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domingo, 16 de enero de 2011

Cascos medita crear otro partido

Naturalmente que si lo hace será por el bien de España, o, mejor dicho, de Asturias. Porque el negocio de los nacionalismos va viento en popa. Cascos debe de ser uno de esos políticos que no han logrado un acomodo envidiable en una de esas empresas a las que pudieron favorecer en el ejercicio de sus cargos. Y medita si merece la pena “sacrificarse” de nuevo.
Zaplana es uno de los que sí ha logrado colocarse bien. Y por el momento Telefónica no se ha hundido, claro que no sabemos lo que le dejan hacer. González también ha logrado situarse bien; en un arranque de “humildad”, ha dicho que sus seguidores ya no recuerdan las barbaridades que hizo. Una de ellas fue la de no buscar a ese Míster X que la Justicia determinó que tenía que andar por ahí. ¿Por qué no lo buscó como era su obligación? Los forofos lo perdonan todo, pero ese no sería el caso de Rodolfo Llopis, si viviera. Otro que tampoco ha estado manco a la hora de buscarse ocupación es Aznar, el que nos dio su palabra cuando se empeñó en mandar, contra la opinión y el deseo de todos, las tropas a Irak. Todavía no está claro si lo hizo pensando en el beneficio de España o en el suyo particular. Si no recuerdo mal, a poco de ser nombrado secretario general del PP hizo unas declaraciones en las que presumía de tener un coche de segunda mano y una vivienda normal, en contraposición con González, el presidente de la época, al que ya se le podía presumir una holgada posición económica.
Pero se conoce que es la moda del mundo actual, los políticos que logran cargos de importancia traban relación con otros personajes de parecida textura, que tratan de aprovechar sus habilidades. Esos políticos de hace unos años que tras abandonar la presidencia de su país volvían a sus casas de alquiler han pasado a la historia.

'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'
'Guía de supervivencia de Amelia frente a matones'
'El Quijote contado a los niños'
'La aventura del cálculo'

sábado, 8 de enero de 2011

La expulsión de Antonio Asunción

Felipe González ha calificado de palabras mayores las acusaciones de pucherazo que ha hecho Antonio Asunción. Exagera, porque es posible que Asunción esté en lo cierto. Palabras mayores fueron las de aquel juez que dijo que necesariamente debía haber un Míster X. El gobierno de Felipe González debió ponerse a buscarlo inmediatamente, pero se conoce que no le interesaba saberlo.
Antonio Asunción ha dicho además que todos los que avalaron su candidatura están siendo purgados en el partido, lo que da idea de las dificultades que tuvo que vencer para lograr el mínimo de ellos requerido. Luego, en un proceso nada claro, se le anularon unos cuantos de esos avales, con lo que se quedó por debajo del número necesario.
El ex ministro está haciendo, además, un gran favor a la democracia, con sus denuncias, al poner de manifiesto el férreo control que ejercen los aparatos de los partidos, tan ajeno a los intereses de los ciudadanos. Para justificar su tropelía, los socialistas valencianos le han dado un golpe bajo, al hacer públicas sus dificultades económicas, y la calificación de golpe bajo parte de la base de que son ciertas, porque como no lo sean el calificativo sería otro. Y además del golpe bajo se han inventado unas supuestas intenciones del interesado, según las cuales obraría de acuerdo con el PP para perjudicar al PSPV. Esto daría mucha risa si no fuera porque los valencianos necesitamos que haya un partido en el poder y otro en la oposición. En la actualidad, aunque el PP pusiera el mango de una escoba como cabeza de cartel, ganaría las elecciones. Y eso es como tirar los impuestos, porque la oposición no existe, pero cobra. Lo que han dicho para justificar el despido de Asunción es un golpe bajo, o algo peor, y sumamente torpe.
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'
'Guía de supervivencia de Amelia frente a matones'
'El Quijote contado a los niños'
'La aventura del cálculo'
'Chitón. Historia de una infancia'

lunes, 23 de marzo de 2009

El artículo de Pedro J.

El artículo de esta semana de Pedro J. se titula El Gran Gigoló y está dedicado al que acaba llamando Narciso. Probablemente, basta con estos datos para que todos, incluso los que no han leído el artículo del director de El Mundo, sepan ya de quien se trata.
En el artículo se repasa la trayectoria del personaje y aparecen los nombres de Eduardo Fungairiño, Victoria Prego, Míster X, Marey, Vera, Liaño, Sogecable, Antonio Navalón, Bacigalupo, Ancos, Ruiz Mateos, Mario Conde, Mayor Oreja, Aznar, Rubalcaba, Zapatero, Richard Gere, Felipe González, Botín, y algunos que a buen seguro me he dejado por el camino. Tampoco es necesario hacer un recuento minucioso.
Lo que ocurre es que sin querer se hace un repaso general de la historia reciente española del que queda la sensación de que la impunidad y la corrupción campan a sus anchas por este solar que se llama España. Resulta curioso que el mayor temor de quienes fueron encargados de urdir el sistema político por el que nos tendríamos que regir en adelante fuera el de que no se reprodujeran aquí los usos italianos. Y eligieron un sistema que al dar todo el poder a los partidos, propicia que se imite a los italianos en lo peor: en la corrupción.
Algo de esto viene a decir Félix de Azúa en su artículo, también de hoy, titulado “Italia y España, una confluencia”. Italia, dice, es admirable en muchos aspectos, pero si la superamos en algo, no es en lo que dijo Zapatero, sino en lo peor.
Con respecto al artículo de Pedro J., es curioso que Santiago González haya detectado el oxímoron en el que ha incurrido el editorialista de El País al escribir lo siguiente: “el PSOE toma inmediatas medidas contra los encausados procedentes de sus filas”, y pasa por alto el solecismo de su director, que puso lo siguiente: “en base a las pruebas”.
Si Pedro J. hubiera leído el libro Hablar con corrección, de Pancracio Celdrán Gomariz, conocería esta coplilla:

Y es que en el mundo traidor
nada es verdad ni es mentira
todo es en base al color
del cristal con que se mira.