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lunes, 2 de marzo de 2009

24 diputados

Al día de hoy, tanto en Galicia como en el País Vasco, el partido socialista ha obtenido 24 escaños. Y si en el primer caso el dato debe escocerle a Zapatero en lo más íntimo, en el segundo a buen seguro le produce urticaria. (Cuestión aparte es la de José Blanco. Si en las pasadas elecciones estadounidenses se calló, con gran finura, sus preferencias por Obama para no influir en el resultado, en las gallegas sí que ha intentado influir. La conclusión es que a estas horas Obama todavía no le conoce y los gallegos le ignoran).
Dado el gusto de Zapatero por manipular y, sobre todo, por quedar a flote aunque el mundo se hunda, puede decirse que esta vez se ha hundido él mientras el mundo sigue su curso. Se ha volcado en la campaña gallega, con el resultado conocido. Y en el País Vasco presumió de ser especialista en Ibarretxe. Su partido ha aumentado considerablemente el número de votos, pero ha sacado menos de los que esperaba. Y ahora se ve abocado a pactar con el PP y UPyD, los dos partidos que más odia.
La tentación para Zapatero consiste en dejar que el PNV siga gobernando, pero si hace eso va a perder muchos votos en el resto de España. Podría intentar esa actitud. Lo que no tendría remedio es que el PSE formara coalición con el PNV. Podría dejar que los nacionalistas siguieran gobernando, para no darle bazas al PP, y tratar de manipular a la opinión pública, como acostumbra (no es el único que lo hace), para contrarrestar la decepción pública inicial.
Porque lo que está en juego en el País Vasco es la posibilidad de acabar con ETA de una vez por todas. Lo que se espera es que a partir de ahora Emilio Gutiérrez pueda confiar en la policía y volver a Lazcano. Lo que se espera es que por fin los obispos vascos, incluso Uriarte, se atrevan a criticar abiertamente a ETA y sus amigos.

viernes, 27 de febrero de 2009

El fraude político

La banda terrorista ETA dice que las elecciones autonómicas constituirán un fraude político. Y por esta vez y sin que sirva de precedente hay que estar de acuerdo con la banda, aunque por motivos diametralmente opuestos.
Quien ha tenido que irse del País Vasco es
Emilio Gutiérrez. Le criticó Ibarretxe, alegando que hay que confiar en la policía. Pero Lazcano se ha llenado de pintadas en su contra. De modo que la afirmación de Ibarretxe carece de sentido, porque la policía no ha podido impedir las pintadas. Ni fue capaz de cerrar la ilegal herriko taberna. Por otro lado, el lendakari tampoco está en condiciones de pedirle al que ya se conoce como “El héroe de Guipúzcoa” que regrese a su pueblo, ya que puede confiar en la policía. Tampoco la policía supo impedir la manifestación pro etarra en su contra. Vistos los antecedentes, y sin aplaudir la violencia, hay que convenir en que Emilio Gutiérrez demostró tener mucho valor y hay que reconocer que tiene derecho a estar harto. Por cierto, mientras tuvo la maza, ningún etarra se le acercó. Si le matan, será por la espalda.
Cabe decir pues que la lucha se presenta desigual. Quienes no admiten contemplaciones de ningún tipo con los terroristas, UPyD y PP, son quienes peor parados salen en las encuestas. Pero es precisamente a estos dos partidos a los que deben votar los vascos que deseen acabar de una vez por todas con la banda asesina. Y en última instancia, mejor votar por el PSE que por el PNV, que no ha sabido o no ha querido acabar con el terrorismo.
Acabar con ETA es fundamental, este es el único modo de que la democracia se pueda instalar en el País Vasco, para que la gente pueda pensar como quiera, hablar como crea conveniente y coger la papeleta para votar sin temor de que le esté observando algún asesino. El pueblo vasco debe luchar por la libertad. En las urnas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

El suceso de Lazkao

De momento, alguien ha puesto una cuenta corriente 0081 - 5299 - 85- 0006079413 y un blog, http://justicierolazkao.blogspot.com/, en el que se explica todo, a disposición de quienes quieran ayudar económicamente a Emilio Gutiérrez, que perdió la paciencia al resultar su casa afectada en el último, por ahora, de los continuos atentados etarras.
Evidentemente, no se debe justificar la violencia, aunque en este caso resulte fácil comprender al protagonista. Ese acto hubiera sido indefendible si hubiera tenido lugar en un municipio de la Comunidad Valenciana, pero en el País Vasco las cosas son diferentes. Allí los pro etarras vienen imponiendo su ley, sin que el partido gobernante acierte a impedirlo. Ibarretxe, ha dicho que en un estado de derecho hay que confiar en la policía. Lo que piensa todo el mundo, incluso los votantes del PNV, es que si este partido queda fuera del gobierno tras las próximas elecciones, será más fácil confiar en la policía.
Algunos partidos del País Vasco se han desmarcado por completo del mundo de la violencia. Otros juegan la carta de la ambigüedad, para arañar algunos votos del entorno etarra. Es lógico que algunos se desesperen ante esta evidencia. Patxi López, a pesar de que el padre de Emilio Gutiérrez fue concejal socialista, ha optado por criticarle abiertamente y sin paliativos. ¿Cabe calificar esta actitud como electoral?
Rosa Díez y Antonio Basagoiti sí que han sido capaces de comprender que los nervios hayan jugado una mala pasada al que ya se conoce, en muchos ambientes, como el héroe de Guipúzcoa. Se sabe a ciencia cierta que el entorno etarra no puede esperar nada del PP ni de UPyD. Si estos dos partidos pudiesen formar gobierno, algo que desgraciadamente es utópico, podría pensarse en la desaparición de ETA en un plazo de tiempo muy corto.
Si esos dos partidos pudiesen formar gobierno, Pilar Elías, Consuelo Ordóñez, etc., tendrían algún tipo de satisfacción. Sólo por eso ya merece la pena desearlo. Y para que Ibarretxe deje de hablar de diálogo. ¡Qué poca vergüenza!