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viernes, 14 de enero de 2011

Otegi, hombre de p.

Lo de hombre de p. no va con segundas, sino que me da reparo poner la palabra final completa. No obstante, recuerdo que fue pronunciada por un estúpido, porque no puede decirla nadie que no lo sea, cuyo nombre se me escapa ahora.
En la misma tierra vasca pueden coexistir personas tan malas como Arnaldo Otegi y tan buenas como Aurelio Arteta. La tierra no posee el influjo que le otorgan algunos, sino que cada persona da a su vida el rumbo que quiere; el ambiente, eso sí, hace que muchos sucumban al mal y otros opten por el heroísmo, porque no puede decirse otra cosa de quienes renuncian a su tranquilidad y comodidad, con el fin de convertirse en diques frente a la barbarie.
Aurelio Arteta, como puede comprobarse en ‘Mal consentido’, habla sin tapujos, de modo exhaustivo, para que no quede ningún resquicio en su denuncia del mal y de sus colaboradores necesarios, de forma directa y comprensible, para que lo que dice esté al alcance de todos, es directo y sin circunloquios, y sobre todo, quien le lee no queda con la impresión de que se lo han llevado o intentado llevar al huerto, como ocurre con los de la plaga nacionalista.
Éstos, los Otegi, Arzallus, algún que otro que está en lucha permanente con su pelambrera, o algún desquiciado, utilizan otro tipo de lenguaje, engañoso, con mala sintaxis, amenazante, enredador, subrepticio, y claro, a estas alturas no cabe más que compadecer a quienes caigan en sus redes, bien sea por miedo o bien seducidos por la verborrea capciosa. Junto a ellos se alinean algunos clérigos, más dados a predicar las “bondades” del nacionalismo que las de la fe. El Señor y, sobre todo, el papa de Roma, lo permiten.
Arnaldo Otegi ha hecho unas declaraciones últimamente, y para lo único que deben de servir es para hacer lo contrario de lo que propone. ¿Quién es ese para decirnos a los demás lo que hemos de hacer?
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'
'Guía de supervivencia de Amelia frente a matones'
'El Quijote contado a los niños'
'La aventura del cálculo'

lunes, 6 de septiembre de 2010

ETA en la BBC

Creen los etarras que tienen derecho a matar, mutilar, secuestrar, exigir el “impuesto terrorista”, y a emitir comunicados. Como este último que ha difundido la BBC. Lástima que no hayamos tenido nunca una clase política capaz de tratarlos como es debido: cadena perpetua, no prescripción de sus delitos, no contemplaciones: De Juana todavía debería estar haciendo huelga de hambre.
ETA no nació a causa del franquismo, como pretende hacer creer la gente “guapa, lista y con altos ideales”, sino como saben Arzallus, Setién, Uriarte, y algunos energúmenos, por mucho que se deleiten con la ensaimada, fue a causa del nacionalismo, esa lacra a la que se dieron tantas ventajas y las va exprimiendo todas. Es precisamente ahora, cuando el nacionalismo no manda en el País Vasco, cuando la banda encuentra más dificultades para sobrevivir, hasta el punto de que su derrota puede estar próxima. Será Zapatero quien trate de apuntarse la victoria, pero posiblemente el mayor mérito corresponde al gobierno del País Vasco, que ha venido tapando todos los poros por los que respiraba la banda, hasta el punto de que está casi asfixiada. Y no sólo se va a apuntar todo el éxito Zapatero, sin reconocer la labor del gobierno de Patxi López, sino que en otro alarde de egoísmo, se apresta a pegarle una puñalada pactando con el PNV.
ETA necesita volver a los ayuntamientos, a los que tanto jugo ha sacado. ETA, que está en las últimas, puede prolongar su agonía, no obstante, durante un periodo de tiempo relativamente largo. Eso es lo que puede negociar con Zapatero. A cambio de rendirse ya, proporcionándole la victoria, puede obtener beneficios desproporcionados, aunque cualquier tipo de beneficio lo sería. Pero en los últimos tiempos ha habido algunos movimientos de presos etarras y algunas concesiones que invitan a pensar en que puede haber algo no muy agradable para las víctimas.
'El Cid contado a los niños'
'Ninfas'
'El día del juicio'
'El Palestino'
'Poesía reunida'
'Ese modo que colma'
'La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños'
'Red de mentiras'

