sábado, 14 de julio de 2012

Los demás partidos ante las medidas de Rajoy

Está todo el mundo que trina ante los graves e improcedentes recortes con que nos ha castigado el gobierno de Rajoy, y hasta Rubalcaba dice, hipócritamente, que castiga a los pobres en beneficio de los ricos. ¿Es que las cosas no se hacían del mismo modo con el gobierno socialista? ¿Es que el gobierno de Zapatero hizo algo para frenar el fraude fiscal de los ricos?
Los ciudadanos españoles no tienen más cauce para expresar su descontento que la calle. Por eso los socialistas tratan de hacer suya la calle, para que las protestas reviertan en su beneficio. Aquí, el que no corre vuela.
Lo correcto sería establecer cauces para que el pueblo pudiera hacer valer sus deseos. Estableciendo una verdadera democracia, sin ir más lejos. Ah, pero los socialistas no quieren soltar poder, ni siquiera para devolvérselo al pueblo.
Hay una circunstancia que explica a nuestra clase política. El número de asesores en el ayuntamiento de Madrid. El PP tiene 31 concejales y 38 asesores; el PSOE. 15 y 32; IU, 6 y 16; UPyD, 5 y 4. Ningún grupo ha renunciado a sus asesores para ahorrar dinero a los contribuyentes. ¿Cuántos asesores habrá en los ayuntamientos españoles?
Ningún partido ha pensado en aliviar los bolsillos de los ciudadanos proponiendo la supresión de organismos prescindibles, sino que todos quieren que el desgaste del gobierno redunde en su beneficio, sin caer en la cuenta de que el desgaste, en los tiempos que corren, es de toda la clase política.
En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, la Generalidad no paga sus deudas. Y ahí están el CJC, el CVC, la AVL, el SdG, y otros organismos similares que podrían cerrar mañana sin que nadie notara su falta en mucho tiempo. Pero ahí están, consumiendo unos recursos que son necesarios para pagar cosas imprescindibles. Pero ningún partido asume la defensa de los ciudadanos y exige que se cierren.

'De Laura y otras muertes'
'Hasta los cuervos picotean las cerezas'
'La energía después de Fukushima'
'Limones dulces'
'Ocurrió en Valencia'
'Los invitados de la princesa'
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'
'Los mejores dibujos publicados en El País 2004-2011'

viernes, 13 de julio de 2012

Lo de la hija de Fabra

En Castellón distinguen entre Fabra el bueno y Fabra el malo, aunque creo que sería más apropiado conocerlos como el malo y el peor. El sistema político que padecemos en España esconde una trampa diabólica, puesto que se llama democracia y no lo es. Una de las pruebas de eso es la permanencia de Carlos Fabra en sus cargos políticos.
Este personaje debería haber dimitido hace mucho tiempo, o haber sido destituido, porque su presencia no aporta más que descrédito a las instituciones en las que está. Y , sin embargo, persiste en sus cargos y lo hace con una actitud que induce a pensar que si no lo despachan es porque no pueden. Y todos son conscientes de eso. Y los contribuyentes no podemos hacer nada, puesto que todo se decide en las cúpulas de los partidos.
Son los partidos los que deciden quienes van en las listas y quienes se quedan, y a muchos de estos últimos, para compensarles, les colocan en organismos que también están a cargo del contribuyente y que sólo sirven para eso. Si los políticos respetaran a los contribuyentes no quedaría ninguno. Pero como no ordene Merkel que los supriman, van a durar.
Lo de Carlos Fabra con la justicia tiene su miga, puesto su juicio, o juicios, llevan y años, mientras los encargados van cambiando uno tras otro, y los hay que piden amparo al CGPJ.
Y a pesar de todo sigue en el partido y mantiene sus cargos y es tal su poder que impuso a su hija en las listas. La idoneidad de la hija para el puesto ha salido a relucir, y una vez que ha ocurrido esto, el responsable de las listas de Castellón, por respeto a los votantes, debería haber dimitido inmediatamente. Ha ocurrido lo de siempre en esta que llaman democracia nuestra. Su partido ha salido a defender, institucionalmente a Andrea Fabra. Como cuando Leire Pajín dijo aquello del encuentro sideral, en cuyo momento debió ser apartada de la política, dada su evidente falta de capacidad. Y ahí sigue.
Y a los contribuyentes nos queda la opción de pagar. Bueno, no a todos. Hay contribuyentes que no pagan lo que deben.

