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domingo, 22 de septiembre de 2013

Botín coloca a Rato

Franco estaba muy atento al tamaño de los bancos. No le interesaba bajo ningún concepto que adquirieran excesivo tamaño, ya que esto podía suponer que tuvieran más poder que él, de modo que estaba muy atento a sus movimientos y predijo, con varios decenios de antelación, las fusiones que se iban a producir.
Que alguien tuviera más poder que Franco podía costarle la vida a éste. Una vez muerto por causas naturales, los políticos que le vienen sucediendo ya no temen por su vida, sino por su modo de vida futuro. Son conscientes de que en la política pueden durar mucho o poco, por lo que se labran su porvenir tratando a los poderosos que el desempeño de sus cargos políticos les pone a mano. Muchos ex políticos están colocados en empresas del Ibex. Puede decirse que el más tonto de los políticos hace relojes de madera. Y funcionan.
Los políticos no temen que un empresario tenga más poder que ellos, pero ocurre que los ciudadanos votan a los políticos para que éstos tengan el poder. Y no lo tienen, porque lo han entregado, o se lo han dejado arrebatar.
Ha salido publicado en la prensa que De la Vega, cuando era vicepresidenta del gobierno, paro personalmente una investigación de Hacienda a Botín. Y nadie ha dicho nada.
Un alto directivo del Santander fue condenado en firme a pasar un tiempo en la cárcel, y pese a ello siguió en su cargo. Pero si un empleado de a pie del mismo banco hubiera sido condenado a un solo día de cárcel es dudoso que se le hubiera permitido seguir en la entidad.
A pesar de los graves delitos por los que fue condenado y de que no podía alegar que los cometió por ignorancia, fue indultado por Zapatero.
Botín, ahora, ha colocado a Rato en el Santander, a pesar de su nefasta gestión en CajaMadrid y Bankia y de que está imputado.

viernes, 17 de mayo de 2013

Un banquero en la cárcel

Según fuentes dignas de crédito, se ha dado la noticia, todavía no desmentida, de que un banquero ha sido encarcelado.
Pero que no cunda el pánico, el orden no ha sido roto. Tanto el banquero encarcelado, como los otros banqueros imputados, ya no son banqueros, si se quiere hablar con propiedad. Están caídos en desgracia. Los banqueros que se mantienen en sus cargos siguen teniendo sus cortes de devotos aduladores. Hagan lo que hagan. Uno de ellos, que según sus panegiristas no se calla ni debajo del agua (y luego se cabrea si lo critican por las burradas que dice), estaba siendo investigado por Hacienda y fue la propia De la Vega a parar la inspección. Es decir, los banqueros siguen siendo banqueros. O sea, desde que murió Franco, los que tienen la sartén por el mango. En vida de Franco, los banqueros obedecían a Franco. Como muchos socialistas de toda la vida. Tras la muerte del dictador, a los bancos se les ha consentido fusionarse y hacerse grandes y más grandes. Y ya no hay quien los pare. Habría que ver el dinero que deben a los bancos los partidos políticos, los sindicatos y organizaciones varias, que ahí están sin que se sepa para qué, y que pagamos entre todos.
Por otra parte, la experiencia demuestra que si un banquero va a la cárcel se le amolda de tal manera que vive mejor en ella que muchas personas honradas en sus casas.
Se sabe, por otra parte, que en quienes menos se piensa es en los trabajadores e inversores humildes, a esos que se llama eufemísticamente “los mercados”, para que se les pueda estafar sin piedad. En los casos en que se ha intervenido un banco, siempre se ha hecho de modo que los más perjudicados han sido los más indefensos. Los peces gordos han tenido más oportunidades para escapar de la quema.

