Mostrando entradas con la etiqueta temor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta temor. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de abril de 2010

Jesús Neira y la democracia

Se puede decir que hay democracia en un lugar cuando alguien que sustenta una opinión distinta de la de la mayoría puede transitar tranquilamente por sus calles. Jesús Neira escribió el libro ‘España sin democracia’, e inmediatamente ha comenzado la cacería contra su persona. El corolario es evidente.
He leído algunas (pocas) de las cosas que se dicen en su contra, aunque sé que hay muchas más. He usado Google para buscarlas y he seleccionado algunas sin saber previamente nada de sus autores. Lo que he leído es de muy bajo nivel y se nota claramente que sus autores jamás se atreverían a hacer lo que Jesús Neira: decir lo que se piensa claramente y sin temor a las consecuencias. Quienes lo atacan cuentan de antemano con el aplauso de la tribu. Alguien que se precie jamás debería prestarse a juegos de ese tipo. No se deber atacar a una persona simplemente porque está de moda hacerlo. Otra cosa sería si tratase de desmontar los argumentos del libro. Pero esto es muy difícil, por no decir imposible.
Lo que dice Jesús Neira en el citado libro es lo mismo que piensa mucha gente, y es que no se puede opinar otra cosa de esta partitocracia que padecemos y que tantos males ha propiciado. Lo que hace en el libro es explicar todo el proceso por el que hemos llegado hasta dónde estamos y contar quienes fueron los actores de la pantomima con la que se nos pretendió hacer creer que nos daban la democracia. Consiguieron sus propósitos y nos lo hicieron creer, porque en España no hay tradición democrática. Pero poco a poco vamos abriendo los ojos, aunque algunos pretenden que los mantengamos cerrados. Son los que atacan a Jesús Neira. En realidad atacan a la democracia, en la que no creen.

lunes, 23 de abril de 2007

¿Existe el infierno?

Se empeña el Papa en recordarnos el infierno y no sé si esto será contraproducente. Es sabido que la cobardía conduce al mal. La vida continuamente obliga a elegir entre dos o más opciones y los más cobardes suelen elegir la más fácil y menos arriesgada para ellos, sin importarles el daño que puedan hacer a otros. Por eso no se acaba de entender la insistencia en asustar a la gente. ¡No temáis!, decía el anterior Papa. Por su parte, Manuel Alcántara dice que un gran número de ejemplares de la especie humana son chapuzas. Y tiene razón. Sancho Panza, como ser humano, es superior al energúmeno que dio una patada en los huevos a Agirre, al ertzaina que lo dejó ir sin tomarle los datos y al juez que con una excusa ridícula exculpó al ertzaina. Sancho Panza es superior a infinidad de especímenes humanos, como jueces, políticos enredadores y manipuladores, obispos incapaces de condenar a ETA, ciudadanos cobardes que increpan al Foro Ermua, vecinos capaces de sentir más simpatía por un cristalero asesino que por su víctima, explotadores, cobardes que callan ante las injusticias, y por este camino hasta completar la lista. Quizá exista el infierno, pero ya esté totalmente lleno, a la vista de lo que hay que ver a diario. Sé de quien habiendo sido catalogado por alguien muy encumbrado socialmente como poseedor de una gran calidad moral, luego no dudó en traicionar de modo infame a quien más lo necesitaba, poniéndolo a merced de personas sin escrúpulos. Esta traición no evitó que a su muerte la alta jerarquía eclesiástica que ofició su funeral, le dedicara encendidos elogios. ¿Sería la única que hizo en su vida? ¿Estará en el infierno ahora ese caballero? ¿Se sentiría a gusto consigo mismo mientras vivió? Es sabido que el mejor modo de no tener cargos de conciencia consiste en no tener conciencia. Prefiero, pues, en este punto, mostrarme más de acuerdo con el anterior Papa en que es preferible fomentar el valor que asustar a la gente.