jueves, 15 de abril de 2021

Antisemitismo en la extrema izquierda

 

No hay maldad que no haga la extrema izquierda española. Dictatorial, machista, violenta, gandula, y caradura. Sus líderes, encuadrados en el comunismo más sanguinario, se proclaman defensores de la democracia.

La mayor parte de los españoles ya les ha tomado la matrícula y aunque en un principio consiguieron engañar a muchos, cada vez tienen menos votantes y es de esperar que en algún momento desaparezcan del mapa político.

La comunidad judía anda preocupada por la posibilidad de que estos partidos de extrema izquierda y, por tanto, antidemocráticos obtengan representación en la Comunidad de Madrid. Cada voto que les otorgue a estos partidos lamentables es una ofensa al pueblo judío. Pondré dos enlaces que explican un poco el caso. En este primero, https://diariojudio.com/ticker/tambien-se-retrasa-la-vacunacion-contra-el-antisemitismo-en-espana/353749/, que conviene leer en su totalidad, hay unos párrafos en cursiva, que contienen el meollo de la cuestión, porque contienen la verdad con la que se desmontan las mentiras de los sanguinarios comunistas. La verdad y los comunistas nunca van de la mano.

El segundo enlace https://diariojudio.com/noticias/la-comunidad-judia-de-madrid-alerta-contra-pablo-iglesias-califico-el-holocausto-como-un-problema-burocratico/359081/ contiene la foto de un ser grotesco, autoritario y traidor. Ha prometido respetar y defender la Constitución y no cesa de atacarla y de incitar a que se la desobedezca. Como si llevara la traición en el ADN. Señala periodistas, insulta a todos los que no piensan como él y aplaude y defiende a lo más despreciable que hay en el mundo. También aplaudió a los etarras y a los golpistas catalanes. Siempre está con los más infames.

En Israel rige la única democracia de la zona, por lo que se entiende la animadversión de la extrema izquierda a este país. Muchos judíos han conseguido el Premio Nobel, con lo cual despiertan lo que Julián Marías llamó ‘rencor contra la excelencia’, seña de todos y cada uno de ellos de quienes componen la extrema izquierda.

El decoro moral induce a ponerse siempre de parte de quien tiene razón, en este caso el pueblo judío.

miércoles, 14 de abril de 2021

¡Viva el mini Rasputín!

 

Algunos lo tildan de genio, pero lo único que ha demostrado hasta el momento es que carece de escrúpulos. Y de talento.

Entre sus logros está el de conseguir que cada vez que habla Sánchez, para prometer o para explicar, al personal le dé la risa. Incluso quienes están dispuestos a votarlo haga lo que haga, si presienten que van a coincidir con él en algún sitio, ponen la cartera a buen recaudo.

La alianza de Sánchez e Iglesias, dado el carácter dictatorial de ambos, podría haber tenido como consecuencia un gobierno sempiterno. Sin embargo, dada la torpeza de ambos cabía ser optimista: acabarían metiendo la pata.

Uno de los dos se cree Marco Aurelio y está a punto de ordenarle a Irene Lozano que le escriba unas Meditaciones. El otro se cree Stalin.

No hay dos sin tres, y a los dos torpes hay que añadirles al mini Rasputín. Diseñó una serie de mociones de censura regionales para arrebatarle al PP sus feudos, pero Ayuso, que es más lista que el hambre, ella sí, vio la jugada y puso el tablero político patas arriba, lo cual tuvo consecuencias: en ese momento España le debía una, ahora ya son más.

Al PSOE en general y al mini Rasputín en particular la decisión de Ayuso los pilló a contrapié. No la habían previsto, así que deprisa y corriendo eligieron un candidato, a falta de buenos, y él, sumisamente, aceptó. Plantearon la campaña electoral con la intención de pescar en el caladero de Ciudadanos, sin darse cuenta de que este partido que en sus orígenes catalanes era de izquierdas al salir a toda España había virado a la derecha. Los votantes madrileños de Ciudadanos vuelven al PP. Se han dado cuenta en La Moncloa y han virado en ‘Redondo’ para intentar la pesca en los de la extrema izquierda. Han dejado a Gabilondo en fuera de juego y se han reído de sus votantes, que no obstante les votarán.

Hay que agradecerle al mini Rasputín la posibilidad de que nos libremos de la pesadilla.

martes, 13 de abril de 2021

Ayuso y Monasterio

 

Se fotografió Sánchez con las cuatro vicepresidentas. Él en plan sultán. Presumió luego de gobierno feminista. Las cuatro mujeres pendientes de si él enarca una ceja o las dos, o frunce el ceño. Una de las cuatro ha renunciado al prestigio que tenía en el ejercicio de su profesión, para sustituirlo por el de sumisa. Todos los ministros de este gobierno son sumisos. No puede ser de otro modo estando a las órdenes de un narcisista.

