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lunes, 7 de noviembre de 2011

El dictador Alberto Fabra

El contribuyente valenciano que utilice los servicios de la Sanidad recibe una nota con la leyenda “Coste del tratamiento X euros”. Es el reproche que le hace el gobierno de Alberto Fabra a quien tiene la desgracia de ponerse enfermo.
La cuestión es que el contribuyente no lo ha preguntado. Se le notifica en un acto de innegable prepotencia. El contribuyente, por lo general, anda intrigado por otras cuestiones. Lo que quisiera el contribuyente que le explicara el gobierno valenciano es de qué hablan los diputados por el móvil y qué sentido tiene que esas facturas vayan a su cargo.
Otro asunto sobre el que quisiera ser informado el contribuyente valenciano es el que concierne a Canal 9, puesto que su plantilla es superior a las de Tele5 y Antena3 juntas.
También tiene curiosidad por saber cuando terminará el goteo de escándalos de las entidades financieras controladas, directa o indirectamente, por la Generalidad Valenciana, a resultas de los cuales se han ido todas al garete.
Tampoco estaría de más, puesto que ha decidido congelar el sueldo de los funcionarios, que explicara las razones que tiene para no disolver la Academia Valenciana de la Lengua, que fue fundada para satisfacer a Jordi Pujol, puesto que José María Aznar necesitaba sus votos. Habida cuenta de que ni Aznar ni Pujol están ya en la política, no hay motivos para que el gobierno valenciano siga despilfarrando la gran cantidad de dinero que nos cuesta. Entre la AVL y el poder adquisitivo de los funcionarios la cuestión es obvia.
También quiere conocer el contribuyente las cuentas de la Fórmula 1. Que se hagan públicos los contratos del Gürtel. Que se explique qué necesidad había de hacer el Ágora. O la Nueva Fe.
Todas esas cosas y otras muchas más las podría saber el contribuyente si viviera en una democracia. Pero como no es así, le muestran lo que quiere el que manda.
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'
'Bonaventura'
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'

 

sábado, 28 de mayo de 2011

La amenaza del copago en la Comunidad Valenciana

La amenaza del copago es real en toda España, lo que ocurre es que ante la inminencia de las elecciones a todos les dio por decir que no se iba a tomar esa decisión. Los rumores fueron muy insistentes en el caso de Esperanza Aguirre, que los desmintió con tanta rotundidad como Francisco Camps los que se referían a la Comunidad Valenciana. Pero ahora ya se han celebrado las elecciones y los tiempos son otros. Aparecerán plumillas que tratarán de convencernos de que el copago imprescindible y hasta conveniente.
Una gran parte de ciudadanos no tiene culpa alguna de la crisis. No se endeudó ni vivió por encima de sus posibilidades, sin embargo muchos de ellos tuvieron que cerrar sus empresas por falta de clientes y muchos trabajadores fueron despedidos por el mismo motivo. Sólo falta que además tenga que soportar el copago.
La Comunidad Valenciana está excesivamente endeudada y de eso no tienen la culpa los ciudadanos. No tiene justificación que tengan que soportar el copago. Antes de llegar a esos extremos, los gobernantes pueden soltar mucho lastre. Y no sólo reduciendo el número de asesores. Los ciudadanos prefieren una sanidad que funcione a un Canal 9 que sólo se usa para hacer propaganda del gobierno valenciano. Y aunque fuera un buen canal de televisión también preferirían la sanidad. Se puede suprimir perfectamente la Academia Valenciana de la Lengua, ese invento diabólico, como otros suyos, de Zaplana, sin que nadie se rasgue las vestiduras. Bueno, sí. Se las rasgarían los muy bien pagados académicos. El Consejo Valenciano de Cultura, por su parte, suele dar los dictámenes que desea el poder, sea del partido que sea. Así ha ocurrido dos veces con el Teatro Romano de Sagunto y también con el Jardín de Monforte. Los ciudadanos tampoco perderían nada si se suprimiera. La Sanidad y la Educación sí que son primordiales.

