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lunes, 23 de marzo de 2015

Andalucía: otros perros con los mismos collares

El mejor resumen de lo que ocurre en Andalucía lo da la labor de la jueza Alaya. Todo el mundo sabía lo que estaba ocurriendo y si los votantes andaluces hubieran querido que la jueza recibiera apoyo institucional, en forma de medios y personal, para que pudiera terminar su labor con prontitud, habrían votado a UPyD. Pero lo que desean es que haya pequeños cambios, para que todo siga igual.
Susana Díaz se ha tenido que disfrazar de Jordi Pujol para ganar, y es posible que eso condicione mucho sus actuaciones futuras. En orden a formar gobierno, no puede pactar con el PP, ni con Podemos, porque ambas opciones serían mortales de necesidad para el PSOE andaluz. Tiene a mano Ciudadanos, partido con el que no le costará mucho llegar a acuerdos.
Mariano Rajoy cree que los ciudadanos son súbditos que en cuanto noten que las cosas van un poco mejor que con Zapatero, se conformarán. Se le han ido votos a Ciudadanos y a Podemos.
Ciudadanos es la apuesta del Ibex 35. Es un partido con vocación fagocitadora. Quizá sueñe con fagocitar al PP. Lo de votar a este partido es comparable a lo del fumador que no siendo capaz de dejar el vicio opta por fumar tabaco light.
Los votos que ha recibido Podemos vienen a significar que un importante sector de Andalucía opta por la continuidad del PER, o como se llame ahora o se vaya a llamar en el futuro.
Izquierda Unida es un partido llamado a desaparecer. Es difícil seguir explicando que el comunismo auténtico no se ha implantado nunca.
UPyD parece un partido futurista, en el sentido de que propugna una sociedad de personas con hábitos democráticos y firmes convicciones en este sentido, deseosas de una Administración eficiente y capaz de combatir la corrupción. Faltan muchos años para que nuestra sociedad sea así. Alguien dijo que podrían aplastar a UPyD como si fuera una nuez. Es un partido molesto para la oligarquía.
 

sábado, 16 de agosto de 2014

Manuel Chaves y la democracia

Ha sido presidente del PSOE y de Andalucía; también fue ministro. Y a pesar de haber ostentado cargos tan relevantes sigue sin entender que sin justicia no hay democracia.
Ha dicho que la instrucción de la causa que está llevando a cabo la juez Alaya ha sido una especie de proceso político judicial, en el que se ha tratado de destrozar a un partido que levantó Andalucía.
Demasiadas afirmaciones juntas que no responden más que a su propia opinión. Tildar de proceso político a un proceso judicial es grave. El partido que ha presidido el propio Chaves tiene y ha tenido una importancia capital en la configuración de la justicia española. Si ahora le parece que está mal hecha, debería comenzar explicando eso.
La afirmación de que la juez Alaya está tratando de destrozar al PSOE puede catalogarse como delirio paranoico. A nadie que esté en su sano juicio le interesa destrozar al PSOE. Vaciarlo de chorizos sí es buena idea. También sería buena idea vaciar de chorizos a los demás partidos.
La última de las afirmaciones incluso es risible. ¿Cómo que levantó a Andalucía sí tiene una tasa de paro altísima y ha mejorado menos que la media de España? Está muy feo se alabe a sí mismo. Esas cosas deberían decirlas los demás, o dar datos, que no parece que sean buenas. Y precisamente la juez Alaya está destapando algo que ensombrece aún la gestión de los socialistas en Andalucía. Cuando se critica algo que se ha hecho mal no es porque se quiera destrozar a quien lo ha hecho mal, sino que se quiere que se haga bien.
Es cierto que se echa de menos una justicia independiente y con medios suficientes para desempeñar su labor. Si la hubiera es probable que nos hubiéramos ahorrado un gran número de casos de corrupción que, además, se han venido dando a lo largo de un gran periodo de tiempo.

