lunes, 7 de septiembre de 2015

Ha muerto Ruiz-Mateos

La vida de este empresario gaditano viene a ser como un resumen de la historia de la democracia española surgida tras el fallecimiento de Franco.
En esta España los poderosos se han repartido el botín como han querido y cabe recordar que la izquierda ha gobernado durante mucho más tiempo que la derecha. Las cosas, a menudo, no son como parecen. El gobierno de Zapatero mimó Ibex tanto o más que el de Rajoy, aunque en sus discursos dejara entrever lo contrario.
Miguel Boyer, ministro de Felipe González, alabó a José María Ruiz-Mateos, tratándolo de empresario ejemplar, y una semana después lo expropió de mala manera o, para decirlo gráficamente, al más puro estilo de Maduro. La expropiación llegó al Tribunal Constitucional y Felipe González, con el desparpajo que le caracteriza, cenó con el presidente del mismo, que poco después resolvió el empate de la votación con el doble valor de su voto. Avergonzado, dimitió del cargo y regresó a Venezuela, país en el que estaba exiliado y del que volvió al establecerse la democracia.
Probablemente, Rumasa merecía ser expropiada, pero se debería haber hecho bien y no con nocturnidad y alevosía.
Tras la expropiación, Alfonso Guerra dijo la famosa frase “to p'al pueblo', pero al pueblo todo ese proceso le salió muy caro. Se financió con el dinero de los impuestos. De la venta de las empresas de Rumasa 'el pueblo' no vio ni una perra chica.
Ni Ruiz-Mateos podría montado ese negocio de aspecto piramidal, ni el gobierno lo podría haber expropiado de ese modo, ni la liquidación posterior de las empresas, o su venta, se podría haber hecho como se hizo, si en España existiera la separación de poderes efectiva, y no la hay porque el PSOE no ha querido nunca que la haya.
El PSOE, desde 1975 (o quizá desde antes) hasta aquí se resume en una frase de Pdr Snchz: “En ganas de ganar a la derecha no nos gana nadie”. Eso es lo que su laboratorio de ideas.
En otro orden de cosas, unos cuantos socialistas están obligados moralmente a ir al entierro de Ruiz-Mateos.
'Versus'
'Volver a Canfranc'
'Condesa Natasha Brasova'
'La invención del reino vegetal'
'La eficacia de la creatividad'
'Yrha y Luna, caminos cruzados'
'Operación cochinillo'
'Madeline'

domingo, 6 de septiembre de 2015

Felipe González, víctima de Rajoy

Publicó Felipe González su famosa Tribuna titulada 'A los catalanes', con la que pretendía pasar por hombre de Estado, obviando su absoluta responsabilidad con respecto a la situación que se vive en Cataluña y no ha tenido más remedio que cantar la gallina, alegando el consabido 'donde digo digo, digo Diego'.
Se sirvió del personaje ideal para el caso y no sería de extrañar que ambos hubieran comido sopa, tal vez de ganso, quizá juliana, o tampoco se puede descartar que fuera de ajo.
Se subestima la capacidad maquiavélica de Mariano Rajoy. Creería este Felipe González que se lo iba a comer crudo con dos discursitos y dos articulitos, y se ha dado de bruces con la propuesta de reforma del Tribunal Constitucional, que probablemente ha sido presentada para que quede constancia ante todos los españoles de que el PSOE no puede votar a favor de ella. Al no poderlo hacer, muchos de sus votantes catalanes se abstendrán o lo harán por el PP.
Esta propuesta también incomoda mucho a Ciudadanos, puesto que le arrebata la iniciativa en Cataluña. Presumiblemente, bastantes votantes de Ciudadanos volverán al PP, pero a este partido no le queda más remedio que votar que sí.
Felipe González es, probablemente, el hombre que más poder ha tenido en España en toda su historia. El presidente en el que más gente ha confiado y nunca ha dado la talla. Siempre ha sido un hombrecillo que abrumado por sus responsabilidades se ha limitado a hacer teatro, a simular que era como sus votantes esperaban que fuera. Pero los más conscientes de ellos se sintieron defraudados y dolidos desde el principio. Esos socialistas, al verlo actuar, dijeron: 'ahora sí que hemos perdido la guerra'. Ellos habrían querido que demostrara que era más honrado y más idealista y más eficiente que los franquistas y vieron que no es más que un tipo vulgar que supo aprovechar su ocasión. Cada paso que da no hace más que confirmar esto.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Lo que enseña el caso Montserrat Gassull

