Mostrando entradas con la etiqueta Chimo Puig. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chimo Puig. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2019

La izquierda no perdona a Díaz Ayuso

Desde el culto Fernando Schwartz, que ha escrito una lamentable carta a la lamentable directora de El País, al trivial Errejón, cuya extracción podemita se le percibe en la cursilería y su afición a las becas injustificadas.
Al segundo, la propia Díaz Ayuso le cantó las cuarenta, una por una y todas seguidas, a lo cual el otro no pudo responder más que con un vaya talante con el que empieza.
Pues es un buen comienzo, porque deja claro que no se va a dejar comer el terreno por ese lado y que si la oposición se lleva a cabo por la vía cerril está dispuesta a librar la batalla. Por el lado de la gestión también, puesto que los socialistas se han lanzado a criticar su intención de bajar impuestos. Uno de ellos Chimo (mi teclado no tiene tx y, por otro lado, el dígrafo ch es de lo más valenciano) Puig, en quien Fernando Savater, en un artículo publicado en el País el 5/11/15, detectó cierto bloqueo de las funciones de cerebración superior, alega infrafinanciación de la CV. Pero a pesar de que se queja de que no dispone de suficiente dinero para atender las necesidades de los ciudadanos ha reabierto la televisión valenciana, que no ve nadie, con el único objetivo de implantar el dialecto catalán en su ámbito de influencia. Además, como son varios los partidos los que le permiten ostentar la presidencia de la Generalidad, también el número de enchufados se ha multiplicado.
O sea, que él quiere atender las necesidades de los valencianos, pero hay unas prioridades que, como su propio nombre indica, están por encima.
Y ahora llega Díaz Ayuso y lo pilla a contrapié. Porque no puede volver a cerrar la televisión valenciana, ni ningún otro chiringuito infame e inútil, sino que está abocado a exprimir a los contribuyentes para poder llevar a cabo políticas que les perjudican. 

lunes, 5 de septiembre de 2016

El tripartito valenciano, a la suya

A Chimo Puig (escribo Chimo porque mi teclado no tiene la x) entre movimiento y movimiento de manos para colocarse bien el peluquín le queda tiempo para pensar chorradas, que es lo único capaz de pensar.
En su día, y a pesar de que eran muchas las urgencias que precisaban atención, a Lerma le dio por funda la televisión valenciana, porque lo que quieren los catalanistas es fomentar el uso del catalán en estas tierras en las que sus delirios ni siquiera deberían ser considerados. Luego, Camps se sirvió de esa televisión para alimentar sus propios delirios, esta vez de grandeza, y para colocar a sus amigos. Y Fabra, que tampoco dio señales de tener demasiadas luces sí tuvo en cambio las suficientes para darse cuenta de que nos salía por un ojo de la cara y hay otras necesidades que atender.
Pero han llegado otros catalanistas, ¿y qué hace un catalanista sin una televisión que tenga como único idioma el catalán?
Mientras tanto, los ancianos de las residencias están desatendidos. En su día, los socialistas denunciaban que a la residencia de Carlet no se le sacara todo el rendimiento posible. Hoy, que la gestionan ellos, los ancianos se caen de las camas, a pesar de que los tienen atados, e incluso atados por los tobillos.
Mónica Oltra en montar numeritos y en dar excusas de mal pagador. Lo cierto es que el tripartito, del que ella forma parte, no destina los recursos que serían necesarios a la atención de los ancianos, porque la prioridad del tripartito no es la de servir a los ciudadanos, sino la de adoctrinarlos, para que acepten la márfega y ser parte de los países catalanes, pastisos catalans en realidad. Si esto no es corrupción, que baje Dios y lo vea.
Todo lo malo se puede empeorar, y aquí están los del tripartito, hablando siempre de lo malo que era el PP, para que no nos demos cuenta de que ellos son peores.