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viernes, 11 de octubre de 2019

Muy mal lo de Pablo Soto

Me refiero a lo que ha hecho Mas Madrid con él. Tengo anotados tres tuits suyos. El primero data del 20/05/13, y está puesto a las 14’53. Dice así:
«Matar a un ministro, ¿cuántos años de cárcel son?»
El segundo es del 5/10/13, a las 10’36. La gracia es esta:
«De vuelta en Madrid tras 2 semanas por Turquía, Grecia, Italia… Muy decepcionado con todos vosotros porque Rajoy sigue vivo».
La fecha del tercero es muy próxima a la navidad de ese año, concretamente del 20/12/13, a las 22’11. No se dejó influir por el ambiente:
«Yo no puedo aseguraros que por torturar y matar a Gallardón se vaya a cambiar toda esta historia, pero por probar no perdemos nada».
Es evidente que este chico ha captado perfectamente el espíritu de Podemos, lo suyo es pura esencia podemita.
Por el artículo de Alfonso Ussía, he sabido que este chico va en silla de ruedas, es escuchimizado y tiene afición a la bebida. Es fácil que a quien bebe más de la cuenta se le vaya la lengua, pero de ahí a que pueda acosar a alguien… Podría hacerlo con un jilguero metido en una jaula.
Si, como parece ser, ha aceptado el castigo es porque no se chupa el dedo y sabe que con los comunistas no caben bromas. Para ellos, las personas son como piezas de un engranaje; no les cuesta nada eliminar una que les molesta, de forma metafórica en las democracias, y de forma real en donde disfrutan del poder, en la antigua URSS, en las actuales Corea del Norte, Cuba o Venezuela. Pablo Soto sabe que si cede puede volver a tener opciones más adelante y si no lo hace procurarán hundirlo de forma irreversible. Se les ve en la fiereza con la que se atacan entre sí cuando andan a la greña.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Izquierda e injusticias

Los hay que dicen que mientras haya injusticias serán de izquierdas, sin caer en la cuenta de que con ello acusan a la derecha, de modo implícito, de querer o propiciar las injusticias, lo cual es una injusticia, además de una simpleza.
El mejor modo de combatir las injusticias consiste en intentar comportarse siempre de modo justo y ecuánime, con respeto hacia uno mismo, lo que lleva inevitablemente a respetar al prójimo y a no desearle ningún mal, ni intentar perjudicarlo. Sin embargo, lo que se percibe en mucha gente que pregona su predilección por la izquierda es que ello le permite alardear de superioridad moral frente a los demás, lo que también es injusto.
Está por demostrar que la izquierda haya resuelto más injusticias que la derecha, aunque habrá quien lo diga al revés. La extrema izquierda, en cambio, es una fuente inagotable de injusticias, comenzando por las matanzas en la Unión Soviética y en China y siguiendo con las Cuba y Venezuela y otras. La extrema izquierda española, representada por los comunistas de Podemos, no buscan más que la ruina del mayor número posible de españoles y no pueden negar su anhelo de usar la guillotina.
El PSOE actual, muy próximo a la extrema izquierda, se abraza a los nacionalistas, que son de extrema derecha y tampoco pueden aportar nada bueno al mundo. El nacionalismo, además, está mostrando los estertores de la muerte en todo el mundo. En EE.UU. y RU surgen individuos, o individuas, parecidos a Torra. Eso hará que más pronto que tarde los ciudadanos de esos países se miren al espejo y cuando vean que la imagen que éste les devuelve es la de Torra no se van a gustar. El nacionalismo acabará siendo prohibido en todas partes.
Mal pueden las izquierdas españolas combatir las injusticias siendo cómplices y aliadas de todos esos.