Podemos, que forma parte del gobierno, es un partido machista y violento. ¿Qué tendrán que ver el machismo y la violencia con el feminismo?

Ayuso recibe los ataques más burdos y estúpidos por parte de la izquierda. Con la zafiedad acostumbrada en Echenique y otros de su misma calaña. Nada de eso la arredra. Es capaz de arriesgar para defender la salud y la hacienda de los madrileños. Soportando improperios, boicots y campañas infames en su contra. No han conseguido someterla. Es una mujer alfa. En la izquierda de hoy las mujeres alfa no pueden medrar, pero en la derecha logran abrirse camino. Ayuso reivindica su independencia respecto al líder de su partido. Y se ríe del presidente del gobierno: «No me puedo creer que Sánchez estuviera mintiendo».

Ha hecho un anuncio publicitario muy elegante en torno a la palabra libertad, que otros nos quieren quitar. Su lema, ‘comunismo o libertad’ es impecable.

Monasterio, por su parte, tampoco se apoya en nada más que en su propio historial: su veteranía como empresaria y madre de familia numerosa. Tampoco se anda con medias tintas: «De nada vale evitar que gane la izquierda si se siguen aplicando las leyes ideológicas de la izquierda y alimentando sus chiringuitos». Tiene talento y no ataca a Ayuso, sino a Casado, cuya actitud con Vox es torpe.

De modo que la Comunidad de Madrid tiene la posibilidad de que su gobierno sea realmente feminista.



lunes, 12 de abril de 2021

Rufianadas a costa de Clara Campoamor

 

Un ser humano no es un fósil, sino que tiene la capacidad de pensar, lo cual permite que quienes la usan convenientemente mejoren con el paso de los años. Los rufianes suelen servirse de ella para vivir sin dar golpe, para hacer el mal e incluso para las dos cosas a la vez.

Uno de ellos se ha permitido la licencia de interpretar los sentimientos de un personaje histórico: «Europa Press @europapress

Rufián critica que la Reina Letizia, a la que "no vota nadie" y que representa a una institución "antifeminista y antidemocrática", presida un acto de homenaje a Clara Campoamor: "Ella se sentiría casi casi humillada"».

En los tiempos de Adolfo Suárez muchos republicanos aceptaron la monarquía, porque la forma de Estado les pareció un asunto menor. La mayor parte de esos ciudadanos que querían el bien de España no se arrepiente de aquella decisión, sino que considera que es lo mejor que pudo hacer.

Al contrario que este rufián, Clara Campoamor era una persona con talento y criterio. Nadie le decía lo que tenía que hacer. En la tesitura actual, a la vista de quienes son los republicanos que hacen más ruido y del comportamiento del Rey, es muy posible que su opinión sobre este asunto fuera diferente.

Desde luego que se habría sentido complacida de que la Reina presidiera un homenaje a su persona. La educación y la bondad no están reñidas con la libertad de pensamiento, sino todo lo contrario.

En otro orden de cosas, las monarquías suelen funcionar muy bien entre las democracias y la española, concretamente, le ha prestado muchos más servicios a España que el partido de este rufián, cuya finalidad es, precisamente, destruir a la nación. Pero también a esa parte de España que se llama Cataluña, cuyo declive, gracias a su influencia, es palmario e irreversible.

domingo, 11 de abril de 2021

Conviene hablar del paro

El paro es ese demonio terrorífico en el que pocos se fijan hasta que la devastación que produce hace irrespirable la atmósfera. Zapatero aparecía como ganador en todas las encuestas y de pronto tuvo que salir por pies. El personal votó entonces, masivamente, a Rajoy, pensando que éste tenía una varita mágica, pero lo único que se atrevió a hacer -muy valiente no es- fue detener las burradas de su antecesor.

El equipo económico de Zapatero es mejor que el de Sánchez. Y si aquel exigía obediencia a sus ministros obligándolos a actuar de un modo poco ortodoxo, este más.

En circunstancias normales y gobernando en las mismas condiciones en que lo hizo Zapatero, Sánchez le habría propiciado a la nación un descalabro económico de muy difícil arreglo. Difícilmente se habría atrevido el timorato Rajoy a encarar la aventura de ponerle remedio.

Pero la situación no es exactamente esa. A lo anteriormente citado hay que añadirle el lastre que suponen los ministros comunistas, empeñados en cuerpo y alma en llevar a los españoles a la ruina. En embrutecer la vida pública, en traer los palos y las piedras al debate nacional, en señalar enemigos, para que sean molestados, perseguidos y agredidos y en desposeer a los españoles de sus casas, mediante la ocupación, de su libertad, de su fe en los gobernantes.

