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viernes, 13 de noviembre de 2015

Puig con Fainé

Puig, ese señor al que Savater le detectó cierto bloqueo de las funciones de cerebración superior, no estaba buscando el peluquín cuando lo llamó Snchz junto con los demás barones, sino que prefirió reunirse con Fainé.
Ya se sabe: Snchz es el Secretario General de su partido, pero Fainé es el amo de La Caixa y además es catalanista, como él.
Fainé debe de estar desolado. Es catalanista y los catalanistas retiran el dinero de su banco. No comprenden que tiene que proteger los intereses de ellos y los de su banco. Es catalanista, pero su trabajo no le permite cerrar los ojos, como los demás, y por eso no le queda más remedio que darse cuenta de la catástrofe que se avecina.
No hay quien se aclare con sopa de letras en que ha degenerado el catalanismo: Nas pel Mas, Cul per Cap, y cosas así. Los catalanistas quisieran que todos supiéramos hablar catalán y que aprendiéramos de memoria todas sus siglas, sus inventos y no creyéremos todos los inventos sobre el pasado de Cataluña. Eso de poder inventar el pasado a gusto es una tentación muy grande.
Pero si Fainé espera que el pobre Puig, catalanista como él, le resuelva algo, va listo. Puig también vive en una nube y últimamente tiene miedo de caerse y dar con las narices contra el suelo. Si se diera el caso el peluquín no le importaría nada. Dicen que un periódico tuvo que disculparse porque uno de sus columnistas se había referido a su peluquín. Eso de tener el presupuesto en las manos, o parte del presupuesto, da ventajas.
Fainé debería abrir los ojos del todo y darse cuenta de que el catalanismo tiene los días contados. Como todas las cosas que no tienen razón de ser, lleva en sí el germen de autodestrucción y se ha activado.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El tarugo que desprecia a Fainé

Acostumbrados a mentir, tergiversar o inventar, él y sus cómplices, ha dicho, refiriéndose a Fainé: «Su influencia para frenar la independencia es nula.»
Lo que quería decir el tarugo este al que los catalanes maldecirán durante varias generaciones, es que Fainé no tiene el mismo poder de convocatoria que él, que es muy distinto. La independencia la frenará la realidad. Como dijo el torero, 'no puede ser y además es imposible'. Lo que no puede frenar nadie tampoco es el proceso de empobrecimiento gradual de Cataluña. Lo ha puesto en marcha el tarugo ese, que cada día hace más méritos, junto con sus cómplices para ir a la cárcel, y ya ni siquiera lo puede frenar él. Por cierto, quizá suponga una frustración para él que no lo encierren. Querría pasar a la historia como un mártir. De un tarugo cabe esperar eso.
No sería extraño que Fainé fuera incluso más catalanista que Mas. Es posible que Fainé haya soñado que Barcelona sea la capital de España y que la mitad de las inversiones del Estado vayan a Cataluña y que la lengua catalana, esa que se inventó Pompeu no sé qué, fuera la oficial. Pero si Fainé ha soñado eso ha tenido que bajar a tierra, porque todo lo que está haciendo el tarugo perjudica a su negocio, e incluso puede llevar a la quiebra a La Caixa. Al tarugo no le importa el daño que hace.
En una hipotética independencia de Cataluña, La Caixa tendría que optar entre quedarse en el País Catalán, o abandonarlo. En el primer caso perdería todos los clientes españoles y en el segundo los catalanes. Pero todas las empresas catalanas estarían en idéntica tesitura.
En la actual situación, La Caixa pierde clientes de ambos lados. Fainé se ve obligado a ser muy prudente porque ha de mirar por su negocio. En el Reino de Valencia pierde clientes por su empecinamiento con la lengua catalana.

martes, 2 de octubre de 2012

Las empresas catalanas

En casa tengo muchas cosas hechas en Cataluña y presumiblemente seguiré comprando más. Me gusta la idea de que con mis compras contribuyo al bienestar de los catalanes. Obviamente, y en principio, me desagrada la idea del boicot.
Ahora bien, la sospecha de que los empresarios catalanes utilicen parte de los beneficios que le proporciono para financiar a ciertos políticos henchidos de egoísmo y con el tornillo suelto no me deja tranquilo. Sería conveniente, por tanto, que los empresarios catalanes expresaran con toda claridad cual es su postura con respecto a ciertos personajes.
Suponiendo, por ejemplo, que todo el mundo cancelase las cuentas que mantiene con las entidades financieras catalanas y depositase su dinero en los bancos que intervenidos por el gobierno, éstos resolverían de inmediato sus problemas y ya no necesitarían el rescate.
El problema se trasladaría a las entidades catalanas, como se puede suponer, y habría que rescatarlas. Seguiríamos teniendo el mismo problema, eso cierto, pero también es verdad que a partir de ese momento ya no tendríamos que soportar esa frase tan insultante que es “Espanya ens roba”.
¡Ah!, nos tratan de ladrones y nosotros aquí, tranquilos, como si no nos afectara. Sin pedir explicaciones y sin exigir una rectificación. Y venga ingresar dinero en La Caixa, o comprar vino del Penedés. Recuerdo que Lola Flores presumía de sus medias de Sabadell.
En Cataluña hay un organismo, que probablemente está subvencionado por la Generalidad, que exhorta a los catalanes a comprar sólo productos catalanes; o sea, que boicotea a los productos del resto de España. Creo que incluso han conseguido que los productos catalanes lleven un número identificativo en la etiqueta, para que les resulte más fácil distinguirlos de los demás.
Todas estas cosas requieren explicación. Los empresarios catalanes no deben pretender hacer negocio en el resto de España si gozan de ventajas en Cataluña.

'La amante imperfecta' 
'De Laura y otras muertes' 
'Hasta los cuervos picotean las cerezas' 
'La energía después de Fukushima' 
'Limones dulces' 
'Ocurrió en Valencia' 
'Los invitados de la princesa' 
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'