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viernes, 5 de julio de 2019

De J.Pujol a G.Rufián

En contra de la opinión de J. Pujol, que la dejó dicha por escrito: «El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido (…) es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir, su falta de mentalidad», yo creo que los andaluces son sabios. Todo lo bueno es andaluz, el jamón, el aceite, el jerez, las olivas…
Ahora bien, siempre hay excepciones. Verbigracia: Rufián. En alguien como él debió inspirarse Pujol cuando escribió su alegato. Habría conocido alguno así al pasar y pensaría que todos los andaluces son iguales, o eso sería lo que le interesaría pensar. Le salió el tiro por la culata, porque se ha ido a vivir a Cataluña, en donde hace como que trabaja para su proyecto (el de Pujol), y en realidad está juntando cuartos para cuando se jubile no tener que conformarse con la mísera pensión que tendría si se hubiera dedicado a trabajar, pero sobre todo para vivir sin dar golpe.
He aquí que estas ideas tan espurias y malintencionadas del Muy Honorable Ladrón no solo sirven para que el se forre (no tenemos ni sinc, dijo Ferrusola), sino para que otros también hagan lo mismo, y para que los descerebrados se encabriten y las gallinas catalanistas vayan a Waterloo a poner los huevos.

lunes, 13 de febrero de 2017

El Banco de Valencia debe renacer

En los años 80 pudo sobrevivir por sí mismo y sin ayuda a la mala gestión de su equipo directivo, que había arriesgado mucho en el mercado inmobiliario. Se destituyó al presidente del Consejo de Administración y se nombró para el cargo al que había sido el vicepresidente, como si no tuviera nada que ver con lo anterior.
Se puede pensar que de la siguiente crisis en la que cayó el Banco de Valencia, por los mismos motivos que en la vez anterior, se impidió que pudiera recuperarse. Eso se desprende de la entrevista que publica hoy Valencia Plaza, hecha por Javier Alonso a Salvador Climent Serrano.
Sorprende a raíz de esta información, aunque no tanto, porque aquí nos conocemos todos, la pasividad del gobierno valenciano de la época, y del gobierno valenciano actual. ¿Cómo es que aquéllos no trataron de impedir la tropelía que se estaba cometiendo? No pueden alegar que no se daban cuenta de nada, porque aquel gobierno tenía economistas y abogados suficientemente preparados para percatarse de lo que ocurría. El daño que se estaba haciendo a los valencianos era considerable. Y este nuevo gobierno, tan dado a criticar al anterior, debería estar haciendo todo lo posible para recuperar el banco. Hay demandas en los juzgados que la Generalidad Valenciana debería apoyar pública y fehacientemente. Pero concurren dos circunstancias. La GV es catalanista y tiene todo el interés puesto en reabrir la televisión valenciana para incentivar el uso del catalán. No querrá incomodar a un banco catalán.
Además de los estamentos oficiales están los empresarios, que también deberían haber hecho lo posible para impedir la desaparición del Banco de Valencia. Creo que fue Rato quien lo dejó caer, quizá para forzar la dimisión de Olivas. Pero seguramente el banco podría haber salido a flote, como ocurrió en los ochenta. Como debería ocurrir ahora si se obligase al banco que lo tiene a devolverlo a los antiguos accionistas.


miércoles, 15 de abril de 2015

Es peligroso criticar a Rato

La vida está llena de peligros y uno de ellos y no el más pequeño es el de criticar a Rato. Se vio perfectamente, tras su espantada del FMI, que ya no cabe esperar que nos explique, que no tuvo problemas para encontrar unos cuantos consejos de administración en los que asentar sus posaderas.
Olivas pudo darse cuenta de que con Rato no valen bromas. Y ahora está el Banco de Valencia en manos de Fainé. Rato sacó a bolsa a Bankia y gracias a la querella de UPyD mucha gente ha recuperado su dinero. La contrapartida es que este partido ha gastado mucho dinero en la querella y está en peligro de extinción.
El editorial conjunto de los medios catalanes fue una vergüenza, pero no sólo se da en Cataluña. La sumisión de muchos directores de periódicos es palpable, y la de un nutrido enjambre de columnistas. Algunos saben disimular muy bien. Actúan como lacayos y se visten de paladines de la libertad y la rebeldía. No lo hacen de forma tan evidente como aquellos catalanes.
Los españoles nos pasamos mucho tiempo con el ansia de tener democracia. Ahora falta que nos convirtamos en demócratas.
Ser demócrata consiste en saber que uno es responsable de lo que hace. No vale decir 'voy a votar a éstos y si no lo hacen bien dentro de cuatro años votaré a otros', porque eso es infantilismo. Un demócrata sabe que si vota a éstos es responsable de lo que hagan éstos. Cuatro años después la catástrofe puede ser irremediable.
En España las oligarquías tienen el control absoluto de la situación. El día en que el cincuenta y uno por ciento de los españoles sea demócrata lo habrán perdido.
Cuando ocurra eso ya no será tan peligroso criticar a Rato, a Fainé, o a Soraya, entre otros.

