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miércoles, 25 de marzo de 2009

Ibarretxe y sus “razones”

Según dicen los políticos (cuando creen que todos les escuchan) su misión es la de servir a los ciudadanos. Sin embargo, cuando pierden el poder les da el ataque de nervios, con lo que demuestran claramente que aquel anuncio suyo es total y absolutamente falso. Un político puede hacer una gran labor por los ciudadanos estando en la oposición. No debería importarle, entonces, perder unas elecciones. Tampoco debería sentirse frustrado emocionalmente. El público no es infalible ni pretende serlo.
Cualquiera de los votantes, si se detiene a pensarlo, se cuenta inmediatamente de que lo que le conviene por encima de todo es la alternancia. Todo el mundo puede comprender, sin apenas esfuerzo, que cuando un partido se enquista en el poder resulta muy difícil impedir la corrupción y que con el tiempo ésta se puede extender por todo el partido. Pero cuando quienes han perdido el poder no aceptan de buen grado el hecho, la presunción teórica inicial, pasa a ser sospecha fundada. Otra cosa es que luego esa corrupción salga a la luz, porque los bomberos no se pisan la manguera unos a otros.
Ibarretxe sabe que no tiene ninguna solución, su tiempo se ha acabado. Los votantes del PSOE y los del PP no tolerarían que estos dos partidos no fueran capaces de entenderse. Ni el PP ni el PSOE pueden apoyar al PNV porque sus votantes no lo aceptarían. Ibarretxe lo sabe, por lo que se puede deducir que lo que pretende es enrarecer el ambiente.
La gente está harta de ETA y esta es la oportunidad de acabar con la banda. La gente no cree que el PNV quiera acabar con la banda y este es el dato que le aparta irremisiblemente del poder. De modo que hay dos razones en contra de Ibarretxe: la alternancia y la posibilidad de acabar con ETA.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Los jueces

Se refiere el PSOE, de forma crítica, a la imagen de los jueces, por lo que considera una escasa sanción al juez del caso Mari Luz. La cuestión es que a la funcionaria que tenía que ver con el caso le ha caído un castigo muy grave y el del juez es bastante asumible. La música de fondo es que los juzgados trabajan con muy escasos medios y esta excusa que ha servido para el juez, no ha influido en el caso de la funcionaria. Quizá sea porque todavía hay clases en España. Unos están más protegidos que otros.
Pero si el error es achacable a la escasez de medios de los juzgados, quienes deberían responder cumplidamente por el error son los políticos encargados de dotar de medios a los juzgados y no se ha vislumbrado, ni pedido, y ni siquiera sugerido ninguna dimisión. Se conoce que todos los partidos políticos tienen algo de culpa y han decidido no pisarse. Por otro lado, como los jueces, desgraciadamente, dependen tanto de los políticos, no han desviado la mirada hacia ellos, quizá por no empeorar más las cosas.
Pero siguiendo el hilo de imagen de los jueces, conviene echar una mirada a lo que dice Alfonso González Guija, Juez decano de Bilbao, en declaraciones concedidas al diario El País. Le preguntan por las conversaciones de López e Ibarretxe con Batasuna y responde lo siguiente: “Entiendo, desde el punto de vista del sentido común, que la opinión pública considere una barbaridad que se pueda criminalizar a un político o al lehendakari por fomentar el diálogo para buscar la paz. Lo entiende todo el mundo.
De modo que si alguien comete un delito, basta con ponerle a ese delito un nombre apropiado para que parezca otra cosa. Eso solían hacerlo los políticos, y luego se quejan de que los tomemos a guasa, pero en boca de los jueces la cuestión es más preocupante. Y sobre todo, y en el caso citado, insultante para las víctimas de ETA.

domingo, 3 de agosto de 2008

Verle sonreír así hace que te hundas

Lo dice una víctima de De Juana, claro. Pero esta cuestión ya es muy antigua, puesto que desde la noche de los tiempos innumerables víctimas se han visto obligadas a soportar la presencia opresora de sus verdugos. En este caso, al menos, queda claro quién es la víctima y quién el verdugo.
Convendría detenerse a pensar en que el etarra podría haberse ido a vivir a un país lejano, en donde no tendría que esconder el dinero que a buen seguro le habrán pagado por sus asesinatos; sin embargo, prefiere vivir en el País Vasco, porque sabe que mejor que ahí no va a estar en ningún sitio. Este es un sapo que se han de tragar nuestros políticos.
Otra cuestión que tampoco conviene olvidar es que tenemos una clase política muy autocomplaciente y gandula. Sólo así se explica que se empeñen en aducir que la pena de cárcel debe estar orientada a la reinserción. Habrá que contar con la voluntad del reo, supongo. Si no quiere ser reinsertado, ¿por qué se le obliga? Esta ñoñería en el planteamiento tiene como resultado que la ley acaba siendo dura con quien merece que sea blanda, y blanda con quien no debería salir jamás del presidio.
La ley podría contener dos posibilidades o vías. Una para quienes quieren y pueden ser reinsertados y otra para quienes no merece la pena que se haga el intento con ellos. Es seguro que De Juana hubiera optado a que le clasificaran en el primer grupo, e incluso hubiera hecho alguna “huelga de hambre” para conseguirlo. Quizá hubiera engañado a los jueces al igual que parece haberlo hecho con sus certificados de estudios.
Por otro lado, si me preguntaran, yo no sabría responder si De Juana es peor que Arzalluz, o si Ibarretxe les gana a los dos, o si el más malo de todos es Setién. De Juana es el que ha matado, pero el hecho de que haya tantos etarras demuestra que el mal campa a sus anchas. Incluso entre quienes se consideran gentes de paz, los hay que prefieren ETA al PP, sin caer en la cuenta de que eso es una atrocidad.
ETA es un cáncer que demuestra la podredumbre de la sociedad y, aunque se extiende por toda España, el foco está en el País Vasco.

