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domingo, 7 de octubre de 2018

Nueva gracieta de Pérez-Reverte

Digo que es una nueva porque hace poco y de forma casual descubrí que me había bloqueado en Twitter. Desconozco si me ha desbloqueado. Supuse que lo hizo porque le afeé por ese medio que escribiera élite en lugar de elite.
Hay quien presume de ser académico y luego hace caso omiso de los esfuerzos de los que realmente saben, en este caso Fernando Lázaro Carreter, para conseguir que la gente escriba las palabras de forma correcta. También lo tiene explicado Pancracio Celdrán Gomariz, que no está en la RAE, pero que tiene méritos más que sobrados para estar.
En este caso la gracieta consiste en la investigación a la remanguillé que debió de hacer sobre la génesis del Guernica de Picasso. Si se hubiera esforzado un poco habría dado con este sitio https://letralia.com/161/articulo07.htm en el que se explica de forma convincente y detallada todo lo que tiene que ver con el cuadro. Por cierto, explica que la cantidad de 150 000 francos franceses que se le pagó al autor venía a ser el quince por ciento de todos los gastos del pabellón español de la Exposición Internacional de París.
Por otro lado, quien le hizo el encargo a Picasso fue Renau, quien posteriormente le contó todos los pormenores del caso a Amparo Zaragozá, la dueña y directora de la mítica Galería Punto. Ella tuvo la bondad de contar esa historia en su colaboración en el libro ‘1978. El año en que España cambió de piel’.
El asunto no tiene vuelta de hoja, la palabra de Amparo Zaragozá va a misa, ella no hubiera comprometido su prestigio contando una cosa que no fuera cierta, aparte de que nadie que la haya conocido lo puede imaginar, y además Ramón Fernández Palmeral lo explica punto por punto en la página. Todo lo demás que se diga o escriba sobre el asunto, aunque sea en el periódico global, es caca de la vaca.

jueves, 27 de abril de 2017

El Guernica no se llamó así al principio

Quienes hayan leído ‘1978. El año en que España cambió de piel’, saben, porque lo cuenta Amparo Zaragozá, la mítica dueña de la Galería Punto, en su colaboración, que ese cuadro que acabó representando el bombardeo de Guernica le fue encargado a Picasso antes de que se produjera, para exponerlo en el Pabellón de España de la Exposición Internacional de París.
Como cuenta Amparo, comenzó siendo de una manera, para terminar de otra, y finalmente se expuso sin nombre. El nombre de Guernica, que tanto éxito le ha dado, se le puso luego en vista de que no obtenía el éxito esperado.
Hay un estudio de Ramón Fernández Palmeral sobre el cuadro que no desmiente en absoluto lo dicho por Amparo Zaragozá, sino que lo corrobora por completo. Este trabajo está muy bien documentado y todo lo que dice es tan lógico que resulta difícil aceptar que haya tanta gente que dé por buena la tesis de que fue el bombardeo lo que inspiró a Picasso. Claro que hay algunos interesados en propagar esa idea. El hecho de que se sirvan de la mentira es significativo. En el caso de que aleguen que desconocen o desconocían la verdad se les puede responder que no han hecho nada por averiguarla.
El cuadro no sólo le fue encargado a Picasso antes del bombardeo, de lo cual hay constancia escrita, con el importe pagado al artista, sino que también hay varios bocetos fechados con antelación al hecho que se hace creer que representa.
Hay un aire en la composición del cuadro que evoca Los horrores de la guerra de Rubens, pero estoy más de acuerdo con la tesis de Ramón Fernández Palmeral en el sentido de que las figuras que aparecen en él ya están en la obra anterior de Picasso y que se sirve de esta composición para protestar contra las guerras.