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viernes, 2 de mayo de 2008

La compraventa de viviendas

Sé de un pueblo de la Comunidad Valenciana cuyo número de habitantes antes de la invasión turística era de 3000 habitantes, en números redondos y con un margen de error del cuarenta por ciento. No hace mucho me informaron de que el número de empleados del ayuntamiento ascendía a 700, entre asesores y demás, y creo que incluso me dijeron que su sueldo medio era de 3000 euros. La construcción se conoce que da para mucho. Supongamos que el pueblo tiene una calle o avenida dedicada a Gabriel Miró y que éste sale de su tumba y se da una vueltecita por allí. Pues pensaría que le estaban tomando el pelo y volvería enojado a su tumba.
Es casi seguro que en otros pueblos se ha hecho peor. Pero de ahí a que se cuando se habla de urbanismo depredador se mire a la Comunidad Valenciana media un abismo. El desmadre ha sido general y el hecho de que se hayan dejado correr tanto las cosas, sin tener en cuenta que al estallar la crisis se perjudicaría gravemente a los más débiles, resulta, cuanto menos, sospechoso.
Pero aunque las voces interesadas señalen hacia los lugares que les interesan, luego vienen los
datos y éstos dicen que en donde más decrece la compraventa de viviendas es en Cataluña y en el País Vasco, lo que viene a explicar que esas comunidades se ha venido construyendo mucho más de lo necesario. O sea, en las dos autonomías más nacionalistas. El recuerdo del tres por ciento viene al encuentro de estos datos. Y con él una duda: ¿Pone la justicia el mismo interés en destapar la corrupción en estos sitios que en otros?
Hay otro
dato que añadir: La población de Barcelona se ha duplicado durante los últimos cincuenta años, pero el suelo urbanizado ha crecido considerablemente más. Creo que se puede decir, con total justicia, que los nacionalistas son unidireccionales, mientras miran lo que les interesa, desatienden lo demás.

'Lágrimas por una medalla'

'Nada es lo que parece'

'El libro de los amores ridículos'

'La lógica oculta de la vida'

'Enciclopedia Brain Trainer'

'Contra los políticos'

'Un trastorno propio de este país'

'Guerrilleros'

martes, 16 de octubre de 2007

¿Narbona escribe en El País?

En el día de hoy hay un editorial en El País que parece escrito por Narbona. A problemas complejos, soluciones sencillas: toda la culpa es de los rivales políticos. El Estado ha traspasado muchas competencias a las Comunidades Autónomas. Los recursos para gestionar esas competencias se reparten con bastantes dosis de arbitrariedad. González llevó el AVE a su Sevilla. Aznar a su Valladolid. Y el AVE a Valencia que probablemente sea el más rentable de todos puede que sea el último en hacerse. Un gran número de extranjeros ha venido a asentarse en la Comunidad Valenciana. Unos para trabajar, otros para vivir aquí su jubilación. Resulta rentable vender los terrenos y construir, puesto que ningún gobierno se ha preocupado por establecer mejores modos de subsistencia. Si la economía española se basa principalmente en el turismo y la construcción, a nadie debería extrañarle que se construya. Si además a la Comunidad Valenciana vienen, porcentualmente, más extranjeros que a ninguna otra, lo lógico es que construya mucho. Otra cosa es la corrupción que se asocia a este sector, pero no hay ningún partido que esté libre de sospechas. ERC dice que no, pero la corrupción de este partido es de otro tenor. Siendo un partido separatista, participa en el gobierno de España. Evidente, hay algunos que ya saben que de vergüenza no se van a morir. Hay otra cuestión que es la que se refiere a la ordenación territorial y al hecho de que se construya en lugares en los que no debe hacerse. Hay cosas que no deberían dejarse en manos de los ayuntamientos. Y en ellas siguen. Ayuntamientos de todos los colores y todos los partidos que hacen de su capa un sayo. La incompetencia no sólo es del gobierno valenciano, sino también del de España y probablemente de todos los demás gobiernos españoles. Y queda la cuestión de la limpieza de los barrancos y cuencas de los ríos, que el Estado desatendió. Si no hubiera sido así, los daños hubieran sido mucho menores.