lunes, 8 de abril de 2019

El coletas no se chupa el dedo

Pablo Iglesias, también conocido como el coletas, o últimamente como el marqués de Villa Tinaja, por aquello de que han visto salir criados de su casa y a lo mejor han de ir de uniforme y con guantes y le han de llamar don Pablo, sabe que entre las personas decentes no tiene nada que hacer.
Ninguna persona que se precie y que además tenga dos dedos de frente no va a tirar piedras contra su propio tejado, lo que se produciría si votara a ese engendro llamado Podemos, ninguna de cuyas propuestas ha sido constructiva jamás, sino que nos llevarían a todos a la ruina.
Eso es lo que pretenden los listillos de ese partido, multiplicar el número de pobres, porque saben que entre los desesperados está su caladero de votos, que seguramente no esperan mejorar su condición, sino vengarse de aquellos a quienes les va mejor en la vida.
Iglesias ha ido a Cataluña a hablar de presos políticos, con la intención de disputarles el voto a Rufián, Torra e Iceta, porque los únicos que le pueden votar son los tarados o los sinvergüenzas, no se me ocurre otro modo de llamar a esos que tienen un odio estéril e injustificado al resto de los españoles, sin darse cuenta de que los más perjudicados serían ellos.
Los mismos promotores del separatismo han reconocido que los principios serían muy duros, en términos económicos, si Cataluña consiguiera la independencia, pero creen que a medio revertirían la situación. Hay que tener en cuenta que este es el pronóstico más optimista para ellos y en este caso reconocen, implícitamente, que los más indefensos no tendrían escapatoria. Ellos, los que manejan los hilos del asunto, ya sabrían cómo ponerse a cubierto. Y a pesar de lo nefasto que sería para muchos siguen adelante con su desvarío. Al que se suma el coletas.

domingo, 7 de abril de 2019

Pepiño contra Soraya

Al antiguo ministro de Zapatero que tanto nos hizo reír le ha sentado mal que Soraya, que previamente había causado baja en el PSOE, vaya ahora en las listas de otro partido.
Pepiño se ha puesto a hablar de unos conceptos que desconoce por completo, como dignidad, etcétera. ¿Qué sabrá él? Como cuando Sánchez da y quita credenciales de buena persona. Un tipo que telefonea insistentemente a Otegui rogándole su apoyo no puede ser buena persona. Nadie que se relacione con un etarra que no se avergüenza de serlo es buena persona. Sánchez tiene tanta cara dura como el tal Rufián que ensucia a modo la política española.
Pepiño es un sujeto risible que en su día puso en su blog que no había manifestado previamente su predilección por Obama frente a Hillary Clinton para no influir en los electores estadounidenses.
Soraya ha abandonado el PSOE escandalizada por las fechorías que está llevando a cabo el Secretario General de este partido, que además es el presidente del gobierno gracias al apoyo de partidos que en otros países no serían legales y en España tampoco deberían serlo.
También hizo lo mismo otro socialista incapaz como ella de soportar tanta ignominia. Se trata de Paco Vázquez.
Otros, como Pepiño, no tienen esa vergüenza y ese coraje que han demostrado estos dos y siguen en el partido y además demuestran que son sectarios, puesto que apoyan a Sánchez, haga lo que haga, en lugar de a otros cuyas políticas son más razonables.
Soraya además ha tenido el valor de presentarse por otro partido para tratar la catástrofe a la que nos abocaría el más que posible triunfo electoral del pájaro de cuenta que con el apoyo de terroristas, racistas, chavistas y otras hierbas similares, preside el gobierno.
Lo que tendría que hacer Pepiño, si tuviera vergüenza, es abandonar el PSOE. Aunque fuera temporalmente. 

