Mostrando entradas con la etiqueta Ribó. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ribó. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de abril de 2018

La candidatura de Manuel Valls

Sería una magnífica noticia para Cataluña y para el resto de España que Manuel Valls optara a la alcaldía de Barcelona, por el partido que fuera.
Obviamente, sólo puede ser candidato por muy pocos partidos. De hecho, algunos fascistas catalufos ya han comenzado a denigrarlo, llamándole facha. Para los catalufos fachas son todos los no catalufos. Afortunadamente, parece ser que queda un número mayor de catalanes que conserva la cabeza sobre sus hombros. Algunos de ellos se han significado valientemente, lo cual siempre es de agradecer y merecedor de apoyo.
Cabe esperar, si finalmente aparece en alguna candidatura, que Valls gane holgadamente, sobre todo teniendo en cuenta quienes son sus rivales, pero también se puede temer que la pulsión autodestructiva y el auto odio de los barceloneses se impongan de nuevo y repita como alcaldesa la impresentable Colau, que es casi tan nefasta como el alcalde de Valencia, el tal Ribó, que se cree que va a conseguir que los valencianos dejemos de hablar en español, e igual que la de Madrid, esa Carmena tan sectaria que no puede ser más.
La titularidad de Valls en la alcaldía de la Ciudad Condal sería muy beneficiosa para los catalanes y por ende para el resto de españoles, porque ese simple hecho serviría para desmontar las patrañas de los nacionalistas, que incomprensiblemente y al parecer son creídas en muchos puntos del planeta.
El mundo no es tan sano como podíamos creer en un principio, la gente maliciosa y envidiosa abunda mucho más de lo que podíamos pensar y aunque cualquiera que se detenga brevemente a meditar sobre la cuestión puede descubrir rápidamente que los nacionalistas siempre mienten, porque su ideología no puede perseguir beneficios para los ciudadanos, sino que necesita imperiosamente manipularlos y seducirlos con mentiras y engaños para que voten en contra de sus propios intereses, pocos son los que lo hacen, y eso es lo que permite que la miserable campaña de los nacionalistas tenga algún éxito.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Colau, la hipnotizadora

Pero sólo hipnotiza a los que quieren ser hipnotizados, a los que ya llegan con la capacidad cerebral mermada, porque nada de lo que dice resiste el menor análisis.
Es una alcaldesa casi tan mala como Ribó, su homólogo de Valencia, de quien creo que no hay constancia que sepa hablar en español y en cambio ella ha sido criticada por usar la universal lengua de Cervantes y no el dialecto catalán https://www.change.org/p/alcalde-de-valencia-al-alcalde.
Colau asume el papel de equidistante y no cuesta mucho darse cuenta de quien actúa de ese modo en realidad está de parte de quien no tiene razón y con su actitud da a entender que si quien la tiene le exige que se pronuncie lo hará en el sentido indicado.
Su intención es la misma que la de los podemitas, es decir, alcanzar el poder y sabe que su caladero de votos está en aquellos en los ha prendido el odio y es a esa gente a la que se dirige, a la que acaricia en su resentimiento, a la que adula.
La democracia, que es el menos malo de los sistemas políticos, tiene sus zonas vulnerables por las que se cuelan todos los antidemócratas, para aprovecharse o destruirla.
Algún día habrá que abrir los ojos y comprender que el nacionalismo es incompatible con la democracia y que el populismo es una tomadura de pelo a gran escala.
Habrá que exigir que los aspirantes a políticos pasen un examen de cultura general y de conocimiento de la Constitución y que redacten un escrito en el que expliquen su concepto de la democracia.
Si la alcaldesa de Barcelona hubiera hecho su redacción sobre la democracia en los términos que viene utilizando para hablar de ella habría sido suspendida y no habría podido acceder al cargo. Y si lo hubiera hecho en términos correctos no podría estar diciendo las barbaridades que salen de su boca.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El pánico escénico de Colau