sábado, 11 de febrero de 2012

Zapatero ofrece su experiencia

El anterior presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía algo así como 600 asesores. Y a pesar de tener tantos asesores, se enteró de la crisis cuando ésta ya no tenía remedio. En realidad, fue el último español, excepción hecha de sus forofos, en enterarse de la crisis.
Además de sus asesores, tenía a los ministros y, sobre todo, la angustia de la calle, de la cual quizá ni se enteró.
A María Teresa Fernández de la Vega, esforzada vicepresidenta del gobierno que fue, le han bastado unos meses alejada de Zapatero (y de Rubalcaba), para que le desaparezcan todas las arrugas (dice que no se ha operado). Ahora vuelve a tenerlo cerca.
Pero no sólo hay peligro para De la Vega (sería muy triste que le volvieran a salir las arrugas; ¿es que nadie va a hacer nada para impedirlo?), sino también para los españoles. Los votantes han votado masivamente a Rajoy, con el fin de que quitarse de en medio a Zapatero, porque el hoyo no tiene fondo (es posible que De Guindo esté escarbando para ver si aún puede bajar más, parece que rema a favor de los ricos), pero resulta que no se deja quitar del todo. Ahora ofrece su experiencia para luchar contra la crisis, y ya están todos los funcionarios temblando, los pensionistas congelados, y los damnificados, en general, al borde del colapso. No le sirvieron 600 asesores y se ofrece como asesor.
El pueblo español es sufrido hasta la exageración. Está acostumbrado a obedecer y a tomar las chorradas de los poderosos como si fueran genialidades, se traga cualquier cosa que hagan los suyos, por nociva que sea, y critica las de los contrarios por acertadas que parezcan, pero tampoco conviene que abusen mucho, porque la situación ya es desesperada para bastantes.
Si Zapatero tiene que cobrar de algún lado, que cobre. Pero que no haga nada.

'Retorn a l'Illa Blanca'
'El tiempo que nos une'
'Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes'
'La crisis del euro'
'Zero'
'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'

martes, 15 de febrero de 2011

A Rubalcaba se le acaba

El sistema político español, y más concretamente el interno de los partidos políticos, no permite una fácil descabalgadura de quien ha logrado situarse en lo más alto. A Camps, sin ir más lejos, no hay quien lo baje del burro; se aprecia claramente que tiene al PP valenciano en un puño, y no le importa que por su culpa Rajoy pueda perder las elecciones. Ah, si las listas fueran abiertas…
Lo de Rubalcaba es peor, aunque El País no le haya montado un pollo, perdón, un Faisán, como al que sus amigos del alma llaman “el curita”. Lo que se va sabiendo del caso Faisán merece la dimisión del responsable, o sea de Rubalcaba, dado que Zapatero estaba en la inopia, nadie le ha contado nada, según dicen y pretenden que creamos.
Rubalcaba, ha conseguido descabalgar a De la Vega, de la vicepresidencia, cosa que no era fácil. Lo consiguió con la ayuda de Felipe González, El País y, fundamentalmente, la impericia de Zapatero, que nos lleva al desastre, sin remedio. Este presidente espera que el simple transcurrir del tiempo, junto con alguna de sus trampas, le permita volver a ganar las elecciones. Si ocurriera esto último, podría interpretarse como un suicidio de los españoles.
Por su parte, el ahora vicepresidente no se conforma con la gran proeza que ha significado el desplazamiento de De la Vega, ahora quisiera hacer lo propio con Zapatero, y para ello cuenta con sus mañas y con la misma ayuda con que ha llegado a la vicepresidencia. Felipe González y otros van urgiendo a Zapatero para que abandone y ceda su lugar a Rubalcaba, pero éste está aprisionado por la resistencia del presidente, que ya se ha dicho que sólo piensa en ganar tiempo, y su intención es la de apropiarse de los logros de Rubalcaba, si los hubiera, y por el caso Faisán, que al no estar en manos de Garzón ha dado un nuevo giro. Es más fácil que tenga que dimitir Rubalcaba que Zapatero.