martes, 17 de mayo de 2011

Más austeros y responsables a partir del lunes

Eso dice Camps que vamos a ser, pero el asunto no está muy claro, porque buena parte de los valencianos ya practica, por fuerza, ambas cosas, la austeridad y la responsabilidad. También los hay que son responsables siempre y no sólo cuando la necesidad obliga. Se nota que Camps no ha sufrido las angustias que suponen estar en la lista de espera de la Sanidad, pensando en que cuando llegue el turno ya sea tarde.
Los políticos de España nunca reconocen que han hecho algo mal, en su manual de estilo debe de figurar la norma de tomarnos a todos por tontos. Camps ha gastado un montón de dinero en la Nueva Fe y ahora no le queda para atender a los enfermos. El Ágora puede ser un edificio muy bello, pero no era imprescindible. Los lujos se los permite quien los puede pagar. Camps, antes de emprender ese gasto debió pensar en los valencianos más vulnerables. Resulta que la Comunidad Valenciana es una de las más endeudadas de España y con un índice de paro espeluznante.
Tampoco era imprescindible el lujo de la Fórmula 1. Sin embargo, no ha habido vigilancia para que las entidades financieras valencianas actuaran de forma austera y responsable, ni dinero para evitar su desaparición. Ni demuestra Camps capacidad de liderazgo, pues no es capaz de conseguir que los empresarios valencianos compren el Banco de Valencia, cuya cotización están intentando echar por los suelos algunos, sin que nadie de Valencia mueva un dedo para impedirlo. A Camps le obedecen quienes no tienen más remedio, por la cuenta que les trae. Pero no puede conseguir que los financieros valencianos frenen los movimientos especulativos en contra del Banco de Valencia, la última entidad financiera que nos queda, pujando al alza.
Habla Camps de eficiencia y responsabilidad y resulta que bajo su mandato ha empeorado la Sanidad, también lo ha hecho la Educación (lo de la Educación para la Ciudadanía en inglés debió de tener un coste muy alto, que ahora pagan los niños), y han desaparecido las Entidades financieras valencianas. En cuanto a la austeridad que anuncia, se puede adelantar que seguirán los derroches en Canal 9, en la Academia Valenciana de la Lengua, en el Consejo Valenciano de Cultura y en el Ala Oeste del Palau de la Generalidad.

domingo, 6 de febrero de 2011

El copago sanitario

La crisis que padecemos, y afecta más duramente a quienes menos culpa tienen, está sirviendo para acometer una serie de reformas que se venían pidiendo hace tiempo y que es indecente llevarlas a cabo en la actual situación. Para entender esto no hay más que recordar quiénes son los principales culpables de la crisis según los autores más solventes y comprobar cuál el futuro que se han procurado, en contraposición con el que exigen para los más indefensos.
Es posible que haya que llegar al copago sanitario un día u otro, pero hablar de eso en la actualidad después de los brutales recortes llevados a cabo últimamente permite mencionar a la nocturnidad y la alevosía. Cabe destacar hoy los datos que da el Levante-EMV de Canal 9: Nació en 1989, por decisión de Joan Lerma y seis años después tenía 653 trabajadores y un déficit de 32 millones de euros. Esa deuda ya demostraba que no había sido una buena idea. No obstante, en lugar de desprenderse de ese quemadero de dinero público, el gobierno del PP siguió echando leña al fuego; en 2009, los trabajadores eran 1027, y la deuda ya es de 1200 millones. ¿Son decentes los recortes que se han hecho a los más desfavorecidos a la vista de ese despilfarro? Teniendo en cuenta, por otra parte, que Canal 9 no es la única televisión de España que gasta dinero a espuertas. Y que no todo el despilfarro procede de las televisiones.
Y ya que se habla de los desfavorecidos que han de cargar con el peso de la crisis, hay que señalar también que se han dedicado, sin aparente contrapartida, grandes sumas de dinero a rescatar grandes empresas que entraron en crisis por sus prácticas arriesgadas, mientras se ha dejado caer a pequeñas y medianas empresas que no tenían ninguna culpa y se les ha dado el golpe de gracia a otras, como son los bares y restaurantes, al promulgar en el momento más inoportuno la ley antitabaco.
Pedir, en estas condiciones, el copago sanitario es indecente.
'Ajuste de cuentas'
'En defensa de las vacunas'
'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'