Lo primero que dijo al lograr la alcaldía -en cuyo desempeño lo hace casi tan mal como Ribó- fue que sólo respetaría las leyes que le parecieran justas.
Si después de enterarse de esto alguien dice que no debería tener ese cargo sino estar vendiendo pescado, enseguida se fotografía con cinco pescaderas. No debe de ser difícil para ningún alcalde, por el motivo que sea, fotografiarse con cinco pescaderas. O con cinco peluqueros.
El caso es que ahora, después de anunciar que respetaría las órdenes recibidas de los tribunales de justicia, aunque sólo sea por miedo a ser inhabilitada, ha sentido vértigo al sentirse dentro de la ley y el orden y ha urdido una añagaza para burlar la ley, sin sentir su peso sobre su cabeza luego. O eso cree ella, que seguramente piensa que es la más lista de la clase.
Pero más bien parece que Puigdemont, el pillastre Puigdemont, le ha tendido una celada para que se suba a su barco. Su intención es la de que le acompañe en su hundimiento el mayor número posible de gente. Su ego habría sufrido mucho al verse inhabilitado y con un horizonte no muy alejado de cárcel mientras ella tomaba las riendas de la Generalidad.
Por otro lado, un alcalde bobo se ha servido del aserto que dice que si alguien debe mil euros al banco y no los puede pagar tiene un problema, pero si debe mil millones el problema lo tiene el banco, porque cree que es aplicable a lo de los alcaldes. Pero la Justicia no tiene ningún problema, aparte del tiempo que pueda necesitar. Si delinque un alcalde, se le juzga, si delinquen 700 se les juzga. Es que además la Justicia tiene la obligación de hacerlo. No hay más remedio. Y si no hay bastantes cárceles, se habilita un edificio como tal, mientras se construye una nueva.
Así que Colau debería saber que en democracia no hay más remedio que cumplir la ley. Gandhi no vivía en un país democrático.

jueves, 6 de julio de 2017

Valencia es una selva

Caminaba esta mañana por la acera de la calle de El Bachiller, que en estos tiempos en que se quiere borrar del mapa a la tan valenciana che han rotulado como Batxiller, vaya cosa fea, un coche ha salido de su garaje de forma impetuosa y he tenido que dar un salto para que no me atropelle.
El bocinazo de aviso y la irrupción en la acera han sido instantáneos. El señor que iba detrás, muy cerquita de mí, ha tenido que saltar también. Nos habría roto alguna pierna a los dos si nos llega a pillar.
Una hora más tarde, aproximadamente, y después de haber visto a varios ciclistas por las diversas aceras por las que he transitado, unos a gran velocidad y otros circulando más despacio, iba por la calle de Almazora cuando dos ciclistas, hombre y mujer, de gran talla ambos y corpulentos, aunque no gordos, iban en paralelo hablando y circulando a buen ritmo no me han atropellado porque me he quitado de en medio, puesto que ellos ni me han visto.
Las aceras justificaban antaño a las ciudades, al hacerlas amables. Por las aceras se podía gozar del paseo, admirar las fachadas y las esculturas que embellecen algunos sitios, charlar amigablemente, etc. Todo eso ya se terminó, ahora el ánimo del que sale de casa ya no es el de saborear la ciudad, sino el de volver sano y salvo a casa.
No terminan ahí los males del viandante, sino que ha de ver que por encima de los rótulos de las calles, que quizá llevaban siglos, se han puesto otros, porque en estos tiempos en los hay un apogeo de los derechos, ha surgido una obligación, la de aprender cierta lengua que hablan cuatro gatos. Valencia está llena de carteles en eso que el lingüista catalán P.Batllori llamaba infecto e infame dialecto barceloní.
Creo que Ribó no tiene vergüenza.


jueves, 9 de febrero de 2017

Errejón, capacitado para ser alcalde, dicen

Lo ha dicho una de Podemos y quizá con esto ya no sea necesario añadir más. Es alcalde Ribó, que no piensa una buena; es alcaldesa Colau, y se conoce que las oligarquías de la ciudad se la merecen; es alcaldesa Carmena, que disfruta metiendo, metafóricamente, el dedo en el ojo a quienes no la han votado, ni piensan votarla jamás; es alcalde Kichi.
Para ser alcalde no es necesario estar capacitado, sólo es necesario que obtener suficientes votos. Y ya se ve que hoy triunfa la vena autodestructiva. En Estados Unidos, en Francia, en el Reino Unido, en Rusia, en Italia.
En España se dio el caso con Zapatero y la hecatombe que se dio bajo su mandato está a la vista, aunque algunos no la quieran ver. La Biblia explica algo sobre esta clase de gente. Pudo ocurrir algo peor todavía, porque se hizo con la secretaría general del PSOE un guaperas, al que algunos intelectuales se empeñaron en atribuirle algunas capacidades, y ese empeño resulta muy sospechoso. Hablando de capacidades: Una cosa es lograr la alcaldía de Madrid y otra distinta hacer un discurso coherente. A Sándor Márai le han bastado cuatro líneas en ‘¡Tierra, tierra!’, para cargarse todo el de Sartre. Ahí lo dejo.
Errejón está capacitado para ser Errejón. Y si al final le regalan la alcaldía de Madrid Tierno Galván se pondrá a temblar. El pollo pera de Podemos, el partido de los cursis españoles, puede intentar superar aquellos bandos que se hicieron famosos, en los que el alcalde nominal (parece ser que el efectivo era otro), hacía alarde de sus conocimientos lingüísticos y doctrinales. Eso de referirse a la incuria y el atrevimiento para bautizar a cierto tipo de calles como peatonales. Uf… Si lo intenta Errejón los madrileños se van a divertir. Carmena lo hizo.