lunes, 23 de noviembre de 2009

Munilla y el PNV

La actitud que mantiene la Iglesia frente al aborto debería extenderla a todos los demás campos de la actividad humana. Tiene motivos más que sobrados para excomulgar a Setién, a Uriarte, a Arzallus y una larga lista de personas. Eso de equiparar a los familiares de los asesinos con los de las víctimas es una villanía que no sustenta en ningún tratado moral.
Una mujer que aborta puede tener justificación, puesto que vive en un mundo tan imperfecto e insolidario como se ha visto más arriba. Lo que no tiene justificación de ningún tipo es la misma existencia de ETA, así que cualquier blandura con la banda por parte de algún religioso debería ser castigado por la Iglesia con la expulsión inmediata.
Por su parte, el PNV ha protestado airadamente por el nombramiento de José Ignacio Munilla como obispo de San Sebastián. Esto viene a demostrar el carácter dictatorial e intolerante de este partido. ¿Es que el Papa le dice al PNV a quienes ha de nombrar o situar en las candidaturas? Se ve que al PNV le gusta la manipulación; lo suyo no es respetar la voluntad de los votantes, sino manipularlos para dirigirlos hacia donde quiere; y tiene a la Iglesia por manipuladora y le exige que manipule en el sentido que le conviene. La Iglesia hasta ahora ha estado prestándose, por lo que se ve. Hay quien dice que la mayor parte de los curas son nacionalistas y que este obispo no lo es. Pero el nacionalismo y la doctrina cristiana casan muy mal, sin tener en cuenta que la labor sacerdotal no tiene nada que ver con la política. Una cosa es que un sacerdote pueda opinar, y equivocarse, y otra que milite en un partido o que defienda una opción. Pero un sacerdote, y mucho menos si es obispo, en ningún caso debe incitar al odio entre los cristianos de un lado de la raya y los del otro.

sábado, 24 de octubre de 2009

Elogio de Savater

En estos tiempos que corren en los que los intelectuales se afanan por ingresar en algún consejo cultural, poniéndose al servicio del poder, para así tener una nómina y gozar, además, de los honores que conlleva el cargo, es de agradecer que alguien prefiera la dignidad que otorga la independencia y diga las cosas tal y como las ve.
Las consecuencias no son difíciles de explicar. Cualquiera puede intuir lo que hubiera sido Fernando Savater en el País Vasco si hubiera comulgado, como los obispos, por ejemplo, con las ruedas de molino que a lo largo de los años ha venido ofreciendo Arzallus. Si Savater hubiera pasado por el aro, como los pusilánimes, probablemente no necesitaría escolta y, además de eso, le hubieran dado medallas y le hubieran hecho homenajes sin fin. Pero como se dedica a intentar sacar los colores a quienes han perdido la capacidad de enrojecerse, se le trata de desacreditar por todos los medios.
Nada de eso lo hace callar. Por ejemplo, hoy ha publicado un
artículo en el que dice que se han acabado los tiempos en los que a quienes se someten a la estrategia de ETA se les llama “hombres de paz”. Se refiere también a la manifestación donostiarra como retrógrada. ¿Qué es eso de “todos los derechos para todas las personas”? ¿Significa que pedían el derecho a matar para todos? Otro de los lemas fue “A favor de la libertad”. En realidad, lo que pretendían los manifestantes era todo lo contrario, o sea la vuelta a la dictadura etarra, la pérdida de derechos, el miedo para todos. Lo que temen es que la gente piense que ETA ha desaparecido o está a punto de hacerlo y de pronto cada uno comience a expresarse con libertad y a darse cuenta de que no hay ninguna obligación de ser nacionalista. Es más, esta opción es una de las peores. Hemos de convenir en que Fernando Savater es uno de los que más empeño ha puesto en acabar con ETA.

miércoles, 12 de agosto de 2009

¿Conviene hablar de ETA?

