domingo, 14 de mayo de 2017

Peligra la libertad de prensa

La llegada del populismo a la presidencia de Estados Unidos ha puesto en evidencia algo que en España ya se venía dando antes de la llegada de éste a nuestro país.
Para que exista democracia es necesario que la justicia sea independiente y que la prensa sea libre. Ninguna de las dos cosas es del gusto de Podemos, pero antes de que se fundara este partido ya estaban en España los nacionalistas, que tampoco son partidarios. Incluso se ha dado el caso de que doce periódicos publicaran un editorial conjunto.
Si los partidos nacionalistas tienen tanta capacidad para imponer sus designios es porque los, hasta el momento, grandes partidos españoles tienen más interés en alcanzar el poder que en servir a los españoles, teniendo en cuenta además que ambos se han reservado la potestad de influir en el CGPJ y en los medios.
Las empresas periodísticas españolas, incapaces de conseguir que la gente compre sus periódicos optan por suplicar a las distintas administraciones públicas que las financien, mediante subvenciones, compras masivas de ejemplares o la inclusión de anuncios oficiales, lo cual, obviamente, coarta su libertad de expresión.
La democracia tiene muchos defectos; sin embargo, cualquier otro sistema político es infinitamente peor, motivo por el cual hay que defenderla rechazando cualquier tentación totalitaria, y no son pocas las que nos acechan.
Según Freedom House, los 10 países y territorios del mundo que recibieron las peores puntuaciones fueron Azerbaiyán, Crimea, Cuba, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Irán, Corea del Norte, Siria, Turkmenistán, y Uzbekistán.
También da una lista de países a tener en cuenta y en ella aparece Estados Unidos, porque evidentemente Donald Trump no da motivos para confiar en él.
Por su parte, Michael Dagan, hace una serie de recomendaciones muy interesantes, https://es.vpnmentor.com/blog/privacidad-en-internet-para-periodistas/, a los periodistas. Seguramente, también pueden ser aprovechadas, al menos algunas de ellas, por quienes no lo sean.




sábado, 13 de mayo de 2017

Engañan los obispos catalanes. Engañan

Piden los obispos catalanes que sean escuchadas las legítimas aspiraciones del pueblo catalán. El sintagma ‘obispos catalanes’ ya resulta intencionadamente engañoso, porque el papa no nombra a nadie obispo catalán, sino obispo a secas.
Si ese pueblo catalán al que se refieren esos obispos que se dicen catalanes es el compuesto por los catalufos, ocurre que es el más escuchado del mundo, hasta el punto de que ya es objeto de risas y burlas. Se han hecho programas en televisiones extranjeras dando cuenta de lo extravagantes e ilegítimas que son esas aspiraciones que esos obispos consideran legítimas.
Hay otros catalanes a los que esos obispos marginan, o no consideran dignos de mención, que conservan la cabeza sobre los hombros, viven con dignidad y son avasallados, por los gobernantes catalanes, que además les recortan sus derechos, al tratar de impedirles que usen la lengua que prefieran y ven como malversan sus impuestos al destinarlos a fines ilícitos, ilegales e inmorales.
Si la Iglesia cree que voy a poner la X en su casilla en la declaración de la renta está muy equivocada.
Mientras existan en su seno individuos de estos, o como Setíén y Uriarte, o como ciertos curas y monjas, jamás daré voluntariamente un céntimo a la Iglesia.
La actitud de estos obispos es totalmente anticristiana, anticatólica y antihumana. Quizá les vaya bien para su negocio, porque como resultado de ella logren más donaciones dinerarias. Quizá los templos se llenen más y quienes acudan pongan más dinero en el cepillo.
Pero también deberían tener en cuenta que hacen mucho daño a las almas buenas y que pueden confundir a las gentes sencillas, haciéndoles creer que hacen el bien, cuando en realidad hacen mucho mal.
La Iglesia ha sobrevivido durante dos mil años, pero eso no garantiza que vaya a durar mucho más. La hipocresía y el fariseísmo no ayudan a prolongar la racha, sino todo lo contrario.