'La biblia contra el cáncer'
'Los sinsabores del verdadero policía'
'Ajuste de cuentas'
'En defensa de las vacunas'
'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'

jueves, 23 de abril de 2009

Hablemos de corrupción

La democracia española no surge del pueblo, sino que es una concesión al pueblo. El miedo a la libertad, siempre tan presente, hace estragos. De modo que por temor a que el pueblo se volviera loco si se viera libre, los partidos se quedaron con el poder. Y ahora son los partidos los que vuelven loco al pueblo.
Urge cambiar de sistema, para que haya mayor transparencia, para que los sistemas de control sean más eficientes, y, en definitiva, para que los ciudadanos puedan sentir que tienen el poder, para que noten que son tenidos en cuenta. Pero mientras eso ocurra, hemos de sujetarnos a lo que hay. Si se consideran insuficientes los medios de que se disponen para combatir la corrupción, habrá que cambiar el sistema. Lo que no es correcto es tratar de suplir las carencias del sistema con procedimientos que también pueden considerarse corruptos.
¿Por qué se filtran a la prensa unas supuestas conversaciones de Camps? ¿Por qué no pinchan el teléfono del dueño de El País? No intento sugerir que éste es corrupto, sino poner de manifiesto que no le haría gracia, como le gustaría que se le atribuyera una conversación que se hubiera divulgado en los medios. ¿Cómo se demuestra la autoría de una conversación y por qué estaba pinchado ese teléfono y por qué se filtra a la prensa? No puede decirse que el sistema que tenemos es democrático.
¿Cuánto gasta De la Vega en vestuario? ¿Guarda todas las facturas? A lo mejor no tiene bastante espacio para ello.
De todos modos, y en el campo de la corrupción, los jueces tienen mucho campo para investigar y antiguo. Por ejemplo, hoy he recibido este
comentario:

o Comentario por Rafael del Barco Carreras 23.04.09 11:46
Acertada deducción. Nadie ha procedido contra mí... me han vigilado... virus a mansalva... pero todos callados... y en www.lagrancorrupcion.com y en www.lagrancorrupcion.blogspot.com entran TODAS LAS INSTITUCIONES aludidas... y repetidísimas veces...Gracias por su comentario.



'Diario de Jesús Neira'

'Con tal de no morir'

'Cosecha negra'

'La verdad de Vera. Memorias'

'Imprenta Babel'

'El Reino y la Gloria'

'La Orden de Santa Ceclina'

'Historia de un secuestro'

sábado, 11 de abril de 2009

Solbes, solo

Un joven muy prometedor y ambicioso fue asignado al gabinete del director general de su empresa, con lo cual sus aspiraciones tomaban cuerpo. Llevaba varias semanas en el puesto y se sentía muy seguro, cuando se presentó en el despacho de su superior con la carta de un cliente. Se la dio y cuando aquél la estaba leyendo, le explicó:
- Lo que quiere decir con esto…
- ¿Cómo? ¿Me está sugiriendo que yo no sé leer? ¡Salga de mi despacho inmediatamente, le respondió el director general.
El joven fue trasladado a otro departamento y tiempo después encontró acomodo en otra empresa, dado que en la primera se habían terminado sus expectativas.
Lo de De la Vega es peor. Solbes explicó en su discurso de despedida que había trabajado “con limitaciones”. Entonces la vicepresidenta aclaró que al hablar de limitaciones se refería a la crisis económica. O sea, que sugiere dos cosas, que Solbes no se sabe explicar y que los ciudadanos no sabemos entender.
Pajín ha puesto las cosas en su sitio, por si no lo estaban ya, en su blog. Al referirse a la remodelación del gobierno, habla de todos los intervinientes, los que dejan el cargo y los que acceden a él, excepto de Solbes. Si ha caído en desgracia, no se va a arriesgar ella a decir algo que pueda molestar a Zapatero.
Cabe la posibilidad de que, a la vista de los hechos, Solbes se haya arrepentido por no haber presentado la dimisión hace unos años. Parece evidente que él ponía la cara y poco más. Era vicepresidente, pero el presidente manda más y éste optaba por políticas diferentes de las de Solbes, que recibía críticas de todas partes por no hacer lo que se esperaba de él. Tanta paciencia, tanta obediencia para terminar así.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El borrado informático