lunes, 8 de enero de 2018

El proyectado cambio de nombre de Podemos

Los podemitas quieren cambiar el nombre de su partido. Para elegir el actual no tuvieron que esforzarse mucho, puesto que en la Venezuela de sus amores hay un partido que se llama igual: Por la Democracia Social.
Quizá para elegir el nuevo nombre también se inspiren en alguno de los afines a Maduro. Lo que parece más seguro es que se llame como se llame el partido ellos seguirán siendo podemitas, es decir unos sujetos de extrema izquierda, que proponen soluciones mágicas, imposibles de llevar a cabo, con el fin de conseguir los votos de las gentes incautas y resentidas, que les ayuden a destrozar el sistema, para implantar el suyo, que es lo que realmente quieren.
Dicen que quieren transformar España en un país más equitativo y menos rancio y este anuncio ya señala un peligro grave, porque huele al fracasado comunismo. España no es un país rancio, rancio es el comunismo, rancia es la Venezuela de Chávez y Maduro, la Cuba de los Castro, y los países de su órbita. España necesita políticos íntegros, capaces de frenar el derroche de la Administración, fundamentalmente en la multiplicación de instituciones que no sirven para nada más que para colocar amigos, y organismos habilitados con la misma finalidad.
Eso es lo que necesita España, gente íntegra y hábil para tomar las decisiones adecuadas en cada momento y defender el bolsillo de los contribuyentes de todos los rapaces que aspiran a quitárselo. Hay rufianes por ahí que sin tener ni idea de ninguna cosa decente, puesto que lo único que saben es provocar, ofender e insultar, cuando no decir las chorradas más grandes, viven muy bien a costa de los sufridos trabajadores.
Pues será cuestión de ver si entre los podemitas hay gente íntegra y hábil, dispuesta a defender a los contribuyentes y no a tomarles el pelo.


sábado, 26 de noviembre de 2016

En la muerte de Fidel Castro

Ha muerto el dictador cubano y con ello se sueltan un poco las cadenas que oprimen al pueblo cubano y un aire de esperanza recorre las celdas de los presos políticos.
Quizá los cubanos libres que viven en Miami y otras partes del globo traten de aprovechar la ocasión dependiendo de las posibilidades de actuar que tengan dentro de la isla. Es posible también que en la situación que se ha dado la apertura decidida por Obama les venga bien, sin que quepa descartar que su actitud en este caso les ayude más que la pueda tener Trump en el futuro.
Pero mientras esperamos acontecimientos, hemos de estar pendientes de lo que ocurre en España, que va a ser invadida, qué duda cabe, por una ola de cursilería, y si uno se descuida, esto se pega.
Los de Podemos podrán peinar coletas, pero son cursis; podrán ser cínicos, pero sobre todo son cursis; podrán llamar a las cosas por nombres que no son, pero sin dejar de ser cursis.
Esos orinocos de lágrimas que nos esperan, esos orinocos de cursilería descacharrante y desvergonzada.
Más lejos físicamente de España, pero más cerca anímicamente de Podemos, está Maduro, seguramente muy asustado. La muerte de Fidel no le dará tanta pena como miedo. ¿Logrará el hermanito de Fidel contener lo que se le viene encima? Maduro medita sobre su destino y seguramente sabe que en el momento en que pierda el poder se quedará solo. No van a ir los podemitas a ayudarlo. Como mucho, le dedicarán versos cursis, palabras huecas, pero cursis.
Dicen que Rita consiguió vaciar de mierda el Congreso en un tiempo récord, pero Fidel conseguirá esparcir el hedor a los cuatro vientos.
Cuba nunca fue tan pobre como bajo el yugo de Fidel Castro. Cuando vuelva la democracia a la isla y quizá lo haga al mismo tiempo que en Venezuela, ambas naciones tendrán un largo camino a recorrer antes de volver a ser lo que fueron.

martes, 4 de octubre de 2016

Colombia dijo no a las FARC

Unas horas después del suceso, digerido el disgusto de El País, porque no salió lo que tenía establecido como fetén (es lo que pasa cuando se consulta al pueblo, porque dice lo que le da la gana), y sin tener en cuenta a Otegui, que no deja de ser un etarra, no está de más hacer unas valoraciones con la cabeza fría.
Más de la mitad de los colombianos ha dicho que no. Casi la mitad votó que sí, pero hay que tener en cuenta que el gobierno colombiano se volcó en favor de esta opción. Muchos intelectuales hicieron campaña en favor del sí, demostrando con sus alegaciones que habían estudiado el asunto y que consideran esta opción como la más razonable. Fríamente y desde fuera, parece la más razonable. Es prudente considerar que muchos colombianos fueron convencidos por estos intelectuales y aunque su corazón estaba con el no votaron que sí. Supongamos, dada la enjundia de los argumentos a favor del sí, que del casi cincuenta por ciento que votó por esta opción, la mitad fueron convencidos por los intelectuales. Esto significa que en buena lid, el no abarca el setenta y cinco por ciento de los votantes. No hay que olvidar tampoco a los que no votaron.
No parece que sea arriesgada la interpretación de que Colombia ha dicho que no al terrorismo, y vistas así las cosas, el resultado es muy esperanzador y en línea con aquel mensaje de Churchill, que incluía sangre, sudor y lágrimas.
No solo el etarra Otegui está cariacontecido con este resultado, también deben estarlo los de Podemos. El caso es que muchos colombianos ven que ese acuerdo que han rechazado podría llevarles a tener un gobierno como el de Cuba o como el de Venezuela. Quizá hayan pensado los votantes y los abstencionistas que no están dispuestos a ir a peor.

