domingo, 21 de septiembre de 2014

Preguntan a Hawking sobre Dios

Lo más interesante de lo que dice Hawking sobre Dios es que no es necesario para que exista el Universo.
Hay gente que se empeña en demostrar que Dios existe y gente que pone todo su interés en lo contrario. La respuesta en ambos casos es la citada. Ahora bien, eso no significa que no exista. La opinión de Hawking es que no existe, pero esa es una opción personal suya, como lo es de todos los demás humanos. La ciencia no puede demostrar que no existe, aunque puede decir algo que por otra parte es lógico: que no es necesario.
Supongamos que Dios existe, pero no quiere dejarse ver, porque en ese caso todo sería muy fácil. Si se dejara ver no habría nadie que no lo adorara. No hay más que ver la corte de aduladores que tienen los poderosos.
Si no se quiere dejar ver, no se deja ver para nadie. No puede consentir que unos más listos que otros lo descubran. Por tanto, la ciencia, con todos sus adelantos técnicos, será capaz jamás de descubrir a Dios.
Ni siquiera se puede demostrar la existencia de Jesucristo.
Abundan los que necesitan un asidero para vivir, porque de lo contrario les entra mareo, e incluso vértigo. La duda, tan alabada por tanta gente, no parece un territorio habitable para muchos, que necesitan certezas. Hawking, por ejemplo, se agarra a una: Dios no existe. Otros dan por cierto lo contrario: Dios existe. El problema de las certezas es que proporciona un soporte para actuar. Esos que en nuestros días rebanan cuellos están asistidos por la certidumbre de que Dios, su Dios, les asiste. Y ocurre que Dios, si existe, quiere que dudemos, puesto que no se deja ver. Quien tiene dudas no hace fechorías. ¿Y si Dios no estuviera de acuerdo con que se rebanen cuellos? Porque saber que Dios existe y saber qué es lo que quiere son dos certezas.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Con el PSOE no se puede ir a ninguna parte

Como consta en el libro '1978. El año en que España cambió de piel', fueron los socialistas quienes se empeñaron en considerar demócratas a los nacionalistas, porque adquirieron tiempo atrás la equivocada idea de que ser antifranquista equivalía a ser demócrata. Cosa incierta, obviamente.
En los años del tardofranquismo, en sus frecuentes reuniones en el extranjero, los nacionalistas inficionaron a los socialistas con ideas absolutamente extrañas al socialismo, pero que los socialistas se tragaron como si fueran las tablas de la ley. De ahí que los socialistas valencianos, catalanes y vascos sean más nacionalistas que socialistas, a pesar de que nacionalismo y socialismo son incompatibles.
Esta deriva hizo que en Cataluña surgiera Ciudadanos, como alternativa al PSC; en el País Vasco UPyD, como alternativa al PSE; y en el Reino de Valencia el PSPV haya perdido la hegemonía de que disfrutó al principio.
Esta equivocación del PSOE con respecto a los nacionalistas hizo que en la Constitución se les otorgaran unas ventajas inconcebibles, que han aprovechado al máximo. Y esos nacionalistas que tanto deben a la Constitución no la respetan. Tampoco lo han hecho nunca. Y los socialistas siguen sin enterarse. Algunos sí se enteran, pero a título personal, a destiempo y fuera de los lugares indicados para ello.
Parte del PSOE, y concretamente el PSC, ha actuado en contra de los intereses de España, al apoyar a los nacionalistas en una aventura que ni interesa a los obreros, ni conviene a los españoles, incluidos los que viven en Cataluña.
Todo lo que saben decir los nacionalistas con respecto a la democracia es “nada hay más democrático que votar”. Si se pusiera todo a votación se armaría una buena. ¿Votamos si hay que expropiar todos los bienes del conde de Godó?
Lo más democrático que hay es el respeto a la ley.
Y donde hay editoriales conjuntos no hay democracia. Esto no necesita explicación.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Salmond es un necio