Hace unos años, los medios se plantearon la idea de llegar a un acuerdo entre todos para silenciar en lo posible a ETA, relegándola a las páginas de sucesos y en letra pequeña, dada la evidencia de que lo que persigue la banda es publicidad. Pero se vio que se trata de un empeño imposible.
Por otro lado, conviene saber que ETA por sí misma no va a ninguna parte. Es el oxígeno que se le proporciona, consciente o inconscientemente, por interés, ignorancia o miedo, lo que le permite subsistir. Y hay que hablar de ETA para desenmascarar a quienes la ayudan a respirar. Va siendo hora de que quienes observan una exquisita equidistancia entre el dolor de los familiares de los etarras presos, que han de viajar lejos para visitarlos, y el dolor de las víctimas opten definitivamente por las últimas y cierren de una vez y para siempre las puertas de los templos a los etarras y sus seguidores. Deberían excomulgar a los etarras y a quienes no les condenen expresamente y sin subterfugios. Deberían los jesuitas explicarle a Arzallus que como no se sitúe exactamente de parte de ‘los otros’ en contra de ETA, emitirán un comunicado lamentando que haya sido uno de los suyos.
Deberían los obispos instar al PNV a situarse al lado del gobierno vasco en la lucha contra ETA, puede discrepar en todo lo demás. Mientras no sea así, la Iglesia vasca debería mostrarse abiertamente en contra del PNV. Hay que exigir las palabras y los hechos. Conviene tener en cuenta que la banda, mientras disponga de una mínima organización, seguirá matando. Nació para eso y no sabe hacer otra cosa. Todo lo que no sea perseguirla y asfixiarla es como echar gasolina al fuego. Los etarras y sus amigos siempre están tratando de crear resquicios por donde entre el aire que les permita respirar. Se les reconoce enseguida.

sábado, 18 de julio de 2009

Yo no soy de ETA, pero tampoco de los otros

Ha dicho Arzallus. Si manifiesta que no es de los “otros”, hay que creerle, porque probablemente no ha dicho una verdad más grande en toda su vida. En lo que respecta a la primera parte de su afirmación, alguno debe de haber que piense que sí es de ETA. Ahora bien, por razones obvias, nadie lo reconoce hasta que la policía logra probarlo. En el que caso de Arzallus sea de ETA, no es probable que logre probarse jamás. De la chulería con la que habla cabe entender que no hay ninguna posibilidad de que se deje un cable suelto, en el caso de que se los pudiera dejar. Ahora bien, si nadie le acusa de ser de ETA, ¿por qué niega su pertenencia a la banda?
Yo no soy de ETA, pero tampoco de los otros. Si dividimos el mundo en dos, entre ETA y los otros, como ha hecho Arzallus, la zona de “los otros” corresponde al vasto mundo que no tiene nada que ver con el terror. Ni tiene nada que ver, ni quiere tener nada que ver. En la otra parte, en la que dice que no está, pero si no está en una ha de estar en la otra, conviven los que producen directamente el terror y quienes les apoyan. Haciendo un esfuerzo de imaginación podemos pensar en una franja intermedia, que se sobreentendería en este caso, compuesta por los tibios, ésos que pueden, por ejemplo, seguir jugando una partida. Pues bien, si Arzallus se encuentra entre estos, se encuentra entre los peores.
Yo no soy de ETA, pero tampoco de los otros. Arzallus dice que no es de ETA, sin que nadie le haya acusado de ello. Pero tampoco es de “los otros”. Si se acerca la lupa a “los otros”, aparecen en primer plano las víctimas de ETA. Hay una lista muy larga. Pero a pesar de que son tantas las víctimas no creo que ni una sola de ellas quiera considerar a Arzallus de los suyos. Que pregunte a los etarras. A ver si ellos lo quieren.

