lunes, 14 de junio de 2010

La plaga nacionalista

Era mucha la ilusión de la ciudadanía española con la democracia que venía en aquellos tiempos preconstitucionales, habida cuenta de que nadie deseaba una nueva guerra, y fue mucha la confianza que se depositó en los que ahora se llaman padres de la patria. Pero los tales padres ofrecieron a los nacionalistas una batería de ventajas, de las cuales no han desaprovechado ninguna y han condicionado toda la política española, mal que nos pese a quienes no nos interesa ningún tipo de superioridad ni de inferioridad, ni de hechos diferenciales, etc.
Los padres de la patria están muy satisfechos, pero gracias a esa Constitución que alumbraron dos tipos tan racistas como Arzalluz y Pujol han podido dictar su ley. Sin olvidar que sin la preponderancia de los nacionalistas es improbable que ETA hubiera durado tanto. También viene a cuento recordar que los nacionalistas catalanes siempre han exigido que se negocie con ETA. Negociar con ETA es reconocerle el derecho a existir. Los padres de la patria deberían reconocer que metieron la pata. Nos prometieron una democracia y lo que diseñaron ha dado lugar al caos en el que nos desenvolvemos, que aun puede empeorar, conviene tenerlo presente.
Y por si no hicieran bastante daño abusando de las prerrogativas que indebidamente se les concedieron, los nacionalistas tampoco están al margen de la corrupción más desvergonzada, como prueba, no el tres por ciento del que habló Maragall, para desdecirse después con idéntico desparpajo, sino el caso Millet, que pasó desapercibido durante muchos años. Y ahora se ha sabido que el gobierno vasco subvencionó con cincuenta mil euros un blog en blogspot, troceados en varios pagos para no tener que convocar un concurso. El hecho de que estas cosas hayan podido suceder alguna vez induce a sospechar en que pueden haber sido más. Urkullu pone la mano en el fuego por su partido. Hacerlo en la Edad Media tenía más mérito.
'Diccionario Web 2.0'
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'La llave del secreto'
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domingo, 13 de junio de 2010

Racista Pujol

Jordi Pujol es tenido por un político de fuste, e incluso los más atrevidos le tildan de estadista. Nada de eso es cierto ni lo puede ser, no es más que un personaje vulgar que se subió a un determinado carro, cosa que le ha permitido medrar. Pujol sin la “causa” no es nadie. Una muestra de su capacidad viene en este texto que reproduce Arcadi Espada:
«El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido […], es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad.»
Sobre el mismo se pueden hacer todas las consideraciones que se quiera, pero lo cierto es que eso es lo que hay. Jordi Pujol es tan racista como Xabier Arzalluz. Quienes le han venido alabando por su forma de hacer, sin darse cuenta de que estaba exprimiendo todas las ventajas que indebidamente da la Constitución a los nacionalistas, no tienen más opción que abrir los ojos de una vez por todas. Y quienes le han venido votando y sosteniendo deberían sentir vergüenza. Duran i Lleida, pongamos por caso, tan duro con Zapatero, tan ciego con Pujol. ¿Qué idea tienen estos tipos del ser humano? ¿Cómo creen que se forma su personalidad y de dónde saca su fuerza para vivir? Lo que sí saben es explotar sus debilidades.
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sábado, 12 de junio de 2010

