubalcaba se lleva mal con De la Vega, con Chacón, con Zapatero, con Pedro J., y no digamos con las gentes del PP, con Rajoy a la cabeza. Con Rubalcaba, el hundimiento del PSOE puede ser antológico y de difícil recuperación posterior. José Bono, en cambio, puede amortiguar mucho la caída del PSOE, y ponerlo a punto para volver a ganar en tan solo cuatro años.
Sería bueno para el PSOE sustituir a Rubalcaba por Bono, pero también sería bueno para España, puesto que la situación que vivimos es muy grave y aun puede empeorar más. Es imprescindible que haya colaboración entre los dos partidos más importantes del país, pero estando Rubalcaba al frente del PSOE el acuerdo entre ellos es muy difícil. Con Bono, en cambio, los puentes están echados. No resultaría inesperado que colaborasen en algunas cuestiones. Y esa capacidad de diálogo con los rivales ideológicos ayudaría mucho a la recuperación del PSOE.
Lo tiene difícil, no obstante, José Bono, y lo tenemos difícil los españoles. Es difícil porque el control del PSOE lo tiene ahora la vieja guardia, con Felipe González a la cabeza, el son lo marca el diario El País, felipista hasta la médula. Cabe entender, con total seguridad, que Felipe González siempre ha tenido a José Bono como mucho más consistente que José Luis Rodríguez Zapatero, cosa que explicaría que fuera este último y no Bono quien accediera en su día a la Secretaría General de su partido; de lo que no supo darse cuenta, a tiempo, es de que la inconsistencia de Zapatero fuera tan grande. Cuando fue a comprenderlo, ya no lo pudo quitar. Y ahora se dispone a cometer un error parecido con Rubalcaba, que es más listo que Zapatero, pero está lastrado por el Faisán y el mal sabor de boca que ha ido dejando en muchos con su “modo de hacer política”.

'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
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sábado, 13 de agosto de 2011

Italia suprimirá 50 000 cargos públicos

Es un sueño que en España se pueda hacer eso. Pero si se sueña, se pueden hacer cuentas. Cotino ha puesto un tope de 140 euros mensuales de gasto para el móvil. O sea, que no había tope. ¿Lo habrá en algún sitio? 140 por 50 000, son 7 000 000 de euros.
Luego no hay dinero para pagar a los proveedores; los de la Sanidad, por ejemplo. ¿Serán siete millones de euros lo que gastan cincuenta mil cargos públicos españoles en el móvil, o serán más? Hay que imaginarse esos cargos públicos hablando con sus amantes, quienes los tengan, con sus empleadas del hogar (quizá sin papeles), con el tendero de la esquina, con el cónyuge que aún está en la peluquería y no puede llegar a tiempo a la cita, con el operador de bolsa, para que compre o venda tales acciones, etc., y todo a cargo del contribuyente, que a lo mejor no puede pagar el recibo de la luz, o acaso no puede comprarle ni una rosa a su santo o santa por su cumpleaños.
¿Será relevante para los asuntos españoles que el cargo público Leoncio Melenudo logre hablar por el móvil a cargo del contribuyente con su amigo de la infancia Quinto Segundo para quedar a tomar unas copas? ¿Todo ese gasto en teléfono móvil ha conseguido evitar la crisis o reducción de sueldo a los funcionarios, o el castigo a los pensionistas?
¿Merece la pena seguir pagando esos consumos de teléfono móvil antes que las facturas de los proveedores, o contratar más maestros para mejorar la calidad de la Educación, etc.?
Hace unos años no había teléfono móvil y en lo que se refiere a la política todo apunta a que su invención ha traído más gastos que beneficios.
Pero los políticos no sólo gastan dinero con el móvil. En Italia van a suprimir 50 000. Los tres o cuatro que deciden las cosas en España miran hacia otra parte.

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viernes, 12 de agosto de 2011

El copago que viene

Yo creo que se puede decir, hablando con propiedad, que los políticos que tenemos en España son, en líneas generales, unos burros. Y lo son, al menos, por dos razones. Una es que inventan un verbo, el copago, que no existe. Podrían utilizar el repago, que volver a pagar lo ya pagado, en este caso por la ineptitud de los gestores, o sea los políticos.
La segunda razón es que siguen tercamente la ruta trazada, en este caso la de volvernos a cobrar. Tanto se habla del copago, de esto, de aquello y de lo otro, o de lo más allá, que queda claro que quieren que nos hagamos a la idea. El verbo copagar no existe, pero nos harán pagar de nuevo lo ya pagado.
Zapatero ha bajado sueldos, congelado pensiones y eliminado subsidios. Todo porque no le convino frenar la crisis antes de que llegara. No la quiso ver venir. Pepiño pide que se rebajen los sueldos (eso aparte del repago, que él también llama copago), pero no el suyo ni el de Botín.
En Madrid ha subido el precio de los billetes sencillos del metro y del autobús. En Valencia ha subido una barbaridad la tasa de basuras. El recibo de la luz ya lleva meses por las nubes. Etc.
Hay que pagar las alegrías de los políticos. En Cataluña arrecian las quejas por el deterioro de la sanidad, hay recortes, pero se sigue derrochando por otro lado. A Alberto Fabra le han dicho que conserve el equipo de su antecesor y ahora no sabemos si no suprime la Fórmula 1 (y otros organismos innecesarios) por decisión suya o porque no le dejan los chicos de Camps, con Barberá y los suyos a la cabeza. Pero parece más fácil que asalten la cartera de los ciudadanos que supriman la Academia Valenciana de la Lengua. O el Canal 9. O el Consejo Jurídico Consultivo. O el Consejo Valenciano de Cultura. Lo que mejor saben hacer los políticos españoles es vaciar las carteras de los ciudadanos.