sábado, 26 de julio de 2008

Repetir el caso de Miguel Ángel Blanco

Al enterarse Benjamín Atutxa, concejal socialista, al que la banda terrorista ETA había elegido para asesinarlo, dijo: "No lo entiendo, pensé que lo de Miguel Ángel iba a ser irrepetible, después del rechazo que provocó, del daño que les causó; no lo entiendo...". Sin embargo, lo más probable es que los etarras gozaran al máximo al ver la gran repercusión que alcanzó este asesinato. Durante el tiempo en que tuvieron a todos pendientes de ellos debieron sentirse en el más feliz de los estados. Sólo la inseguridad que debieron sentir a partir de ese momento, al haber más gente dispuesta a delatarles les habrá impulsado a no repetirlo. Tampoco conviene olvidar aquella frase tan cínica de Arzallus, cuando recordó que tras el asesinato sobrevino la gran ebullición, pero que la gente se olvidaría con el tiempo y las cosas volverían a ser lo que eran.
En un blog llamado
Psicópatas cotidianos se analiza este inquietante fenómeno, que es el de los psicópatas. El autor dice que aunque algunos estudios sitúen la frecuencia de los psicópatas entre el uno y el dos por cien de la población, él cree que el número es mayor. Son tres las cosas que preocupan a los psicópatas: el poder, el dinero y el sexo; como se ve, las tres inter relacionadas unas con otras. No les afectan las demás cuestiones. Carecen totalmente de empatía, pero son muy capaces de simular cualquier tipo de sentimiento, si creen que les resultará útil para manipular a alguien.
Dadas estas características, no resulta difícil convenir con el autor del blog en que la política es el lugar ideal para los psicópatas. Si entre los ciudadanos corrientes hay un porcentaje de psicópatas, entre los políticos el tanto por ciento ha de ser más elevado. Y de entre éstos, conviene fijarse en los que triunfan, puesto que los psicópatas carecen de escrúpulos, de vergüenza y de compasión y en cambio saben manipular y fingir. Si les sale algo mal, insisten de otro modo, sin sentir la más mínima vergüenza por el caso anterior.
Es decir, yo no sé si Arzallus, Ibarretxe, Egibar, Urkullu, son psicópatas, pero muchos de sus actos o afirmaciones inducen a pensar en la cuestión. También otros políticos, de otros lugares de España o del mundo, dan lugar a la misma presunción.

domingo, 20 de julio de 2008

La consulta

Acaso inconscientemente, o quizá porque no dan para otra cosa, los políticos españoles se han empeñado en infantilizar al personal. No para otra cosa sirven las televisiones que oficialmente se llaman públicas, porque las pagamos entre todos, pero que en realidad son instrumentos de propaganda al servicio del poder establecido en cada lugar. En ellas se trata de simplificar los conceptos, de encaminar la mirada del público hacia los aspectos que los políticos deciden, porque piensan que les conviene a ellos.
Los propios políticos, cuando se dirigen a los ciudadanos, emplean eslóganes y consignas. Utilizan frases muy estudiadas, con las que buscan que se produzca eso que ellos llaman impacto. Esa palabra no la han inventado los políticos, claro, pero la utilizan mucho, la han hecho suya.
Cada partido trata de identificar, marcar y cercar a sus votantes, para que no se les escape ninguno. Utilizan todas las técnicas al uso para determinar con la mayor precisión el perfil medio de sus votantes. Como resultado, ya no se dirigen al ciudadano ideal, sino al votante medio, con lo que reducen a todos a la medianía, lógicamente también su discurso, y si no se reducen ellos también es porque no es necesario; dado este modo de funcionar, sólo pueden acceder medianías a los cargos de los partidos.
Quienes más ahínco ponen en dejar su marca en los cerebros de los votantes son los nacionalistas, contra los que no vale ningún razonamiento, ellos siguen erre que erre con su martilleo y poco a poco la vida se va haciendo insoportable para quienes no quieren comulgar con ruedas de molino. Quienes optan por uniformarse no toleran quienes deciden otra cosa. Un alto político catalán reprochó al propio presidente de la Generalidad catalana que no hable un catalán perfecto. Un reputado columnista catalán ha escrito que ese reproche ha hecho mucho daño a Cataluña. No se lo hubiera hecho si tan sólo hubiera sido una metedura de pata.
Lo de Ibarretxe es peor. El principal problema que hay en el País Vasco es la ETA. Al lendakari no le da vergüenza no haber acabado con ella. Estos días se habla mucho de los balances fiscales y a Ibarretxe tampoco le da vergüenza. Él atormenta con su cantinela, de la que de un modo u otro piensa sacar provecho.