sábado, 6 de abril de 2019

El suicidio asistido de María José Carrasco

Su marido al ayudarla a suicidarse se arriesgó a sufrir las consecuencias legales a que pudiera dar lugar su acción, pero lo hizo para ahorrarle sufrimientos.
En vida no había más perspectiva que el dolor y si hubiera podido valerse por sí misma lo habría hecho a solas.
No se puede impedir el suicidio de nadie, salvo que, como era el caso de esta señora, no lo pueda hacer a solas.
Ahora bien, legislar sobre este asunto es espinoso y más todavía si quien pretende hacerlo es un tipo tan egoísta y tan irresponsable como el actual presidente del gobierno.
No tardará mucho en legalizarse la eutanasia, porque cada vez hay más jubilados y menos trabajadores y un buen número de ancianos, aunque también de no tan ancianos, adquiere unas enfermedades de muy costoso tratamiento y para el Estado, y también para muchos familiares de esos enfermos que no tengan la abnegación entre sus cualidades, sería muy práctico poder mandar al otro mundo a aquellos en los que se dieran estas circunstancias.
La decisión de los interesados que desearan seguir viviendo mientras fuera posible sería muy fácil de sortear. Una vez autorizada la eutanasia los subterfugios para que el poder haga lo que le dé la gana se multiplican. Y al hablar del poder no digo que sea de derechas ni de izquierdas, porque lo cierto es que Sánchez, el actual ocupante de la Moncloa, con la ayuda de los seres más despreciables, no necesita el dinero que se ahorraría el Estado si pudiera matar a cien o doscientos mil de golpe, porque a él no le importa endeudar a las generaciones futuras, porque serán las de los ‘mataos’, como se les llama coloquialmente entre las elites del dinero. Ya se está despabilando él para que sus hijas formen parte de los privilegiados.

jueves, 4 de abril de 2019

El favor del ‘Santo Padre’ a los católicos

A pesar de que ha habido canallas redomados que han sido papa, como Julio II, por citar a uno cualquiera, todavía, a estas alturas de la historia hay gente que piensa que los papas son elegidos por inspiración divina.
Eso es imposible. ¿Cómo iba a elegir Dios, si existiera, que yo eso no lo sé, a este Bergoglio que parece surgido del infierno?
He entrecomillado el sintagma ‘Santo Padre’ porque si este es santo, cualquiera, yo mismo, puede reclamar esta condición.
¿Cómo va a inspirar Dios a los cardenales la elección del papa si algunos de ellos son de la piel de Caín? En España hemos tenido obispos y cardenales volcados con la causa nacionalista y que incluso han favorecido a los terroristas.
Los cardenales eligen al papa según sus cálculos y no se puede desdeñar la idea de que muchas veces éstos sean mezquinos. ¿En qué pensaban los que eligieron a Bergoglio? ¿Están seguros de que lo conocían bien? Dios, si existe, no puede estar nada conforme con ellos. ¡Menuda alegría tendrá Lucifer! O si tampoco existe Lucifer, la gente diabólica, que esa sí abunda.
Ratzinger debe de estar hecho polvo. No pudo haberle dicho Dios que diera paso a ese. Fue un error humano. Estará rezando a toda hora y pidiendo perdón al Señor por haber metido la pata de ese modo tan lamentable.
También creen muchos que el papa no se equivoca cuando habla. O sea, que es infalible. Bergoglio infalible, ja.
No obstante, los españoles tenemos la suerte de que este papa no nos visite. Eso sí que es, seguramente, por la gracia de Dios. O porque la Virgen del Pilar no lo permite. Este papa de Roma se deja entrevistar por los peores de entre los españoles, pero no viene a España. Bendito sea el Señor por librarnos de este imbécil. 

miércoles, 3 de abril de 2019

‘Haz que pase’

Aquellas personas que son proclives a actuar con vileza, o sea, las personas viles, piensan que la aceptación popular lava esta condición suya. No es cierto, para corroborarlo está Otegui, que siendo la persona más vil (se puede ser igual, pero no más), goza de una gran aceptación popular.
Pedro Sánchez es una de esas personas, puesto que como prueba de vileza se puede tener en cuenta la predilección que el terrorista citado anteriormente siente por él. Pero no solo eso, sino que también su contrastada afición a no decir nunca la verdad y a prometer lo que no está en condiciones de cumplir.
Este caballero, que no obstante sus continuas falsedades y traiciones al pueblo español goza de una considerable aceptación popular en relación con sus méritos, se servirá del lema ‘Haz que pase’ para su campaña electoral.
Los electores deberían pensar en su cartera, en que la ley no perdiera más peso, porque si lo hace se habrá acabado la democracia y lo venga a continuación será horrible, y por ello deberían hacer que pase, pero de largo. Que pase de largo y deje la política, si puede ser.
El panorama político que hay en España no invita a lanzar las campanas al vuelo, pero contiene gradaciones como regular, malo o peor. Dentro de esto último están Pedro Sánchez y sus socios, Otegui, Rufián, Torra, Baldoví, Urcullu y compañía.
El PSOE debería tener personas decentes y presentar una de ellas como candidata a la presidencia del gobierno. Alguien que procurara no empobrecer a la gente, y no como este, que no le importa arruinar a media población y trocear España, con lo cual la recuperación sería imposible. Pero él y su astronauta y los demás bandarras del gobierno estarían colocados y no pasarían penurias. Claro que los votantes deberían hacer que pase de largo.

