Mostrando entradas con la etiqueta impunidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impunidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de agosto de 2019

La venganza

Cuando alguien disfruta causando daño a otra persona, e incluso planifica de antemano su actuación y luego no le importan, sino que le agradan, las consecuencias que su acción tiene sobre ella y su entorno, no cabe duda de que es una mala persona.
Esto sirve no solo para identificar a los otros que son malos, sino también a uno mismo, cuando concurren en sí dichas circunstancias. El ser humano necesita creerse bueno, y muchos lo logran sin excesivas dificultades. Véase, sino, el caso del despreciable Otegui. No todos son tan blandos como él en este aspecto, los hay con un nivel de autoexigencia mucho mayor.
Los hay que disfrutan haciendo el mal y por mucho que hayan hecho nunca tienen bastante y quieren hacer más y se procuran cómplices. Siempre son devotos de la diosa Impunidad. Su punto flaco es que necesitan seguir manteniendo la farsa en su mente, para poder seguir creyéndose buenos.
Para hacer el mal se necesita estar poseído por el odio, ese sentimiento silvestre, que brota espontáneamente, crece sin freno y puede acabar con todo vestigio de vida en el planeta, y para siempre. Un conocido mío, superdotado intelectual, reivindicó en la revista de la asociación su derecho a odiar. Se puede ser muy listo para unas cosas y muy tonto para otras.
El amor hay que sembrarlo, regarlo y cuidarlo, pero el odio crece sin cesar si se le permite. Hace daño a todos, pero sobre todo a quien lo siente. En la actualidad, han surgido organizaciones políticas que medran gracias a su arte en la explotación del odio. Lógicamente, pretenden el mal para todos.
La venganza es hija del odio y no sirve para nada más que para poner a quien se sirve de ella al mismo nivel de que le había agredido. Las personas civilizadas se sirven de la justicia, que no debería tener ninguna relación con la venganza. 

lunes, 10 de diciembre de 2018

Torra, a prisión

No cabe duda de que Santiago Abascal le ha tomado el pulso a la calle y sabe qué es lo que quiere el personal en este punto de la historia.
Mientras los presuntos golpistas se ríen de los demócratas, derrochan de forma cerril el dinero de los contribuyentes, vulneran la ley, agreden a los ciudadanos honrados, imponen normas absurdas, que no pueden ser más que pasajeras y, en definitiva, se comportan como auténticos déspotas, los partidos supuestamente democráticos hacen tímidas protestas, pero al final dejan solos a los catalanes. Pero no solo a los catalanes, también a los valencianos y los baleares. Y a los navarros. Me refiero a los que sufren ciertos embates imperialistas.
En cambio, Vox pone querellas. Y las viene poniendo en defensa de la democracia y en contra de quienes la atacan. Todavía no se ha visto que Ciudadanos se querelle contra Puigdemont, Torra y todos esos que hacen lo posible para impedir la convivencia cívica entre los catalanes. Tampoco lo han hecho el PP y el PSOE.
La gente está más que harta de la impunidad con la que actúan los catalanistas. Donde hay impunidad no puede haber democracia, por lo que si ahora se celebrasen elecciones en Cataluña es muy posible que ganase Vox. Los cómplices de Torra se han dado cuenta. Ya han visto que la labor de Tezanos no basta para impedir esto así que se han puesto a perseguir a los votantes de este partido y ya están las televisiones y los medios afines tratando de amedrentarlos y ridiculizarlos, sirviéndose para ello de toda la vileza de que son capaces. Cuando no los llaman cerdos, señalan las casas en las que viven.
Así pues, el anuncio de Santiago Abascal de que va a presentar una querella contra Torra, en la pedirá su detención inmediata y su encarcelación preventiva ha sido acogido con ilusión por mucha gente.
'2016.Año bisiesto' 
'El Parotet y otros asuntos'