Sacrificar un político a los dioses

Desde hace unos días, hay un grupo en Facebook llamado “Sacrificar un político a los dioses hasta que todo esto se calme”. No conozco a los fundadores, ni sé cuántos son, y lo cierto es que ya tiene más de ocho mil simpatizantes, de modo que la idea cuaja. Tratándose de un ritual sagrado al margen del catolicismo, cabría la posibilidad de que le gustara a Zapatero, siempre y cuando no fuera él el elegido, claro. Si tuviera que ser un socialista, no cabe duda de que podría sugerir una lista de nombres.
Hace poco vi a Vicente Rambla por las calles de Valencia. Tiene un caminar tan grave y ceremonioso que más que un político, un servidor público, parece el presidente de un banco o un obispo antiguo. Pero conviene dejar el hilo dramático de los sacrificios, no porque Vicente Rambla les pudiera parecer poco a los dioses, sino porque el evidente espíritu del grupo consiste en exponer por la vía humorística la incapacidad de nuestra clase política. Y si no están de acuerdo con este aserto que muestren lo previsores que fueron en tiempos de bonanza. Si lo de sacrificar un político es broma, lo que viven muchos ciudadanos es un drama.
Zapatero es el perfecto representante de esa ineficiente e irresponsable clase política. Y no es necesario sacrificarlo ni siquiera en broma. Dicen quienes le visitan que está desmejorando día a día. Tal vez sea porque el hombre no comprende que ya nadie se fíe de él, que nadie le aplauda cuando habla, salvo sus más de 600 asesores, sus ministros y Pajín, que nadie se quede con la boca abierta cuando dice alguna de sus frecuentes paridas, que nadie, salvo Botín, aplauda sus medidas económicas. Quizá piense que si todo el mundo tuviera fe ciega en él no habría crisis y todo iría mejor. Y se consume pensando que no nos lo puede hacer comprender.
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viernes, 11 de junio de 2010

La fusión de Caja Madrid y Bancaja

Lo primero que conviene tener en cuenta es que si se ha llegado a esta fusión es porque no hay más remedio. A la vista de todo lo que se ha venido publicando en los últimos tiempos sobre las cajas en general y en particular cabe deducir que si se hubiera dado el milagro que esperaba Zapatero (y eso que presume de que no cree en milagros), y las cosas hubieran vuelto a funcionar como antes, la fusión no se hubiera llevado a cabo.
La segunda cuestión es que, atendiendo a criterios nacionalistas (esa ideología que todo lo contamina y pervierte), se ha intentado que la fusión fuera entre Bancaja y CAM, que hubiera tenido un grandísimo coste humano, pues hubiera habido que despedir a un gran número de empleados, y la caja resultante hubiera estado aun más politizada que las dos anteriores, cosa sumamente peligrosa, como la experiencia ha demostrado.
Los ciudadanos estamos de enhorabuena porque se ha evitado la solución política y se ha optado por la empresarial. Los políticos están acostumbrados a hacer pasar sus propios intereses personales por los de los votantes, y hay personas, que generalmente obtienen un beneficio por ello, que les ayudan en esta labor. El ciudadano no debe confundirse, debe diferenciar claramente qué es lo que le interesa a él como ciudadano y qué es lo que les interesa a los distintos políticos que le piden el voto.
Las cajas sometidas al poder político y utilizadas por él han traído más gastos y quebraderos de cabeza a los ciudadanos que los bancos. Tal vez, si las cajas no hubieran estado en manos de los políticos y, por tanto, se hubieran desenvuelto de un modo más razonable, los bancos tampoco hubieran entrado en esa espiral y nos hubiéramos ahorrado muchos quebraderos de cabeza. Quizá la burbuja inmobiliaria no se hubiera hinchado tanto.

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jueves, 10 de junio de 2010

Zapatero no piensa imitar a Suárez

Y es lógico no lo haga, dimitiendo, como sí hizo Suárez, puesto que éste ya había hecho lo principal de su tarea, aquello para lo que se llevaba preparando muchos años. Adolfo Suárez ya sabía que la parte suya de la Transición había sido hecha de forma impecable y que ese mérito ya no se lo iba a quitar nadie. Podía irse, pues, disgustado por tanta puñalada trapera como le daban, pero satisfecho por su labor.
En el caso de Zapatero es al revés, no puede irse satisfecho por nada porque el desastre que ha propiciado es antológico y difícilmente superable, aunque todo puede ser; en cuanto a las puñaladas, es él quien las da, no se priva de nada. Lógico es entonces que quiera aferrarse al cargo, pues ya que no va a ser recordado por nada bueno, querrá, por lo menos dejar pasar el tiempo, por si vuelve a tener suerte. Dice Peces-Barba (contentas están las víctimas del terrorismo de no tener que soportarlo más) que la historia redimirá a Zapatero, como está ocurriendo con Felipe González. Se equivoca Peces-Barba, a quien está redimiendo la historia es a Adolfo Suárez, la distancia permite apreciar en toda su magnitud el mérito de su labor. Lo que ocurre con González, precisamente, es que Zapatero lo está haciendo bueno. Pero no demasiado, porque muchos socialistas no le perdonarán jamás que los desengañara de tal manera. Tenía sus propios planes y no le pareció urgente rehabilitar o compensar a los represaliados del franquismo, con lo cual le ha dado oportunidad a Zapatero para que haga otra de las suyas.
Zapatero, por otra parte, parece un fiel imitador de Franco. Maneja el partido con puño de hierro. De ahí que haya conseguido colocar a Pajín, a Blanco, a Corbacho, a Aído, etc. De ahí que el partido no pueda forzar su dimisión.
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miércoles, 9 de junio de 2010