miércoles, 24 de junio de 2009

El discurso épico

En esta vida, hemos de acostumbrarnos a todo, incluso a cruzarnos por la calle con los votantes del partido de Alfonso Sastre (¿qué necesidad hay de ponerle un adjetivo?), puesto que también ha obtenido votos en la Comunidad Valenciana, cosa nada extraña por otra parte. Por tanto, acostumbrados como estamos a tantas cosas, no nos puede sorprender que alguien a quien El País identifica como miembro de la ejecutiva del PNV proteste por el hecho de que se cediera la palabra a Francisca Hernández, la viuda de Eduardo Puelles.
Sin embargo, este cargo, que prefirió soltar su andanada anónimamente, lo que le permitió poder decir que Francisca Hernández debía estar sedada cuando dijo su discurso, no ha tenido en cuenta que Arzallus, Ibarretxe y otros miembros de su partido no parecen estar en sus cabales cuando hablan. Ni él mismo lo estaba cuando soltó su sandez. Pero nadie va a pensar que han tomado algo, porque su estado natural es ese.
Francisca Hernández dijo lo que sabemos todos, incluso Alfonso Sastre, y no necesitaba inspirarse en nada para decirlo. Simplemente necesitaba libertad. Y de las palabras del tal anónimo se deduce que en caso de mandar Ibarretxe no la hubiera tenido. Anasagasti se ha apresurado a decir que no ha escuchado que nadie del PNV critique a la viuda. Anasagasti no se ha atrevido a decir que El País miente. Dice Anasagasti que suscribe todas las palabras de Francisca Hernández, con lo cual hay que preguntarle por los motivos por los que no se había quejado antes de que se subvencionase a los familiares de los asesinos para que fueran a visitarlos. Quizá responda que entre peinarse y escribir su blog ya no le queda tiempo para más.
Resulta agradable comprobar que el discurso de Francisca Hernández ha puesto de los nervios a algunos. Hay que seguir apoyándola.

domingo, 24 de mayo de 2009

El Tribunal Constitucional, remirado

Acaso por temor al fallo que pudiese emitir posteriormente el Tribunal de Estraburgo, el Tribunal Constitucional decidió estimar el recurso de II-SP, con lo que tipos como Otegi ya han sacado pecho. No hace falta esforzarse mucho para imaginar la alegría de otros como Arzallus, Anasagasti, e incluso Carod Rovira. Con esta decisión, el Tribunal Constitución ha perdido un poco más de prestigio en España.
Por primera vez, los españoles tenemos la sensación de que el fin de ETA está próximo y que de una vez por todas podremos vivir sin la lacra terrorista. Por fin, salvo los nacionalistas recalcitrantes, todo el mundo está de acuerdo en que no se debe negociar con los criminales y que tampoco se debe permitir que participen en el juego democrático que pretenden destruir violentamente.
Y cuando estamos a punto de cegarles todos los caminos, para que el crimen desaparezca, surgen quienes se la cogen con papel de fumar, como si lo que estuviera en juego no fueran vidas humanas. Incluso ha habido quien ha dicho que debemos a ETA el asesinato de Carrero Blanco, como si un asesinato fuera digno de agradecimiento, como si una persona pudiera decidir el destino de una nación, como si el papel de Carrero Blanco no hubiera estado destinado a ser exactamente el mismo que el de Arias Navarro.
Así que el Tribunal Constitucional, que ha preferido no exponerse ante el Tribunal de Estrasburgo, al que le importa menos ETA, es responsable ante los españoles de toda la vergüenza que nos van a hacer pasar Alfonso Sastre y compañía. Aparte de que ha entregado munición a los Otegi, Arzallus y otros similares para que puedan enredar con su oratoria habitual. Presumiblemente, el fin de ETA llegará de todos modos, con lo que los bocazas tendrán que hablar de otra cosa.

