viernes, 7 de noviembre de 2014

Aguirre no es tan lista como se cree

Se empeña Esperanza Aguirre en apurar sus opciones políticas, como si le quedara alguna. Ha tenido unas cuantas ocasiones para irse simulando ser una señora, pero las ha dejado pasar todas.
Ahora que la gente dice que está harta de la corrupción, pero está dispuesta a votar a Podemos (a unos les engañan con las preferentes, a otros con soluciones boliviaranas, dice Savater), la suerte política de Esperanza Aguirre está echada. Tuvo un momento, que se le fue por los pelos, cuando Rajoy tras perder las elecciones por segunda vez iba a dimitir. Anteriormente no estuvo entre los posibles que manejaba Aznar. En el mundo de la política se puede ganar o perder por un pequeño detalle. Zapatero ganó porque Guerra le tiene manía a Bono, así que por culpa de Guerra nos cayó encima la mundial.
Aguirre no aceptó bien la derrota. No acaba de digeir que su momento pasó. Otra persona estaría contenta por haber podido servir a la sociedad en varias instituciones. Pero los esclavos del poder no piensan en servir a la sociedad, sino que sus apetencias les importan más que nada.
He contado algunas veces cual fue la actitud de Aguirre cuando el entonces alcalde de Boadilla se vio obligado a dimitir por el caso Gürtel. La nueva alcaldesa debió haber sido María Jesús Díaz Pérez, pero Esperanza Aguirre, instigada por el alcalde dimisionario, lo impidió.
María Jesús Díaz Pérez era la alcadesa idónea, porque ni está en el sumario del Gürtel, ni aparece en las escuchas, pero se conoce que la limpieza en el proceder no es un mérito ante Esperanza Aguirre.
Si lo fuera, el cerco de la Justicia no se estrecharía en torno a ella, que es lo que está ocurriendo. Ella se hace ahora la sorprendida con la historia de su segundo de a bordo, pero los jueces siguen investigando y encontrando documentos.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Alfonso Guerra deja la política

Es posible que en la hora de su retirada muchos lo vean como un gran estadista; a esta visión pueden haber contribuido Zapatero, Pajín e incluso Pedro Sánchez.
Si en de en estos se piensa en Jorge Semprún o José Borrell, la cosa cambia. Enrique Tierno Galván para referirse a Felipe González y Alfonso Guerra utilizaba la expresión 'esos chicos de Sevilla'. Y es que no tenían ni idea de nada. Se creían que por ser socialistas ya eran demócratas, y a lo mejor de socialistas tenían poco. En cualquier caso, se colgaron la etiqueta y les fue aceptada sin más.
En cambio, a Adolfo Suárez, que demostró con su actitud, día a día, que era el más demócrata de todos, no le fue aceptada nunca. A Felipe González y Alfonso Guerra no se atrevía a chistarles nadie de su partido. A Felipe González los suyos le llamaban dios y Alfonso Guerra vigilaba para que nadie se moviera. Alfonso Guerra estaba al tanto de lo que se cocía en la UCD, porque se lo contaba Francisco Fernández Ordóñez; de lo que ocurría en Alianza Popular le informaba Jorge Verstrynge. Le gustaba sentirse más poderoso que nadie. Los dictadores también suelen tener informantes por todas partes.
Pero el daño más grande que hicieron Felipe González y Alfonso Guerra fue el de abrazarse con los nacionalistas. Sin saber en qué consiste ser demócrata, creyeron que lo eran, y además con derecho a repartir credenciales. Y se las dieron a los nacionalistas, que no pueden ser demócratas jamás. Lo propio de los nacionalistas no es respetar al prójimo, sino engañarlo y utilizarlo.
Todo el daño que han estado haciendo los nacionalistas a lo largo de la democracia tiene su origen en el apoyo que recibieron de los socialistas durante el periodo preoconstitucional. No es sólo el disparate de CiU. También han proporcionado argumentos a los terroristas.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Teresa Romero, curada