'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978.El año en que España cambió de piel'
'Cavilaciones y melancolías'
'Necesidades emocionales'

jueves, 24 de agosto de 2017

Papelón del parlamento catalán

Qué vergüenza para Cataluña, porque el parlamento representa a todos los catalanes y por respeto a ellos debería haberse abstenido de hacer el ridículo.
Estos tipos se han creído que todo el mundo es digno de vivir en una cuadra, como ellos, no consideran la posibilidad de que haya gente civilizada que tenga aprecio por la justicia, por la lealtad, por el agradecimiento, por la abnegación. Gente que intenta ver las cosas tal y como son y no como quieren hacer ver los manipuladores, que según Ana María Matute no quieren que seamos felices. Tenía razón la escritora y académica catalana, los manipuladores no quieren más que amargarnos la vida.
El parlamento catalán ha excluido a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de la medalla de honor. ¡Qué poca vergüenza tiene el parlamento catalán!
Si las competencias hubieran estado en manos de la Guardia Civil y la Policía Nacional no se habría producido el atentado. Los nacionalistas, además de embusteros, son incompetentes, porque su atención está puesta en aquello que les obsesiona y el resto lo descuidan. Y para llevar a cabo lo que es su obsesión tienen que pasar por encima de eso que de modo genérico se llama ‘valores’. No respetan ninguno.
Se está poniendo de relieve estos días que el juez desestimó deportar al imam de Ripoll porque no representaba un peligro, pero se calla que el abogado defensor del sujeto era un concejal del ayuntamiento de Barcelona, que fue quien convenció al juez para que tomara esa decisión.
La labor de los Mozos de Escuadra tras el atentado puede haber sido buena, pero la de sus jefes y los políticos catalanes ha sido deplorable.
El colmo de la cara dura es que después de un atentado que ha tenido lugar gracias a su incompetencia se sirven del mismo para hacer propaganda separatista. No creen en Dios, eso seguro, porque si creyeran no se comportarían así, pero creen en la diosa Impunidad.


lunes, 8 de mayo de 2017

Forcadell sólo responde a su abogado

Puesta ante los tribunales de justicia, Forcadell sólo responde las preguntas que le hace su abogado y reclama su inviolabilidad como parlamentaria.
O sea, que pretende la impunidad. La señora cuya obligación consiste en cumplir y hacer cumplir la ley exige poder hacer lo que le dé la gana.
Cualquier persona sensata que haya visto el vídeo en el que explica quienes pueden ser considerados como pertenecientes al pueblo catalán y quienes como sus enemigos, se habrán dado cuenta de que esta señora es una tarada, condición que se puede extender a quienes le aplauden.
Nadie con dos dedos de frente se podría creer con autoridad moral para dar esas instrucciones a los ciudadanos, asunto en el que no sólo hay que incluir las ridículas palabras pronunciadas por ella, sino también toda la estúpida gestualidad con que las acompañó. Los catalanes que conservan la capacidad de raciocinio se han de sentir molestas con el hecho de que una persona con tales limitaciones éticas e intelectuales ocupe el cargo que ella ostenta.
Se puede anticipar, por otros casos anteriores, que el peso de la ley caerá sobre ella, pero por los mismos motivos se puede temer también que lo hará de forma leve. No obstante, esa levedad con que los tribunales de justicia vienen castigando a personas que han perjudicado gravemente la convivencia de los españoles viene siendo suficiente para asustar a otros felones, que tratan por todos los medios de no estampar su firma en ningún documento, por cuyo motivo se ha lanzado la campaña ‘apadrina una urna’.
Estos secesionistas carecen de decoro, carecen de vergüenza y, en fin, carecen de todas aquellas cosas que seguramente sus abuelas les recomendaban que adquirieran. Si levantaran la cabeza y vieran en lo que han ido a parar les darían con la zapatilla. No por defender la secesión, sino por la forma en que lo hacen.

miércoles, 5 de abril de 2017

Mi nombre figura en esta lista

Puedo presumir de ello y lo hago. Sólo quiero añadir a lo que pone en el texto que, en general, los españoles nos tomamos muy a la ligera a esa banda terrorista que tanto daño nos ha hecho y es por eso que hay peligro de que sus actos queden impunes.