domingo, 7 de diciembre de 2008

La homilía de Uriarte en el funeral de Uría

He leído muchas cosas acerca del vil asesinato de Ignacio Uría y la última de todas ha sido la homilía de monseñor Uriarte, que casualmente es la más tibia de todas, la que menos sentido tiene. La diferencia consiste en mientras los demás han dado sus propias opiniones, Uriarte ha hablado en nombre de la Iglesia.
Una de las primeras frases de la homilía es la que sigue: “¿Es éste el camino para la liberación que ETA promete? ¿Qué liberación?” De donde resulta que monseñor da pábulo a ETA, le presupone alguna buena intención. Ignora que ETA es una banda cuya única finalidad es el crimen en todas sus formas y modalidades.
Otra de las perlas del ilustre representante de la Iglesia es esta: “Pero nos avisan que para desarraigarla no basta la pura justicia; es necesario el amor a las personas, al pueblo.” ¿Sabría explicar el obispo qué significa ‘pura justicia’? Cuando afirma a continuación que además de la justicia es necesario el amor a las personas, demuestra desconocer que sin amor no puede haber justicia. Sin amor no hay justicia sino arbitrariedad, que es en lo que él ha caído al no condenar rotunda, claramente y sin paliativos, como han hecho los demás, todo lo que concierne a ETA.
Dice que muchos de los empresarios vascos están amenazados y calla que quienes no lo están deberían avergonzarse. Habla de aparcar diferencias que impiden la paz posible, en lugar de exhortar a todos a que denuncien ante la justicia a los etarras que conozcan.
Se refiere al final de su homilía al valor de la palabra, pero por lo visto se escapa que no vale una palabra cualquiera, o un grupo palabras tan vano como el suyo, sino las palabras exactas, las que corresponden al momento. Y todos los momentos que tienen que ver con ETA precisan de palabras inequívocas, de frases certeras en contra del crimen.
Algunos piden la dimisión o el cese de este obispo. La realidad viene demostrando que todos los obispos que se instalan en el País Vasco acaban conquistando el corazón de Arzallus.

domingo, 3 de agosto de 2008

Verle sonreír así hace que te hundas

Lo dice una víctima de De Juana, claro. Pero esta cuestión ya es muy antigua, puesto que desde la noche de los tiempos innumerables víctimas se han visto obligadas a soportar la presencia opresora de sus verdugos. En este caso, al menos, queda claro quién es la víctima y quién el verdugo.
Convendría detenerse a pensar en que el etarra podría haberse ido a vivir a un país lejano, en donde no tendría que esconder el dinero que a buen seguro le habrán pagado por sus asesinatos; sin embargo, prefiere vivir en el País Vasco, porque sabe que mejor que ahí no va a estar en ningún sitio. Este es un sapo que se han de tragar nuestros políticos.
Otra cuestión que tampoco conviene olvidar es que tenemos una clase política muy autocomplaciente y gandula. Sólo así se explica que se empeñen en aducir que la pena de cárcel debe estar orientada a la reinserción. Habrá que contar con la voluntad del reo, supongo. Si no quiere ser reinsertado, ¿por qué se le obliga? Esta ñoñería en el planteamiento tiene como resultado que la ley acaba siendo dura con quien merece que sea blanda, y blanda con quien no debería salir jamás del presidio.
La ley podría contener dos posibilidades o vías. Una para quienes quieren y pueden ser reinsertados y otra para quienes no merece la pena que se haga el intento con ellos. Es seguro que De Juana hubiera optado a que le clasificaran en el primer grupo, e incluso hubiera hecho alguna “huelga de hambre” para conseguirlo. Quizá hubiera engañado a los jueces al igual que parece haberlo hecho con sus certificados de estudios.
Por otro lado, si me preguntaran, yo no sabría responder si De Juana es peor que Arzalluz, o si Ibarretxe les gana a los dos, o si el más malo de todos es Setién. De Juana es el que ha matado, pero el hecho de que haya tantos etarras demuestra que el mal campa a sus anchas. Incluso entre quienes se consideran gentes de paz, los hay que prefieren ETA al PP, sin caer en la cuenta de que eso es una atrocidad.
ETA es un cáncer que demuestra la podredumbre de la sociedad y, aunque se extiende por toda España, el foco está en el País Vasco.