martes, 20 de mayo de 2008

Ibarretxe, en día impar

Ha dicho Leopoldo Barreda, portavoz del Partido Popular en el Parlamento vasco, que Ibarretxe está los días pares con las víctimas del terrorismo y los impares vota resoluciones contra las torturas. Es un modo fino de decir las cosas. Evidentemente, el lendakari real es el de los días impares, puesto que no se puede ser las dos cosas al mismo tiempo. Esperanza Aguirre, por su parte, pidió a Zapatero –en vano, ya se ha visto- que no recibiera a Ibarretxe, por la ofensa que el Parlamento vasco hizo a los españoles y a la Guardia Civil.
Ibarretxe siempre utiliza a ETA, de un modo o de otro, consigue que siempre esté presente en la vida pública, con las consecuencias que de ello se derivan. La reprueba verbalmente, porque es lo socialmente correcto, pero luego la ayuda a sobrevivir, y gestos como el del Parlamento vasco lo demuestran. La obligación moral ineludible del gobierno vasco es la de acabar con ETA, por lo que su larga perdurabilidad es un fracaso y una vergüenza.
La resolución del Parlamento vasco demuestra que el PNV necesita a ETA desesperadamente; sin el pánico en las calles, teme perder las elecciones. El consejero Balza ha dicho que la resolución del Parlamento atiende a lo que piensa la sociedad vasca, echando así toneladas de inmundicia sobre ella. Menos mal que todos los vascos que conozco respetan a la Guardia Civil, no quieren torturas y anhelan que llegue el día en que desaparezca ETA. ¿Qué será del PNV entonces?
La actitud del PNV viene inspirada por Setién, o al menos éste la comparte. Setién sigue siendo obispo. Y tampoco ha sido excomulgado. Tampoco se ha visto que los obispos vascos se desmarquen expresamente del PNV. Deberían haber condenado enérgicamente esa resolución.
Ibarretxe, tras reunirse con Zapatero, se ha despachado con una serie de incongruencias y conceptos inverosímiles y en su discurso la palabra ETA ha sido la más usada.

sábado, 17 de mayo de 2008

La Guardia Civil en el País Vasco

Tras el atentado, cuando la viuda ya ha mostrado su entereza y su buena índole, y cuando Ibarretxe, como es habitual en él, ha enseñado su verdadera faz -poniendo en evidencia que quienes le vienen votando no pueden ser sino gentes sin sentimientos-, es el momento de fijar la mirada en las circunstancias que concurrieron en el atentado. Las informaciones dicen que Juan Manuel Piñuel estaba en su garita cuando vio que un coche aparcaba en sus inmediaciones y su conductor salía corriendo. No se concibe que sea tan fácil aproximarse a una casa cuartel y aparcar el coche junto a ella.
En estas condiciones salta a la vista que si ETA no mata más guardias civiles es porque no le interesa. Los beneficios que obtiene son menores que cuando mata a civiles o políticos. De todos modos, a la guardia civil ya la tiene bastante amedrentada, puesto que los guardas son conscientes de que están a merced de los asesinos. El diario La Verdad, en su edición de hoy, publica una
entrevista con Alejandro Marín, de la Confederación Española de Guardias Civiles, en la que expone las dificultades por las que pasa la Benemérita en el País Vasco y Navarra.
Ciertos ayuntamientos ponen toda serie de trabas cuando se les pide licencia de obras para mejorar la seguridad de los cuarteles. Y en este punto se ve, por si no estuviera claro todavía, que ANV jamás debió poderse presentar a las elecciones. Y que el PP y el PSOE deberían formar una piña para el caso de que algunos de los alcaldes del PNV u otros partidos nacionalistas también optaran por obstruir las licencias de obras que pudiera solicitar la Guardia Civil en sus ayuntamientos.
La cuestión es bastante seria, porque la vida humana no tiene precio y a la vista de que quienes gobiernan en el País Vasco no tienen humanidad ni principios -porque si los tuvieran impedirían que esas cosas pudieran ocurrir-, conviene tomar medidas extraordinarias, como la citada.

jueves, 15 de mayo de 2008

El derecho a decidir

Después de la obligada parrafada en contra de los terroristas, Ibarretxe no pudo dejar de aludir al “derecho a decidir”, lo que tiene el efecto evidente de desmentir todo lo dicho por él inmediatamente antes. Este latiguillo suyo, que suelta indecorosamente incluso tras un atentado, viene a explicar que si el País Vasco fuera independiente, ETA no cometería atentados. Este supuesto, por otra parte, contiene dos errores indecentes. Sea cual sea la situación, la obligación del ejecutivo vasco es perseguir al crimen. Una banda terrorista jamás tiene justificación. Y el otro error es igual de evidente. Suponer que ETA dejaría de matar si se diera determinada situación es infantil. Otra cuestión sería que si diera determinada situación quienes ahora ayudan a la banda a sobrevivir dejaran de hacerlo y entonces volvemos al primer punto.
Todas las explicaciones de Ibarretxe y, sobre todo, su modo de proceder vienen a indicar que ni éste ni el gobierno vasco hacen todo lo que pueden para erradicar a ETA. Pero el argumento irrebatible de que las cosas son así es propia longevidad de la banda. Un grupo de estas características, tan cruel, tan cobarde, tan brutal, debería dar asco a los ciudadanos, que se habrían movilizado en contra suya. Sin embargo, no consta que ningún ciudadano haya denunciado, ni siquiera de modo anónimo, a un etarra. Tampoco lo ha hecho ningún político o cura, grupos humanos estos a los que se les supone un mayor nivel de conciencia sobre la cuestión. Evidentemente, hay políticos que bastante hacen con acabar vivos el día. Pero hay otros que tienen una mayor proximidad con las gentes aledañas al crimen.
Otro dato que proporciona la referencia al “derecho a decidir” de Ibarretxe es que la suya es una depravada escala de valores. Sin el recurso del odio, ese derecho a decidir se queda en nada. Para poder llevar a cabo su proyecto necesita inculcar el odio a la población, en este caso a España. Si inculca el odio a los vascos es porque no los quiere. Si lo quisiera le diría que la mejor patria es la justicia. Es decir, sobra ETA.