Con este gobierno no hay quien compre una casa para dejársela a sus hijos el día de mañana, no hay quien pueda ir tranquilo por la calle, no hay quien tenga sus ahorros seguros.

A toda la peste anterior hay que añadir la pandemia. En estas condiciones las cifras del paro no tienen más remedio que ser elevadísimas, mucho mayores que las que propició Zapatero.

Y tenemos un gobierno que no gestiona, sino que procura mantener el poder, que es lo que le interesa. Para conseguirlo se sirve de la propaganda y del embuste.

Sólo queda esperar un milagro y es que los votantes socialistas abran los ojos. 

sábado, 10 de abril de 2021

La peor ministra de Trabajo de todos los tiempos

 

Yolanda Díaz, ascendida a vicepresidenta por la cuota comunista, es la peor ministra de Trabajo que jamás ha tenido España. Y no se podía esperar otra cosa. A los comunistas les interesan los trabajadores para aprovecharse de ellos.

Ha habido buenas personas que en algún momento han pensado que el comunismo podía resolver problemas. Albert Camus, por ejemplo. Antonio Buero Vallejo también fue comunista. Era pareja de dominó de Fernando Vizcaíno Casas en Cercedilla. A Vizcaíno no le importaba lo que pudiera pensar el Régimen.

Lo que sabe hacer el comunismo es arruinar y matar. Las checas dan prueba. «A por ellos, como en Paracuellos», gritaban las hordas comunistas que, aprovechando que el ministro del Interior es nefasto, acudieron a reventar un acto democrático, con piedras, amenazas, insultos y gritos.

«No frivolicemos con la libertad: el comunismo es la democracia y la igualdad», dijo la pava sin dejar de sonreír en una entrevista, sin que los entrevistadores se le rieran en la cara ni le pidieran explicaciones por semejante barbaridad.

El comunismo ha concedido la libertad a cien millones de personas al matarlas. En número de muertes causadas el comunismo gana por goleada al resto de las ideologías, algunas de ellas también nefastas, pero no han tenido la posibilidad de hacer tanto mal.

Estos comunistas que están en el gobierno, a pesar del daño que hacen y de que el comunismo está condenado por la UE, se refieren, de la habitual en ellos forma engañosa, a los tiempos de Adolfo Suárez. Por aquel entonces y con el fin de no quedar fuera del tablero político europeo, los comunistas renunciaron a sus postulados más sanguinarios y alumbraron lo que se llamó ‘eurocomunismo’. Pero los comunistas del gobierno no tienen nada que ver con esta corriente, lo que preconizan es el comunismo más salvaje y atroz, como demuestran en todas y cada una de sus actuaciones.

La disyuntiva es clara: comunismo o libertad.

viernes, 9 de abril de 2021

Las mujeres en Podemos

 

El papel que se les reserva a las mujeres en Podemos se aprecia aquí https://twitter.com/VicenteTorres/status/1380391776343711745, en el vídeo que aporta, satisfecha y orgullosa, una de ellas.

Tienen que barrer y fregar, atendiendo de forma acrítica las órdenes que se les dan. Lo que llevan a cabo es un ejercicio antidemocrático y lleno de maldad. Son mujeres a las que se les ha anulado la voluntad introduciendo el odio en sus corazones, de los que a estas alturas, y a la vista del afán que ponen, cabe deducir que ya queda poco.

Simbólicamente, limpian el lugar tras haber pasado por el mismo ciertas personas que no son de su agrado.

Ocurre que en España todavía estamos en democracia y bajo tal régimen político cualquier persona que cumpla los requisitos legales establecidos tiene derecho a circular por cualquier lugar de su geografía.

Lo que ocurrió en el lugar que limpian con tanto esmero es que los representantes de un partido político que cumple escrupulosamente todas las leyes hizo un acto electoral al todo el derecho.

Unas hordas de gamberros del partido al que pertenecen las que limpian, que no tiene ningún respeto por las leyes, intentó reventar el acto mediante gritos, insultos y pedradas. Algún charco de sangre habrán limpiado estas señoras tan sumisas y obedientes.

Lo chocante es que luego algún columnista ha querido equiparar a Iglesias y Abascal y eso es imposible, porque uno es dictatorial y el otro demócrata, uno es cobarde y el otro, valiente; no se ha detenido ahí, sino que ha pretendido rizar el rizo haciendo lo mismo con Sánchez y Ayuso, que es más difícil aún. A él, con tal de ser presidente, no le importa llenar de problemas y preocupaciones a los españoles. Ella resuelve problemas: ha hecho que Iglesias salga del gobierno. Él necesita mirarse en el espejo continuamente, ella piensa en los madrileños y les ha procurado un hospital para tratar las pandemias. Que el Zendal es un acierto lo prueba el hecho de que los impresentables lo quieren cerrar.