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domingo, 6 de mayo de 2012

Lo del banco malo

Fue Fernando Iwasaki, en un acto celebrado en la Feria del Libro de Valencia en el que se hablaba del cuento, modalidad literaria que al contrario de lo que ocurre en otros países no tiene mucho predicamento en España, dijo que los políticos y los banqueros sí que recurren a los cuentos para explicar la crisis. En este sentido, puso de relieve que el llamado Banco Malo bien podría ser el título de un cuento y también que presupone que hay bancos buenos.
Hay que ir ahora al blog de Joaquín Leguina, en el que también se habla del banco malo. Lo que dice no puede pillar a nadie por sorpresa. Es más, se ha dicho muchas veces. En artículos de prensa y en libros. Y aquí estamos los ciudadanos, aguantando todo lo que nos cae encima.
Pide el citado Joaquín Leguina un castigo ejemplar, sin especificar cuál, para que no se vuelva a repetir jamás lo sucedido. El castigo ejemplar se está dando, pero recae todo sobre las espaldas de los ciudadanos. Pregunta en el blog: Y el Gobierno, ¿cómo siguió cebando aquella burbuja a base de desgravaciones fiscales para la compra de viviendas? Pues nos dicen ahora que la culpa la tuvieron Aznar y Bush, o viceversa. Los miembros del gobierno de Zapatero están todos muy bien colocados, y por supuesto que los banqueros siguen con sus altísimos sueldos.
Cabe recordar también que Manuel Pizarro, en su debate con Pedro Solbes, vaticinó la catástrofe, pero ni siquiera en el PP le hicieron caso. Francisco Camps siguió con su demencial política, cosa que estamos pagando muy cara los valencianos. Sin embargo, el PP se propone reivindicarlo.
Parece ser que quien más habla del banco malo es Rodrigo Rato, cuyos intereses personales podrían no coincidir con los de los ciudadanos, y estos últimos son los que debería tener en cuenta el gobierno.

'Los invitados de la princesa'
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'
'Los mejores dibujos publicados en El País 2004-2011'
'España, un proyecto de país'
'La hoguera del capital'
'El aprendizaje por competencias'
'Cómo escribir una biografía'
'Ostras para Dimitri'

domingo, 21 de diciembre de 2008

Hugo Chávez, Simón Bolívar

No es probable que cuando Simón Bolívar estaba en su apogeo, o en la fase previa, Hugo Chávez se hubiera atrevido a molestarlo de algún modo. Cabe suponer que en esta época a lo más que se hubiera atrevido es a intentar ganarse su favor. Quizá en sus últimos tiempos podría haber tenido algún gesto atrevido, en el caso de que antes hubiera logrado ganarse su confianza y por tanto estuviera en una posición de privilegio y se viera con posibilidades de optar a algo más. Pero los muertos no pueden defenderse y de ahí que puede que incluso Chávez ordene exhumar el cadáver de Simón Bolívar.
Respecto de este asunto viene muy a propósito el libro que acaba de publicar Fernando Iwasaki, titulado rePUBLICANOS, en cuya página 89, y dentro del esclarecedor capítulo titulado Bolívar 5-San Martín 3, escribe lo siguiente: “No conozco a ningún caudillo, presidente o dictador latinoamericano que haya reivindicado el nombre o la memoria de José de San Martín en su beneficio, pero en cambio abundan los iluminados y los salvadores que se han proclamado herederos y continuadores del ‘sueño’ de Simón Bolívar.”
En ese mismo libro, Fernando Iwasaki aventura la posibilidad de que Fernando VII desconociera la existencia de América y dedica un capítulo, el IV, a explicar cómo ha llegado a esa convicción. Y ahora sostiene Chávez que había una conspiración para asesinar a Simón Bolívar en la que estaban implicados el citado rey de España, Fernando VII, el presidente de Estados Unidos y la corona de Inglaterra. Según Chávez los enemigos de Simón Bolívar eran Colombia, Estados Unidos y España.
Debe de ser muy poco lo que Hugo Chávez sabe de Simón Bolívar y esto es lo que mejor conviene a sus inocultables deseos de servirse del libertador para sus propios fines, puesto que así puede rellenar como mejor le convenga los vacíos de su conocimiento. Hay gente crédula que, por algún motivo, le sigue la corriente.
Y a pesar de que no debe de ser mucho lo que sabe de Bolívar, se rumorea que en algunas ocasiones Hugo Chávez suele vestir una réplica exacta del traje de Simón Bolívar y se pasea vestido de esta guisa por el palacio de Miraflores. Que le tiene puesto un lugar fijo en la mesa y que también le sirven comida.