jueves, 8 de mayo de 2008

Lo que aguantan los vascos

En el artículo de Patxi Unzueta de hoy en El País, en el que se refiere de la propuesta que Ibarretxe le hace a Zapatero, figura el siguiente párrafo:

(…) dado que ETA se ha manifestado "en multitud de ocasiones" dispuesta a respetar la voluntad popular, una vez celebrada la consulta la banda "estaría obligada" a anunciar su decisión de abandonar las armas.


Si hace poco Ibarretxe había mostrado su tosquedad, al decirle a la presidenta de Chile que España es un país de camareros, en un gesto de injustificable compadreo que la primera dama de aquel país andino no le aceptó, en este documento enseña su carácter lelo. De modo que el buen hombre piensa que la banda terrorista “ahora” no está obligada a dejar las armas y presentarse a la policía. Pero también conviene fijarse en la sutileza: la banda estaría obligada a “anunciar” su decisión de abandonar las armas. Una cosa es que anuncie su decisión de abandonar las armas y otra que las abandone efectivamente.
Por otro lado, desconoce presidente de los vascos que su labor prioritaria, si fuera una persona decente, tenía que haber sido desde el principio acabar con ETA. Viendo su modo de actuar se comprende que no sepa cuáles son sus obligaciones. No hay libertad en el País Vasco y el presidente no se entera. No sabe que muchos vascos tienen que mirar debajo de su coche antes de subir, que han de cambiar de itinerario cada vez y no frecuentar nunca ningún sitio. No sabe que hay ciudadanos que han oído explotar bombas etarras varias veces cerca de sus casas, con lo que esto supone. En el País Vasco la gente no es libre, puesto que no puede opinar libremente, ni vivir libremente. Hay democracia en un lugar cuando alguien que piensa lo contrario que la mayoría puede andar libremente por sus calles.
Pero Ibarretxe no se avergüenza ante el presidente del gobierno español de que exista ETA, sino que lo que hace es proponerle a Zapatero que España se rinda ante ETA, con la vaga promesa de que en ese caso ETA se verá obligada a anunciar etc., etc., etc.
Lo que soportan los vascos, me refiero a los de bien, obviamente, es a un presidente como Ibarretxe.

miércoles, 30 de abril de 2008

España es un país de camareros

Según comenta José María Ureta en El Periódico, durante su reciente visita a Chile, Ibarretxe dijo a la presidenta de aquel país que España es un país de camareros. Es evidente que el odio nubla el poco entendimiento que pueda tener este nefasto personaje, puesto que a nadie con dos dedos de frente se le ocurriría decirle semejante sandez al más alto dignatario del país anfitrión. Por otro lado, menosprecia innecesariamente al gremio de camareros y demuestra desconocer las cualidades que se necesitan para ejercer dicha profesión.
Un buen camarero no necesita únicamente de la psicología, sino también de la empatía. Ha de adecuarse al cliente, que puede estar en un momento eufórico o depresivo, o quizá simplemente desea pasar un rato. Un camarero eficiente está atento para mantener siempre limpia la mesa de sus clientes. Sabe acercarse a recoger los servicios que sobran sin que por ello parezca que los está echando. Está presto para acudir en cuanto le llaman y es capaz de interactuar con sus clientes; puede darse el caso de que en una mesa alrededor de la cual haya varias personas charlando amigablemente y una de ellas, le inquiera haciéndole partícipe de la conversación; en este caso, ha de saber dar una respuesta ingeniosa y agradable; es decir, un camarero que se precie está obligado a estar atento a todo lo que tiene que ver con su trabajo, no le está permitido abstraerse. Ha de ser capaz de decirle al cliente habitual y, por tanto, conocido, y decírselo sin que se moleste, que está bebiendo más de la cuenta. Para no alargar demasiado el asunto, hay que concluir en que la profesión de camarero no está exenta de dificultad, sino todo lo contrario. Un camarero no se puede permitir una tontería como la de Ibarretxe.
Por otro lado, y al hilo de esa tontería, también se puede decir que ese trozo de España que gobierna Ibarretxe es un país de etarras, para vergüenza suya. Puesto que si un camarero que se precie ha de saber las cosas que anteceden y muchas más, un político vasco no debería desconocer que la prioridad corresponde a lucha contra ETA. Ibarretxe debería tener vergüenza.

