martes, 7 de mayo de 2019

Nuria y los cerdos

Si voy por la calle y señalando a una farola digo: eso es un hipopótamo, la farola sigue siendo farola y lo único que puede ocurrir es que quienes me acompañen en ese momento duden de mi salud mental, o piensen que les quiero tomar el pelo.
En el caso de Nuria el asunto está claro: pretende ofender a quienes llama cerdos y hacer patente el odio que les tiene. Pero el suyo es un gesto gratuito y prescindible. Su propio rostro ya denota un tormento interior y una furia que imperativamente han de ser volcados contra algo o alguien. Tratándose de alguien de Cataluña, en donde un considerable número de personas están enloquecidas y buena parte de ellas sin remedio, es lógico pensar que esa rabia incontenible ha de dirigirse hacia personas que hacen su trabajo de forma correcta y respetuosa con las leyes, es decir, de forma civilizada.
Esta actitud de Nuria es consecuente con la de los catalanistas que vienen siendo empozoñados sistemáticamente por los medios de comunicación públicos y también por los subvencionados, algunos de los cuales conocieron épocas gloriosas, pero en la actualidad ya se han convertido de forma irreversible en panfletos.
Hay que distinguir entre catalanes, que son quienes conservan el gusto por la civilización y se comportan de forma educada, respetuosa con las leyes y tolerantes con quienes no piensan igual, y los catalanistas, que puede que sean muchos, pero no cabe duda de que son los cerriles, siempre actúan en masa, con desprecio de la ley y abusan de quienes no piensan como ellos e intentan someterlos por la fuerza haciendo uso de todas las ventajas que tienen sobre ellos.
El catalanismo es una vuelta a la forma de vida de los primeros homínidos, una regresión, un intento de avergonzar a los primeros simios que bajaron del árbol, cuyo deseo, no cabe duda, era el de civilizarse. 

lunes, 6 de mayo de 2019

Sánchez insulta a los españoles

Lo hace sin cesar, además. Sánchez vive en el insulto permanentemente. Ahora, para justificar la infame subida de impuestos que nos va a recetar, gracias a los masoquistas que lo votaron, dice que los españoles pagamos menos que otros europeos. Nos llama tontos a la cara. Otra cuestión es que hoy ser de izquierdas signifique ser masoquista.
Y otra cuestión más sería la de que debieron ser las tres señoras, Cayetana, Inés y Rocío, quienes lideraran a los tres partidos que el probable e indecente presidente del gobierno llama despectivamente (otro insulto) las derechas. Porque este tiparraco capaz de recibir en la Moncloa a personas sin escrúpulos que se presentan con el lacito en la solapa, que es otro insulto a los españoles, en lugar de presentar mejores programas que la derecha, cosa que él no ha hecho, ni podrá hacer jamás, se dedica a fomentar el sectarismo, o sea, el odio a quienes se le oponen. Mientras tolera a etarras, golpistas y amigos declarados de Maduro, que es un dictador sanguinario.
Sánchez es un tipo que jamás dice la verdad ni por equivocación, y eso es insultar. Cuando lo hace a título personal insulta a sus interlocutores, pero cuando lo hace como presidente del gobierno insulta a todos los españoles, incluso a los masoquistas que le han votado.
La mentira solo está justificada cuando se dice en defensa propia o cuando se responden preguntas que no corresponden. En todos los demás casos, decir la verdad es respetar a los demás.
Claro que los tiempos que corren son esos en los que se ha impuesto la posverdad, que es la mentira, y en estas circunstancias decir la verdad es un acto revolucionario y además muy peligroso para quien lo hace. Quizá sea por eso que ese haya ganado las elecciones y que otros tan impresentables como él hayan conseguido seguir cobrando del Estado.

