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miércoles, 23 de marzo de 2016

Valencia no fue fundada por los catalufos

De sus actividades e iniciativas se desprende que los piensan que Valencia fue fundada por los catalufos, porque a los catalanes no se les pueden ocurrir esas cosas, mucho antes de Cristo pensara siquiera en nacer, y los niños valencianos nacían llorando en catalán.
Los catalufos son muy activos y aunque hacen reír conviene tener en cuenta que eso es sólo al principio, al poco cansan. Seguir una ristra de sandeces resulta muy pesado.
Si el Reino de Valencia hubiera sido conquistado por Alfonso X el Sabio nos habríamos ahorrado una interminable serie de gansadas. Lo fue por Jaime I, porque, como explicó Antonio Ubieto (a quien los catalufos no tragan, prefieren a J.Fuster, porque les hizo la pelota) se lo exigió el papa y lo hizo a cambio de algo.
Hay datos que indican que al llegar Jaime I, con unos pocos catalanes, en el Reino de Valencia ya se hablaba valenciano. Cómo llegó el lemosín hasta aquí es otra historia, pero la cuestión es que lo hizo antes de lo que pretenden los catalufos.
El Reino de Valencia era próspero y en él florecía la cultura, mientras que el analfabetismo era la nota predominante en los condados catalanes. Eso propició que la valenciana adquiriera la categoría de lengua mucho antes que la mallorquina, la catalana o la propia d'Oc. El Siglo de Oro Valenciano es fruto de esa riqueza de léxico de la lengua valenciana, en contraposición de la catalana, dividida en varios dialectos y hablada por gentes incultas.
Los dialectos catalanes fueron refundidos en uno en el siglo XX, y Cataluña, que se hizo rica, gracias al esfuerzo y sacrificio del resto de españoles, empezó a gastar mucho dinero, salido lógicamente de las arcas españolas, para promocionar a la lengua catalana, rapiñando todo lo que encontrara por el camino. Y en esa tarea de tergiversar la historia y confundir al personal están poniendo todo su empeño.

martes, 15 de septiembre de 2015

Una Cataluña catalana

Los catalufos, esos que al contrario de los catalanes, no respetan las leyes ni la lógica, tienen repartidos troles a lo largo y lo ancho del mundo digital, con el fin de provocar disgusto y así poder decir que hay odio a Cataluña.
No lo hay, estos tipos tan cansinos dan pena. Se inventan cosas tan peregrinas como la de que quieren una Cataluña catalana. En un principio se podría pensar que es imposible que un asturiano reclame una Asturias asturiana, menuda sandez, pero puesto que el virus del nacionalismo penetra con tanta facilidad no me extrañaría que pronto tuviéramos esa canción, una Andalucía andaluza, una Murcia murciana, etc. O un calamar calamarista.
Pero ya se entiende que su pretensión consiste en reducir a Cataluña, hacerla más provinciana, erradicar 'casi' todo lo que venga de fuera. Y digo 'casi' porque para satisfacer su megalomanía necesitan apropiarse de lo que no es suyo, como el Siglo de Oro Valenciano, por ejemplo. Con este propósito han gastado mucho dinero, procedente de los impuestos de todos los españoles, mediante subvenciones que dan a sus afines.
No les importa trivializar un concepto serio, como es la xenofobia, diciendo que la hay contra la lengua catalana. La xenofobia no tiene nada que ver con las lenguas. Y son ellos, los catalufos, los que pretenden imponer esa lengua, inventada por Pompeu no sé qué, a la fuerza, arrinconando a la española. Se burlan de los valencianos que defienden la autonomía de la lengua valenciana y los menosprecian.
Como los peores catalanistas son los valencianos, una energúmena que se gana la vida en el sector de la cultura, trivializó otro término muy serio, el del genocidio, afirmando que hay genocidio contra la lengua catalana.
Julio Caro Baroja dio en el clavo al afirmar que el problema catalán sólo se puede resolver mandando trenes llenos de psiquiatras.