jueves, 15 de enero de 2015

Camps de nuevo al banquillo

Tal día como hoy fue asesinado Manuel Broseta Pont. Esos animales que quieren que los etarras salgan de la cárcel deberían ser conscientes del enorme daño que la banda terrorista ha causado a España. Al que quiera justificar la existencia de la banda hay que mandarlo inmediatamente a la mierda.
Broseta habría sido el presidente de la Generalidad. Al no estar él, lo fue Zaplana, que eligió a Camps para sucederle. Zaplana inventó Terra Mítica, la Academia Valenciana de la Lengua y otras necedades que nos han salido muy cara. Lo de Camps fue el desbordamiento total. Si Zaplana es un pillo de manual, lo de Camps es megalomanía pura. Se inventó un nuevo Estatuto que nadie pedía e incrustó en él a la nefasta y fenicia Academia Valenciana de la Lengua. Un disparate carísimo.
Fue al banquillo por una cuestión menor, la de los trajes, que la ridícula oposición que tuvo siempre trató de aprovechar a su manera: Trajes para todos, decían. A la oposición le sentó mal que fuera absuelto y algún melenudo reivindicó en su columna el honor de Camps. Pero había más de las que hablar. Cuando fue imputado Camps se defendió enseñando una encuesta que le daba ganador. Cuando el juez instructor le preguntó algo respondió que todos los valencianos le deben mucho, porque ha sacado la Comunidad adelante.
Se hizo acompañar por todos sus consejeros (sólo faltó Rafael Blasco), y Rita Barberá estuvo con él, con evidente afán protector. Tampoco Rita Barberá ha dicho nada en contra de Olivas, el puente entre Zaplana y Camps.
Y ahora sale lo de Valmor. Quizá vaya al banquillo, o acaso no. Pero a los valencianos este asunto les ha costado mucho dinero. Camps, al que Rajoy, en sus últimos tiempos como candidato, ponía como ejemplo de buen gestor, fue tan catastrófico para los valencianos como Zapatero para los españoles. Y probablemente todavía tiene secretaria, coche oficial y chófer.

sábado, 3 de enero de 2015

Fainé, un catalán bien informado

Supongo que si se hiciera un estudio el resultado sería que a La Caixa le ha venido muy bien el nacionalismo, porque gracias a eso creció considerablemente y se convirtió en la primera caja de España. Quizá con La Vanguardia, en el campo de la prensa podría haber ocurrido algo similar, pero allí manda un Grande de España y ya se ve lo que hace. Sopa Juliana, entre otras cosas.
La otra caja catalana también creció mucho, pero allí se hizo con la presidencia Narciso Serra, para el que no se vislumbra peligro de cárcel, como sí lo hay para Blesa, Olivas y Rato. Acaso porque UPyD no dispone de medios para presentar querellas contra todos. De los demás, unos están implicados, otros buscan joder, sin olvidar a los que tratan por todos los medios desprestigiar a UPyD, porque ocupa un espacio electoral parecido.
Se podía pensar que La Caixa era el bastión económico del nacionalismo. De hecho, les condonó muchos préstamos tanto a CiU como a ERC. Basta con hacer una búsqueda en Google para averiguarlo. Pero es que siguiendo el mismo método se observa que hizo lo mismo con el PP y el PSOE. A nadie le puede extrañar que le hayan puesto el Banco de Valencia en bandeja, hundiéndolo más cuando ya estaba hundido, para que no tuviera ninguna posibilidad de salvación.
Pero ha llegado el momento en que Isidro Fainé sabe (muchos catalanes no, porque les ciega el rencor) que a partir de ahora seguir los pasos del nacionalismo ya no le reportan tantos beneficios, sino que le llevarían a la ruina, de modo que sin que se note mucho, para que los nacionalistas acérrimos no retiren sus cuentas, va distanciándose de una de las parejas de moda, Mas y Junqueras, o Junqueras y Mas. Quizá Mas Junqueras sea un eslogan electoral. ¿Votará a alguno de ellos Isidro Fainé?

