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domingo, 1 de diciembre de 2019

Juaristi y Bildu

Al contrario que Juaristi, yo no creo que ningún votante de Bildu pueda ser buena persona. En primer lugar, porque sus propuestas son egoístas y no pueden ser otra cosa; en segundo y más importante, porque cuenta con etarras en sus filas.
Los de Bildu, además, siempre juegan sucio, de modo que a una pregunta tonta que le hizo a uno de ellos un tertuliano de televisión, éste se refirió a Juaristi como antiguo etarra.
El antiguo director del Instituto Cervantes aprovecha la alusión para puntualizar que abandonó ETA a los dieciocho años, sin haber tenido nada que ver con ningún acto terrorista, pero también para explicar con orgullo que formó parte de la resistencia antifranquista. Parece mentira que uno de los españoles más cultos e inteligentes incurra en semejantes tonterías.
Porque toda la lucha contra el régimen de Franco corrió a cargo de bandas terroristas, ETA, GRAPO, FRAP… No puede decirse, por tanto, que combatieran contra Franco, porque la alternativa a su gobierno que pudieran presentar no podía ser nada atractiva para los ciudadanos. El régimen de Franco no era más que una excusa para dar rienda suelta a su deseo de hacer el mal.
Quien más problemas le creó a Franco fue el papa Pablo VI, pero para entonces el franquismo ya estaba en la fase final, ya faltaba poco para que llegara a la meta, que no era otra que morir por causas naturales.
Cuando se habla del franquismo como de un régimen perverso, y todas las dictaduras lo son, hay que explicar también por qué se llegó a ese punto. Hay que fijarse en cómo se comporta la izquierda ahora, y Bildu es parte de ella y tiene terroristas en sus filas, y ERC también es parte de ella e igualmente lleva terroristas en sus filas, y al frente del PSOE hay un tipo sin escrúpulos ni miramientos, y también hay un grupo comunista, que es Podemos, cuyos componentes todavía tienen menos escrúpulos y miramientos, y entonces se comprende que lo que hubo antes de Franco no podía acabar bien.

sábado, 31 de agosto de 2019

Lo de Iglesias con Méndez

Si no miente, el coletas tiene razón, porque lo que ella le dijo, que el Sistema no permitiría que él entrara en el gobierno o que ella fuera directora, fue ante testigos, o sea, que no puede considerarse como una conversación confidencial.
Otra cuestión es que al airearlas queden malparados los dos, de lo cual ha sabido darse cuenta ella, pero al quejarse ha hecho que la noticia llegue todavía a más gente. Menudos elementos esos dos, conque el Sistema. ¡Pero si permite que haya partidos antisistema!
Estos son de los que critican a Franco cuando lleva tantos años muerto. En vida no había tantos antifranquistas. Ahora, cuando al menos la mitad de la población no sabe quién fue, es fácil. Viene muy bien el propio abuelo del coletas para una aproximación al asunto. Acusado de delitos muy graves, fue condenado a muerte. Se le conmutó la pena por otra de cárcel mayor, se le excarceló pronto y se le dio un alto cargo en el ministerio de Girón. Hay que meditar sobre esto, porque casos así no fueron muy frecuentes. El padre del coletas también tuvo un alto cargo en el franquismo, y cuando el régimen ya languidecía se alistó en el FRAP. Eso fue frecuente en la época, fueron muchos los trataron de limpiar su currículum como fuera, unos se hicieron encarcelar, otros procuraron que se les despidiera de sus empleos por rojos, algunos ingresaron en el FRAP. Hay que anotar que no era lo mismo estar en la cárcel en los 70 que en los tiempos en que estuvo el abuelo del coletas, y repito que mientras otros fueron fusilados él salió muy bien librado.
Queda la evidencia de que la maldad y la tontería no son antagónicas, ni tampoco incompatibles. De hecho, suelen ir de la mano. Si nos toman por tontos a los demás y muchas veces aciertan, hay que tener en cuenta que no aciertan todas las veces.

