viernes, 7 de octubre de 2022

Detractores de Blonde

 

Cualquier obra que se pone en el mercado es susceptible de ser criticada y hay que contar con ello de antemano.

Cuestión distinta es que la crítica en lugar de centrarse en la calidad resulta ser ideológica, porque entonces ya se entra en el campo del amedrentamiento, del acoso al disidente.

En el caso de esta película se la acusa de antiabortista. ¿Y qué si lo es?

Se está intentando inculcar la idea de que el aborto es un derecho, lo cual es totalmente infundado, como han sabido demostrar muchos grandes pensadores. Esa idea fomenta el egoísmo y, por tanto, la insolidaridad.

El ser concebido no tiene ninguna culpa de ello, pero una vez que se ha dado el caso tiene derecho a intentar su aventura en la vida, aunque para ello necesita la ayuda de sus padres, sin los cuales le resultaría. La madre que frustra esa vida que ella misma ha concebido, traiciona a ese hijo o hija que no tenía más remedio que confiar en ella. Una sociedad que fomenta el egoísmo y la traición no tiene buen porvenir.

Dicen que las señoras que han tomado la decisión legítima de abortar pueden sentirse afectadas por algunas de las imágenes de la película. Eso es lo mismo que reconocer que pueden darse cuenta de que la decisión que tomaron no fue acertada y arrepentirse por haber abortado. Pues de eso se trata. Si hay tanta seguridad en que el aborto es un derecho, que promuevan películas como esta, a ver qué ocurre.

Hoy en día hay suficientes métodos anticonceptivos como para que el aborto pase a ser una excepción para casos extremos.

Cuando la ideología se impone al pensamiento, el siguiente paso es la dictadura. Si para ser de izquierdas hay que ser abortista, es que la izquierda ha renunciado a la democracia. El caso es que ese pensamiento tan absurdo, también ha penetrado, de la mano de un falso feminismo, en sectores de la derecha.

jueves, 6 de octubre de 2022

El Rey en Lebrija

 

Felipe VI ha sido recibido en Lebrija con aplausos y vítores. A Sánchez se le habrá revuelto el estómago. Se compara y piensa que sale ganando en todos los aspectos y que los españoles no saben apreciar sus cualidades.

De hecho, sus ministros y sus numerosos asesores sí que saben. Hay una foto en la que el presidente y el Rey están cerca uno del otro y Calviño mira embelesada al primero. El segundo como si no existiera. Calviño es Calviño y sabe perfectamente lo que le conviene.

El Rey no necesita que Tezanos diga que es el más guapo, ni que los ministros, todos a la vez, se pongan a aplaudirle cuando llegue. Se comporta con naturalidad y camina con una elegancia que jamás podrá tener el otro, porque lo hace sin afectación, como todo.

Conviene tener en cuenta que si Felipe VI tiene esas cualidades que la gente buena aplaude no es porque haya nacido con ellas, sino que se las ha procurado con su esfuerzo.

La diferencia entre Sánchez y Felipe VI, es que el primero pretende ser más, y para conseguirlo no le importa hacer todas las trampas que hagan falta, mientras que el segundo insiste en ser mejor. Y de ahí, de este empeño, es de donde surgen todas las cualidades que el pueblo admira y agradece.

Es bueno saber que hay un Jefe del Estado que sabe estar en su sitio, decir las palabras justas cuando hay que decirlas y cumplir su papel de garante de la democracia.

Con respecto a esto último conviene recordar que muchos de los políticos españoles, entre los que está Sánchez, desean tener controlados a los jueces, con lo que demuestran su talante totalitario. Gracias al Rey hay un punto del que no pueden pasar, de ahí que intenten desacreditarlo por todos los medios, con el éxito que se ha podido ver en Lebrija.

Sánchez tuvo un plan de actos con la gente, pero le dijeron: que te vote Chapote.

miércoles, 5 de octubre de 2022

Aitor, el del tractor

Los españoles llevábamos más de un siglo queriendo vivir en democracia, pero los hechos vienen a demostrar que el interés por averiguar en qué consiste ser demócrata no fue tan unánime. Puede decirse que España es una democracia sin demócratas. Basta asomarse a las redes para comprobar que la idea de la democracia que tienen muchos corresponde, en realidad a una dictadura.

Es triste que los ciudadanos corrientes no conozcan las nociones básicas de la democracia, pero que no lo sepan los diputados debería ser considerado delito. Inhabilitante para el cargo y sujeto a sanción.

He aquí uno de ellos:

«AITOR ESTEBAN

5 años del discurso de #FelipeVI. Confundió su papel y no habló para toda la ciudadanía catalana sino para una parte. No entendió que,desde una mirada neutra de su representación institucional,se debía tanto a quienes se sentían españoles como a los que deseaban independizarse

5:02 p. m. · 3 oct. 2022·Twitter for iPhone

En respuesta a

@AITOR_ESTEBAN

Su papel no debía ser el de un cancerbero de la unidad patria. No hubo ni una palabra a las personas que fueron agredidas por el mero hecho de ir a votar. Un fiasco en toda arregla que emborronará siempre su figura.