lunes, 14 de octubre de 2013

Cándido Méndez lo lamenta

Los sindicalistas españoles, al igual que los políticos, están acostumbrados a mandar y que haya un número importante de personas que les obedezca.
Además, oficialmente, son los buenos. Quienes se les oponen no saben con quien se juegan los cuartos. Pueden desacreditar a cualquiera en menos que canta un gallo. Así lo intentaron con la juez Alaya. Fea, pepera, facha, fueron algunos de los improperios que le lanzaron.
Pero, a veces, la gente abre los ojos. Los sindicatos ya no tienen tanto crédito ante la opinión pública como antaño.
Los socialistas también han, o intentan, desacreditar a la juez, e incluso Almudena Grandes ha hecho el ridículo en el mismo intento. La prueba es que ahora los sindicalistas las protestas que llevaron a cabo recientemente. Se han asustado ante la respuesta social.
Lo que ocurre es que o los sindicalistas nos han tomado por tontos a los demás, o se han dado cuenta de que somos tontos. Eso de que las protestas no iban contra la juez Alaya, sino contra una actuación policial a todas luces excesiva hace aguas por los lados. Si las protestas no iban contra la juez Alaya, ¿por qué le decían pepera? Lo de a todas luces excesiva da tanta risa que quizá sea excesiva.
Otra de las perlas sindicales fue La pretensión no ha sido presionar a ningún órgano judicial sino protestar ante una detención abusiva y por ello entendemos que ilegal, tal y como venimos denunciando desde el momento en que se produjo. El propio Ignacio Fernández Toxo ha respondido a esta memez: la mejor defensa para las personas imputadas por el asunto de los ERE en Andalucía no es acudir a las puertas de los juzgados, sino que se les apoya mejor desde otros espacios.
Sin embargo, no se trata de apoyarles o no apoyarles, sino de saber si han delinquido o no.
'Cien palabras'
'La caída de Madrid'
'La muchacha de Catulo'
'Niños, adolescentes y redes sociales'
'El franquismo'
'Hablar en público y en privado'
'El olvido de sí'
'Todo es posible'

viernes, 13 de septiembre de 2013

El dinero de los ERE

Mientras la juez Alaya sigue el rastro del dinero de los ERE, los socialistas han hecho una piña en contra suya. Y mientras la critican les queda tiempo para alentar y aplaudir a Pablo Ruz.
En el otro lado ocurre tres cuartos de lo mismo. Gallardón trata de mantener todo bajo control. Durante el felipato todavía quedaba una cierta inocencia democrática. Algunos jueces creían que podían desempeñar su tarea libremente. Luis Lerga Gonzálbez tenía dos casos sobre la mesa. El poder le prometió todo lo que necesitara para uno. Preguntó por el otro caso. Para ese nada, le dijeron. Y abandonó la carrera de juez para dedicarse a la abogacía.
Las cosas hoy están peor. El poder ha sofisticado sus medios. Garzón, que defendió una cosa cuando Pinochet y la contraria en el caso de Assange, llama corruptos a los jueces que le juzgaron. Garzón conoce bien ese mundillo, pero al contrario que Lerga quisiera seguir siendo juez.
Cuando Marino Barbero, con la mochila llena de ingenuidad, pretendió seguir con sus investigaciones, se filtraron a la opinión sus problemas con el banco. Nunca jamás se investigó el origen de esa filtración. Ningún socialista rompió el carnet, ni protestó por la atrocidad.
José Antonio Griñán, que estuvo en la Junta de Andalucía mientras se producía el saqueo de los fondos públicos, se toma a broma a la juez, en lugar de asumir sus responsabilidades, como sí hizo Antonio Asunción cuando fue ministro, en un caso en el que se le podía achacar mucho menos a Griñán en este.
Los socialistas le apoyan y critican a la juez, que es la que trabaja por los ciudadanos, mientras exigen vehementemente que se aclare lo del Gürtel y lo de Bárcenas.
Y mientras tanto nadie se acuerda del caso Millet, que puede quedar en nada. Todo puede acabar quedando en nada, porque como dijo cierta dama “el dinero público no es de nadie”. Pero cuando alguien lo coge, se lo queda. 

viernes, 16 de agosto de 2013

CC.OO. “hace el bien”

A su manera, claro. Desde la cuenta de este sindicato en Castilla La Mancha se lanzó este tuit: “El hueco que deja Rosalía Mera (DEP) en la lista #Forbes ya ha sido ocupado por otro/a. Que también se morirá, tarde o temprano”, cosa que se hizo poco después de la muerte de la citada.
Destacan en el citado mensaje:
a) El gusto por el odio
b) El gusto por el signo /
c) El gusto por la coma
d) El gusto por la lista Forbes
e) El gusto por hacer profecías: “también se morirá”, aunque no sabe cuando (tarde o temprano)
f) El gusto por creerse inmortal
El siguiente tuit también da que pensar: “Aquí se quedan sus millones, que bastarían para arreglar un país o dos”. Eso, eso, ¿qué sería de España si no existiera CC.OO.?
Sería conveniente saber qué piensa esta gente de la juez Alaya, que está siguiendo el rastro de unas cantidades de dinero, con el cual no se sabe cuantos países se podrían arreglar.
Y hubo al menos otro tuit mediante el cual se dieron a conocer determinados gustos poéticos: “Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar...pasando o no por la lista Forbes. DEP Rosalía”.
Nuevamente la lista Forbes sale a la palestra, quizá porque son muchos los que quisieran estar en ella. Pero sobre todo se piensa en aquel cocinero que compra los mejores ingredientes en el mercado, se esmera luego durante horas para preparar un plato exquisito, y cuando ya lo tiene hecho lo coloca en el plato de forma artística y lo adorna, y para su espanto ve que el plato se lo van a servir a un orangután.
Los poemas que los poetas hacen con tanto mimo y esfuerzo también pueden servir luego de pasto para algún que otro burro.