domingo, 13 de enero de 2019

Iglesias, el machoman

¿De qué no presumirá éste? Es, además de vanidoso -esas coletas- tan inútil que todo lo convierte en ideología. Advirtió el clásico que las ideologías son hijuelas de las ideas.
El mecanismo es simple, quienes no tienen ideas tienen ideología, como demuestran claramente, pero no solo ellos, los afectados por la fiebre nacionalista.
A Pablo Iglesias no se le conoce ninguna idea. Ni siquiera esa tan conocida afición suya a la guillotina ha surgido de una idea suya, sino que es copiada de otros. Y ese dárselas una vez de macho alfa, o, mejor dicho, macho alfalfa, varón dando, y a la siguiente de perfecto amante gracias a su impostado feminismo ha motivado algunas carcajadas, cosa que hay que agradecerle.
Hay que repasar las biografías de sus ancestros para vislumbrar al personaje. Su abuelo fue condenado a muerte por un tribunal en los primeros tiempos de la dictadura. Poco después, se le conmutó esa pena por la de cadena perpetua. Tras cinco años de cárcel fue indultado y se le dio un cargo relevante, o sea, con un gran sueldo, en el ministerio de Girón de Velasco. Nada menos. Este es un dato que intriga mucho y que induce a hacer deducciones. El padre del coletas también fue un jefazo en un ministerio franquista. Ya hubieran querido muchos en ese tiempo poder entrar a trabajar en un ministerio, y se puede imaginar cualquiera qué requisitos se exigían. En 1973, si la memoria no me falla, hizo un movimiento que puede enmarcarse en lo que Fernando Vizcaíno Casas llamó ‘De camisa vieja a chaqueta nueva’ y se enroló en el FRAP. Ahora le llega el turno al protagonista, o sea, a Pablo Iglesias, y ya se ve que no le atrae especialmente eso que se llama trabajar. Y se lo monta. En Venezuela acogen con cariño a los etarras y demás gente de mal vivir. Y allá que se va él, como hijo de uno del FRAP, a aprender tretas y modales del bolchevismo, para ganarse a los descontentos y vivir a su costa.


viernes, 29 de abril de 2016

Hermann Tertsch como fuente

Aunque el artículo, El abuelo de Pablo, ya fue publicado hace unas semanas, es bueno ir refrescando los datos, habida cuenta del desparpajo del sujeto al que se refiere.
Hace poco ha acusado a un periodista de mentir, por decir éste que su grupo había invitado a un terrorista al Parlamento Europeo, para a añadir a continuación que ese etarra, al que él llama señor, hiciera esa visita. Ese es el percal. Es posible que técnicamente, no fuera Podemos quien hiciera la invitación, pero también es cierto que quienes lo hicieron tienen algo que ver con este partido de la extrema izquierda.
Por cierto, hay un modo de vencer a ETA, y se lo digo a Mariano Rajoy, porque presiento que no es necesario explicárselo a Rosa Díez, y el PSOE da la impresión de que ha olvidado a sus muertos. El modo de vencer a Otegui y sus compinches consiste en ayudar a Covite a mantener viva la llama, https://covite.org/ayudanos/
Si la sociedad estuviera con Covite toda esa turba compuesta por los terroristas y sus cómplices más o menos encubiertos tendría poco que hacer.
Lo que cuenta Hermann Tertsch en ese artículo que hay que considerar como un gran servicio a la democracia es que el abuelo de Pablo Iglesias participó en sacas, y lo hizo de forma principal, no como parte de la chusma, y fue condenado a muerte por ello. Lo que sorprende es lo que viene a continuación y es que se le conmutó la pena de muerte por otra de 30 de cárcel y que a los 5 años salió en libertad y encontró un jugoso empleo en el ministerio de Girón. En aquella época conseguir ese puesto de trabajo sólo estaba al alcance de los muy adictos al Régimen. El padre de Pablo Iglesias fue terrorista del FRAP. Es de esperar que quienes votan a semejante sujeto no sepan de su calaña.

sábado, 18 de julio de 2015

La casta de Pablo Iglesias

Es decir, de casta le viene al galgo. Es de izquierdas porque toda su familia lo ha sido. Hay que hacer notar que su abuelo Manuel fue condenado a muerte, y luego se conmutó la pena, por participar en las sacas de Madrid, a pesar de que una especie de hagiografía que se ha escrito sobre este sujeto lo cuenta de otro modo. También conviene recordar que su padre fue activista del FRAP, cosa de la que ambos, padre e hijo, están orgullosos.
Ya hace tiempo que el mono bajó del árbol y a partir de entonces esa especie que lo hizo tuvo que acostumbrarse a usar el cerebro, de ahí lo de 'animal racional'. Sin embargo, esta racionalidad no parece darse siempre. No sé sabe, al menos yo no lo sé, si Pablo Iglesias es de esos que siguen un impulso irracional o es que quiere ganarse a los que son así.
Ser de izquierdas porque lo es o lo ha sido toda la familia significa negarle el derecho a existir a los de derechas. De salida, sólo porque son de derechas, ya se les considera malos. No hay ni un ápice de democracia en esta actitud. Otra cosa sería que tras una reflexión, hubiera optado por la izquierda, porque cree que es la mejor opción, pero considerando al mismo tiempo que puede haberse equivocado. Debería comprender este Iglesias que la derecha ha dado personajes de gran valía, en lo moral o ético y en lo intelectual, o sea, muy por encima, en ambos campos, de esos milicianos que participaban en sacas y de los activistas del FRAP.
Cabe deducir entonces que si no se atisba ningún tipo de convencimiento democrático en el líder de Podemos, la democracia para él no es más que un instrumento para alcanzar el Poder. Y una vez conseguido, 'transformar la sociedad', o sea, instaurar la dictadura. La Revolución Rusa al lado de lo que pretende hacer éste, un juego de niños.