miércoles, 23 de abril de 2008

Camps no es Ibarretxe

Días atrás, en una información de El País se informaba de que Camps tiene por patanes a los componentes de la oposición, ya no recuerdo si a todos o sólo a los del PSPV. Al leerlo me sentí molesto, porque los diputados de la oposición también cobran su sueldo, o sea que deben hacer una labor.
Son muchas las veces en las que he criticado a Camps; a veces, por malgastar el dinero con la AVL; otras, por la mano dura con la que dirige el partido, puesto que no da idea de elegir a sus colaboradores pensando en el beneficio de los administrados, sino por la fidelidad a su persona.
Lo que no se me ocurrirá nunca es compararlo con Ibarretxe, como ha hecho el portavoz socialista. Pero es que no termina ahí la cosa; la síndica de Compromis dice que el único interés de los dos grandes partidos por las desalinizadoras o los trasvases es para enriquecerse con la construcción de las infraestructuras.
Ante semejantes muestras de talento, ya no queda más que lamentar no ya el sueldo que les pagamos entre todos a estos políticos, sino también la lujosa cafetería de la Cortes Valencianas, los aparcamientos de los diputados y todos los regalos que han ido llevándose por navidad.
No hay ni la más remota posibilidad de hilvanar algún parecido entre Camps e Ibarretxe o entre las actitudes de ambos. Es más, los socialistas valencianos, que tanto admiran a los catalanes, deberían aprender de ellos. Zapatero afirmó que mientras él fuera presidente no se haría el trasvase y Montilla dijo que lo haría por su cuenta, motivo por el cual los trasvases a Barcelona ya no se llaman trasvases, sino conducciones de agua, como muy bien explica, con su particular simpatía, la vicepresidenta del gobierno, la valenciana María Teresa Fernández de la Vega. Eso sí que es finura y amor por su tierra. Los valencianos deberíamos beber menos agua. Y no cultivar arroz.
Lo que ha dicho el portavoz del PSPV sí que es propio de patanes.

lunes, 14 de abril de 2008

Arguiñano, rojillo o payaso

Rafa Marí hizo una entrevista a Karlos Arguiñano, que fue publicada en el diario Las Provincias ayer domingo. En ella, el popular cocinero demuestra su profunda sapiencia nutricional. O sea, cuando el periodista le pregunta que en qué consiste comer bien, responde: “Comer bien no es comer mucho ni poco. Es comer variado.” Es decir, no es necesario leer los libros de Ana María Lajusticia, pongamos por caso, para tener una idea de los nutrientes que necesitamos y de cuáles podemos estar ingiriendo menos de lo necesario. Con comer variado basta. Y mucha fruta. ¿Cuánta será mucha?
Explicó Arguiñano que le preocupa mucho la creciente obesidad infantil. A lo mejor, Zapatero está perdiendo una oportunidad. Pretende ser el presidente que ha conseguido la igualdad y también podría ser el que ha frenado el crecimiento de la gordura infantil. Todo consistiría en crear un ministerio de la cosa y encargárselo a él.
En un momento de la entrevista, Rafa Marí dejó el trasteo vaporoso a un lado y fue directamente a lo concreto. Así que inquirió al personaje acerca de sus relaciones con el crítico gastronómico García Santos, con el que resultó que no se lleva nada bien. Los motivos aparecieron en la siguiente pregunta, cuando explicó que había escuchado por la radio que le catalogaba de payaso gastronómico, cosa que le dolió mucho.
El entrevistador cambió de tercio de nuevo y encaró otras cuestiones generales, del dominio del entrevistado, como la pelota vasca y los millones que derrocha el mundo del fútbol. Y a continuación, el periodista buscó otras cuestiones que dieran idea de cómo es el entrevistado. Así que aparecen en liza Rajoy, Zapatero e Ibarretxe. De los dos últimos dice que son buenas personas. Así de simples los quiere el Señor. La comida, variada; los políticos, buenas personas. De Rajoy no opina porque aunque ha ganado dinero sigue siendo rojillo. Rafa podría haber seguido preguntando y así, para ver cómo es de rojillo, haberle dado a elegir entre Zapatero e Ibarretxe; a continuación, entre éste y Otegi; podría haber preguntado si necesita escolta, si ha pagado alguna vez el impuesto revolucionario y si ha puesto publicidad de su restaurante en Gara. Podría haber preguntado esto, pero no debía, claro está. Tampoco hacía falta.

lunes, 3 de marzo de 2008

Ibarretxe, ese hombre (por decir algo)