Por lo visto, a nuestra clase política le asustan las alturas, de modo que prefiere el vuelo bajo e incluso rasante. Hay muchos motivos para pensar así, entre ellos la última insidia presidencial, consistente en difundir la especie de que el gobierno de Aznar hizo un barrido informático antes de abandonar la Moncloa, con el fin de ocultar las pruebas del paso de los aviones de la CIA camino de Guantánamo. Como no podía ser de otro modo, el diario El País ayuda al presidente del gobierno en este cometido.
Dicen que el gobierno socialista tuvo que pagar una factura de 12000 euros a la empresa informática encargada de realizar el citado barrido informático y este detalle ya revela que en dicho caso el gobierno saliente no puso ningún empeño en ocultar lo que había hecho. De la Vega, por su parte, y como acostumbra, siguió la senda trazada por su presidente – (…) es demasiado aburrido seguir y seguir la huella (…)- y añadió que hay certeza absoluta de que se han borrado documentos, pero no se sabe cuáles y ese es el motivo por el que no se ha emprendido ninguna acción.
Es impensable que el presidente de una empresa privada pueda borrar o hacer desaparecer documentos relativos a su gestión. Si lo hiciera probablemente iría a la cárcel. Y sin embargo se nos quiere hacer creer a los ciudadanos que un presidente de gobierno goza de impunidad. El supuesto es tenebroso. No cabe darle un calificativo más suave.
Tampoco parece que difundir semejante infundio pueda favorecer al actual gobierno, salvo a muy corto plazo y en el caso de que haya algo oculto por otro lado. Puesto que el asunto es grave, algo debería haber hecho para que no se pueda volver a producir. ¿O es que también ha estado borrando documentos? Porque si el gobierno puede borrar lo que se le antoje, este hecho se puede producir a toda hora y en todos los ministerios.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Debate sobre los presupuestos

En el día de hoy, Carlos Pajuelo de Arcos dice que ha visto un animal y lo cuenta de forma muy amena y muy puesta en razón en Las Provincias.
Pero aparte de esta historia, hay otras cuestiones de interés, como el debate sobre los presupuestos, que debe de haber estado la mar de entretenido, según se desprende de las informaciones de los medios. Para El País, como de costumbre, todo lo que hace el PP está mal, así que conviene rebuscar en otros medios para encontrar algo de imparcialidad. En el mismo
Las Provincias, nos enteramos de que De la Vega tildó al PP de “Herodes presupuestario”, por querer matar los presupuestos antes de que nazcan. Sáenz de Santamaría había dicho antes que el gobierno no tiene arreglo ni aunque convoque la Operación Triunfo. En una de sus réplicas, la vicepresidenta había augurado que el PP permanecerá mucho tiempo en la oposición. Es decir, imaginación y futurología por ambas partes. No sabemos lo que tenemos.
Pero bien mirado, puede que haya quien sea capaz de encontrar alguna relación entre el animal que dice haber visto Pajuelo y esos políticos nuestros que calientan las poltronas. Hemos de reconocer que hay gente capaz de relacionarlo todo.
En otro orden de cosas, y a la vista de la situación, cabe deducir, por simple deducción lógica y no por medio de ningún arte adivinatoria, que nos esperan malos tiempos. Estamos inmersos en la que parece ser la madre de todas las crisis, ésa que no existía, y nuestra clase política sólo piensa en la rentabilidad electoral. Los presupuestos que se debaten debieron pactarse. Los partidos deben tener la capacidad de hallar puntos en los que se puedan poner de acuerdo. Lo fundamental es transmitir a la ciudadanía que los partidos se toman en serio la crisis y que entre todos buscan el modo de salir de ella. Es más urgente dar sensación de unidad y responsabilidad que encontrar la idea genial.