viernes, 12 de mayo de 2017

Teresa Freixes

Al contrario que todos esos que callan para no tener problemas, o se integran en el ambiente, por si sacan partido de él, Teresa Freixes es una señora que da la cara, porque es las que saben que si pierde la dignidad lo pierde todo.
Da la cara ante el cúmulo de despropósitos e ilegalidades que vienen cometiendo quienes ostentan el poder en Cataluña, y lo hacen de tal manera que ponen en riesgo el bienestar económico de los catalanes, porque el bienestar moral lo han hundido ya para largo tiempo. Son muchas las familias y amistades rotas, son muchas las incomodidades a las que han sometido a quienes no se han sometido de buen grado a sus designios caprichosos.
«Se dice que hay democracia en un lugar cuando alguien que piensa lo contrario que la mayoría puede transitar tranquilamente por sus calles».
«Donde hay poca justicia es un peligro tener razón».
El cariz que están tomando las cosas en Cataluña, y lo están tomando porque el PP y el PSOE lo consienten, es equiparable al de una república bananera, en donde la ley se la toman a guasa y los más pillos sacan provecho de ello.
Por eso es tan admirable la actitud de esta señora, que, además, beneficia a todos, incluso a los que incumplen la ley. En esta tesitura ha dado un paso más, lo cual conlleva riesgos grandes, motivo por el que merece apoyo y reconocimiento. Ha desvelado que la Generalidad de Cataluña anda tratando de comprar fiscales para que la apoyen en su desvarío.
Todas las actividades secesionistas que están llevando a cabo estas gentes y que constituyen una traición en toda regla a quienes les han votado, puesto que incumplen el cometido que les asignan las leyes, no sólo son ilegales, ilícitas e inmorales, sino que además entran en el rango de mafiosas. Las buenas personas, por muy separatistas que puedan ser, deberían darles la espalda a los dirigentes de la Generalidad.

jueves, 11 de mayo de 2017

Derecho a opinar de Franco

Sostiene un amigo que no es necesario haber vivido en el tiempo de Franco para hablar de él. Por supuesto que no. Incluso, según la doctrina del conocido como macho alfalfa se puede hablar de cualquier cosa sin tener ni idea de la misma.
Por cierto, años atrás cierto personaje destiló bilis contra mí en Facebook porque opiné sobre Chávez y según él yo no tenía derecho a hacerlo, porque nunca he estado en Venezuela y no conozco la realidad social. De nada sirvió que le dijera que tengo amigos venezolanos, que leía periódicos de Venezuela y que bastaba con ver cualquier discurso de Chávez para comprender que no podía salir nada bueno de él.
Hay, además, otra cosa que conviene anotar, que no creo que afecte al amigo citado anteriormente, y es que más de una vez he visto a perfecto canalla, uno de esos que disfrutan traicionando y perjudicando a otras personas, que al referirse a algún conocido, afirma rotundo: ese es malo. Y a lo mejor es cierto, pero es bastante probable que sea menos malo que quien le acusa de tal.
Otra cuestión en la que mucha gente no cae y es crucial para entender la vida es que lo peor que puede ser una persona es injusta. Inevitablemente, todos hemos de cometer alguna injusticia y más de una vez, pero actuar sin que a uno le importe este asunto es extremadamente grave. Una buena persona no querría actuar nunca de forma injusta.
Una injusticia de calibre mayúsculo es la de personalizar en una sola persona, en Franco, concretamente, la responsabilidad de la dictadura y de la guerra de la que surgió. Y no sólo sería una maldad, sino también una ingenuidad maliciosa. Eso no se lo cree nadie. Para terminar de arreglarlo, tampoco es de recibo intelectualmente. La historia acabará por esclarecerlo todo.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Macron no lo tendrá fácil

Conviene recordar que el anterior presidente francés, Hollande, ganó las elecciones gracias a las grandes promesas que hizo en la campaña electoral. Esas promesas fueron utilizadas por la izquierda española, comparándolas con lo que llaman ‘los recortes de Rajoy’.
No tenían en cuenta que esos recortes son consecuencia de los derroches de Zapatero, que además fue quien los inició reduciendo el sueldo de los funcionarios. Tampoco tenían en cuenta que esos derroches siguen, con las televisiones autonómicas, por ejemplo, y con otras muchas instituciones y organismos prescindibles, muchos de ellos en manos de la izquierda.
En un momento dado se vio claro que Hollande no tenía una varita mágica, por lo que se vio obligado a cambiar al primer ministro, situando en el cargo a Manuel Valls, para que llevara a cabo una política real. Pero los franceses siguen creyendo en la varita mágica, como se deduce del hecho de que Manuel Valls ni siquiera logró ser candidato de su partido. También en España se fomenta la fe en la varita mágica: ‘Recortes, no’, dicen, en lugar de ‘televisiones autonómicas, no’, o ‘imposiciones lingüísticas, no’, porque en ellas se derrocha mucho dinero.
Macron ganó las elecciones con holgura, pero el número de abstenciones y votos nulos fue muy elevado, a lo que hay que añadir que la extrema derecha obtuvo once millones de votos, y todas esas cosas juntas significan que la fe en la varita mágica está en el ambiente y que s, como es previsible, aplica una política propia de la madurez que requieren las circunstancias se va a encontrar con muchas reticencias, porque a la gente no le gusta que le rompan los sueños.
Esperemos que haya un núcleo de personas sensatas suficientemente grande que le sirva de soporte y pueda actuar de forma razonable.
Los socialistas españoles deberían tomar nota y darse cuenta de que el PSOE puede desaparecer, y lo hará si no se desprende de ese nacionalismo que tiene incrustado, que lo corroe y corrompe.