'De Laura y otras muertes'
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jueves, 12 de julio de 2012

Ya están contentos los oligarcas

No es que lo hayan hecho adrede, sino que llevados de su egoísmo se han puesto a engordar sus carteras sin pensar en nada más. Y cuando no había más remedio se han dado cuenta de que han armado un desbarajuste de padre y señor mío y se han puesto manos a la obra para que sean otros los que paguen los platos rotos.
Ya está, lo han conseguido. Si los oligarcas miran hacia el pasado les da la risa, de la cantidad de dinero que han ganado, y si miran hacia el futuro lo hacen con optimismo.
Los oligarcas tienen sus plumillas, que son los que tratan de convencernos de que debemos aceptar las cosas como nos las presentan. Uno que escribe 'arremangado' en lugar de remangado, nos dice que como colectivo hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. De modo que yo, que llevo tiempo sin votar, porque creo que este sistema político favorece a las oligarquías, soy culpable de que se hayan hecho muchos más aeropuertos de los necesarios, más puertos deportivos de lo que sería prudente, más autovías de las que el tránsito rodado demandaba, más líneas de AVE de las que podemos pagar y así sucesivamente. También tengo la culpa de que bancos y cajas de ahorros se lanzaran desenfrenadamente a financiar promociones inmobiliarias. Y por ahí podría seguir.
No es que tenga la culpa, sino que me la adjudican y una vez adjudicada ya se sienten moralmente capaces de hacérmela pagar.
Y quizá sea este el momento en el que recuerdo a esos que miran de arriba abajo, porque si los pelotas se rebajan ante unos es para poder crecerse ante los demás. Pero los de abajo tenemos un recurso frente a esto. Lo explicó Novalis: Cuando veas a un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a ser la sombra de un pigmeo.

'De Laura y otras muertes'
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miércoles, 11 de julio de 2012

Rato no se enteró de esto

Resulta curioso que se diga a los trabajadores que hay que trabajar más, porque la productividad española es muy baja, sin tener en cuenta que el margen de actuación de los trabajadores es escaso, puesto que dependen totalmente del organigrama al que están sujetos y que es el que debe motivarles, organizarles, proporcionarles herramientas y estrategias, y que luego resulte que es el Consejo de Administración el que no se entera, salvo a la hora de cobrar, momento en el que sus componentes ponen todos sus sentidos en el asunto.
José Luis Olivas no dudó en destituir a Fernando García Checa de su cargo de Director General de Bancaja, lo que prueba que ejercía el poder sin titubeos. Sin embargo, en la Junta de Accionistas de marzo de 2010, del Banco de Valencia, contestó equivocadamente a una pregunta que se le hizo, quizá porque se le había hurtado información, pero no sólo a él, sino a todo el Consejo. Este error no había tenido consecuencias hasta que el FROB lo ha sacado a relucir.
Es decir, que desde marzo de 2010 hasta hoy el Consejo de Administración no ha desempeñado correctamente sus funciones. Sus componentes, encima, alegan en defensa propia, que no se enteraban, porque se les ocultaba información. Lo que no se les podía ocultar era el dinero a cobrar por no hacer nada.
Rato tampoco se enteró, evidentemente, porque si se llega a enterar arma la de Dios. Y si no se enteró no queda más que convenir que propició el nacimiento de Bankia sin tener ni idea de dónde se metía, confiando en que sus influencias y su poder le sacarían de todos los atolladeros. A costa de quien fuera, claro,porque las cosas las tiene que pagar alguien. Para eso estamos los de a pie, para pagar y que las oligarquías vivan.

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martes, 10 de julio de 2012

Por lo menos, Alfonso Rus lo reconoce

Hay socialistas que a estas alturas todavía no reconocen la culpa de Zapatero (y de su gobierno), en la crisis que nos ha caído encima y de la que ya veremos en qué condiciones logramos salir. Con esta actitud demuestran muy poca empatía hacia los que sufren.
Alfonso Rus, en cambio, sí que reconoce la culpa del PP: “El partido tiene que saber que nos hemos gastado más dinero del que tocaba”. Menos da una piedra, porque de paso podría haber exigido responsabilidades. También ha dicho otra: “A Camps le juzgaría por otro tipo de gestión, como la económica [...]”, pero esto lo dice a toro pasado, pues aunque afirma que se lo dijo a él en la cara, no consta que lo haya hecho en público. Se puede creer a Rus, pero cuesta. A Camps nadie se atrevía a decirle que no. Ni siquiera Olivas, cuando le pidió que invirtiera 400 millones de euros en bonos patrióticos, y si hubiera osado hacerlo probablemente la historia de Bankia se hubiera escrito de otro modo. De haberse negado, es probable que Camps lo hubiera destituido inmediatamente de su cargo en Bancaja y, por tanto, en Bankia. Ahora bien, si Olivas hubiera logrado resistir el grandísimo disgusto de Camps por no comprar esos 400 millones en bonos, Rato no se hubiera enfadado con él, de modo que es posible que todo el lío de Bankia siguiera oculto.
Alfonso Rus es el actual alcalde de Játiva y también el presidente de la Diputación de Valencia, y podría colgar adecuadamente el cuadro de Felipe V que cuelga del revés desde la época franquista. Eso lo haría él si tuviera los arrestos que simula tener, pero en la política española actual, en la que los partidos practican un control férreo sobre todo lo que les concierne, por lo que todos estos personajes de los golpes de efecto no pasan.