Una huelga pequeñita

Ya está Pepiño planteándose la conveniencia de suprimir las diputaciones, lo que no cabe suponer es que eso se le haya ocurrido a él solo, sino que por algún conducto le ha llegado la idea proveniente de algún lugar. Si se le hubiera podido ocurrir a él solo, no estaría en un gobierno que da palos de ciego y que tiene abochornada a la grey socialista. Lo que mejor se le da a Pepiño es sembrar la discordia y dar golpes bajos.
Pero está muy bien que se plantee cosas, sea por el motivo que sea. Cabe la posibilidad entonces de que se plantee la supresión de las subvenciones a los partidos y a los sindicatos. Si tuvieran que vivir de las cuotas de sus afiliados, procurarían tener muchos y tenerlos contentos. Al no depender de ellos, gracias a las subvenciones, se comportan como pastores de ganado. Tratan de mantener a sus fieles todos agrupados, señalan al que se desvía o hace preguntas difíciles, lanzan consignas y ordenan que se coreen eslóganes. Es difícil demostrar que este estado de cosas beneficie a los ciudadanos, como mucho a unas elites dirigentes.
Habida cuenta de que el gobierno español, al contrario que el alemán, ha contradicho sus anteriores proclamas y, además, de un modo tan precipitado y prepotente que a lo mejor la medida de bajar los sueldos a los funcionarios es ilegal, aquí, en la retirada de las subvenciones a los partidos y a los sindicatos, tiene una nueva sugerencia para ahorrar dinero. Hay más.
Los sindicatos tienen buenos equipos de economistas y sabían desde antes de que lo negara Zapatero que teníamos encima una crisis gorda. Ellos podían haber hecho un favor a los trabajadores denunciando la crisis, denunciando los derroches de los políticos de todos los colores, denunciando todos los disparates que se han venido haciendo. Pero sólo han sido capaces de convocar una huelga pequeñita cuando no han tenido más remedio que defender su imagen.

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martes, 8 de junio de 2010

La jueza Afiuni, en la cárcel

Hay en España gentes que critican a Franco y la dictadura, cosa a la que no hay nada que objetar, y lo hay que quisieran juzgarlo, ahora, tantos años después de su muerte, cosa que da risa. Y más risa da todavía que algunos de los citados anteriormente no tienen empacho en defender a Hugo Chávez y a otros dictadores, de los que tanta abundancia hay en el mundo.
No están en contra de las dictaduras entonces, sino de algunas dictaduras. Incluso, poniendo en evidencia sus trampas, pueden alegar que Chávez es un presidente democrático, puesto que fue elegido de este modo. ¡Ah!, pero trata de acaparar todo el poder, modificando las leyes que puede, amenaza a sus opositores, con la intención de amedrentarles, y en definitiva hace lo que quiere en Venezuela, como demuestra el encarcelamiento de la jueza María Lourdes Afiuni, para la que ha pedido la cadena perpetua, por haber hecho lo que mandan las leyes y no lo que él deseaba.
La jueza Afiuni se ha defendido en una carta pública, y tras la lectura de la misma la sensación de que en Venezuela impera un régimen basado en el terror se hace más fuerte. No sólo habla de lo que le ocurre a ella y de lo fundamentado de la decisión que tomó, a resultas de la cual fue encarcelada arbitrariamente, sino que además explica lo que está viendo en la cárcel. Falta haría ahora que todos esos que castigan a sus gargantas gritando contra Israel guarden un poco de sus energías para protestar contra las brutalidades del tal Chávez, que exijan la inmediata puesta en libertad de la jueza Alfiuni y de todos los detenidos arbitrariamente. ¿Podría el presidente de Israel meter en la cárcel a un juez que no le obedeciese? Todas las injusticias que se cometen en el mundo ofenden a todos.

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