martes, 9 de mayo de 2017

La religiosidad de Marta Ferrusola

No deja de tener cierta lógica que Marta Ferrusola se identificara como la madre superiora de la Congregación y que usara los misales como unidad de medida. De dinero, por supuesto.
Tiene lógica porque el nacionalismo guarda muchas similitudes con la religión, con sus dogmas que sus fieles creen a pies juntillas, con sus ceremonias y hasta con sus inventos e interpretaciones de hechos antiguos.
Pero es una madre superiora un tanto peculiar, e incluso estrafalaria. Cuando ella y su marido saludaron al papa, no observó excesivo entusiasmo en éste, y en lugar de pensar, como habría hecho cualquier católico que se preciase, que su conducta, probablemente, no era la adecuada, lo que le dijo a su cónyuge fue: Este hombre no nos aprecia. Lo rebajó de papa a hombre, dejando entrever que era el propio papa quien debía procurar ganarse el favor de ellos. Esto último si han sabido entenderlo los obispos y cardenales que operan en Cataluña y quizá de ahí el desconcierto de la aguerrida madre superiora. El bajón ha venido luego. Quienes han sucedido a este par al frente de esa religión secesionista no están a la misma altura ni mucho menos. Le siguió alguien que podía ser locutor de televisión y luego de éste no han venido más que patanes.
Pero si ella ha demostrado tener sentido del humor, creatividad y casta, y en sentido cabe recordar que le dijo a un periodista que cuando acabara todo se verían las caras, o que mandó a otro a la mierda, su propio marido también tiene otras perlas de las que presumir:
¿Qué coño es la UDEF?, si tiramos de la manta nos haremos daño todos.
El daño ya estaba hecho desde mucho antes que nadie pudiera tirar de la manta. Toda la política española se ha convertido en un estercolero y algo ha tenido que ver en el asunto este par.


lunes, 8 de mayo de 2017

Forcadell sólo responde a su abogado

Puesta ante los tribunales de justicia, Forcadell sólo responde las preguntas que le hace su abogado y reclama su inviolabilidad como parlamentaria.
O sea, que pretende la impunidad. La señora cuya obligación consiste en cumplir y hacer cumplir la ley exige poder hacer lo que le dé la gana.
Cualquier persona sensata que haya visto el vídeo en el que explica quienes pueden ser considerados como pertenecientes al pueblo catalán y quienes como sus enemigos, se habrán dado cuenta de que esta señora es una tarada, condición que se puede extender a quienes le aplauden.
Nadie con dos dedos de frente se podría creer con autoridad moral para dar esas instrucciones a los ciudadanos, asunto en el que no sólo hay que incluir las ridículas palabras pronunciadas por ella, sino también toda la estúpida gestualidad con que las acompañó. Los catalanes que conservan la capacidad de raciocinio se han de sentir molestas con el hecho de que una persona con tales limitaciones éticas e intelectuales ocupe el cargo que ella ostenta.
Se puede anticipar, por otros casos anteriores, que el peso de la ley caerá sobre ella, pero por los mismos motivos se puede temer también que lo hará de forma leve. No obstante, esa levedad con que los tribunales de justicia vienen castigando a personas que han perjudicado gravemente la convivencia de los españoles viene siendo suficiente para asustar a otros felones, que tratan por todos los medios de no estampar su firma en ningún documento, por cuyo motivo se ha lanzado la campaña ‘apadrina una urna’.
Estos secesionistas carecen de decoro, carecen de vergüenza y, en fin, carecen de todas aquellas cosas que seguramente sus abuelas les recomendaban que adquirieran. Si levantaran la cabeza y vieran en lo que han ido a parar les darían con la zapatilla. No por defender la secesión, sino por la forma en que lo hacen.