El PSOE y el PP hacen muy mal en utilizar electoralmente la lucha antiterrorista y eso lo saben hasta ellos. Pero es que el PP y el PSOE lo utilizan todo electoralmente. Es algo que convendría corregir, evidentemente. Hay cuestiones que son de Estado y deberían ser objeto de pacto entre los partidos. Sin embargo, irresponsablemente, los partidos tiran irresponsablemente cada uno para un lado y atacan al contrario. Creen que ganan, pero lo que hacen es poner las cosas cada vez más difíciles. Llegará un momento en que se tendrán que arrepentir de ese modo de actuar.
De ahí a lo que
dice Ibarretxe de que el PP y el PSOE llevan años utilizando a Euskadi para conseguir más votos va un trecho muy grande. Utilizar la lucha contra el terrorismo no es utilizar a Euskadi. Más bien es el PNV el que utiliza a Euskadi para sus fines. O para habla con más propiedad, los dirigentes del PNV, que utilizan al partido y a Euskadi para vivir mejor que bien, sintiéndose poderosos y probablemente temidos.
Son muchos, generalmente vascos y bien informados, los que piensan que sin ETA el PNV no hubiera llegado tan alto. No es necesario desplazarse al País Vasco para ver que la vida allí es muy dura para quienes deambulan por sendas que no son las nacionalistas.
Habla maliciosamente Ibarretxe de la pérdida de identidad de los vascos y
hace un símil estúpido (no se le puede tildar de otra manera) con el machismo. Antes de que llegara la motorización masiva de la sociedad, que permitió los desplazamientos fáciles y rápidos, la televisión y el teléfono, era muy fácil distinguir a los habitantes de un pueblo de los de otro que distara unos pocos kilómetros del primero. El modo de vida actual viene uniformándolo todo, como bien sabe Ibarretxe. ¿A quién quiere engañar? No hace más que utilizar latiguillos y lugares comunes como excusa.

domingo, 6 de enero de 2008

Las FARC y Chávez

Las FARC tienen como tarjeta de presentación sus secuestros y ya con eso es suficiente para saber que no se puede esperar nada bueno de ellas. Si hay algún problema en Colombia, lo único que pueden hacer las FARC es agrandarlo o aprovecharse de él. Ninguna persona de bien debería aprobar la existencia de las FARC ni ninguna de sus actividades. No obstante, siempre puede haber gente las apoye, al igual que en España la PNV no le interesa de ninguno de los modos que desaparezca ETA, puesto que sin el terrorismo el PNV nunca hubiera llegado a ser lo que es. Al igual que Ibarretxe, con su solemne desparpajo es capaz de equipar el terrorismo etarra con las sentencias judiciales, ya venía resultando extraño que Chávez, siempre dispuesto a desestabilizar allí en donde pueda, no tratara de aprovechar en su favor algunas de las actividades de las infames FARC. Finalmente, ha organizado el numerito de la liberación de tres rehenes, mediante el cual ha conseguido en las portadas de los periódicos, lo que le ha permitido insultar y bravuconear a diestro y siniestro. Esas actividades suyas, tan deplorables e indignas, encandilan a bastante gente, principalmente a aquella que deja que su pecho se llene de odio y resentimiento, con lo que sienten que hablan por boca de Chávez.
Uribe, por su parte, ha sido listo y ha demostrado que Chávez es un embustero, aunque la evidencia no ha hecho desistir a éste de su empeño de sacar todo el partido mediático a este asunto y siga maniobrando en este sentido. Incluso ha utilizado a Kirchner, que indignamente se ha prestado, para este menester.
Las FARC y Chávez, juntos o revueltos, forman un conglomerado infame, que no debería tener cabida en nuestra sociedad, como tampoco Fidel Castro o ETA, ni ninguno que no respete la vida humana, la dignidad de la persona. Es vergonzoso, que sea una nación la guardiana del mundo y no la ONU, que es la que tendría autoridad moral para impedir que ningún gobierno, asociación o grupo que no respetase los derechos humanos, lograra reconocimiento internacional, ni derecho a existir.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Espanya està arribant a uns límits…

“El que és intolerable és que en ZP es pugui reunir amb ETA i el lehendakari no ho pugui fer amb Batasuna. Espanya està arribant a una límits de intolerància insuportables. Endavant Ibarretxe!” Lo que antecede es un comentario que figura en La Vanguardia de hoy, referido, como es fácil adivinar, a una información sobre Ibarretxe. Sirve como muestra de que en Cataluña se ha llegado a unos extremos en los que todo sirve para criticar a España. Lejos del comentario queda el asunto de la noticia, que no es otro que la procedencia del diálogo con los asesinos. Yo también soy de la opinión de que el diálogo es fundamental, pero ha de sentarse sobre una base. Yo estaría dispuesto a dialogar con un asesino múltiple, siempre y cuando partiéramos de la asunción de la culpa por su parte. Una vez encerrado él en la cárcel y habiendo asumido sus errores, sería posible el diálogo. En otras condiciones, es imposible, puesto que el diálogo necesariamente ha de ser de igual a igual. Por este motivo, resulta vergonzoso e indignante que miembros de los gobiernos españoles, actuando como tales, hayan acudido a negociar con terroristas, obviando por motivos electorales, la dignidad, la lógica y la experiencia. Ésta última indica claramente que siempre que los gobernantes han tratado con ETA, ésta ha salido reforzada, puesto que, como mínimo, la banda se sentido interlocutora del gobierno español. La lógica indica que una banda terrorista nunca puede llegar a un acuerdo aceptable con un gobierno democrático. ¿En que soñaban Aznar o Zapatero cuando negociaban con ETA? No es necesario hacerse esta pregunta en el caso de Ibarretxe. ¿Se avendría ETA a pagar por todo el mal que ha hecho? Pero es que aun en el caso de que se le perdonara eso, ETA no estaría conforme. Acerca de la dignidad humillada de los españoles con esas conversaciones, mejor no hablar. Y resulta que España está llegando a unos límites de intolerancia insoportables. ¿No será al revés? En España se tolera casi todo.