domingo, 5 de mayo de 2019

Noticia increíble sobre Sánchez

Tras los macabros resultados electorales (los califico de este modo en vista de los comprobados impulsos autodestructivos; otra cosa es que luego el peso de la historia pueda imponer su ley, lo que está por ver) solo faltaba que fuera cierto lo que un medio le atribuye a Sánchez, que sería una prueba más de audacia.
Su intención según ese medio es que los aspirantes a juez tengan que pasar un test psicológico, lo que, en principio, parece muy puesto en razón. Lo que ocurre es que el pensamiento que surge a continuación, como consecuencia de ese, es que los aspirantes a juez ya sufren unos exámenes muy duros y en cambio los aspirantes a político no pasan ninguno, e incluso se procuran doctorados fraudulentos o másteres, o mienten descaradamente en el currículum.
La labor de los políticos tiene mucha repercusión en la vida de los ciudadanos; por tanto, hay más motivo para exigirles que pasen ese test psicológico que a los aspirantes a juez. Además, la probabilidad de apareciera más de un psicópata entre ellos es tan alta que puede darse por segura. El propio Sánchez, con su nula relación con la verdad, su falta absoluta de escrúpulos y su ambición sin límites, podría dar positivo en este caso. De ahí que haya calificado su intención como audaz.
Está muy bien que los jueces tengan que demostrar equilibrio mental, porque algunos de ellos, durante su vida profesional, han demostrado un narcisismo y una egolatría que obligan a considerar como víctimas a quienes han debido ser juzgados por ellos. O a los funcionarios a sus órdenes.
Pero abundan más los políticos que no conocen ni un párrafo de la Constitución que han jurado, y si se fijan en alguno de sus artículos es para tergiversarlo, retorcerlo o traicionar claramente su espíritu. Esa actitud es fraudulenta.

sábado, 4 de mayo de 2019

La traición de Borrell a Leopoldo López

A pesar de que Borrell ya ha demostrado claramente que es un bluf (el simple hecho de formar parte de un gobierno apoyado por Podemos, Bildu y golpistas ya lo indica) los hay que insisten en considerar que es valioso.
Por su parte, él insiste en demostrar una y otra vez que es un bluf, y la última ha sido su actitud con respecto a Leopoldo López. El gobierno en el que está incluido Borrell, que es el español, saca a relucir una y otra vez a Franco, que está muerto desde hace tiempo. Los franquistas abundaron en vida del dictador y luego muchos de ellos formaron parte del gobierno de González y Guerra, pero hoy en día apenas quedan. Pero estos tipos que atacan a un dictador que está muerto, apoyan a otro que está vivo, Maduro, y es sanguinario. Los venezolanos están arriesgando todo, hasta la vida, y algunos la pierden, para recobrar su libertad, y el gobierno español, que se proclama defensor de las libertades, no debería ser ajeno a su lucha y, sin embargo, practica la equidistancia, lo que equivale a ponerse del lado del tirano.
Estos son los miramientos que tienen los pájaros que nos gobiernan con las víctimas de la injusticia y del terror.
Pero es que si el gobierno trata de guardar las apariencias mostrándose equidistante, todo lo contrario que el denostado Trump, la actitud de sus aliados todavía es peor, porque los de Podemos se alinean claramente a favor de los asesinos, y no solo eso, sino que además insultan de forma depravada a sus víctimas, y de Bildu no cabía esperar otra cosa, puesto que el ilegal régimen de Maduro tiene acogidos a cuerpo de rey a unos cuantos etarras.
Los peores augurios con respecto a la situación política española de los próximos tiempos se van cumpliendo. No cabe esperar nada bueno.

viernes, 3 de mayo de 2019

Mal, Pablo Casado

El derrotado líder del PP culpa a Rajoy de sus malos resultados electorales. Esto es muy inquietante, porque tenemos un presidente del gobierno del que cabe la sospecha de que sea psicópata y el líder de la oposición, con esa actitud, no inspira optimismo.
Si para diagnosticar los males de su partido y su posible solución no solo es incapaz de asumir su responsabilidad, sino que además se sirve del sectarismo y del afán de venganza, mal podrá diagnosticar los males de España en el caso de que llegue a la presidencia.
Está muy bien que considere que Rajoy tiene un estilo y él otro, pero de ahí a culparle de su fracaso media un abismo. Rajoy ha estado callado todo el tiempo, no se ha metido con él para nada y ha respetado su modo de actuar. En cambio, Aznar ha estado metiendo la pata todo el tiempo y, lo mire por donde lo mire, es seguro que le ha quitado. El primer Aznar de todos, el que hablaba catalán en la intimidad, fue aceptado, entre otras cosas porque no había más remedio. El chulo creciente en que se ha ido convirtiendo ya no. Fue miserable que dijera que había entregado una derecha unida y ahora estaba convertida en tres. Con esa afirmación trata de culpar a Rajoy, al que sin tener madera de héroe, sino todo lo contrario, le estalló en la manos la bomba secesionista que habían estado alimentando González, el propio Aznar, y Zapatero.
Lo de «a mí nadie me llama derechita cobarde», es seguro que tampoco ha ayudado al PP.
El caso es que Casado no demuestra capacidad de liderazgo, no ha sabido hacer frente a las trampas que le han tendido sus adversarios, especialmente Sánchez, y no ha sido capaz de hacer callar a Aznar. Al culpar a Rajoy de su fracaso se nos muestra sin grandeza, sin capacidad estratégica, ni autocrítica. Quizá hubiera sido mejor que ganara Sáenz de Santamaría las primarias. Ella podía haber sacado partido al doctorado cum fraude.