sábado, 6 de diciembre de 2014

El curioso caso de Bankia

Todo lo que tiene que ver con Bankia está lleno de irregularidades. No obstante, el gobierno colocó 7,5% de acciones en el mercado el pasado mes de febrero, perjudicando con ello a los accionistas que creyeron en la buena fe de quienes fundaron este banco de quienes lo permitieron.
Les perjudicó porque como consecuencia de esa venta la cotización de las acciones en bolsa bajó mucho. Pero es que el gobierno también perjudicó a quienes compraron ese 7,5%, creyendo que los productos que vende el Estado están en buenas condiciones, cosa que ya se va viendo que no es cierta.
Es curioso también que haya periódicos que exculpen a Goirigolzarri cuando por lógica debe de tener tanta información, al menos, como los jueces que investigan el caso. Debería ser el primero en denunciar todo lo ocurrido y en colaborar con la justicia, pero parece ser que eso no interesa a nadie, salvo UPyD, que es el partido que interpuso la denuncia gracias a la cual van saliendo a relucir todas las irregularidades que conocemos y que pueden hacer que algunos encumbrados personajes den con sus huesos en la cárcel.
El respeto a los ciudadanos es importante, por lo que sería conveniente que todos esos políticos que presumían de ser amigos de José Luis Olivas expliquen ahora qué les parece que Bancaja simulara beneficios para que sus directivos se repartieran un bonus de 1,3 millones de euros y 44 millones en dividendos.
Significativo es también que mientras UPyD es quien ha puesto la denuncia, Ciudadanos resulte salpicado, no por haberse beneficiado como la mayoría de los partidos y sindicatos, sino por su carácter maniobrero entre otras cosas, en su política de fichajes.
El gobierno no respeta a quienes acudieron a la OPV, a los que parece ser que considera algo así como especuladores. Primero les incita a comprar con la publicidad y luego les desprecia.
 

viernes, 24 de octubre de 2014

El embrollo del Banco de Valencia

Quizá porque los jueces no disponen de los medios que necesitarían para llevar a cabo sus investigaciones en tiempo y forma adecuados, de vez en cuando salen a la luz nuevos descubrimientos en torno a lo que fue el Banco de Valencia.
Ha pasado tiempo, este banco centenario ya es historia, pese a que aún cuelguen de las fachadas algunos rótulos con su nombre, que no son más que eso, rótulos, aún siguen apareciendo cosas.
Lo que no se ha dicho todavía de este banco es lo nefasto que resultó que cayera en manos de Camps, a través de Olivas. De no haber sido así quizá el banco seguiría cumpliendo años. Habría que ver cuanto dinero tuvo 'invertir' en la política, bien en la compra de deuda de la Generalidad, o bien en Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, etc. Tampoco se ha dicho que fue por un enojo de Rato al enterarse de una de estas 'inversiones' que le presentó Olivas como hecho consumado, que Bancaja, que tenía el 38% de las acciones del Banco de Valencia, dejó de apoyar al banco, provocando con ello la caída de Olivas. Es posible que Olivas esté contento al ver que Rato está más cerca de la cárcel que él.
El hundimiento en la bolsa del Banco de Valencia significo que Bancaja perdiera una gran cantidad de dinero, que luego ha tenido que reponer el Estado. Pero los accionistas que confiados en la solvencia de un banco centenario, arropado además por una entidad tan seria como Bancaja, habían invertido confiadamente sus ahorros, lo perdieron todo. Ni el Banco de España, ni el ministro de Economía, ni el consejero valenciano de Economía, les han pedido disculpas por no haber controlado adecuadamente las actividades de este banco.
Ahora resulta que, según informa Voz Pópuli, cuando el banco ya estaba arruinado Rato pudo hacer algún negocio con él.

miércoles, 19 de junio de 2013

Barberá quiere que Valencia gestione su agua

Afirma la alcaldesa de Valencia que es fundamental que sea así. Y probablemente tiene razón. CaixaBank tiene el treinta por ciento de las acciones de Aguas de Valencia, pero Barberá no quiere que entre a formar parte de los órganos de gestión y hay motivos para pensar que lo conseguirá.
Lo que ocurre es que hay muchas cosas que eran fundamentales y que ya no las volveremos a tener jamás, y de esas Barberá no habla. Se han perdido bajo el gobierno del PP, que lleva tanto tiempo gobernando en la Comunidad Valenciana que no puede hablar de herencias, ni de nada parecido. Todo es imputable a la mala gestión de este partido.
El hecho de que CaixaBank tenga ese número de acciones no es ajeno al PP. Las tiene a través del banco que el gobierno de España le ha regalado, porque el gobierno valenciano, durante muchos años, propició y consintió su mala gestión. Todavía no se ha escuchado ningún reproche de Rita Barberá, ni de nadie de su partido, a José Luis Olivas. Y es lógico que sea así. Hacerlo significaría reconocer su culpa. Y también que, quizá, Olivas se pudiera cabrear.
Por cierto, habría que rastrear en las hemerotecas lo que decían los medios presentes en la Comunidad Valenciana, durante los años en que se estuvo gestando la catástrofe, de los dirigentes de la CAM, Bancaja y Banco de Valencia.
Barberá se planta ante CaixaBank y acapara titulares que los medios afines le conceden. Da la impresión de que defiende los intereses valencianos, cual Agustina de Aragón autóctona. Aquí estoy yo, dice. Pero son tantas cosas las que calla, sobre tantos asuntos que afectan tan directamente a los valencianos, que no queda más remedio que pensar que todo es pose electoral. En esto es la mejor.