lunes, 8 de octubre de 2007

Declaración de guerra


La justicia ha enviado a la cárcel a algunos etarras o pro etarras, que andaban sueltos. Los batasunos que han quedado fuera dicen que eso es una declaración de guerra y enseguida han dado motivos para que los encierren a ellos también. Matan, mutilan, secuestran, roban, amenazan, destrozan, influyen en el sentido del voto de muchos, etc. Y si los meten en la cárcel dicen que eso es una declaración de guerra. Por nuestro lado, los ciudadanos que cumplimos con las leyes estamos un poco más tranquilos con ellos en la cárcel. Ha disminuido el peligro, no del todo porque quedan bastantes terroristas por encerrar. Pero nadie nos va a resarcir del riesgo que hemos corrido mientras los detenidos estaban en la calle. Tampoco va a explicar nadie los motivos por los que no se les había encerrado en su momento. Hace unos días, el Parlamento vasco pidió perdón a las víctimas del terrorismo por el olvido de muchos años. Los etarras observarían este hecho con regocijo, porque sabrían que a continuación recibirían ellos algo más sustancioso. El Parlamento vasco no sólo olvida a las víctimas del terrorismo, sino que no se avergüenza de que los terroristas tengan tantos partidarios. No hace nada para aislarlos socialmente, más bien al contrario. Ante la noticia del encarcelamiento de los terroristas, el gobierno vasco, lejos de aplaudirla, que hubiera sido lo decente, ha protestado y ha defendido el diálogo y ha cometido la estupidez de comparar el caso vasco con el irlandés. Se ha echado de menos la reacción episcopal. Los obispos gustan a veces de intervenir en la política e incluso algunos de ellos no dudan en telefonear a sanguinarios etarras. También se fotografían con esos políticos capaces de olvidar a las víctimas, pero que siempre muestran algún tipo de comprensión con los etarras. Ha faltado que los obispos le digan a Ibarretxe que eso no está bien. Y decirlo en todos los púlpitos y en todas las hojas parroquiales.

sábado, 18 de agosto de 2007

Personas que han cometido tremendos delitos

Creen algunos que las palabras sirven para ocultar los pensamientos, pero esto sólo ocurre con quienes quieren dejarse engañar, con aquellos que desean escuchar precisamente cierto tipo de mensajes. Algunos de estos que gustan de retorcer las palabras y sus significados han sido, y lo siguen siendo, cumplidamente desenmascarados por los grandes teóricos de los que gozamos, pero ellos siguen impertérritos su discurso, puesto que cuando hablan no se dirigen al cerebro de las personas, ni al corazón; pulsan directamente las más bajas pasiones. Así, por ejemplo, cuando Ibarretxe, cuyo torvo gesto no anuncia nada bueno, habla de la defensa de todas las personas, también de aquellas que han cometido “tremendos delitos”, da a entender que es a estas últimas a las que se refiere únicamente. Arteramente, incluye a todos, para disimular su interés por los etarras, a los que se conoce que debe mucho. Ha olvidado, y no es un lapsus, a las víctimas. Puesto que no se ha conformado con referirse a todas las personas, sino que ha querido singularizar a un grupo, ha puesto de manifiesto su desdén por el otro. Entre las víctimas y los asesinos prefiere a los segundos. No es extraño. En la misma línea están Arzallus, Eguiguren, el famoso calvo, no por su calvicie sino por lo que ésta le preocupa, y tampoco cuesta mucho situar en este grupo a Imaz (¿qué hace junto con los anteriores?).
Son hueras, pues, todas sus condenas a los atentados y claramente hipócritas sus referencias u homenajes a las víctimas.
La principal tarea de los políticos debería ser la de procurar el bienestar de las personas, pero algunos montaraces se empeñan en llevarlas por donde ellos quieren. Pretender que el País Vasco está ocupado es una estupidez, tiene privilegios con respecto a las demás Comunidades Autónomas. Es legal que algunas personas pidan la independencia y aparte de tacharlas, legítimamente, de egoístas, poco más se les puede decir. Insistir del modo en que lo hacen esas personas, sin colaborar decididamente con los demás partidos en la persecución del terrorismo, es claramente insano.

jueves, 21 de junio de 2007

¿Para qué sirve el PNV?

El PNV puede ayudar a Zapatero a ganar las elecciones, pero si lo que quiere éste es acabar con ETA entonces ha de buscar otros socios. El mensaje que lanza este partido a la sociedad en la que está radicado es que la existencia de ETA tiene alguna excusa. No otra cosa se desprende de sus exigencias siempre a favor de la banda. ¿Qué se puede entender cuando Ibarretxe dice que contra ETA vale todo? Ni contra ETA ni contra nadie. Queremos vivir en un Estado de derecho y eso implica la exigencia de cumplir con las leyes. La afirmación de Ibarretxe de que Zapatero “ha sido honesto en su intento de lograr la paz” hace sospechar que lo que, en realidad quiere el lehendakari es que se esquiven las leyes. También lanza el lehendakari un guiño al entorno etarra cuando exige que se acerquen los presos al País Vasco. Olvida que si están diseminados es porque en el País Vasco constituyen un riesgo para la sociedad. En lugar de avergonzarse de no formar parte del pacto antiterrorista, lo critica. Y reclama la presencia de ANV. ¿Podría explicar el lehendakari lo que puede aportar este partido a la sociedad? De momento, sus componentes se jactan de haber amedrentado a los demás. En su artículo de hoy en Las Provincias, Antonio Papell hace esta afirmación tan lúcida:
“(…) porque todo indica que no se ha extirpado todavía la profunda corrupción que invade el urbanismo de este país en el ámbito municipal cuanto porque queda de manifiesto que la sociedad no se ha percatado de la envergadura de la grave infección.”
Del mismo modo se puede decir que la sociedad vasca no termina de darse cuenta de la gravedad del terrorismo, probablemente porque teme enfrentarse abiertamente con él. El papel de concienciar a la sociedad vasca sobre este asunto y dar ejemplo corresponde al partido que viene gobernando en el País Vasco durante todo el periodo democrático.