Acabo de firmar la petición, “A la gente de bien que no acepta que los asesinos pongan reglas: Un fin de ETA sin impunidad.” A mí me parece muy importante y me gustaría pedirte que la firmases tú también.
Aquí tienes el enlace:
Gracias,



martes, 9 de agosto de 2016

Franco, descabezado, en la Barcelona de Colau

La estatua ecuestre de Franco, a la que le falta la cabeza, sin que se haya podido determinar la autoría de la acción decapitadora, volverá a estar durante algún tiempo en las calles de Barcelona, por decisión de Colau.
Es una buena metáfora de lo que sucede en Barcelona y en Cataluña, porque ambas progresaron mucho durante el franquismo, y porque la región que más veces visitó Franco fue Cataluña, en donde fue recibido con más entusiasmo y fervor que en ninguna otra parte.
El hecho de que se exponga en Barcelona una estatua a la que le fue aserrada la cabeza demuestra que la alcaldesa no tiene cabeza, y esto también es parte de esa metáfora que se completa en el hecho de que el título de la exposición contiene la palabra impunidad, que lleva a pensar en la que disfrutan esos malos catalanes que violentan las leyes una y otra vez y causan un daño tremendo a la sociedad.
Andan enfrentados a propósito de esa exhibición dos grupos de notables manipuladores, los nacionalistas, que dependen de la manipulación para vivir, y esos izquierdistas empeñados en hacer creer que la izquierda de los años treinta era pacífica, disciplinada y dispuesta al diálogo. No son los únicos manipuladores que hay, pero son los que andan enfrentados en este caso. Resulta notable que en la polémica haya salido a relucir, ¡cómo no!, la palabra democracia.
Es obvio que en Cataluña no hay democracia, como lo demuestra el hecho de que su presidente recogió con grandes risas una notificación judicial. El apelativo por el que se conoce a quienes se burlan de la ley no tiene que ver la democracia, sino con la delincuencia.
Uno de los personajes que ha intervenido en esta polémica se apellida Tardá, y es realmente tardo; para que entienda una cosa han de pasar siglos. Probablemente contiene en su cabeza suficiente serrín para cubrir toda la estatua.
En fin, así están las cosas en Cataluña y en Barcelona.

http://www.aranyaeditorial.com/tienda/yo-estoy-loco
http://www.aranyaeditorial.com/tienda/black-shirt
http://www.aranyaeditorial.com/tienda/1978-el-ano-en-que-espana-cambio-de-piel
'A este lado y al otro'
'Lluvia de fango'
'Palabras para Ashraf'
'Diarios (2011-2015)'
'Paris-Austerlitz'

martes, 26 de abril de 2016

Innobles por la paz

Hay un nutrido grupo de personas al que la nobleza de espíritu le trae al pairo, o le importa un pito, tómese la expresión que se prefiera. En ese grupo parece estar cierto noble, Grande de España además, que, sin embargo, no renuncia a esos títulos. Ni se los quitan, cosa incomprensible.
Personas que distan mucho de ser nobles ocupan alcaldías de ciudades importantes y dirigen partidos políticos de gran implantación.
De modo habitual, esta gente innoble dice que lucha por la paz. Eso es un modo de disimular la bestialidad que reside en su interior. La paz es cosa de la buenas personas. Mientras haya gente mala la paz es una quimera. Una buena persona es aquella que desea la justicia, por siempre y no sólo cuando le conviene. Las personas arbitrarias y egoístas, que invariablemente creen en la impunidad no son buenas personas.
Una buena persona no se desentiende de las víctimas del terrorismo, sino que las comprende y las ayuda en su lucha por sus derechos y la justicia.
Una buena persona no puede traicionar a la justicia con tal de ser admitida en la manada. Es obvio entonces que para ser buena persona hay que esforzarse mucho y sacrificarse más. Otra cosa es que abunden los que se conforman con creerse buenas personas y para ello les basta con poco. ¿Cuántos en el País Vasco han sido y siguen siendo cómplices pasivos o activos de los terroristas? Pues esos se creen buenas personas y hacen manifestaciones por la paz. Por la paz, dicen. Y se miran al espejo y se conmueven de lo buenos que son. ¿Son mejores los de otras regiones españoles? ¿Habrían actuado de modo más correcto que esos vascos si hubieran estado en su caso? No parece probable.
Personas decididamente innobles han invitado a un elemento que fue condenado a pena de cárcel por pertenecer a ETA al Parlamento Europeo.