Lo primero que muestra este caso es que el hecho de que una persona tenga un planteamiento equivocado no significa que sea mala persona.
Montserrat Gassull era de ERC, un partido nacionalista de izquierdas, que es la cuadratura del círculo. Este partido acogió a los terroristas de Terra Lliure. Militan en él Carod Rovira y Junqueras, amén de otros personajes semejantes. Ha demostrado que si pasaba por alto todas esas cosas es porque no las veía, porque en cuanto vio algo que estaba mal corrió a denunciarlo. Es de esperar que poco a poco vaya recapacitando y se percate de todo.
Pero el caso enseña más cosas. Al parecer, en un primer momento su partido la apoyó, quizá porque pensó que el asunto no saldría del pueblo, pero al ver el cariz que ha tomado el asunto la ha dejado sola, o peor que eso y ella ha tenido que renunciar a la militancia. Según comenta ella misma, ha sufrido todo tipo de presiones, por aquello de que donde reina la sinrazón es peligroso tener razón, y lógicamente lo tiene que estar pasando muy mal. Porque en España la gente critica la corrupción, pero si le diera tanta importancia como parece hubiera votado a UPyD, que es el partido que la persigue.
Se ha demostrado que a ERC no le importan las personas, porque si ha dejado tirada a una militante suya por haber tenido un gesto de honradez, ¿qué no hará con los ciudadanos normales? ERC ha dejado claro que a los ciudadanos los ve como votantes. No cabía esperar otra cosa a la vista de los dirigentes que ha tenido y que tiene. Lo que resulta extraño es que se les colara una persona honrada.
De la reacción de Mas y su partido más vale no hablar. Menudos elementos. Mas se está haciendo famoso en el mundo entero, no sé si los catalanes que le votan son conscientes de lo que esto significa.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Snchz en el laberinto de Rajoy

Es probable que, como alega UPyD, el Estado disponga de los recursos necesarios para hacer cumplir las resoluciones del TC. Pero también cabe añadir que a los juristas Tservan Rabtan y Francisco de Carreras la reforma propuesta por el PP les parece correcta, si bien este último reconoce que puede ser electoralista.
La cuestión es que Rajoy, que todo el tiempo está soportando el desafío de los nacionalistas en solitario, si se exceptúa a UPyD, partido que le molesta mucho, porque es el que le canta las verdades, ha decidido sacar a la luz las contradicciones del PSOE y, al mismo tiempo, recuperar los votos que le quitó Ciudadanos en las últimas elecciones.
Felipe González y Alfonso Guerra intentan parecer hombres de Estado y critican a los nacionalistas, pero se les ve la patita sectaria, que les inhabilita como lo que pretenden parecer, cuando tratan de echarle la culpa a Rajoy, siendo así que fueron ellos quienes permitieron y alimentaron al PSC, en el que está el origen del actual desmadre. Si fueran hombres de Estado serían capaces de reconocer eso, pero sólo son dos pícaros que tuvieron mucha suerte. No me extrañaría nada que se la debieran a Torcuato Fernández Miranda, al que la figura de Rodolfo Llopis le llenaría de inquietud.
En lo que respecta a Pdr Snchz, que es el que se va a tener que retratar con la propuesta del PP, cabe decir que su pensamiento político quedó resumido en esta frase que lanzó para la posteridad: «En ganas de ganar a la derecha no nos gana nadie.». Con este precedente, no cabe extrañarse de su última gansada. Dado que no puede votar a favor de la ley, porque si lo hiciera perdería la mitad de sus electorados catalán, valenciano y vasco, no se le ha ocurrido más que decir que es una concesión a la extrema derecha.
En otro orden de cosas, a Borrell le han tomado el pelo en La Vanguardia. Las cuentas no pueden salir así. Si Cataluña se independizara, el 95 por ciento de las editoriales tendrían que salir de allí, como también sería el caso de los bancos, de Gas Natural y de muchas otras empresas. Tampoco cabe considerar que los productos catalanes tendrían la misma acogida en el mundo.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Lo normal en Alfonso Guerra