sábado, 26 de julio de 2008

Repetir el caso de Miguel Ángel Blanco

Al enterarse Benjamín Atutxa, concejal socialista, al que la banda terrorista ETA había elegido para asesinarlo, dijo: "No lo entiendo, pensé que lo de Miguel Ángel iba a ser irrepetible, después del rechazo que provocó, del daño que les causó; no lo entiendo...". Sin embargo, lo más probable es que los etarras gozaran al máximo al ver la gran repercusión que alcanzó este asesinato. Durante el tiempo en que tuvieron a todos pendientes de ellos debieron sentirse en el más feliz de los estados. Sólo la inseguridad que debieron sentir a partir de ese momento, al haber más gente dispuesta a delatarles les habrá impulsado a no repetirlo. Tampoco conviene olvidar aquella frase tan cínica de Arzallus, cuando recordó que tras el asesinato sobrevino la gran ebullición, pero que la gente se olvidaría con el tiempo y las cosas volverían a ser lo que eran.
En un blog llamado
Psicópatas cotidianos se analiza este inquietante fenómeno, que es el de los psicópatas. El autor dice que aunque algunos estudios sitúen la frecuencia de los psicópatas entre el uno y el dos por cien de la población, él cree que el número es mayor. Son tres las cosas que preocupan a los psicópatas: el poder, el dinero y el sexo; como se ve, las tres inter relacionadas unas con otras. No les afectan las demás cuestiones. Carecen totalmente de empatía, pero son muy capaces de simular cualquier tipo de sentimiento, si creen que les resultará útil para manipular a alguien.
Dadas estas características, no resulta difícil convenir con el autor del blog en que la política es el lugar ideal para los psicópatas. Si entre los ciudadanos corrientes hay un porcentaje de psicópatas, entre los políticos el tanto por ciento ha de ser más elevado. Y de entre éstos, conviene fijarse en los que triunfan, puesto que los psicópatas carecen de escrúpulos, de vergüenza y de compasión y en cambio saben manipular y fingir. Si les sale algo mal, insisten de otro modo, sin sentir la más mínima vergüenza por el caso anterior.
Es decir, yo no sé si Arzallus, Ibarretxe, Egibar, Urkullu, son psicópatas, pero muchos de sus actos o afirmaciones inducen a pensar en la cuestión. También otros políticos, de otros lugares de España o del mundo, dan lugar a la misma presunción.

domingo, 19 de agosto de 2007

La paloma de la paz

Acaso porque no duermo suficientes horas, no suelo recordar mis sueños (sé, no obstante, que este preámbulo es ocioso); me interesa recalcar, por otro lado, que esporádicamente sufro alguna pesadilla, como me ha ocurrido esta mañana, temprano. He soñado que la paloma de la paz (llevaba un ramito de olivo en el pico) cagaba en vuelo sobre la cabeza de Arzallus y, seguidamente, la cagada se iba filtrando, partícula a partícula, en su cerebro. Esto no le hubiera podido ocurrir a Anasagasti. He de confesar que la visión de los sesos de Arzallus, tal como los soñaba, tan cargados de odio, tan repletos de cinismo, con tanto afán de conseguir sus propósitos aun a costa de lo que sea, era particularmente terrorífica e intranquilizadora. Con la vigilia ha desaparecido la pesadilla y, tranquilamente, me he dispuesto a leer la prensa. Al llegar a El País me he tropezado con la entrevista que le han hecho a Arzallus y me he reencontrado con el malestar y con el mal sabor de boca. Pero cuando uno está despierto tiene algunos recursos a su alcance; en mi caso, han consistido leer lo que dicen personas como Rosa Díez, a la que he encontrado rápidamente en Basta Ya, Fernando Savater, que tiene colgado en el mismo sitio su artículo “Regreso al progreso”, o Félix de Azúa, a cuyo blog he accedido a través del mismo portal. Con ellos se regresa al discurso racional, la vida vuelve a tener sentido, puesto que el odio no aparece ni implícita ni explícitamente en ninguno de sus artículos. Sí que hay preocupación, ¡cómo no iba a haberla!, y una inmensa rebeldía ante tanta atrocidad, tanta ignominia, tanto desinterés, sobre el que camina la barbarie. Sobre esta última cuestión, el desinterés de tanta gente, me permito recomendar el artículo de la ya citada Rosa Díez que se titula La iglesia cómplice y que fue publicado el 17 de agosto. ¿Qué tienen que ceder los perseguidos, monseñores? Lo que quieren los monseñores, al menos algunos (y a ésos no los desautoriza nadie), es tener contentos a Arzallus y compañía.