lunes, 16 de abril de 2007

Ibarretxe, ese vasco

La tarea de un gobernante, como casi todo el mundo sabe, consiste en procurar que los administrados se puedan desenvolver con armonía, con justicia, que puedan acceder al mercado del trabajo y que puedan acceder a una vivienda digna. Sin embargo, la prioridad de Ibarretxe es lograr la independencia del pueblo vasco. A tal fin tiene emprendida una tarea de adoctrinamiento, lo cuál es en sí mismo una falta de respeto a los ciudadanos. Pero si sólo fuera una falta de respeto, aún sería soportable la situación, pero es que el País Vasco quien no es nacionalista tiene difícil poder vivir en armonía con los demás. El nacionalismo no se puede defender teóricamente hoy en día. No tiene razón de ser. No obstante, puesto que hay muchos nacionalistas, han de haber partidos que representen a ese sector de la población. Los problemas vienen cuando sus líderes, al carecer de un discurso coherente, se dirigen a los sentimientos, tergiversando la historia sin miramientos ni escrúpulos de ninguna clase, y alimentan el odio hacia un enemigo imaginario, al que provocan para que se comporte como tal. Los nacionalismos, con el simple discurso teórico, que sí puede servir a otras formaciones políticas, no van a ninguna parte. La presión social se hace pues inevitable, para que sus dirigentes puedan acceder a las poltronas y perpetuarse en ellas. Una persona normal se compadece al ver a un ser sufriente, un niño muriendo de hambre en África, un preso político en Cuba, un padre de familia sin trabajo, un grupo de desesperados en una patera. Todos son seres humanos. Ibarretxe y sus similares nos catalogan como vascos, españoles, valencianos, castellanos, etc. Pero al final todos tenemos las mismas necesidades. Comer, dormir, luchar por la justicia, etc. Podría haberse preguntado Ibarretxe si en el caso de que no hubiera nacionalismo (o que ese nacionalismo no fuera tan agobiante) en el País Vasco existiría ETA. Si se hiciera esta pregunta quizá sentiría algo de vergüenza o algún remordimiento. Pero Ibarretxe se conoce que ha leído a los clásicos y sabe que el mejor modo de no tener remordimientos de conciencia consiste en no tener conciencia. ¿Cómo reprocharle tanta sabiduría?

miércoles, 11 de abril de 2007

Ibarretxe, ¿ingenuo?

Ibarretxe ha dicho que lo que la sociedad vasca quiere oír de ETA es que “la violencia se ha acabado para siempre”. ¿Y quién se lo iba a creer si lo dijera ETA? Y dice también que “Batasuna no asume sus responsabilidades”. ¿Cuáles son? En el País Vasco francés, la policía ha desactivado dos artefactos explosivos. Por favor, sed buenos chicos, les dice Ibarretxe a los etarras. Pero ellos se preparaban para matar a Fernando Savater y Maite Pagaza. Los que crispan son los del Foro Ermua. ¿Sólo le han dado una patada en los huevos? La gente que vive en el País Vasco va sabiendo lo que le conviene. Allí nadie puede ver a María San Gil, por ejemplo. La gente, de todas partes, sabe encontrar excusas para adecuar su pensamiento a lo que le conviene sin sentirse mal por ello. Se buscan tres o cuatro cosas de María San Gil que no gusten y ya está. O de Nicolás Redondo, o de Rosa Díez. Odón Elorza, en cambio, “es de los nuestros”, saben darse cuenta. O Totorica, que aunque rime con cobardita, o quizá por eso, es apreciado porque sabe cantarle las cuarenta al Foro Ermua. ¿Con qué derecho utilizan ésos el nombre del pueblo? Y si la orquesta de Bilbao tocara el himno de España, también le pedirían que dejara de llamarse así, siguiendo su lógica. En ese País Vasco, el cristalero pudo decir que a él, en el pueblo, lo querían más que a Pilar Elías. Este detalle es bastante significativo. No me consta que Ibarretxe mostrara su vergüenza por ello ni que desautorizara al etarra. Esta anécdota, a la que hay que sumar la vergonzosa actuación del ayuntamiento de Ermua, que tampoco conviene tomar como hechos aislados, vienen poner de relieve el estado de opinión que permite que el PNV venga ganando las elecciones ininterrumpidamente y que se sustituya a Rosa Díez y Nicolás Redondo por Patxi López. Quizá no sea tan ingenuo Ibarretxe.