Era muy difícil que lograra curarse, pero lo ha conseguido. Hemos de felicitarnos todos por ello. La Sanidad española tiene un nivel muy alto. Cabe decir que Teresa Romero también ha puesto mucho de su parte. No cabe duda de que su actitud mental y su fortaleza física han desempeñado un papel muy importante, pero también es cierto que sin la pericia de los médicos difícilmente hubiera salir con bien del trance.
Para que se produjera su contagio tuvo que haber una serie de errores, que casi siempre son disculpables, porque la perfección no existe, y probablemente alguna negligencia, y esto resulta más difícil de tolerar. La propia Teresa Romero pudo cometer algún error, no digo que lo haya hecho, pero si se diera el caso y lo reconociera demostraría que además de fuerte física y anímicamente es noble.
El marido se apellida Limón y sí que parece bastante ácido. Quiere vengar la muerte del perro. Excálibur ya se ha hecho famoso. Ya he contado alguna vez que sé de un niño que está en apuros, pero su caso no interesa a nadie, porque se encuadra dentro de lo que podría denominarse estricta Justicia. Defender a este niño no resulta políticamente correcto, ni sirve para linchar a nadie. Mediante el perro, cuyo sacrificio ha sido considerado por expertos en la materia como razonable, sí que parece posible que se pueda hacer sangre.
He recibido una petición de este señor, a través de Change.org, en la que alega que el sacrificio de su perro fue una injusticia. Lógicamente, no voy a firmar.
Creo que la actitud de este señor es ridícula. Estamos todos contentos porque su esposa se ha curado y él, en lugar de alegrarse con todos, nos quiere utilizar para escenificar su odio al PP. ¿Cree este señor que el PP es el único partido que comete errores y tiene negligencias?

martes, 4 de noviembre de 2014

José Luis Olivas, ante el juez

Este personaje que fue presidente de Bancaja y del Banco de Valencia, ambas entidades desaparecidas por lo ruinoso de su gestión, y miembro de los consejos de administaración de unas cuantas empresas más, ha tenido que comparecer ante el juez por su actividad como administrador de la empresa Imarol SL, de la que también era dueño.
Resulta curioso el tipo de contrato que se agenció con Bancaja, que le permitía ejercer otras actividades. Comenzó su progreso social de la mano del ilustre jurista Emilio Attard, que tenía una opinión muy elevada de sí mismo. José Luis Olivas llegó incluso a ser presidente de la Generalidad Valenciana y siempre tuvo muy buenas relaciones con la alcadesa Rita Barberá. Finalmente, logró los cargos que más beneficios económicos podían darle, como eran las presidencias de las dos entidades bancarias anteriormente citadas. El Banco de Valencia y Bancaja han desaparecido, causando esta desaparición un gran perjuicio al Reino de Valencia y a muchos particulares, pero las finanzas de quien fue su presidente deben de gozar de muy buena salud.
No da la impresión de que José Luis Olivas, ni quienes fueron consejeros delegados de ambas entidades estén muy compungidos por el daño que han hecho, sino que lo que parece es que lo que les duele es tener que gastar grandes cantidades de dinero en bufetes de abogados para que les libren de la acciòn de la Justicia, cosa que probablemente creen que pueden lograr.
Constituiría una sorpresa muy grande que se viera a alguno de ellos en las proximidades del presidente Fabra, pero no lo sería tanto que se siguieran viendo con Rita Barberá o Francisco Camps.
No es descabellado pensar que si Olivas no hubiera fijado su mirada en los bancos y se hubiera quedado en la política o en la abogacía Bancaja y el Banco de Valencia seguirían existiendo.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Los 300 historiadores subvencionados

Luego dicen que España es un país de pandereta, y nos quejamos. Habrá que empezar por reconocer que algo de razón tienen, puesto que no paramos de darles motivos para que piensen de este modo.
Basta con fijarse, sin ir más lejos, con los numeritos que montan día sí, día también los nacionalistas. El blog Dolça Cataluña no da abasto en su tarea de dar cuenta de los hechos risibles que protagonizan estos elementos que un día debieron guardar la cordura en un armario y ya no recuerdan en cuál.
Félix de Azúa, en un artículo titulado El rinoceronte, que más bien parece un acta notarial en la que se da fe del estado de las cosas, dice lo siguiente: Ni uno sólo de los 300 historiadores subvencionados para los fastos de 1714 ha desmentido estas quimeras. Su silencio otorga.” Si se tiene en cuenta que las quimeras a las que se refiere son las que propagan Víctor Cucurull y Jorge Bilbeny, se comprenderá que el asunto es, a la vez, risible y preocupante. Cualquiera que no sea un catalufo se parte de risa escuchando a esos dos.
Es preocupante porque 300 historiadores subvencionados cuestan mucho dinero. Si los 300 callan, dando por buenas las burradas que dicen esos dos, comprometiendo su prestigio con su silencio, es porque les pagan bien. ¿Y de dónde sale ese dinero? La Generalidad catalana no puede pagar a las farmacias. El dinero se lo da el gobierno de Rajoy, o sea que procede de los impuestos de los españoles. Y Junqueras amenaza con no pagar la deuda que tiene la Generalidad catalana con los españoles.
Y esa es la cuestión. El nacionalismo catalán ha llegado al máximo extremo de ridiculez posible; el vasco dio argumentos a los terroristas. Y el gobierno español está acojonado ante ambos. Pero todos los políticos, los que nos odian y los que no nos defienden, cobran sus sueldos todos los meses.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Pedro J. se pone en evidencia