miércoles, 11 de julio de 2012

Rato no se enteró de esto

Resulta curioso que se diga a los trabajadores que hay que trabajar más, porque la productividad española es muy baja, sin tener en cuenta que el margen de actuación de los trabajadores es escaso, puesto que dependen totalmente del organigrama al que están sujetos y que es el que debe motivarles, organizarles, proporcionarles herramientas y estrategias, y que luego resulte que es el Consejo de Administración el que no se entera, salvo a la hora de cobrar, momento en el que sus componentes ponen todos sus sentidos en el asunto.
José Luis Olivas no dudó en destituir a Fernando García Checa de su cargo de Director General de Bancaja, lo que prueba que ejercía el poder sin titubeos. Sin embargo, en la Junta de Accionistas de marzo de 2010, del Banco de Valencia, contestó equivocadamente a una pregunta que se le hizo, quizá porque se le había hurtado información, pero no sólo a él, sino a todo el Consejo. Este error no había tenido consecuencias hasta que el FROB lo ha sacado a relucir.
Es decir, que desde marzo de 2010 hasta hoy el Consejo de Administración no ha desempeñado correctamente sus funciones. Sus componentes, encima, alegan en defensa propia, que no se enteraban, porque se les ocultaba información. Lo que no se les podía ocultar era el dinero a cobrar por no hacer nada.
Rato tampoco se enteró, evidentemente, porque si se llega a enterar arma la de Dios. Y si no se enteró no queda más que convenir que propició el nacimiento de Bankia sin tener ni idea de dónde se metía, confiando en que sus influencias y su poder le sacarían de todos los atolladeros. A costa de quien fuera, claro,porque las cosas las tiene que pagar alguien. Para eso estamos los de a pie, para pagar y que las oligarquías vivan.

'De Laura y otras muertes'
'Hasta los cuervos picotean las cerezas'
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'Ocurrió en Valencia'
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'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'
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martes, 10 de julio de 2012

Por lo menos, Alfonso Rus lo reconoce

Hay socialistas que a estas alturas todavía no reconocen la culpa de Zapatero (y de su gobierno), en la crisis que nos ha caído encima y de la que ya veremos en qué condiciones logramos salir. Con esta actitud demuestran muy poca empatía hacia los que sufren.
Alfonso Rus, en cambio, sí que reconoce la culpa del PP: “El partido tiene que saber que nos hemos gastado más dinero del que tocaba”. Menos da una piedra, porque de paso podría haber exigido responsabilidades. También ha dicho otra: “A Camps le juzgaría por otro tipo de gestión, como la económica [...]”, pero esto lo dice a toro pasado, pues aunque afirma que se lo dijo a él en la cara, no consta que lo haya hecho en público. Se puede creer a Rus, pero cuesta. A Camps nadie se atrevía a decirle que no. Ni siquiera Olivas, cuando le pidió que invirtiera 400 millones de euros en bonos patrióticos, y si hubiera osado hacerlo probablemente la historia de Bankia se hubiera escrito de otro modo. De haberse negado, es probable que Camps lo hubiera destituido inmediatamente de su cargo en Bancaja y, por tanto, en Bankia. Ahora bien, si Olivas hubiera logrado resistir el grandísimo disgusto de Camps por no comprar esos 400 millones en bonos, Rato no se hubiera enfadado con él, de modo que es posible que todo el lío de Bankia siguiera oculto.
Alfonso Rus es el actual alcalde de Játiva y también el presidente de la Diputación de Valencia, y podría colgar adecuadamente el cuadro de Felipe V que cuelga del revés desde la época franquista. Eso lo haría él si tuviera los arrestos que simula tener, pero en la política española actual, en la que los partidos practican un control férreo sobre todo lo que les concierne, por lo que todos estos personajes de los golpes de efecto no pasan.

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