lunes, 24 de septiembre de 2012
A González Pons le toca una serpiente
'La amante imperfecta'
domingo, 28 de agosto de 2011
González Pons pide un gesto a los ricos
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'
'¿Cuándo y cómo acabará la crisis?'
'El psicólogo en casa'
'La huella del hereje'
'Quién mató al ayatolá Kanuni'
martes, 24 de agosto de 2010
Corbacho ataca, ¡peligro!
'El Palestino'
'Poesía reunida'
'Ese modo que colma'
'La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños'
'Red de mentiras'
'La esposa del Rey de las Curvas'
'Los Borgia'
'La ciudad desplazada'
jueves, 12 de febrero de 2009
La UE contra el urbanismo español
Lo cierto es que el partido socialista, lejos de hacer autocrítica y acomodarse al gusto de los ciudadanos, intenta desacreditar a los partidos rivales, aunque con ello perjudique a los ciudadanos. Siguiendo esta estrategia ha denunciado repetidas veces al “urbanismo salvaje” valenciano, no el de otros sitios, en la UE. El partido socialista podría haber puesto orden en los ayuntamientos que presidía y sobre todo debería haber propuesto medidas contra la corrupción y la exagerada fiebre urbanizadora. Ahora, la UE ha emitido un devastador informe contra el urbanismo español, lo que puede causar graves perjuicios a la campaña turística.
Independientemente del daño que ese informe puede causar a España, hay que considerar el daño que el propio urbanismo ha venido causando ininterrumpidamente, desde hace mucho y que, evidentemente, nadie se ha propuesto atajar. En la estupenda novela de Rafael Chirbes, Crematorio, se da cuenta cabal de la situación y sus consecuencias. Pero antes de que se publicara esa novela ya había, a disposición de quien lo quisiera leer, un informe de José Luis Luri, extraído de la vida real, de un lugar no muy alejado de aquel en el que reside Chirbes.
Gentes que venden terrenos a muy bajo precio y aun piensan que hacen un gran negocio, puesto que desconocen la finalidad por la que se les ha comprado. Extranjeros que venden a sus compatriotas parcelas y construcciones sin base legal. Parajes que cambian súbitamente su aspecto. Y todo a la vista, porque obviamente estas cosas no se pueden esconder. Y quienes mejor conocen todo lo que ha venido sucediendo, sin necesidad de acudir a la literatura, son los políticos. La moraleja de todo esto es que los ciudadanos hemos salido perdiendo y quienes se han enriquecido indebidamente reciben tratamiento de señores.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Corrupción en España
Es cierto que no se trata de la corrupción real que padecemos, sino de la percepción, pero una cosa va relacionada con otra. Si no hubiera corrupción, no se podría percibir. Los responsables directos de la corrupción son, por acción o por omisión, los políticos. En España, además, esta corrupción ha generado la crisis, puesto que independientemente de que haya estallado en Estados Unidos, por un motivo concreto, a nadie le cabe ninguna duda a estas horas de que el ritmo al que se construía en España era insostenible. Y es al sector urbanístico al que se le achaca la mayor parte de la culpa de la corrupción.
Este asunto no carece de importancia, puesto que hace que decrezca la inversión extranjera. La crisis española, generada por los corruptos, la pagarán de su bolsillo quienes menos culpa tienen, los que no han adquirido ningún bien incurriendo en excesivos riesgos, los que tampoco han gastado ni más ni menos de lo que solían hacer anteriormente y han pagado a Hacienda de acuerdo con lo que establecen las leyes. Han contribuido involuntariamente a la crisis quienes sucumbieron a los cantos de sirena y se embarcaron en préstamos o créditos muy azarosos, mediante los que supuestamente iban a cumplir sus sueños, que se han convertido en pesadillas.
Y quienes no tienen intención de pagar la crisis son quienes la han generado, los ayuntamientos, a través de la concejalía de Urbanismo, los distintos gobiernos autónomos españoles y sobre todo el de España, quienes se han enriquecido especulando y los promotores ocasionales.