viernes, 16 de diciembre de 2016

El caso Junqueras

Dolca Cataluña, ese portal que tanto bien está haciendo a los catalanes, e incluso al resto de los españoles, al ir desmontando pacientemente todos los embustes y violaciones de la ley de los nacionalistas, difundió hace poco un vídeo en el que se percibe claramente que el tal Junqueras no está en sus cabales.
El caso es que de un tiempo a esta parte un buen número de personas dedicadas a la enseñanza, como también es el caso de Junqueras, han optado por la política, lo que significa que se han puesto en el escaparate, con lo cual todo el mundo puede ver que gran parte de ellos no gozan del equilibrio mental que sería necesario, sino que más bien sus neuronas patinan y chocan unas con otras, de lo cual resulta una serie de disparates que se podrían soportar en otro contexto, pero que en la política resultan peligrosos.
Pero todavía sería más peligroso que estas personas se dedicaran a la enseñanza. La juventud es el bien más preciado que tiene una nación y ponerla en manos de elementos como Junqueras, Ribó, Iglesias y compañía es echarla a perder.
Del mal el menos, así que es mejor que se dediquen a la política, aunque esto tenga el daño añadido de comprobar que una parte no pequeña de compatriotas los vota, lo que significa que no se dan cuenta de que con ello les dan pie a que hagan una destroza grande, que es lo que está sucediendo.
El común denominador de todos esos personajillos, que a pesar de sus carencias saben montárselo para vivir del erario es el odio, que permite que quien lo siente pueda ser manipulado. Lo cierto es que está muy extendido y los pájaros de cuenta han aprendido a manipular las palabras y darles el significado que quieren hasta el punto de que en su descaro algunos se atreven a hablar del amor cuando a lo que incitan es al rencor.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Un alcalde nefasto

Andan las buenas gentes quejándose de Carmena y de Colau, o riéndose de las ocurrencias de esas dos. Porque las hacen y las dicen gordas.
Da la impresión, no obstante, de que Valencia no existe para ellos. Sólo se acuerdan cuando piensan en el mar, y en tumbarse en la playa. Y en Valencia hay un alcalde equiparable a las dos citadas anteriormente, aunque se puede aceptar que no ha llegado al grado de podredumbre de Podemos, tan cercano ideológicamente y en los modales y procedimientos a esas dos, puesto que Ribó actuó con más decencia en la muerte de Rita Barberá que los de las coletas y los biberones.
El alcalde actual de Valencia es un catalanista irredento e irredimible que margina a todos los que no hablan catalán, puesto que todos los carteles que hay esparcidos por la ciudad y todas las notificaciones están en esa lengua, tan extraña a estas tierras.
Luego gasta dinero, no en lo que debería gastarlo, sino en introducir esa lengua totalmente innecesaria por estos andurriales. Es como tirar el dinero de los impuestos a la basura. Precisamente ahora que se anuncia una subida del IBI y de otros gravámenes indigna pensar que el dinero recaudado se va a gastar en cosas que no benefician en nada al contribuyente, ni le sirven para cosa alguna.
A los viajeros del metro, tranvía o autobús, se les anuncian las paradas en catalán, con lo cual quien no conozca esa lengua, yo mismo, no se entera. En las Casas de Salud, los carteles indicadores van en catalán. Uno quiere saber si le anuncian algo que le interesa, pero se queda in albis.
Claro que todas estas cosas no las hace el alcalde solo. En la Generalidad hay otro catalanista, éste de forma más amagada, como diría Gabriel Miró, pero no menos insiste, ni derrochador en cuestiones similares. Ambos quisieran que todos nos convirtiéramos en catalufos. Hay catalanes y hay catalufos, conviene tener en cuenta esto.