martes, 2 de abril de 2019

Entre Sánchez y Lacalle

Lacalle es un economista que se gana la vida en la empresa privada y Sánchez es un político que se dice economista y que es posible que algún día trabaje en la empresa privada, a la vista de lo arraigada que está la costumbre de las puertas giratorias, pero que si lo hace lo hará en condición de florero.
Tal como él tiene a los ministros, al astronauta por ejemplo. Pero no solo al astronauta.
Sánchez es un señor que jamás dice la verdad, a pesar de eso los hay que lo creen cuando promete garantizar las pensiones. Lo que sí que está haciendo, a la chita callando, aunque salta a la vista, es endeudar a varias generaciones futuras. El único modo de garantizar las pensiones es generar riqueza, porque si no hay dinero no se pueden pagar. No hace falta saber tanta Economía como Lacalle para darse cuenta de eso.
Se pone serio Sánchez para tergiversar a Lacalle, para engañar a los incautos que le creen, pero Cervantes ya pilló a los tipos como él: «Cubre el traidor sus malas intenciones/ con rostro grave y ademán sincero,/ y adorna su traición con las razones/ de que se precia un pecho verdadero.».
Por más serio que se ponga Sánchez, sus antecedentes, ‘Doctor cum Fraude’, y sus hechos, alianza con la peor ralea de España, deberían poner sobre aviso a los electores, sobre todo a los socialistas, porque ese es capaz de acabar con todo, no solo con España y con el Estado del Bienestar, sino también con el PSOE. Con todo.
Si Lacalle denuncia el fraude, el peligro que nos acecha, le muerden, le tergiversan, le atacan. Borrell se indigna a veces, pero ahí está, de ministro en este gobierno miserable. El que no se indigna es el astronauta. Marlasca tampoco. La de Cabra sí, pero no con quien debe. Hay una ministra que tiene tendencia a la risa floja, o sea, que es feliz en este gobierno. 

lunes, 1 de abril de 2019

Colau, a favor de Vox

La alcaldesa con la que los barceloneses se han castigado duramente, en su contrastada perversidad, sabe que cada vez que trata de forma infame a Vox aumenta el número de votantes de este partido, pero lo hace a costa del PP, que es lo que ella quiere.
No es la única en el mundo de la perversión que actúa así. Y todos retratan con su actitud la calidad moral de sus votantes. Colau no ceja en su empeño de mostrar que la indignidad es su lema y a pesar de ello el número de sus potenciales votantes es muy elevado.
Vivimos en un mundo aparentemente en declive, en el que muchos habitantes de Barcelona (esa ciudad que parecía dispuesta a convertirse en el faro de la modernidad y la cultura) son capaces de votar a ese esperpento llamado Colau, y después de haberla tenido más tiempo del necesario para darse cuenta de que más allá de sus dobleces y mezquindades no hay nada, siguen dispuestos a votarla. Vivimos en un mundo aparentemente en declive, digo, en el que muchos catalanes, a pesar de que presumen de cultos se creen de una raza superior, son capaces de abrazarse a Otegui y fotografiarse con él. Si no les causa repugnancia Torra, ni tampoco Colau, ¿cómo se la va a causar Otegui?
Pero el mundo no está en declive, como parece. Una vez toque suelo, y por ahí anda, sentirá espanto y tratará por todos los medios de remontar el vuelo.
Colau, que se siente muy a gusto con todos los partidos que no respetan la Constitución, ataca con saña, de forma oblicua o de forma directa, a los partidos que sí la respetan. Al odio que profesa ella a los partidos que respetan las leyes, le llama amor. Otra de sus perversidades.