La disminución de la inversión extranjera en España, por culpa de la corrupción, es otro golpe más a los bolsillos de quienes no tienen ninguna culpa o si tienen alguna es por haber creído en las promesas.
lunes, 28 de julio de 2008
Hacienda somos todos
Se sabe que Hacienda vigila a los pobres. Si alguno olvida poner los 80 ó 100 euros que cobró por un trabajo aislado, catorce o quince meses antes, recibirá la nota de Hacienda. A veces, Hacienda lleva a algún poderoso ante los tribunales y enseguida se nota que el esfuerzo que ha tenido que hacer en este caso es enorme. Y en este caso sí que Hacienda somos todos, puesto que la investigación la hemos pagado los contribuyentes, como también el juicio que viene a continuación, en el que, por lo regular, el poderoso sale absuelto. La justicia no goza de mucho crédito en España. Cuando el poderoso ha caído en desgracia, las pruebas que maneja la justicia pueden ser insoslayables, o eso parece. Hay investigaciones que no acaban nunca, otras que no se hacen y muchas las que prescriben.
Luis Fernando Cartagena está imputado en un caso relacionado con unas cesiones de crédito. Ni se conoce ni se investiga la procedencia del dinero invertido. Pero no termina ahí la cosa. Según se revela en una entrevista que publica Cinco Días, 57000 pymes escapan al control fiscal. Las sociedades que facturan entre 1,8 y 6 millones quedan fuera del control de Hacienda, dado que los subinspectores vigilan a los que facturan menos de la cifra más baja y los inspectores a los que sobrepasan la mayor. Además, resulta que Hacienda sólo recauda una quinta parte de la deuda, que la Aduana es un coladero y que en el caso Liechtenstein se ha tardado cuatro meses en poner manos a la obra, dando tiempo con ello a que los implicados enmascaren su situación.
viernes, 2 de mayo de 2008
La compraventa de viviendas
Sé de un pueblo de la Comunidad Valenciana cuyo número de habitantes antes de la invasión turística era de 3000 habitantes, en números redondos y con un margen de error del cuarenta por ciento. No hace mucho me informaron de que el número de empleados del ayuntamiento ascendía a 700, entre asesores y demás, y creo que incluso me dijeron que su sueldo medio era de 3000 euros. La construcción se conoce que da para mucho. Supongamos que el pueblo tiene una calle o avenida dedicada a Gabriel Miró y que éste sale de su tumba y se da una vueltecita por allí. Pues pensaría que le estaban tomando el pelo y volvería enojado a su tumba.
Es casi seguro que en otros pueblos se ha hecho peor. Pero de ahí a que se cuando se habla de urbanismo depredador se mire a la Comunidad Valenciana media un abismo. El desmadre ha sido general y el hecho de que se hayan dejado correr tanto las cosas, sin tener en cuenta que al estallar la crisis se perjudicaría gravemente a los más débiles, resulta, cuanto menos, sospechoso.
Pero aunque las voces interesadas señalen hacia los lugares que les interesan, luego vienen los datos y éstos dicen que en donde más decrece la compraventa de viviendas es en Cataluña y en el País Vasco, lo que viene a explicar que esas comunidades se ha venido construyendo mucho más de lo necesario. O sea, en las dos autonomías más nacionalistas. El recuerdo del tres por ciento viene al encuentro de estos datos. Y con él una duda: ¿Pone la justicia el mismo interés en destapar la corrupción en estos sitios que en otros?
Hay otro dato que añadir: La población de Barcelona se ha duplicado durante los últimos cincuenta años, pero el suelo urbanizado ha crecido considerablemente más. Creo que se puede decir, con total justicia, que los nacionalistas son unidireccionales, mientras miran lo que les interesa, desatienden lo demás.
'El libro de los amores ridículos'