martes, 15 de noviembre de 2016

Colau prescindió del coche oficial

Estos de Podemos y sus aledaños saben qué gestos conviene hacer de cara a la galería. Luego ya se ve que la realidad es otra. Son muy aficionados a imponer su voluntad por medio de acosos, de amenazas, o del modo que sea.
Se permiten el lujo de presumir de demócratas y de afirmar el día de la victoria de Trump que fue un día triste para la democracia, pero eso es porque nadie les ha pedido todavía que definan su concepto de la democracia. Siendo Trump un populista como ellos, pretenden, esperemos que en vano, que no se les confunda con él.
Protestan contra la especulación y especulan. Al menos uno de ellos lo ha hecho. En el caso de esa Colau (en Valencia tenemos a alguien peor que ella y se llama Ribó) aficionada a fotografiarse con pescaderas (y si yo viviera en Barcelona no iría a comprarles pescado a esas, por motivos obvios), ocurre que uno de esos gestos suyos ante la galería consistió en presumir de que abandonaba el coche oficial. ¡Ah! Pero en Dolca Cataluña del 11 de noviembre explican el truco. La bonita señora puede pedir un taxi Mercedes a las diez de la mañana y tenerlo corriendo el taxímetro hasta las doce. Es que el dinero público no es de nadie. Luego, esas pescaderas pueden estar satisfechas de fotografiarse con ella y unos mentecatos pueden recoger firmas para que expulsen de la RAE a uno de sus miembros y una multitud de ignorantes puede avenirse a firmar, sin saber dos cosas: que está haciendo el ridículo y que tira piedras contra su tejado, porque apoyar a estos personajes es suicida.
Un símil que no parece exagerado sería el de considerar a los populistas de toda laya como a los carroñeros que acuden después de una catástrofe a despojar de sus objetos de valor a los cadáveres.



http://www.aranyaeditorial.com/tienda/yo-estoy-loco

http://www.aranyaeditorial.com/tienda/black-shirt
http://www.aranyaeditorial.com/tienda/1978-el-ano-en-que-espana-cambio-de-piel
'Filosofía, teología y el sentido de la historia'
'A este lado y al otro'
'Lluvia de fango'
'Palabras para Ashraf'
'Diarios (2011-2015)'

sábado, 26 de marzo de 2016

¡Estábamos hartos de Rita Barberá!

Llevaba mucho tiempo en alcaldía. Se pueden pensar varias cosas a este respecto. Por ejemplo, el de que la gente se cansa. Incluso Churchill y De Gaulle perdieron elecciones que pensaban que iban a ganar. E incluso Adolfo Suárez tuvo que salir del gobierno de forma inmerecida, para dar paso a una sucesión interminable de botarates.
Pero ninguno de los casos anteriores es el de Rita Barberá, que se dio una hostia, según manifestó ella misma. ¿Es que la gente empezó a intuir que no todo era trigo limpio? ¿Es que los votantes se dieron cuenta de que además de las sonrisas en el balcón y en el Mercado Central había una cara B de la que no se hablaba tanto? Yo conocí la cara B. Coincidí con ella en una tienda ¡de bicicletas!, y me atreví a hablarle. Me mostró esa cara y todavía me dura el pánico. Quiero significar que entre ella y yo no hay una corriente de simpatía. Tampoco estoy de acuerdo con muchas de las cosas que hizo como alcaldesa. Habría preferido otro tipo de persona para ese cargo. Creo que Valencia tiene un gran potencial y necesita una persona con sensibilidad especial para darse cuenta y organizar las cosas de modo que cristalice en una realidad.
El problema es que a Barberá la ha sucedido un Ribó, y por ahí sí que no. A Ribó, aficionado al ciclismo, habría que regalarle una bicicleta capaz de llevarlo bien lejos. Huyendo del fuego hemos caído en las brasas. Cuando todo va mal hay que tener en cuenta que aún puede empeorar. A Rita Barberá, esa alcaldesa que pudiendo pasar a la historia con letras grandes lo hará con letra menuda, jamás se le habría ocurrido no condenar al terrorismo. De Rita Barberá se pueden rescatar algunas cosas buenas, cosa que no ocurre con el pájaro que la ha sucedido.