En Felipe González, Alfonso Guerra y todos esos que han llevado a sus bancos o a sus empresas a la ruina o a perder mucho dinero, perjudicando a sus votantes o a sus accionistas, es que eludan sus responsabilidades. Todos culpan a otros.
Para Felipe González y Alfonso Guerra la culpa la tiene el PP. Pero este partido que indudablemente tiene parte de culpa, durante el periodo constituyente se llamaba Alianza Popular y apenas tenía peso en la política.
El problema de Alfonso Guerra y Felipe González es que como no son demócratas no pudieron darse cuenta entonces de que el nacionalismo es incompatible con la democracia. Si se hubieran percatado, no los habrían apoyado, como mucho los habrían consentido. Nos habríamos ahorrado muchos males.
Hay que tener en cuenta que los nacionalismos suelen generar unas excrecencias que se llaman grupos terroristas. Sin las coartadas que proporcionan el PNV y CiU, ETA y Terra Lliure no habrían podido existir. Los catalanistas suelen quitar hierro a esta formación, pero cometió más de 200 atentados. En lugar de quitar hierro, deberían tener vergüenza, pero jamás se ha visto que un nacionalista la tenga.
Además de estas excrecencias criminales, los nacionalismos dar lugar a otros partidos, que vienen a ser como una degradación de ellos mismos, Bildu, ERC, Compromis, que se autotitulan como nacionalistas de izquierda, algo imposible, porque o son nacionalistas o son de izquierdas.
Alfonso Guerra y Felipe González, sin olvidar a Gregorio Peces-Barba, que observaría con angustia lo que ocurre, se alarma de la deriva que ha tomado el asunto catalán, sin querer ver que las cosas no podían ocurrir de otra manera, dada su actitud en 1978. Tampoco deberían olvidar el fundamental papel del PSC y la contrastada torpeza de los socialistas valencianos, que va a más.
Es impropio de quien se las daba de intelectual cuando era vicepresidente del gobierno que critique el inmovilismo del PP y no llame gilipollas a Iceta.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Si Mas fuera a la cárcel

Algunos pueden tener la tentación de pensar que si se encarcela a Arturo Mas pasará a la historia como un mártir de la patria. Nada más lejos de la realidad.
Un grandísimo número de catalanes respiraría aliviado si ocurriera. Y si con él encerraran a unos cuantos más, mejor. Se acabaría la pesadilla que viven por culpa de un grupo de orates a los que nadie pone coto.
Arturo Mas pasará a la historia como el tipo que se empeñó en empobrecer a Cataluña y lo consiguió. Si lo metieran en la cárcel, que es lo que merece, quedaría como un bufón. Los subvencionados que dicen chorradas por twitter correrían a buscarse la subvención por otro lado, como aquellos franquistas que dejaron de serlo cuando ya no era negocio.
Los catalufos se pondrían [más]histéricos, pero si se tiene en cuenta a esta gente se acaba la democracia. Con la gente que se guía por impulsos y caprichos y desconoce que los fundamentos de la democracia consisten en el respeto de la legalidad no se puede ser complaciente, porque siempre querrá más y más. O junqueras. Hay que gobernar para las personas racionales.
A los gobernantes de las demás naciones de la Unión Europea les vendría muy bien que Mas estuviera en la cárcel, porque serviría de ejemplo para los locos que tienen cerca. En la Unión Europea aplaudirían con fervor esta medida.
Tampoco cabe considerar como persona seria a José Antonio Durán Lleida, que a veces da la impresión de que se ha puesto una ensaimada en la cabeza, que es el tocado de aquellos a los que les gusta enredar.
Lo que ocurre en Cataluña es tan descabellado que a los buenos catalanes se les tiene por malos y los que pueden optan por irse de su tierra, mientras que los que están como una cabra, o quizá no tanto, manejan el cotarro. Es hora de poner orden.

martes, 1 de septiembre de 2015

Ley de reforma del Tribunal Constitucional

Esta proposición de ley de reforma del Tribunal Constitucional que ha presentado el Partido Popular para que se tramite de modo urgente es posible que la tuviera pensada Rajoy, o quien piense por él, desde hace mucho.
Es una jugada hecha en el momento oportuno para pillar con el pie cambiado a los demás.
Rajoy es un profesional del poder y a su lado Felipe González, con sus cartitas a los catalanes, en las que elude su responsabilidad y de paso la del PSC, va a quedar como un aficionadillo. En el PSOE sólo hay una persona capaz de hacerle cambiar el paso a Mariano Rajoy, y es José Borrell, cuya solvencia intelectual es muy superior a la del otrora conocido como dios y que cuya manera de hablar y escribir recuerda a los vendedores de crecepelo.
El PSOE no puede votar a favor de esta proposición de ley, puesto que si lo hiciera desautorizaría al PSC. Como consecuencia, buena parte de su electorado catalán se sentirá defraudado. Con esta iniciativa del PP, las contradicciones del PSOE quedan al descubierto. Los socialistas catalanes traicionaron al socialismo al hacerse nacionalistas. Pero es que los socialistas valencianos y vascos están en idéntico caso.
En Izquierda Unida han militado buenas personas, pero el partido nunca ha dado una a derechas. La sensatez queda fuera del ámbito de este partido.
Los partidos nacionalistas lógicamente votarán que no y se harán los ofendidos, como las putas que se ofenden cuando las llaman putas.
A Podemos le ha de disgustar esta propuesta. Lo que les gusta a sus componentes es lo que se hace en Venezuela o en Irán. Por lo menos, no han criticado nunca a los gobiernos de estos países.
A Ciudadanos esta medida le va a sentar como una patada en la espinilla, porque sirve para que muchos de sus votantes se pasen al PP. Además, la ha presentado Javier García Albiol.