A todo cerdo le llega su San Martín,y no sé si le ha llegado a Mónica Oltra, que en todo caso sería cerda, pero por fin la va a ver un tribunal de justicia. Mientras tanto recuerdo todos los años que pasó en absoluto desamparo Consuelo Císcar, en cuyo caso también tuvo que ver la citada. Por lo menos, en esas fechas era vicepresidenta del gobierno valenciano. Cuestión distinta es que se encuentre algo iniciado por ella que resultara positivo para los ciudadanos.
Este juicio del caso Ivam viene muy a cuento porque uno de los abogados defensores le dijo a la fiscal que lamentaba no poderse querellar con ella, y se lo dijo teniendo en cuenta que él había sido fiscal anteriormente. Finalmente, los tres encausados que habían estado totalmente indefensos durante seis años fueron absueltos de todos los cargos.
Ahora ocurre que según las investigaciones de la Audiencia de Valencia el instructor no puede negar a las acusaciones la apertura de juicio oral si existe la posibilidad de que sean percibidas razonablemente por ellas como delictiva. La tutela la ejercía la Dirección General de Infancia y Adolescencia, dependiente de la Consellería de Igualdad, cuya titular era Mónica Oltra, por aquel entonces esposa del abusador. Ha costado conseguir que el caso sea visto finalmente por un tribunal penal, y ahora veremos con qué resultado, pero me parece a mí que no puede ser bueno.
Tampoco conviene olvidar bajo ningún concepto los numeritos que le montaron a Rita Barberá y en ellos estaban todas las izquierdas salvajes. Las nobles no acudieron y seguramente no estuvieron de acuerdo con esas movilizaciones. Los que sí estuvieron o tuvieron algo que ver debieron ser apartados para siempre de la política. Personalmente, critiqué a Rita Barberá mientras fue alcaldesa y dejé de hacerlo cuando renunció al cargo. Estos de la izquierda cerril no. Sería justicia poética que pagaran.
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