martes, 24 de mayo de 2016

Juan Luis Bedins y cierto loco

En una conversación que mantuvimos Juan Luis Bedins y yo en la terraza de un bar cuando la novela aún se estaba gestando, le dije que él sería el presentador ideal. Le comenté la idea que pensaba desarrollar en la misma y le gustó. Le pareció acertado que el título fuera 'Yo estoy loco'.
Hoy, a las 19'30, en la librería Bernat Fenollar, que desde hace algún tiempo está en la calle de Cuba, número 50, de Valencia, por supuesto, se va a cumplir aquel propósito inicial, aunque bien es cierto que no será la primera vez que se presenta, ni siquiera en Valencia, aunque confluyen dos factores en el caso. En primer lugar, el citado de que Juan Luis fue el primer presentador en el que pensé y también que siendo cubano el protagonista el acto tendrá lugar en la calle de Cuba, lo que quizá sea un buen augurio.
El citado personaje cubano no tiene nombre, porque cuenta la historia en primera persona, tiene un porvenir esplendoroso en Cuba, pero lo abandona y se viene a España, de forma irregular, porque no hay otro modo, confiado en que su preparación le abrirá todas las puertas. Las cosas, como sabe cualquiera que lleve algún tiempo viviendo en España, no son tan fáciles y él, hay que decirlo también, no es una roca en el campo de lo emocional y ha de visitar el psiquiátrico.
Como muchos otros nativos de países de habla española, conoce las andanzas de don Quijote y Sancho Panza y cree que va a encontrar a estos personajes en el alma de los españoles. De hecho, lo va buscando durante toda la novela. Son los lectores los que han de decidir si realmente lo ha descubierto, si existe o si se ha evaporado totalmente.
El dueño de la librería Llibredorm, cuando presenté allí la novela, quiso leer dos pasajes, uno de ellos referido a un posible Destino y el otro, precisamente, a Sancho Panza.

sábado, 16 de mayo de 2015

Pena de muerte para Dzokhar Tsarnaev

Probablemente, el jurado ha cumplido con su obligación y se ha ajustado a la ley. El problema consiste en que Estados Unidos es la primera potencia mundial y todo lo que hace tiene repercusión.
Si Estados Unidos tiene la pena de muerte en su código penal, ¿por qué no la han de tener el Estado Islámico, Cuba o Marruecos?
El hecho de que un sitio se respeten ciertos procedimientos y en otros no es irrelevante, porque cualquier procedimiento admite trampas y en este caso quien tiene dinero tiene ventaja.
La pena de muerte iguala al Estado con el criminal. Uno mata y el otro también. La cárcel, al menos, ofrece al delincuente la posibilidad de ponerse en paz consigo mismo. A veces ocurre.
Pero este asunto también da pie a otros razonamientos. En España, que al parecer es la sede del buenismo, impera la idea de que el propósito de la pena de cárcel es la reinserción, no la venganza. Como si la sociedad estuviera en deuda con quien delinque. En Estados Unidos ya se ve que no tienen complejos con estas cuestiones.

Dzokhar Tsarnaev no es peor que De Juana Chaos, Cándido Azpiazu, Bolinaga y demás etarras, pero algunos animales se empeñan en tildar de represor al Estado español. No les hago ningún reproche a esos animales. Es lógico que digan eso. Los reproches son para los buenistas que han dado lugar a que los animales se muestren sin pudor.