martes, 25 de noviembre de 2008

El hermano de De la Vega

Finalmente el hermano de De la Vega ha renunciado a presidir la Fundación Repsol, dice que para que no se utilice su nombre de manera insidiosa y que tampoco quiere que se perjudique la trayectoria de su familia. O sea que su renuncia no ha estado exenta de malos modos.
Todo eso se lo hubiera evitado el buen señor si hubiera renunciado de antemano, dadas las circunstancias. Quizá sea la persona más idónea para el cargo, pero debe reconocer que siendo su hermana la vicepresidenta y estando Repsol en proceso de venta no resultaba muy estético el asunto. Es curioso que importándole tanto la vicepresidenta la estética, la hubiera pasado por alto esta vez.
Tenemos una clase política que no se chupa el dedo. Cada partido acusa a los demás de corrupción, pero no se ha visto a ninguno que intente detenerla. Y al igual que ocurre en el caso de la corrupción debe de ocurrir en el de buscar trabajo a los allegados. Probablemente, los ciudadanos no conoceremos jamás la lista de parientes y amigos que cada político ha logrado colocar, bien sea en la Administración Pública, o bien en la empresa privada, pero siempre gracias a las posibilidades que ofrece el cargo político.
Si se tiene en cuenta el gran número de políticos que hay en España y que no se suelen conformar con colocar a uno, el cómputo total de colocados puede ser escalofriante. Se entiende la indignación de Jesús Fernández de la Vega, si bien ha tenido mucho cuidado en alegar que los demás también hacen cosas parecidas, porque si se empieza a tirar de la manta en este asunto, no se sabe cómo pueden acabar las cosas.
Así las cosas, el asunto ha quedado en uno más de los continuos rifirrafes a los que los políticos nos tienen acostumbrados. Nos brindan gestos teatrales, hueros de todo interés y sin que aporten beneficios a los ciudadanos.

sábado, 24 de mayo de 2008

De la Vega, patriota

El hecho de que Zapatero presuma tanto de que hay más ministras que ministros da pistas de que la situación es algo forzada. Otra pista la da el hecho de que a partir del segundo nivel el porcentaje de mujeres desciende considerablemente. Y que en las fotos del gobierno, las ministras quedan relegadas a las filas traseras, son muy pocas las de la primera fila. Además de estas circunstancias, se comenta que las ministras que nos han tocado en suerte son muy dadas a regular al prójimo, a establecer pautas y dar consignas, sin perder de vista quién las ha nombrado.
En esta línea, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, se ha mostrado en contra de las críticas de Santamaría, el chef de Can Fabes, a Ferrán Adrià. Dejando al margen si las críticas son justas o injustas, habría que enmarcarlas dentro de la libertad de expresión y la vicepresidenta debería haber dejado que fuera el propio Ferrán Adrià quien se defendiera, habida cuenta de que no está en situación de desamparo, ni mucho menos. Quizá haya gente en apuros, sufriendo el acoso de otros mucho más poderosos, que eche de menos una ayuda como esa. Santamaría también paga impuestos y no se le puede negar el derecho a equivocarse, en el caso de que se haya equivocado, que yo no lo sé.
La vicepresidenta, en su defensa del muy afamado cocinero, Adrià, ha venido a decir que los alimentos y aditivos utilizados en la cocina española son de primerísima calidad y que la cocina española está entre las mejores del mundo. Patriota que nos ha salido la mujer.
No debería ser tan tajante la vicepresidenta, por otra parte, puesto que Manuel Vicent, contó hace unos meses en El País que a Bette Davis le sirvieron en Denia, para comer, al menos dos docenas de gatos. Ella, que no sabía que era de gato, no quería otra clase de carne de las que había en Denia por aquel entonces. Sucedió en 1958, pero ¿cómo puede asegurar De la Vega que no pueda ocurrir ahora también?