martes, 30 de enero de 2007

Dominar la presión de la olla

Es conocida la cínica frase del telepredicador de “La hoguera de las vanidades”:

Quién domina la presión de la olla tiene el poder.


A dominar la presión de la olla vasca se venía dedicando el tronante Arzallus, tan amenazador para quienes no pensamos como él. Quizá no se pueda decir que Ibarretxe ha aprendido la lección, porque a lo mejor ya la traía sabida. Lo que sí es cierto es que el personal ya está entrenado. De modo que ha sacado a la gente a la calle a protestar por lo que ha dado en llamar “ataque a la democracia”. Pretende, y quizá no sea el único político que lo haga, que los jueces se subordinen a sus dictados. Los polvos de antaño traen estos lodos de hogaño. Si jamás se hubiera tratado de influir en la judicatura, estas cosas resultarían más difíciles. Si desde el principio de la democracia todos hubieran respetado la independencia judicial y hubieran dejado que el poder judicial siguiera su propio rumbo, ahora sería más difícil negar su independencia y es seguro que sería más imparcial. Aparte de esto, conviene plantearse si el PNV debe algo a ETA. ¿Hubiera ganado algunas elecciones el PNV si no hubiera existido ETA? ¿Hubiera podido sobrevivir ETA si no hubiera existido el PNV? ¿Podría sobrevivir ETA si el PNV se aliara con el PP y con el PSOE para acabar con ella? Esta manifestación beneficia, en primer lugar a ETA y su entorno. Ibarretxe toma demasiadas iniciativas sin contar con los demás, señal inequívoca de que va a la suya, que no es la de todos. Y al hablar de todos, me refiero a todos los que estamos en contra de ETA. Otra cosa que conviene tener en cuenta es que tampoco es correcto que González, Aznar o Zapatero hayan negociado con ETA. Nunca jamás conseguirán nada por este camino. Por eso lo marca Ibarretxe.

lunes, 29 de enero de 2007

Una silla llamada paz

La palabra paz está muy de moda últimamente. Pero creo que los políticos que la usan deberían delimitar exactamente que es lo que entienden por paz. Yo tengo la buena costumbre de leer el blog elcolordelcristal y por él he sabido que hay una silla que se llama exactamente así y que no está nada mal. Podrían los políticos sentarse en sillas como esa en una reunión y definir el concepto de cada uno de la palabreja de marras, cosa en la que quizá logren ponerse de acuerdo. Una vez logrado ese objetivo podrían marcar los modos de llegar a él. Por este lado ya podrían llegar las discrepancias y entonces sería bueno que cada político señalara hasta qué punto y en qué condiciones estaría de acuerdo en acompañar al gobierno. Establecido este punto, cada partido puede volver a sus cosas. Este asunto no debería usarse electoralmente. Sólo si el gobierno diera algún paso ilegal que pudiera demostrarse, deberían mostrar los demás públicamente su desacuerdo.
Por su parte, los etarras planeaban un atentado en Valencia, para hacer ver al gobierno que tienen capacidad de matar. Quieren contrapartidas a cambio de dejar de hacer lo que les gusta. Otros etarras asaltaron la tumba de Gregorio Ordóñez. Con los etarras no vale lo de la silla. Ellos en una rama, cuanto más alta mejor. Acaso Arzallus prefiriera que estuvieran en un nogal, por aquello del vareo de las nueces. Pero la mejor solución consistiría en meterlos en jaulas y poner un cartel que rezara: Homínido del cuaternario. No me extrañaría que los nacionalistas fueran a observarlos con devoción
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