martes, 3 de marzo de 2015

Patético Pablo Iglesias

Este político reciente español cuya seña de identidad es la coleta, y este detalle cabría añadir que su padre fue militante del FRAP, que le hizo un escrache a Rosa Díez cuando iba a hablar en la Universidad y que en el Parlamento Europeo se opuso a la Resolución que exige a Maduro el cese de la violencia y la opresión contra la oposición, dice que el gobierno griego se preocupa por sus ciudadanos.
Eso es mentira. Tsipras y sus ministros no se preocupan por los griegos. Ganaron las elecciones con promesas falsas y eso es una falta de respeto a los ciudadanos. En la actualidad, plantean las cosas como si la Unión Europea fuera la culpable de los males que afectan a Grecia, como si tratara de exprimirlos. Y las cosas son al revés. Fue Grecia la que exprimió a la Unión Europea. Y es la Unión Europea la que está sacando a Grecia del pozo. Lo que hace el gobierno de Tsipras es proseguir con el engaño y en lugar de agradecer las ayudas que recibe lo que hace es atacar a quienes le ayudan.
Basta con ver qué amigos tiene Tsipras en España, o sea, Pablo Iglesias, para comprender la cuestión.
Es indudable que la Unión Europea tiene la obligación de ayudar a Grecia, entre otras cosas porque cuando la dejó entrar lo hizo sin mirar bien las cuentas. Y una vez que el país heleno formó parte de la Unión, tampoco hubo vigilancia con respecto al uso que daba a los fondos que recibía. Es decir, los sucesivos gobiernos griegos han estado haciendo trampas y si la Unión Europea no hubiera sido tan incompetente no se habría llegado a este estado de cosas.
Y el actual gobierno de Grecia parece ser el más tramposo de todos, lo cual quizá tenga efectos positivos, puesto que obligará a extremar la vigilancia.
 

domingo, 1 de marzo de 2015

Tsipras culpa a España

Los componentes de Syriza han dado muestras desde el principio de tener una cara de extraordinaria dureza. Se presentaron a las elecciones con un programa engañoso, con el que hacían promesas a costa de terceros.
Una vez ganadas las elecciones han negociado con la Unión Europea en unos términos también tramposos. Después de llegar a un acuerdo, pretenden hacer creer que han ganado, o que han ganado algo, merced a su estrategia. En realidad, lo que ha conseguido el nuevo gobierno griego lo hubiera logrado también cualquier otro que hubiera salido de las urnas. El margen de maniobra es tan escaso que no cabía ninguna otra solución.
Los de Syriza necesitan seguir engañando a los electores griegos, para lo cual han planteado la idea de que se trata de una especie de guerra entre la Unión Europea y Grecia, lo cual está muy lejos de la realidad. El asunto consiste en que las deudas hay que pagarlas. Y es que, además, necesitan que se les siga prestando. Por decirles la verdad a los griegos se hundió políticamente Papandreu. Y ahora Tsipras hace lo mismo que haría él, pero mintiendo.
Necesita también conseguir la solidaridad de la extrema izquierda internacional y dar argumentos a ciertos pájaros de cuenta, amigos suyos, que pululan por España. ¿Qué es eso de que España quiere llevar a Grecia a una rendiciòn incondicional ante la Unión Europea? Son maneras tramposas de medrar en la política y deberían servir para que los electores españoles sepan qué es lo que se avecina si en España llega a mandar el hijo de uno que militó en el FRAP.
Y hay que tener en cuenta que Podemos es peor que Syriza, porque este partido al menos se mantiene dentro de la ortodoxia, aunque luego intente contarlo de otra manera. Pero los de España tienen demasiados vínculos con el chavismo.