sábado, 26 de abril de 2008

Moción en Mondragón

Probablemente no resulte ocioso recordar los antecedentes. Isaías Carrasco, que entonces era concejal de Mondragón, fue asesinado vilmente por ETA. Todos los asesinatos son viles, pero conviene recalcar la vileza de ETA, ya que se habla de Mondragón, en donde tiene tantos simpatizantes. Es obvio que Mariano Rajoy debía acudir a la capilla ardiente del ex concejal y allí fue en donde Patxi López le dijo: "No queremos volver a oír que traicionamos a las víctimas". No era el momento ni el lugar, pero hay quien no se detiene ante nada. No consta que a la vicepresidenta del gobierno le pareciera indigna la actitud de Patxi López. Quizá se deba a que las conexiones neuronales de De la Vega den como resultado que todo lo que hace alguien del PP está mal y todo lo que hace alguien del PSOE está bien. O puede que todo se deba a alguna medicina que, a lo mejor, toma la mayor parte de la clase política española.
En Mondragón, ETA tiene muchos simpatizantes, de modo que la vileza campa a sus anchas. Para ser simpatizante o militante del PP en Mondragón hay que tener madera de héroe. Para increpara a alguien del PP en Mondragón no es necesario armarse de valor, más bien de otra muy diferente. Ahora pretenden cebarse con Icíar Lamarin, pero son necesarios muchos pobres diablos para amilanar a quien está acostumbrada a batirse el cobre. Icíar Lamarin no se juega la vida cada día, viviendo como vive entre gente vil, para que luego le tomen el pelo con un pasteleo entre el PNV y el PSOE. Icíar Lamarin.
La vicepresidenta del gobierno ha dicho, componiendo un ademán firme y claramente enojado, que el comportamiento de Icíar Lamarin es indigno. El papel de la vicepresidenta del gobierno consiste en estrechar lazos con el PNV y aislar al PP. Para la vicepresidenta del gobierno, cuyo mayor mérito consiste en aguantarse la risa cada vez que habla, los electores son medios con los que pretende conseguir sus fines.

miércoles, 23 de abril de 2008

Camps no es Ibarretxe

Días atrás, en una información de El País se informaba de que Camps tiene por patanes a los componentes de la oposición, ya no recuerdo si a todos o sólo a los del PSPV. Al leerlo me sentí molesto, porque los diputados de la oposición también cobran su sueldo, o sea que deben hacer una labor.
Son muchas las veces en las que he criticado a Camps; a veces, por malgastar el dinero con la AVL; otras, por la mano dura con la que dirige el partido, puesto que no da idea de elegir a sus colaboradores pensando en el beneficio de los administrados, sino por la fidelidad a su persona.
Lo que no se me ocurrirá nunca es compararlo con Ibarretxe, como ha hecho el portavoz socialista. Pero es que no termina ahí la cosa; la síndica de Compromis dice que el único interés de los dos grandes partidos por las desalinizadoras o los trasvases es para enriquecerse con la construcción de las infraestructuras.
Ante semejantes muestras de talento, ya no queda más que lamentar no ya el sueldo que les pagamos entre todos a estos políticos, sino también la lujosa cafetería de la Cortes Valencianas, los aparcamientos de los diputados y todos los regalos que han ido llevándose por navidad.
No hay ni la más remota posibilidad de hilvanar algún parecido entre Camps e Ibarretxe o entre las actitudes de ambos. Es más, los socialistas valencianos, que tanto admiran a los catalanes, deberían aprender de ellos. Zapatero afirmó que mientras él fuera presidente no se haría el trasvase y Montilla dijo que lo haría por su cuenta, motivo por el cual los trasvases a Barcelona ya no se llaman trasvases, sino conducciones de agua, como muy bien explica, con su particular simpatía, la vicepresidenta del gobierno, la valenciana María Teresa Fernández de la Vega. Eso sí que es finura y amor por su tierra. Los valencianos deberíamos beber menos agua. Y no cultivar arroz.
Lo que ha dicho el portavoz del PSPV sí que es propio de patanes.