jueves, 2 de mayo de 2019

Justicia poética con Sánchez

Habría sido de estricta justicia poética que el electorado español, demostrando madurez y puesto que Sánchez se había encaramado al poder aliado con golpistas, podemitas y otras hierbas peores lo hubiese mandado a casa.
Pero dado que la irrupción de las redes sociales ha trastocado el funcionamiento de la democracia (y ésta todavía no ha aprendido a defenderse) y la madurez no existe en los electorados de las sociedades opulentas, en las que proliferan los narcisismos, incluso en personas en las que jamás se hubiera sospechado que se daba este fenómeno, también es de justicia poética que Sánchez se tenga que ir a casa del mismo modo y por los mismos motivos que se tuvo que ir Zapatero. Y que quienes votaron a Zapatero, y sufrieron las consecuencias en sus carnes, y ahora han votado a Sánchez, vuelvan a sufrir las consecuencias de su inconsistencia.
He escrito más de una vez que no se trata de votar a este partido o aquel, sino al mejor candidato, sea del partido que sea, o al menos malo. Ni Sánchez (en cuya victoria seguramente ha colaborado el cretino de Aznar, porque no se puede ser más egoísta, cretino y vengativo) ni Zapatero tener escrúpulos de ningún tipo. Dicen que piensan en los pobres, pero derrochan su dinero. Sánchez promete blindar las pensiones, pero si no hay dinero para pagarlas, todo lo legislado se convierte en papel mojado.
Las medidas económicas que anuncia Sánchez provocarán necesariamente una hecatombe económica que resultará mortal para los más desfavorecidos e incluso los habrá que se suiciden. Nada de eso les importa a ellos.
El sufrimiento ajeno les preocupa tan poco que el gobierno, por boca de Celaá, se ha mostrado equidistante entre el dictador Maduro y el probo Guaidó (estos tipos tan indecentes se ensañan con dictadores muertos y apoyan a dictadores vivos).

miércoles, 1 de mayo de 2019

Iglesias, del lado del mal

A pesar de la maldad demostrada de Maduro, sucesor de Chávez, otro diablo, Iglesias se ha puesto del lado del dictador, de la ilegalidad; también lo habían hecho Monedero y Garzón.
El tablero internacional es muy complicado y los demagogos esparcen su basura por donde pueden. A una presentación del libro ‘Palabras para Ashraf’, del que soy uno de los autores, acudieron varios izquierdistas radicales. Ashraf Fayad no les importaba mucho, lo que deseaban era aprovechar el caso para atacar a Arabia Saudita, y por extensión, o sobre todo, a su aliado Estados Unidos.
La cuestión es que si Estados Unidos critica o protesta por algo que ha hecho el gobierno de Venezuela, ilegal en la actualidad, o el de Cuba, enseguida alegan: ¿Y por qué calla con Arabia Saudita? Pero es que si Estados Unidos planteara en la ONU algo contra este país, Rusia y China saldrían en su defensa, como viene ocurriendo regularmente. El bienestar de los ciudadanos importa muy poco, o nada. Lo que pretenden los izquierdosos radicales es obtener el dominio sobre ellos, como el que tiene la dictadura cubana sobre sus ciudadanos y que ha tenido hasta ahora el gobierno infame de Maduro, tan querido por los podemitas, sobre los venezolanos.
No cabía esperar otra de Iglesias y tampoco sería de extrañar que Sánchez, que no me extrañaría nada que sea psicópata, piense como él, pero el cálculo le obliga a ser prudente y a no permitirse los lujos de su competidor y aliado. Era competidor, pero cometió errores gordos, y ya no le queda más remedio que ser solo aliado.
Ahora bien, es descorazonador que estos partidos, el Partido Sanchista Obrero Español (Guerra dixit), Podemos, socios a su vez de otros partidos que llevan terroristas en sus filas, hayan obtenido tantos votos.
España debería apoyando de forma vehemente a los venezolanos, para que se libren de la dictadura atroz que los tiene sometidos.