miércoles, 17 de junio de 2015

Gürtel como coartada

He leído algún titular en el que se usa el caso Gürtel como coartada para defender los infames tuits de la banda. Porque de eso se trata. No importan las cosas, sino quien las ha dicho o hecho. Si es de la banda propia, bien hecho está. Es curioso, por otra parte, que hayan empleado el caso Gürtel y no el ERE.
Pero tanto un caso como el otro, Gürtel y ERE, se han producido porque en España no existe la separación de poderes. Con ella, esa sensación de impunidad de los implicados no se habría podido dar. Lo que ha hundido a los dos grandes partidos españoles es su avidez por tenerlo todo bajo control y luego a medida que ha ido pasando el tiempo ha aumentado su miedo a dar la independencia al Poder Judicial porque cada vez tenían más correligionarios en peligro de ir a la cárcel.
Pero yo he votado al único partido que exige la separación efectiva de poderes, y que tampoco tenía ningún imputado en sus listas, así que a mí no me pueden venir con el Gürtel, y tampoco con los ERE, si digo que esos chistes me parecen infames.
Todo el mundo sabe que con el sectarismo no se va a ninguna parte, pero si luego abundan los que lo abrazan es porque esperan conseguir algo.
Tengo dicho que añoraremos a los anteriores alcaldes, o alcaldesas, de Valencia, Barcelona y Madrid. Ya era hora de que Rita Barberá perdiera su sillón, pero quitárselo para dárselo a un nacionalista es hacerle un favor. Al nuevo ya le llaman el alcalde bicicleta. Falta saber si pedalea por la acera o por la calzada. A mí ya me han atropellado tres veces. Lo de disfrutar la ciudad paseando por la acera ya pertenece al pasado.
Por cierto, si hicieran chistes sobre la matanza de Atocha, tampoco me reiría.

martes, 6 de mayo de 2014

Gerry Adams se enfada

La actitud del 'pacifista' este guarda similitud con la de ciertos personajes, también 'pacifistas', que bajan la calidad democrática de España.
La detención de Gerry Adams ha conllevado que éste reaccione profiriendo amenazas, en el sentido de que dice se ha puesto en peligro “el proceso de paz”. Mal proceso ha de ser aquel que se tambalea como resultado de una actuación ordinaria de la justicia.
Un demócrata que viva en un país democrático, dentro de éste, siempre ha de respetar la ley. En el caso de Gerry Adams, el 'pacifista', su reacción debió ser la de calmar a sus seguidores y hacerles comprender que la policía y los jueces han de hacer su trabajo.
Lo que hay que tener en cuenta, sobre todo, no es el llamado eufemísticamente 'proceso de paz' y que, a la vista de este proceder, es, sin duda, otra cosa, sino el horrendo crimen que se investiga y acerca del cual Gerry Adams lo único que dice es que él no ha sido y añade que el IRA ya no existe. Su propuesta ante el caso es, pues, que la Justicia dé carpetazo al asunto. El drama que viven los hijos de la mujer asesinada desde el momento en que se la llevaron queda por debajo, para este señor, del tantas veces citado ya 'proceso de paz'. Hay que recordar que cuando se la llevaron sus hijos trataron de evitarlo agarrándola de las piernas, de la ropa, de donde fuera, mientras lloraban desconsoladamente, sin que nada de ello conmoviera a sus captores, que luego se ensañaron brutalmente con ella.
Y ahora quieren Gerry Adams, y quienes le apoyan y vitorean, que el crimen siga impune, cosa que no cabe descartar que ocurra. Pero para las personas decentes es una necesidad poder decir que por lo menos se ha hecho lo posible para esclarecer el caso. Esto último deberían saberlo Rajoy y sus ministros, porque en España hay muchos crímenes impunes. Se da el caso curioso de que tanto Rajoy como Rubalcaba han sido ministros del Interior.