AITOR ESTEBAN

Que la Constitución diga que el rey es “símbolo de la unidad y permanencia del estado”, no significa que pueda abandonar su neutralidad. Debe mantenerla incluso ante los que quieran irse. Es solo eso: un símbolo. Ni la ley ni la CE le atribuyen función de defensa de la unidad.».

Aparte de que habla como un ignorante -a lo mejor no lo es, sino que se lo hace-, cuando su obligación como diputado es ser honrado con los ciudadanos que le pagan el suelo y no intentar tomarles el pelo, se refiere a conceptos que debería explicar. Ese infantilismo ‘se sentían españoles’. La gente nace en un lugar y su obligación es ser buen ciudadano, pagar los impuestos y colaborar en el bien común.

Aitor estaría mejor conduciendo un tractor que en la política.



martes, 4 de octubre de 2022

¡Libertad para Irán!

 

El hecho de que nuestras autoproclamadas feministas no digan nada, no hagan nada, no protesten por lo que ocurre en Irán no debe mover a engaño.

La teocracia iraní está llevando a cabo una feroz represión con el fin de acallar la voz del pueblo. Este es un gobierno que aterrorizada a la población y pretende perpetuarse por este método hasta el fin de los tiempos.

Los iraníes se han rebelado contra eso. El detonante, se sabe, fue el asesinato a manos de la policía de una joven de 22 años, Mahsa Amini, no por no llevar velo, sino por llevarlo mal puesto. Eso dicen ellos, claro. Yo no me creo nada.

Y aquí, en España y resto de Europa, se defiende el uso de esas prendas denigrantes para las mujeres, e incluso se induce a llevarlo, porque es ‘un símbolo de libertad’, con lo cual estas autodeclaradas feministas y sus cómplices ayudan a los gobiernos terroristas a tener esclavizadas a las mujeres de sus países.

Lo contrario, o sea, ayudar a esos ciudadanos hartos de vivir bajo el terror a que se liberen de su yugo, sería prohibir todas vestimentas que se han de vestir obligatoriamente en sus países de origen puesto que son incompatibles con la democracia.

Por decirlo más claramente: nuestras ‘feministas’ que viven del cuento por hacer creer que lo son -y además presumen de demócratas fraudulentamente, puesto que tampoco lo son-, son cómplices de la teocracia iraní.

Hay un vídeo muy emotivo de una joven de ese país, que ojalá deje pronto de ser islámico, que vive en París, que explica a grandes rasgos la tragedia en la que viven sus compatriotas desde hace cuarenta años. Sus palabras han sido traducidas por Zoe Valdés, a la que hay que agradecer el esfuerzo. Este es el enlace al que acompaño con la recomendación de verlo:

https://zoepost.com/mahsaamini-libertad-para-iran/


lunes, 3 de octubre de 2022

El caso Mario Conde y Banesto visto por mí

 

Quienes tenemos el vicio, llamémosle así, de seguir las noticias desde la infancia, sabemos que los medios dependen de las subvenciones. Algunos, no sé si muchos o pocos, pensamos que deberían estar prohibidas, puesto que sin prensa libre no hay democracia. Pero las cosas son como son, y aunque fueran de un modo mejor ocurriría lo mismo, o sea, no somos pocos quienes optamos por sacar nuestra propias conclusiones. Veamos:

El Banesto, acrónimo de Banco Español de Crédito, era el primer banco de España, pero su modelo de empresa y de gestión era tan vetusto como su presidente, cercano a los cien años, cuyo nombre omitiré por compasión. Se iba a desplomar de un momento a otro. El banco digo.

El ministro de Economía era Solchaga, también conocido como el enano de Tafalla, y nadie ha negado nunca sus conocimientos financieros. Era amigo de Sánchez Asiaín, presidente del Banco de Bilbao. Ambos habían visto la situación y preparaban la jugada.

Alfonso Guerra se enteraba de todo. Las paredes escuchaban para él. No se llevaba bien con Solchaga.

La prensa empezó a hablar de Mario Conde, número uno en todas las oposiciones a las que se había presentado. Con los beneficios de la venta de Laboratorios Abelló, Conde y Abelló compraron el diez por ciento del Banesto, un banco sobre el que se cernía la ruina, pero como era el primer banco de España no llamó la atención.

El Banco de Bilbao lanzó una OPA sobre el Banesto que se presumía que iba a ser un paseo militar. Mario Conde dio un puñetazo sobre la mesa y se encaramó a la presidencia del Banesto, en vista de lo cual los accionistas no vendieron sus acciones.