sábado, 29 de marzo de 2008

El caso del pederasta, y el periódico progubernamental

Se refiere el diario progubernamental a los pormenores del trágico suceso en el que perdió la vida la niña Mari Luz Cortés y una y otra vez carga las tintas contra el juez responsable del caso. Explica que ya había sido sancionado anteriormente. Lo explica al principio del artículo y lo repite al final. Pero ya se había dicho anteriormente en los medios que la funcionaria encargada había estado de baja durante unos meses, sin haber sido sustituida y que se habían amontonado alrededor de 600 expedientes. ¿A nadie le compete entonces vigilar que no ocurran estas cosas? ¿Sólo el juez es responsable de lo que ocurre en su juzgado? Sin embargo, la vicepresidenta ha dicho que "La primera obligación del Gobierno, lo primero y más importante, es que hagamos funcionar el sistema judicial, porque no ha funcionado", con lo que viene a reconocer implícitamente que alguna responsabilidad tiene el gobierno, no toda es del juez. Lo ha dicho la vicepresidenta, a la que hay que reconocer que siempre da la cara, porque el ministro de Justicia, a lo mejor, estaba repasando las obras que han hecho en su domicilio, por si no han quedado bien. Es decir, el ministro de Justicia, con toda probabilidad, va a seguir en su cargo, porque si no ¿para qué hizo las obras? El gobierno ha fallado estrepitosamente, aunque acaso el juez tenga algo de culpa, o mucha, que yo eso no lo sé. Ante el ciudadano, quien responde es el gobierno. El ciudadano no tiene el porqué saber hasta el dedillo como están distribuidas las responsabilidades entre los distintos estamentos. El ciudadano puede pensar que para unas cosas el gobierno sí tiene dinero y para sustituir a una funcionaria de baja no. El ciudadano puede pensar que si el ministro de Justicia está callado, ahora que le corresponde hablar, es porque este asunto no le permite incordiar al PP, que es lo que más le gusta. El ciudadano constata que según De la Vega “el Estado no debe permitir esos fallos”, pero que si se sanciona a alguien será al juez y, probablemente, a nadie más.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Entre la vice y el charlatán, las ideas, el valor

Reparte promesas la vice, por aquí y por allá. Si gana las elecciones dedicará tantos euros a este sector; luego, va a otro sector diferente y hace una promesa similar. Esto es la democracia española. Qué lejos estamos de darnos cuenta de que lo que interesa es el bien común y la justicia. Si el gobierno se rige por la justicia, si intenta hacer lo que más convenga a todos, todos salimos ganando. Pero resulta que no es así, cada partido actúa sectariamente, en beneficio propio. Si buscaran el interés de la nación el desencuentro entre los partidos no sería tan grande.
Anda González Pons haciendo lo que sabe, buscar primeros planos, acaparar protagonismo e inventar frases supuestamente graciosas; aprovechar que juega en casa, por aquello de que De la Vega ya ni recordaba dónde está Valencia. La ha hecho caer en su juego y ha sacado fotos de cuando era niña, para demostrar que sí es valenciana. ¡Santo cielo!, en qué manos estamos. González Pons ha puesto nervioso a Camps, que no tolera tanto brillo, ni aunque sea de oropel.
Carlos Martínez Gorriarán, con el que se cuenta poco, aporta valor e ideas. El valor es evidente, puesto que forma parte de algunos movimientos cívicos contrarios a ETA, lo que en el País Vasco no resulta gratuito. Que haya decidido presentarse por Valencia, lugar en el que en principio le va a resultar muy difícil hacerse un hueco abona esa primera afirmación. Los movimientos cívicos, como el que lo tiene por uno de sus impulsores, Basta Ya, son fundamentalmente políticos, porque tratan de influir para cambiar cosas. La dificultad para lograr esos cambios, dada la nula disposición de los demás partidos, ha conllevado la creación de uno nuevo, UPyD, para lo que no han contado con ayudas, apoyos ni financiación. Gracias a internet, mucho esfuerzo y dedicación, pueden ir dando a conocer su proyecto, que ha logrado convencer a alguien tan exigente como Mario Vargas Llosa.
Puesto que los grandes partidos nos tratan como si fuéramos hinchas, haríamos bien los valencianos en estudiar las propuestas de quienes se presentan ante nosotros respetuosamente. Quienes tienen ideas y valor saben defender lo que creen justo.

