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sábado, 16 de junio de 2018

Las carcajadas de Cristina Cifuentes

Supongo que Cristina Cifuentes se estará riendo mucho al comprobar que quien a hierro mata a hierro muere.
Muchos de los que se ensañaron con ella hicieron las mismas trampas, si no peores. Algunos de los que la acosaban por haber robado dos botes de crema han defraudado a Hacienda cantidades mucho mayores, e incluso han sido condenados en los Tribunales. La culpa es de Hacienda, claro, por dejarse engañar, o hacer la vista gorda, que parece que es el caso. Que un ministro socialista permita que unas personas que ganan mucho más de lo que necesitan para vivir defrauden a Hacienda es pecado mortal. El IRPF podrá ser más o menos justo, más o menos realista, pero una vez establecido hay que hacer que se cumpla. Si se hace pagar el IRPF, lo cual no es justo, es indecente que se permita que otros engañen a Hacienda. Y ya se ve que lo hacían muchos y como el caso era este alguno se cree que lo hacía con pleno derecho. Pues no, estaba robando a los trabajadores y a los pensionistas. Hace falta tener vergüenza para darse cuenta de esto.
También hay otros que se han inventado másteres o títulos que no han hecho. Alguna vez Pedro Sánchez, que por lo visto también puso en su currículo cosas que no eran ciertas y logró su doctorado en tiempo récord, sobre todo teniendo en cuenta sus escasas luces, dijo algo sin prever que sería su cárcel y luego ha ido haciendo nombramientos sin recordar lo que dijo, como es habitual entre los cantamañanas. Algunos de los ministros, entre ellos el nuevo de Cultura, incurren en esos supuestos que él dijo que no admitiría en su gobierno. Cristina Cifuentes debe de observar todo esto muy divertida, y también la vuelta de Rajoy a su profesión y las luchas por el poder en su partido.

sábado, 24 de febrero de 2018

El PSOE y la revalorización de las pensiones

Propone este partido tan antiguo y, no obstante, con problemas de supervivencia, dada su deriva actual, que se vincule la subida de las pensiones al IPC.
Falta saber de donde piensa sacar el dinero necesario para ello, porque allí en donde gobierna hay derroche. Sin ir más lejos, piensa reabrir la televisión valenciana, a pesar de que se queja de la escasa financiación. ¿Por qué no emplea los escasos recursos de que dispone de modo productivo para los valencianos? Sin duda, porque prefiere utilizarlo para adoctrinarlos, para intentar imponer el dialecto catalán. Ya veremos cuántos lo hablan dentro de diez años y si se compara el resultado con los millones gastados en el empeño.
La cuestión es que este PSOE de Pedro Sánchez, cuyo ideario se reduce a tener ganas de ganar a la derecha, como él mismo dijo de modo casi textual, va en busca del voto del modo que sea. No se le percibe ningún interés en servir a los ciudadanos, en resultarles de utilidad, sino en arrancarles el voto. Como los jubilados son muchos, se pide algo para ellos, pero callando que la carga de esa medida recaería sobre las espaldas de los trabajadores. No ha propuesto suprimir todos esos organismos o instituciones que son calco de las del Estado y que sólo sirven para colocar amigos. No ha propuesto suprimir las diputaciones, ni cerrar todas las televisiones autonómicas.
Precisamente a los pensionistas se les cobra, de forma indebida, el IRPF, para poder costear todo ese enjambre de gastos inútiles que generan las autonomías y como eso no es suficiente están prácticamente congeladas desde hace unos años. Pero para resolver estas injusticias no se deben cometer otras contra los trabajadores, que no sólo no tienen ninguna culpa, sino que además sospechan que cuando se jubilen no tendrán pensión.
Habría pues que adelgazar considerablemente la Administración, para que los jubilados actuales reciban lo que merecen y los futuros vean aseguradas sus pensiones.

viernes, 23 de febrero de 2018

Los jubilados protestan indignados

No es de extrañar que algunos que se suben a la ola en todas las protestas, en su afán por desestabilizar al sistema, para poder imponer el suyo luego, y sus propagandistas, se sumen a las protestas de los jubilados por el incesante deterioro de las pensiones.
Sin embargo, todos esos contribuyen a que el poder adquisitivo de los pensionistas se deteriore de modo imparable, porque promueven el despilfarro o despilfarran directamente en donde pueden.
Las pensiones no pagaban IRPF, ni deberían pagar, pero tenemos un sistema autonómico por el que se van miles de millones de euros sin contrapartida para el contribuyente, dinero que va directamente, de forma legal mediante sueldos y subvenciones, a los bolsillos de quienes los reciben y que si esos sueldos y esas subvenciones no se pagaran el ciudadano no sufriría ninguna merma en los servicios que recibe del Estado, sino que recibiría un beneficio, porque pagaría menos impuestos.
Tenemos una grandísima cantidad de televisiones autonómicas deficitarias desde el primer día, porque jamás tendrán capacidad para autofinanciarse, ya que es imposible que consigan suficiente audiencia y es una inmoralidad que no se cierren todas de inmediato. Hay muchas necesidades perentorias, que no se atienden por falta de dinero y es indecente que se gaste en la televisiones autonómicas.
Es reprobable que se destine dinero a subvencionar a los medios. La mayor corrupción de España es precisamente el dinero que se destina a comprar a los distintos medios. Se gastan miles de millones de euros en el asunto, con lo cual se corrompe a los medios y se defrauda a los contribuyentes.
Sin tanta sinvergonzonería los jubilados podrían recibir las pensiones que les corresponden y no ser las víctimas de tantos recortes en todo, en la pensión, en los medicamentos, en las demás prestaciones…
A todos los males endémicos citados anteriormente hay que añadir los de los políticos con presupuesto para gastar que son irresponsables.