Mario Conde se convirtió en la figura del momento, el español más envidiado. Ofreció a los empleados del banco la posibilidad de convertirse en accionistas. Se les concedería el préstamo que pidieran para comprar el número de acciones que quisieran. Podrían pagar las cuotas con los dividendos. No faltaron los empleados que hicieron grandes compras y, como se les había prometido, pagaban las cuotas con los dividendos.

Alfonso Guerra hizo cabrear a Felipe González con aquello del cocinero y camarero, y fue destituido.

Fuera del gobierno Alfonso Guerra, el Banesto fue intervenido y sus acciones perdieron todo su valor y el banco estuvo años sin pagar dividendos.

domingo, 2 de octubre de 2022

Hace cinco años

 

Tal día como hoy, hace cinco años, ante la soledad de Rajoy, tras la salvajada de los secesionistas catalanes, Sánchez, ávido de poder, se lanzó a su yugular. No le importaban las consecuencias de sus actos, el daño que estaba haciendo a los demócratas al querer aprovechar el desvarío mental de los totalitarios.

Se las prometía muy felices el elemento este surgido de las zahúrdas del PSOE. No contaba con la valentía y el saber hacer de Felipe VI, que al día siguiente, el 3 de octubre de 2017, dio un discurso soberano, medido, perfecto, tras el cual no tuvo más remedio que volver a la senda constitucional.

Nunca se lo ha perdonado. Él y sus socios, con los que pudo asaltar el gobierno para perpetrar luego una fechoría tras otra, le hacen la vida imposible y le ponen trampas, para ver si pueden dar un golpe de Estado y convertir España en una dictadura formal -lo es prácticamente de hecho- de corte comunista.

Por el otro lado, el de los demócratas existe la conciencia de que se puede confiar en el Rey y en su capacidad de defender eficazmente la democracia de los totalitarios que la asedian.

El rencor de Sánchez hacia el Rey, es creciente y no sólo porque le impidió el primer asalto a la presidencia del gobierno, sino porque intuye que en la comparación con él sale perdiendo en todos los órdenes. En educación, elegancia, saber estar, prudencia, majestad, simpatía, sencillez. Felipe VI es noble y fiable y Sánchez es traidor y mentiroso. El Rey es inteligente y el presidente es torpe.

Tiene al Rey Juan Carlos fuera de España, para humillarlo y para poner en aprietos a su hijo, y en su torpeza no se da cuenta de que con ello humilla y ofende a todos los españoles.

El 2 de octubre de 2017 comenzó su serie de traiciones a los demócratas. Hay que recordarles a él y a sus cómplices que en democracia rige el imperio de la ley.

sábado, 1 de octubre de 2022

Rajoy y González hacen un brindis al sol

 

Urgen a Sánchez a que reedite los Pactos de la Moncloa, algo que no puede ser y además es imposible. Lo único que se puede hacer con Sánchez es ponerle una camisa de fuerza. Jamás pactará con el PP, es superior a sus fuerzas. Si fuera con Otegui o Chapote otro gallo nos cantaría.

Aparte de eso, González culpa al PP de no renovar el CGPJ, obviando que si él no lo hubiera colonizado, después de arrebatarle su independencia ahora no existiría ese problema y nos habríamos ahorrado muchos males, entre otros la impunidad en la que se mueve la ETA, con tantos atentados por resolver y tantos homenajes a terroristas y todas las aventuras que se les han ocurrido a los sediciosos catalanes. Si se hubiera dado la independencia judicial, esos habrían tenido mucho cuidado. Tampoco tendríamos a los comunistas en el gobierno. Así que está bien que González, que no es tan torpe como Sánchez, se dé cuenta de lo que no se nos viene encima, pero ni se le ocurre reconocer su enorme culpa, ni comprende que con Sánchez no valen palabras ni recomendaciones. ¡Hay que quitarlo! Es la única solución.

De Rajoy también se conoce su cobardía. En los últimos años de Zapatero las empresas tuvieron reducir plantillas y suprimir sucursales, las que tenían. Sin embargo, la Administración crecía y crecía, cargando más las espaldas de los trabajadores que no habían ido al paro.

Al asumir la presidencia, Rajoy debió haber reducido la Administración, del mismo modo que habían hecho las empresas, cerrando todos los chiringuitos innecesarios y todas las televisiones regionales. De hecho, Alberto Fabra, del PP, cerró la valenciana. Sin embargo, como buen cobarde, optó por lo fácil: cargar el peso de la crisis a quienes no tenían escapatoria. Que además hubiera devuelto la independencia a los jueces habría sido una heroicidad, conociendo al personaje.

Con Sánchez no hay nada que hacer y consentir que continúe es una traición a quienes creyeron en el socialismo y a todos los españoles.