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lunes, 9 de julio de 2012

Rubalcaba no es la solución

Hacer política de partido siempre está mal. Lo que hay que hacer es política de Estado. Todo el mundo está conforme con eso pero luego lo que estamos cansados de ver es política de partido, y en estos tiempos que corren esa actitud resulta irresponsable.
Ha dicho Rubalcaba algo que en principio podría ser cierto, pero lo ha dicho en clave partidista. Creo que la sensación que da el gobierno de Rajoy es que calculaba que los mercados se comportarían de otro modo con él. Lo que ha dicho Rubalcaba es que se creían que los mercados eran de derechas. Eso es una estupidez. Nadie puede pensar que los mercados son de derechas o de izquierdas. Esa viejecita que busca el kilo de patatas más barato puede representar a los mercados perfectamente. Ese jubilado que busca la mayor rentabilidad para sus ahorros, con el menor riesgo, también. Rajoy no pensaba que los mercados son de derechas, sino que se iban a fiar de él sin más. Pero como en lugar de esclarecer todos los casos dudosos trata de oscurecerlos y de engañar al personal no hay se fíe de él, sean los mercados o los bañistas de una playa, que si lo vieran aparecer correrían a poner a buen recaudo sus toallas.
Rubalcaba también ha dicho otra irresponsabilidad: que ya no se puede hablar de la herencia recibida. ¿Cómo que no? La herencia recibida constituye un problema demasiado grande para la capacidad de Rajoy. Podrían haber hecho los socialistas una destroza menor y quizá Rajoy se hubiera podido lucir, pero se empeñaron en dejárselo imposible. A la catástrofe del gobierno anterior hay que sumar la propiciada por el gobierno actual. De modo que sí que hay una herencia que se hace crecer. No debería quejarse Rubalcaba de que Rajoy continúe la labor emprendida por el gobierno del que formaba parte.
Tampoco ofrece Rubalcaba ninguna alternativa que pueda ilusionar ni da idea de que los mercados le puedan tomar más en serio.

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domingo, 8 de julio de 2012

Cuando Zapatero quiso derrotar a Franco

No se sabe lo que hubiera ocurrido de tener Zapatero la misma edad que Polanco, por ejemplo, pero no parece descabellado suponer que hubiera hecho lo mismo. El caso es que como la mayor parte de su vida transcurrió tras la muerte de Franco no necesitó acoplar sus ambiciones a la realidad imperante durante el franquismo y cuando le llegó la hora pretendió derrotar al fallecido dictador y mientras lo intentaba nos arruinó a casi todos.
Y ahora es un inepto llamado Rajoy el encargado de sacarnos del atolladero. He escrito inepto y no tonto, porque no se chupa el dedo.
Zapatero hubiera podido vencer a Franco, como también pudo hacerlo antes González. En resumidas cuentas, si Zapatero hubiera creído que González ya había derrotado a Franco, no lo hubiera intentado él. Lo que esperaban los viejos socialistas de ambos es que dieran lecciones de ética y de eficiencia.
Es decir, Zapatero quiso derrotar a Franco, pero no echando mano de las cualidades morales, sino utilizando el poder. Y el poder corrompe.
En lo que no cayó Zapatero es en que estaba gobernando con el poder de Franco. Zapatero es uno de los sucesores de Franco. El régimen que sufrimos, al que llaman democracia, no es más que la continuación del régimen franquista, puesto que los partidos se quedaron con el poder de Franco, que recibieron a través del Rey y lo vienen utilizando en provecho propio. Este régimen, en el que los diputados sólo piensan en tener contento al que manda en su partido, desdeñando por completo a los votantes.
En nuestro sistema político sólo medran los maniobreros. Las personas de valía que se inscriben en los partidos se quedan en la cuarta o quinta fila, o se aburren y se van. Este sistema nos tenía que llevar a la catástrofe y en ella estamos.

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