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lunes, 5 de enero de 2015

Podemos, contra los Reyes Magos

A una niña de unos cinco años le he preguntado hoy ¿qué le van a dejar los Reyes Magos a tu abuela? Ella, que estaba delante, me ha contestado: Nada. La niña la ha corregido enseguida: ¡Ropa!, ¡ropa!
Y es que los niños, aunque vean comprar las cosas, o se las encuentren por casa antes de hora, suelen creer, salvo que se les haya insistido en lo contrario, que son los Reyes Magos quienes las traen luego.
Los niños necesitan ese mundo mágico en el que, desde luego, son felices. Incluso cuando tienen más edad y ya le preguntan a Google cualquier cosa que quieran saber, no suelen interesarse por quienes son los Reyes Magos. Tuve ocasión de saber que una clase de niños de nueve años sólo dos o tres conocían el dato, y habrían preferido no saberlo.
Y ahora llegan esos que en lugar de proponer soluciones pretenden arrasar con todo, «el miedo va a cambiar de bando», y también quieren arruinar el mundo de los niños. Han dicho lo siguiente: «La tradición de los "reyes magos" representa lo más podrido de este putrefacto país: la monarquía, el consumismo y el cristofascismo.»
Se equivocan esos que llaman a España 'putrefacto país' (así son ellos). La fiesta de los Reyes Magos hay que enmarcarla, como su propio nombre indica, en el mundo de la magia. A todos los niños de todos los lugares del mundo les gusta recibir regalos. Y si se los traen seres mágicos, como también los hay en todas partes del mundo, aprecian más los regalos.
Los Reyes Magos buscan ser queridos. Y los niños los quieren mucho. Todo el año sueñan con ellos, y en un momento dado llegan. La fiesta de los Reyes Magos se compone de amor y de magia.
Los de Podemos, como los poderosos, buscan ser temidos. Los de Podemos buscan el poder, y el poder corrompe.

viernes, 16 de abril de 2010

Jesús Neira y la democracia

Se puede decir que hay democracia en un lugar cuando alguien que sustenta una opinión distinta de la de la mayoría puede transitar tranquilamente por sus calles. Jesús Neira escribió el libro ‘España sin democracia’, e inmediatamente ha comenzado la cacería contra su persona. El corolario es evidente.
He leído algunas (pocas) de las cosas que se dicen en su contra, aunque sé que hay muchas más. He usado Google para buscarlas y he seleccionado algunas sin saber previamente nada de sus autores. Lo que he leído es de muy bajo nivel y se nota claramente que sus autores jamás se atreverían a hacer lo que Jesús Neira: decir lo que se piensa claramente y sin temor a las consecuencias. Quienes lo atacan cuentan de antemano con el aplauso de la tribu. Alguien que se precie jamás debería prestarse a juegos de ese tipo. No se deber atacar a una persona simplemente porque está de moda hacerlo. Otra cosa sería si tratase de desmontar los argumentos del libro. Pero esto es muy difícil, por no decir imposible.
Lo que dice Jesús Neira en el citado libro es lo mismo que piensa mucha gente, y es que no se puede opinar otra cosa de esta partitocracia que padecemos y que tantos males ha propiciado. Lo que hace en el libro es explicar todo el proceso por el que hemos llegado hasta dónde estamos y contar quienes fueron los actores de la pantomima con la que se nos pretendió hacer creer que nos daban la democracia. Consiguieron sus propósitos y nos lo hicieron creer, porque en España no hay tradición democrática. Pero poco a poco vamos abriendo los ojos, aunque algunos pretenden que los mantengamos cerrados. Son los que atacan a Jesús Neira. En realidad atacan a la democracia, en la que no creen.