domingo, 30 de agosto de 2015

No es manipulación, señor trol

Ayer borré el comentario de un trol, insultante y agresivo como son todos los de estos especímenes, en el que me acusaba de manipular, pero eso es mentira.
Casi todo mi artículo de ayer está compuesto por entrecomillados, o sea, textos que no son míos. Son, además, rigurosamente ciertos. Es cierto lo que dice del Siglo de Oro Valenciano. A este punto le añadí por mi cuenta que los catalanistas se han adueñado de él, porque lo necesitan para dar empaque a esa lengua que se inventó Pompeu Fabra. Resulta muy fácil comprobar que eso es cierto. Basándose en unos supuestos derechos de conquista, ellos que critican lo que llaman imperialismo castellano, se apoderan de lo que no es suyo.
Lo que dice J.Mª Guinot del invento de Pompeu Fabra lo dicen también otros muchos. De modo que no hay manipulación por ninguna parte.
Que el profesor Ubieto no tuvo más remedio que darse cuenta de los catalanistas valencianos son de la piel de Barrabás, está fuera de duda. Hay mucha documentación sobre el caso.
Claro que los catalanistas no se avergüenzan. Si se avergonzaran de esto tendrían que hacerlo también de otras muchas cosas. Lo niegan o lo ignoran. En ningún medio o portal catalanista se habla del profesor Ubieto. Pero hay que ser canalla para hacerle lo que hicieron. Y se podría apostar a que si apareciera alguien como él en el mismo sitio que él sufriría lo mismo que él.
Que el catalanismo va a arruinar a Cataluña es algo que se ve venir. Ya empiezan a cansarse, no de los catalanistas, sino de los catalanes, en todo el mundo. Los catalanistas tienen una idea fija y no les piensan en el perjuicio que causan.
Pero no sólo hacen daño a los catalanes, perjudican a todos. Sin los nacionalismos, España iría mucho mejor.

'Versus'
'Volver a Canfranc'
'Condesa Natasha Brasova'
'La invención del reino vegetal'
'La eficacia de la creatividad'
'Yrha y Luna, caminos cruzados'
'Operación cochinillo'
'Madeline'

viernes, 3 de abril de 2015

Preguntas a Albert Rivera y Carolina Punset

Ciudadanos es un partido que hasta hace poco no contaba fuera de Cataluña, que de pronto emerge con la fuerza de un huracán, sin que se sepan muy bien los motivos. Parece ser que Albert Rivera presume de haber puesto contra las cuerdas a UPyD, partido que sí que actúa de forma concreta, con denuncias, querellas y propuestas en los Parlamentos.
El caso es que conviene prestar atención a las intenciones de Ciudadanos, ya que este partido puede acabar siendo importante en el Reino de Valencia. La primera duda que surge viene de la mano de Amparo Tórtola, que en un artículo publicado en El Mundo dijo que Carolina Punset elude contestar si en el caso de salir elegida permanecerá cuatro años en el Parlamento Valenciano, o lo abandonará para irse a Bruselas. Esta información debe escamotearse a los votantes. Si ella tiene intención de irse a Bruselas debe decirlo y no el hecho de no hacerlo puede catalogarse como corrupción.
Si abandonara su escaño valenciano por el de Bruselas podría producirse el inquietante caso de que Alexis Marí ocupara su lugar. Sobre este personaje corre el rumor de que cobra una pensión de invalidez de la Guardia Civil, cuerpo al que perteneció durante unos pocos años y que abandonó para dedicarse a la seguridad privada. Habría que aclarar este asunto, porque aunque pertenezca a su vida privada, es importante para saber si podría desempeñar el cargo político que logre en plenitud de condiciones.
Cuando se pide el voto a los ciudadanos no debe escamoteárseles nada, porque si hay engaño hay corrupción.
En otro orden de cosas, y al margen de que tanto Albert Rivera como Carolina Punset piensen que los valencianos hablamos catalán, deberían especificar si les parece bien que los nacionalistas catalanes se apropien del Siglo de Oro Valenciano y si creen o no que la Academia Valenciana de la Lengua es una burla a los valencianos.