También se les puede reprochar a los buenistas que gracias a ellos los 'equidistantes' que viven en la calle de Easo, 55 hayan dicho a Consuelo Ordóñez y a Covite que si fueran buenas personas habrían pedido permiso antes de poner la placa en la que se recuerda que ahí fue asesinado Manuel Orcera de la Cruz.
Cabe la posibilidad de que algún día uno de esos vecinos sin alma ni corazón necesite que alguien le dé sangre u otra cosa y se la dé un admirador de Manuel Orcera de la Cruz.
Estados Unidos debería abolir la pena de muerte de una vez por todas.


lunes, 6 de mayo de 2013

Colecta para Willy Toledo

Dice el conocido activista político Guillermo Toledo Monsalve, rebautizado como Willy Toledo, que quiere irse a vivir a Cuba, pero el caso es que todavía no lo ha hecho. Así que quizá sea conveniente abrir una colecta para pagarle el viaje y algún tiempo de estancia hasta que se aclimate, no vaya a ser que le entre morriña y decida regresar.
El contrato para pagarle el viaje debería incluir una cláusula que le obligara a permanecer en la isla mientras vivan los hermanos Castro, o sea, toda la vida, porque esos dos no se van a morir nunca. Llevan mucho tiempo rezando los cubanos de bien para que eso ocurra y nada.
Con el fin de que no se aburra el tal Willy, la colecta deberá recaudar suficientes fondos para que le pueda acompañar ese otro barbudo que se distrae asaltando supermercados, aunque no está muy claro que a los Castro les haga mucha gracia que asalten lo que haga allí las veces de un supermercado. Pero, en fin, a falta de supermercados y de permiso para hacer el gamberro, puede buscar otras maneras de pasar el rato.
Dice un amigo que si esos dos se van, o lo hace uno de ellos, habrá que anotar el dato como una fuga de “cerebros”, así, con los cerebros entrecomillados.
Lo más probable es que allí, en la bella isla caribeña, esos dos, y algunos más que les podrían acompañar, alcanzaran, en poco tiempo, la paz de espíritu. Encontrarían la calma y la tranquilidad. Practicarían el sano ejercicio de callar y comprobarían los beneficios que proporciona. De todos modos, la calma allí llega. Los que no callaron a tiempo están más tranquilos que nadie. O sea, que por un camino o por otro se llega a la verdad. Hay que ayudarles para que se cumplan sus deseos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Un dictador menos

Me parece bien que se critique a Rajoy, puesto que yo mismo lo hago a menudo. Pero si quien critica a Rajoy luego alaba a Chávez, el valor de su crítica pierde mucho. Ya se ve que es sectaria y, por tanto, no tiene que ver con el hecho de que Rajoy haga las cosas bien o mal; simplemente, es el enemigo.
Se ha dicho que los venezolanos están mejor ahora que antes de Chávez, y no se sabe si quién lo ha dicho a continuación se ha ido a descansar satisfecho. ¿Cómo van a estar mejor ahora si Chávez ha sembrado el odio entre ellos? Incitar al odio es una de las formas más eficaces de recolectar votos, como bien saben muchos, entre ellos bastantes de los españoles. Por cierto, los políticos que incitan al odio para recaudar votos suelen tener mucha afición al lujo y a la buena vida. Si se ensucian las manos, no ha de ser para nada.
Durante el mandato de Chávez el precio del petróleo experimentó una gran subida y todo ese dinero extra que podría haber servido para mejorar la economía y el nivel de vida de Venezuela fue empleado para sembrar el mal en otras partes, para inmiscuirse en la vida política de otros países, siempre en apoyo de políticos demagogos y con vocación dictatorial.
Ocurre que este sujeto ahora fallecido se sirvió de la democracia para trepar hasta la presidencia de su país, pero nunca tuvo ni un ápice de demócrata. Se colgó la etiqueta de izquierdas, como podría haberse colgado cualquier otra. Al postularse como izquierdista y poner uno de los focos de su odio en lo que él llamaba el Imperio, consiguió que mucha gente mirase hacia otra parte cuando perpetraba sus incesantes fechorías.
Es curioso que fuera a Cuba a tratarse el cáncer, cuando en Venezuela podría haber sido tratado exactamente igual. Cuando los médicos cubanos vieron que la situación era irreversible no quisieron que se les muriera en Cuba y lo devolvieron a Venezuela.
Esperemos que este hermoso país encuentre su camino y que entre los venezolanos logre reinar la concordia.