En el referéndum que tan irresponsablemente aceptó Cameron podría haber salido el sí, y entonces la catástrofe sería mayor. Cameron aceptó el referéndum por cálculos partidistas o electoralistas, sin tener en cuenta el daño que iba a provocar con eso.
Una parte del perjuicio causado se puede cuantificar, pues es la que se refiere al dinero. Se trata de lo que han costado las campañas y el propio proceso electoral. Aunque quizá ese coste se haya compensado total o parcialmente con el turismo que ha generado el proceso, ya que un gran número de gilipollas de otros países, y especialmente de España, se han dado cita en Escocia para animar a los escoceses a que se suiciden.
Uno que tiene nombre de sopa y que perpetra editoriales colectivos ha escrito que el referéndum ha sido “Un ejercicio democrático impecable”. ¿Qué sabrá de democracia un nacionalista?
El mal que no se puede cuantificar es el de las familias que se han roto, el de las amistades truncadas, el de los negocios perdidos.
El nacionalismo es una peste que no puede traer nada bueno, puesto que pone a la nación por encima de las personas. Para el nacionalismo la meta no es el bienestar de las personas que habitan en un lugar, sino la 'grandeza' de la nación, para lo cual no duda en utilizar a esas personas. No busca facilitarles la vida, sino que les impone obligaciones. Ser catalán, ser escocés, ser vasco, es algo grande, así que hay que sacrificarse para que lo siga siendo. Y mientras tanto, quienes programan esas sevicias pasan por estadistas. Vivir para ver.
Salmond es uno de esos que conducen a sus votantes hacia el desastre, les provocan pérdidas, les ofuscan la mente y encima dicen que van a continuar por el mismo camino. La justicia humana no puede castigar esas cosas. Salmond y quienes le siguen son necios y quizá su castigo sea ese.

jueves, 18 de septiembre de 2014

La zafiedad del IEC

Se supone que el Instituto de Estudios Catalanes es una suerte de remedo para el catalán de lo que es la RAE (fundada por Felipe V) para el español.
En el Reino de Valencia (cuando todos empleen la denominación oficial yo también lo haré) hay una especie de sucursal del tal IEC. El establecimiento de esa sucursal fue una traición en toda regla de Zaplana al pueblo valenciano. Por cierto, Telefónica va peor desde que ha fichado a Zaplana. Esa sucursal es la fenicia AVL y nos sale muy cara a los valencianos. Fabra se atrevió a cerrar la televisión valenciana, pero para hacer lo mismo con la AVL ya le faltan redaños.
Por cierto, Zaplana dio la puñalada a los valencianos por orden de Aznar, que quiso complacer a esa 'bellísima persona' que es Pujol. El milhombres.
Pero el IEC es una institución que depende de un gobierno nacionalista y ya se sabe que el nacionalismo es una peste que lo politiza y emponzoña todo.
Como no puede esperarse ningún gesto elegante del nacionalismo, sino todo lo contrario, el IEC se ha entrometido en los asuntos valencianos. Se sale de la ciencia para entrar en la política. Los nacionalistas tratan de hacerlo ver todo al revés y entonces dicen que los valencianos que defienden su derecho a decidir el futuro de su lengua politizan el asunto de la lengua. Pues no señor. Lo politizan los nacionalistas.
Los lingüistas pueden investigar el origen de las lenguas, aunque dada la comprobada afición de los nacionalistas a inventar su pasado, tergiversar la historia y apoderarse de lo que no es suyo, todo lo que surja de territorios en los que el nacionalismo tenga influencia hay que ponerlo en cuarentena.
Los lingüistas pueden averiguar el pasado de las lenguas pero el futuro lo deciden quienes las usan. Si esto no lo saben los académicos del IEC y de su sucursal AVL es que son unos burros; y si lo saben y lo callan, es peor.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Lo siento mucho, soy catalán y tengo prohibidas las consultas

Circula un chiste por Cataluña que demuestra la simpleza de los catalanistas, puesto que lo dan por bueno y lo difunden. El chiste dice así:
«-Buenos días, le llamamos para una consulta telefónica de nuestros teléfonos móviles.
-Lo siento mucho, soy catalán y tengo prohibidas las consultas».
Hay que ser tonto para reírse con eso. Y además de la mentira sobre la que se hace la pretendida gracia, hay otra falsedad: no todos los catalanes son nacionalistas; y los que son nacionalistas y de izquierdas tienen que decantarse por una cosa u otra.
Estos catalanistas, además, se creen buenas personas, porque a lo mejor están en contra de los toros (pero comen carne de vaca o de ternera, o langosta), porque ayudan a cruzar la calle a una viejecita (que no tenía ninguna intención de hacerlo), o por causas similares, y les parece natural, y por eso no lo incluyen en su examen de conciencia, el odio que sienten hacia el resto de españoles, y tienen por correctas sus caprichosas y egoístas demandas.
Pero es que además, José Bono, en un artículo publicado hoy en El País, cuenta que en una cena en la Embajada de Portugal, Maragall les contó a él y a Ibarra lo del famoso 3%. O sea, que el PSOE lo sabe desde hace años y viene callando. El PP también lo sabe y todavía no hay ningún Pujol en la cárcel y es posible que no vaya nunca ninguno. Y, lógicamente, en Cataluña todo el mundo sabía lo del 3%.
O sea que es una corrupción dineraria aceptada por todos, sobre la cual se está construyendo el delirio catalanista. Tampoco extraña que los catalanistas se traguen todas las bolas que les meten con respecto a la historia de Cataluña y la patraña esa de que la lengua les fue impuesta por la fuerza.
Tienen muchas cosas sobre las que hacer chistes graciosos y no esa tan ridícula.