En su artículo de hoy, el fundador y ex director de El Mundo, dice lo siguiente:
«el diálogo que mantuvimos a diario durante los treinta años en los que primero te nombré jefe de sección, después te nombré redactor jefe, después te nombré subdirector, después te nombré director adjunto, después te nombré vicedirector y por fin respaldé la decisión de la editora de nombrarte director, una vez consumada mi destitución.»
Durante treinta años Pedro J. estuvo premiando y, por tanto, alentando la furia aduladora de quien ha acabado por sustituirle en la dirección del periódico. Treinta años es un periodo de tiempo suficientemente grande como para darse cuenta de que la fidelidad no se la tenía a su persona, ni tampoco a unas ideas, sino a la línea de mando. A Pedro J. no se le podía escapar el detalle. Sorprende que ahora no se dé cuenta de quiso jugar una partida y la perdió. Puede invocar el derecho al pataleo, pero eso no sirve para nada.
No es la primera vez que ocurre algo de este tipo. Jesús Cacho, sin ir más lejos, también fue descabalgado del medio que fundó. Lo contó en un artículo titulado “El Confidencial: historia de una fechoría”. Hubo un medio en el que el más pelota de la redacción fue el encargado de decirle a quien anteriorme había sido objeto de sus halagos, que llevaba un tiempo destuido pero conservaba una columna en el medio, que se le retiraba ésta.
Pedro J. parece inquieto en su nueva situación; no acaba de encajar la derrota. Es como si al empezar la partida no hubiera calculado que la podía perder. Eso quita valor al gesto de emprenderla, porque si no pensó que la podía perder tampoco fue consciente de que corría un riesgo. Quizá no fue tan valiente como se cree.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Las cosas de Trias

El alcalde de Barcelona, Javier Trias, ha amenazado con presentar una querella contra El Mundo. Este alcalde es militante de CiU, partido al que Maragall acusó de tener un problema, aunque luego se retractó porque Arturo Mas, en lugar de negarlo, lo amenazó.
Javier Trias es de CiU y además independentista. Hablando en plata: no le importa que se arruine un número grande de personas, la mayor parte de ellas residentes en Cataluña. Un tipo claramente insolidario y antidemocrático, puesto que el nacionalismo y la democracia son incompatibles. Basta para ello con fijarse en ese eslogan que repiten tanto: la democracia está por encima de la ley. Eso es imposible. Precisamente, la democracia consiste el respeto a las leyes. Son las dictaduras las que hacen lo que quieren, diga lo que diga la ley. Los nacionalistas, además de antidemócratas, son mentirosos.
El caso es que este Trias, el de CiU, partido de Jorge Pujol (un país en el que no exista la Udef), anunció una querella contra El Mundo, pero de momento ha presentado un certificado del banco suizo, en el que afirma que no tiene ninguna cuenta allí. Digo yo que si luego se demuestra que sí la tiene a lo mejor al firmante del documento no le pasará nada. Quizá ese banco tenga un servicio de atención al cliente en el que, previo pago, se certifiquen algunas cosas.
Habrá que esperar a la querella para tener una opinión más fundada sobre el asunto. Según una noticia publicada por el periódico del Grande de España, Trias dijo que ni está loco, ni es millonario, ni tampoco tonto. Tres afirmaciones en una misma frase. Todo un derroche. En ese mismo periódico, un catalán que vive en Madrid (y eso quizá le cause dolor), y que tardó un mes en enterarse de lo de Pujol, le echa decidamente un cable. No sé si hoy será un buen día para tomar sopa.