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martes, 28 de febrero de 2017

Pérez-Reverte no es Dios

Leo siempre a Pérez-Reverte en El Semanal y generalmente estoy de acuerdo con él, aunque no todas las veces. Esa serie sobre la historia de España, y en especial los últimos capítulos, me ha gustado mucho.
El más reciente de sus artículos en ese medio, el titulado ‘Articulistas parásitos’, no me ha parecido de los más lúcidos. Cita a una serie de columnistas entre los cuales está Umbral, con el que el propio Pérez-Reverte ha tenido alguna que otra agria disputa. El caso es que Emilio Romero dijo de Umbral que escribía bien, pero discurría mal y si lo traigo a colación no es porque esté de acuerdo con el que fue director de Pueblo en ese caso, sino porque lo de escribir bien y discurrir mal no es tan infrecuente como los papanatas pueden creer. En el periodismo español, y especialmente entre los que tienen columna, el gremio más abundante es el de los sofistas, que igual pueden defender una cosa que la contraria, como aquel que estaba al servicio de Mario Conde y pasó al de Javier de la Rosa, y luego de otro y así sucesivamente, y siempre presumiendo de independiente. Y los hay que lo creen.
Cuando UPyD estaba a punto de poner al país patas arriba, con sus querellas, con sus iniciativas parlamentarias, con su programa, sonó alguna señal de alarma y la mayoría de los plumillas, todos ellos tan ‘independientes’ como el citado anteriormente, se lanzaron a desacreditar a Rosa Díez y su partido, e incluso dio la impresión de que algunos de ellos pudieron saber de antemano que se iba a producir la traición de Sosa Wagner, por lo que ya tenían el cartucho preparado. Otros columnistas brillantes se han estropeado al ponerse al servicio de los nacionalistas.
En la blogosfera está la libertad. Ahí no hay director de periódico que ordene escribir esto o aquello. Claro que debe de haber muchos que abracen la servidumbre voluntaria, otros que no tengan escrúpulos, etc. Pero nadie legitimado para poner puertas al campo o decidir lo que está bien y lo que está mal.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Siéntete controlado

Eso afirma Javier De la Rosa que le dijo Jordi Pujol. Supongo que Pujol lo negará todo, pero a mí no me extrañaría nada que fuera verdad. Los nacionalistas son prepotentes y abusones.
Lo cierto es que donde rige lo políticamente correcto, huele mal.
Yo me siento controlado todo el tiempo. Sé que Hacienda me vigila y me gustaría pensar que también vigila a todos los demás, pero tengo la sospecha de que no es así, sino que hay unos cuantos a los que se les aplica la no tan dura ley de la manga ancha. O sea, que algunos se les permite defraudar. Ahí están esos 569 desconocidos clientes de un banco de un paraíso fiscal. Y hay más paraísos fiscales y más bancos.
El tal Jordi Pujol, “trabajando por Cataluña”, llevó a la quiebra a la Banca Catalana. A pesar de eso, ganó las elecciones. Le gusta recordarlo. Pero no tiene una palabra de agradecimiento, ni tampoco de consuelo, para quieres se arruinaron, puesto que habían invertido sus ahorros en acciones de ese banco.
Además de eso, ese milhombres bajito y cabezudo, como le llama Albert Boadella, ha llevado a cabo la política que le conviene a él personalmente, sin tener en cuenta el daño que hace a los catalanes y a los demás españoles. Se han roto familias y amistades que parecían inquebrantables se ha comprobado que no lo eran. No me extrañaría que se sintiera satisfecho.
Escribió ayer un columnista que tanto España como Cataluña carecen de proyecto nacional. Lo que ocurre es que todos los gobiernos españoles, nacionales y autonómicos, a lo largo de los tiempos, trabajan para las oligarquías, entre otras cosas, porque forman parte de ellas, y de esa forma es difícil que cuaje un proyecto nacional.
Por otra parte, se sabe que total son trescientas o cuatrocientas familias catalanas las que sacan provecho de todo eso. Los demás, todos salen perdiendo, aunque lo hacen a gusto.
Los oligarcas constituyen el peor lastre de cualquier nación, amenacen o no.

'Pícaros, ninfas y rufianes'
'Los desorientados'
'Anécdotas de la Historia'
'La Biblia contada a los niños'
'¿Estás bien?'
'Imagino historias fantásticas'
'Las fabulosas aventuras del caballero Zifar'
'El primer viaje de nuestra vida'