martes, 16 de septiembre de 2014

Si nombraran cardenal a Rahola

Por culpa del cardenal Sistach se van a condenar unos cuantos y el culpable último de que eso ocurra será el papa de Roma. Debería haberlo relevado tiempo atrás y prefiere mantenerlo. El papa anterior se conoce que también estaba conforme con él, y con otros de corte similar.
El pasado once de septiembre, el día en que los nacionalistas catalanes manifiestan su odio contra el resto de los españoles, colgó una enorme bandera catalana en la Sagrada Familia.
Si el papa de Roma cree conveniente que se predique y fomente el odio, porque eso hace que se acerquen más 'fieles' a los templos a rezar y poner dinero en el cepillo y decidirse a marcar la x en la casilla de Iglesia Católica, debería considerar la opción de Rahola.
En España hay más obispos y curas que fomentan el odio y lo aplauden y 'comprenden', de modo que no es una práctica infrecuente de la Iglesia Católica. Si sigue por ese camino, que inició tiempo atrás, es porque le va bien.
Las habilidades para el fomento del odio no son exclusivas de los hombres. Las mujeres tienen un gran potencial en este campo. Y de hecho, dentro de la propia Iglesia hay ejemplos. Hay monjas que en este menester dan ciento y vuelta incluso a obispos y cardenales.
Si la Iglesia aprovechara a las mujeres, nombrándolas incluso obispas y cardenalas, habría más afluencia a los templos. A mucha gente le gusta odiar.
Rahola, por ejemplo, es más joven que Sistach, tiene su público, predica el odio con mucha eficacia, es muy enfática, y además, si la nombraran a ella como sustituta de Sistach, Mas, el pobre Arturo Mas, compondría una carita de gozo cuya sola contemplación ya habría hecho que mereciese la pena el nombramiento.
Pujol acuñó una frase para la historia: Aixó es una dona. ¿Lo volvería a decir?

lunes, 15 de septiembre de 2014

Javier Cercas y Escocia

Con el vano empeño de convencer a los nacionalistas catalanes, Cercas, en un artículo titulado 'Escocia y nosotros', desgrana las diferencias que encuentra entre los casos escocés y catalán.
El intento es vano porque los nacionalistas no atienden a razones. Todo lo interpretan del modo que más conviene a su causa y a todo saben darle la vuelta. Si se les dice que se van a arruinar no se lo creen hasta que la ruina sea una realidad. La ceguera es tal que muchos de los nacionalistas catalanes son de izquierda, a pesar de que la izquierda y el nacionalismo son incompatibles.
Entre Cataluña y Escocia las diferencias son muchas, comenzando por el hecho de los escoceses son demócratas y los catalanes no, pero las similitudes también son muchas, comenzando por el hecho de que los nacionalistas miran hacia atrás y no hacia delante. Miran hacia atrás y lo que ven es quimérico, aunque lo ven en un caso tenga más base cierta que en el otro. La historia sirve para no repetir errores, no para enorgullecerse y mucho menos para inventarla.
Si en Escocia va a haber referéndum no es porque el Reino Unido carezca de Constitución, o porque los británicos sean más demócratas, que lo son, sino porque Cameron cometió un error de cálculo que les puede salir muy caro a los británicos.
Por otro lado, es normal que crezca el euroescepticismo en la Gran Bretaña, dado que la crisis ha puesto de manifiesto las grandes diferencias que hay dentro de la Unión Europea y que todavía no ha salido un líder que sepa explicar en qué consiste ésta. Y no es que la cultura británica busque inclinar a la GB hacia el modelo estadounidense, sino que éste sería el modelo de la GB aunque no existieran los EE.UU. El Reino Unido se integrará plenamente en la Unión Europea cuando ésta tenga un rumbo definido. Son los nacionalismos los que lo dificultan.