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jueves, 11 de agosto de 2011

Odón, más que Odón

Este Odón no puede ser otro más que Elorza, que ha escrito hoy un artículo en El País, titulado Euskadi y su futuro, tras cuya lectura surgen algunas cuestiones. La primera de todas es el estupor que produce que alguien como él, sectario donde los haya y capaz de escribir este artículo tan lleno de maldad haya podido ser alcalde de San Sebastián durante veinte años.
Con este alcalde, por cierto, se entiende que Consuelo Ordóñez, la hermana de Gregorio Ordóñez, tuviera que abandonar San Sebastián muy a su pesar, porque se quedó sin clientes.
La segunda cuestión que salta a la vista es que Odón Elorza ha sido, en realidad, la antesala de Bildu. Y, en cierto modo, ha tenido suerte porque, habiendo sido un alcalde nefasto, Bildu lo hará bueno. Tras leer su artículo, y el dato final en el que consta el periodo de su mandato, queda claro que Bildu iba a ganar las elecciones, aunque Odón no supo adivinar esto. Cabe pensar, a la vista de su discurso, que él pensaba que tonteando con el entorno de los etarras iba a conseguir sus votos; lógicamente, no ha sido así. Y ahora puede llorar si quiere, no como Boabdil, sino como Odón.
Desea la legalización de Sortu, así cabe entender sus palabras, porque si no fuera así, lo hubiera dicho bien claro, y confía en Otegi.
Sin embargo, al PP lo ve como radicalizado y ciego y habla de un españolismo poco imaginativo. Trata mucho mejor a Otegi que a Rajoy y queda en el aire lo de españolismo poco imaginativo. ¿Qué entiende Odón por españolismo y por imaginación? ¿Qué significa lo de radicalizado y ciego? ¿Defender la ley y perseguir el crimen es radicalización? Consuelo Ordóñez, del PP y hermana de Gregorio Ordóñez, se tuvo que ir de San Sebastián por radical. ¿O por la cobardía de quienes pudiendo hacer algo para impedirlo no lo hicieron? ¿Podría el alcalde de San Sebastián haberle proporcionado clientes? Pregunto.

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miércoles, 10 de agosto de 2011

Francesc-Marc Álvaro no es tan listo

En el diario La Vanguardia, antaño uno de los dos o tres mejores de España, Francesc-Marc Álvaro escribió un artículo titulado Teorías sobre Zapatero, con el que presume de haberse percatado ya en los primeros momentos de la vacuidad de este personaje. Pero no debería alardear tanto, puesto que se trata de algo que estaba a la vista y que sólo los que no querían ver no vieron. En el PSOE debieron darse cuenta pronto, pero demasiado tarde para cambiar las cosas.
Las maniobras en el seno de su partido para sustituirlo, probablemente, comenzaron de inmediato, pero en la política española resulta imposible descabalgar por las buenas a quien ocupa un sillón. Posiblemente, de ahí se derivan las filtraciones a la prensa mediante las que se descubren supuestas corrupciones. Son muchos los ejemplos que permiten pensar en ello.
Ah, pero el tal Francesc-Marc Álvaro, capaz de adivinar lo obvio, en el mismo artículo, escribe más adelante “Santiago y cierra España”. No es el único que lo escribe así en ese periódico; es más, estoy por pensar que lo habitual en ese periódico es escribirlo de ese modo. ¡Y cuesta tan poco documentarse! Cualquiera que pretenda hacer las cosas bien se documenta antes de hacerlas. Las cosas rara vez son tal y como se las quiere imaginar, porque el deseo suele jugarle malas pasadas a la imaginación. La frase correcta es: ¡Santiago, y cierra, España!, con los signos de admiración y las dos comas, en la que “y cierra” actúa como conjunción sin función copulativa, con la finalidad de reforzar la vehemencia de ese grito de guerra, usual en otros tiempos, pero con un significado muy distinto al que imaginativa e interesadamente le quieren dar algunos en la actualidad.
Queda claro que una cosa es prever que Zapatero iba a resultar un desastre y otra muy distinta adivinar lo que significa una frase. Francesc-Marc Álvaro cae, en este caso, en el mismo error que Sancho Panza.

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