domingo, 15 de febrero de 2015

A Juliana no se lo contaron todo

Se conoce que está o ha estado por Valencia y ha aprovechado para hacer uno de esos sopicaldos a los que en vez de echarles un chorrito de jerez les vierte una botella entera de nacionalismo, con el resultado de que hay que tener muchas tragaderas para que pase el producto final.
Dice que se lo han contado todo sobre lo que él llama el País Valenciano, pasándose por el forro las denominaciones oficiales, Comunidad Valenciana, e histórica, Reino de Valencia. Pero no se lo han contado todo, porque no le han dicho que si el gobierno de Camps pudo derrochar con tanta impunidad es porque no tuvo oposición. Y no la tuvo porque la izquierda valenciana fue abducida ideológicamente por el catalanismo. Si el partido socialista valenciano hubiera sido fiel al ideario que le es propio y que es tan ajeno a los nacionalismos es posible que hubiera ganado todas las elecciones celebradas hasta el momento.
Juliana lee a Aznar, pero lo lee para machacarlo luego. Aznar, Zaplana o Camps han sido nefastos, pero comparados con Pujol, Mas, Junqueras o Carod Rovira vienen a ser como hermanitas de la caridad. Cabe resaltar que entre Aznar, Pujol y Zaplana urdieron esa porquería que se llama AVL.
Dice Juliana, en ese artículo suyo tan lleno de referencias nacionalistas, en el que no ha faltado la mención a los Pastisos Catalans, que entró en una librería para comprar un libro de Ausias March. Podría haber pedido El fin del nacionalismo, de Konrad Adenauer.
Es un hecho que el Reino de Valencia fue conquistado por la Corona de Aragón, cuyo rey era Jaime I. Pero a la vista de la murga que dan los catalanistas conviene preguntarse si no hubiera sido mejor que lo conquistara Alfonso X el Sabio. Si hubiera sido así, el Siglo de Oro de las Letras Valencianas no les habría sido arrebatado a los valencianos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Terricabras falsea la realidad

A estas alturas ya está más que demostrado que los nacionalistas, de cualquier parte del globo terráqueo, tergiversan, mienten y falsean.
En una reciente conferencia el historiador José Luis Corral Lafuente explicó que cuando en las excavaciones arqueológicas aparece algo que no conviene al relato del nacionalismo imperante, el yacimiento es arrasado, sin contemplaciones de ningún tipo.
En el caso de Cataluña, el asunto es mucho más arduo y complicado, puesto que nunca ha sido nación y jamás ha sido independiente. Las mentiras, tergiversaciones y falsificaciones históricas alcanzan en este caso cotas mitológicos. Hay mucho dinero empleado en este menester. Dinero español, claro. Se da el caso de que para construir su relato necesitan apropiarse de lo valenciano, y lo hacen con todo el descaro. Se han inventado los Pastisos Catalans y dicen que el Siglo de Oro valenciano es suyo. En el arte de comprar voluntades, los nacionalistas son únicos. Colocan en pedestales a quienes les hacen la pelota y llaman botiflers a quienes optan por la verdad.
A los nacionalistas catalanes no les preocupa que los valencianos se sientan ofendidos, porque de hecho, el ingrediente principal del nacionalismo es el odio.
Dice Terricabras que el proceso separatista (el lo llama soberanista) lo empuja el pueblo, y calla que el pueblo ha venido siendo adoctrinado y engañado, y este proceso ha sido financiado con dinero español. Y es que los gobernantes españoles vienen estando en la inopia en este aspecto, porque los aspectos que vigilan son otros, que tienen que ver con su permanencia en el poder.
Los intereses de la gente de la calle son otros. La democracia, el trabajo, los derechos de los trabajadores, la Sanidad Pública, el sistema de pensiones, etc. Los nacionalistas ponen a los trabajadores al servicio de los oligarcas. La vocación de la izquierda es internacional, para beneficiar a los más, y el nacionalismo sólo beneficia a unos pocos oligarcas.