viernes, 15 de febrero de 2008

De la Vega-Pons, sin cuartel

Hay entre los partidos políticos una guerra sucia que delata que no trabajan para los ciudadanos, sino que consideran España como una finca que pretenden controlar durante el tiempo que puedan. Si trabajaran por España no habría tanto juego sucio. Hace poco afloró a la luz pública una recalificación que supuestamente habría favorecido a la familia de Esteban González Pons. Se achaca la filtración al entorno de De la Vega. Como anteriormente se le achacó el de las obras en la vivienda de J. I. Pla. Pons ha replicado en su línea habitual, aprovechando los recursos que le da jugar en casa. Quiere que De la Vega dé a conocer las casas que tiene y las sociedades de las que tiene acciones y que explique, paso a paso, como ha ido logrando cada cosa.
Naturalmente que esa propuesta está muy bien. Queremos saber. Lo que ocurre es que también queremos saber las mismas cosas de Fabra, de Zaplana, de González, de Guerra, de Aznar y de tantos otros.
Pons no pretende favorecer a los españoles proponiendo ese nudismo fiscal mutuo a De la Vega, sino que su intención es la de sacar más votos que ella, hundirla, si puede, electoralmente, para facilitar la victoria del PP.
Lo que necesitamos los ciudadanos es que los políticos guarden las navajas y se muestren un poco más respetuosos con los electores. Que prometan menos regalitos y que se comprometan a administrar mejor el dinero, dejarse de derroches y de aviones privados, suprimir todos los asesores que al final resulta que no sirven para nada, hablando desde el punto de vista del ciudadano, claro.
Probablemente, si gestionan bien el dinero, dé para mucho más.
Cansa también a estas alturas el cuento de las listas cerradas, que quizá fue útil en algún momento. Y ninguno de los partidos tradicionales ofrece hacer cambios en esta cuestión. Quizá a los ciudadanos nos conviniera más, económicamente, que hubiera listas abiertas, pues los diputados tendrían más libertad para denunciar la corrupción. Conviene recordar el caso de aquel diputado que en los primeros tiempos de la democracia fue expulsado de su partido, precisamente, por denunciar la corrupción.

viernes, 18 de enero de 2008

De la Vega frente a González Pons

La confrontación entre ambos no tendría color si no fuera en Valencia. Pocos recursos dialécticos podría oponer Esteban González Pons frente a los de la vicepresidenta del gobierno. Lo más destacable de él en este campo es su afición a decir gracias, como aquella de que iba a hacer un urbanismo sandía, verde por fuera y rojo por dentro. Todavía no ha explicado de dónde le surgió ese prodigio imaginativo, ni de qué modo pensaba llevarlo a la práctica. Fácil lo tendría De la Vega en un debate con él si le saliera con una de esas ocurrencias. Ocurre que al ser en Valencia en donde han de batirse, electoralmente hablando, González Pons juega en casa y puede decirse que con el árbitro a favor. No va a desperdiciar ninguna ventaja. Recuérdese la facilidad con la que la acusó de haberse empadronado ilícitamente y aun de haberse beneficiado de una recalificación.
La ventaja de uno sobre la otra es que él es, oficialmente, quien ama y defiende a Valencia y ella, como representante del gobierno, es quien la odia. Y ninguna de las dos cosas es cierta. Los dos quieren lo que creen que es mejor para Valencia y sus modos de ver las cosas, aunque parezcan contrapuestas, no lo son tanto. Ambos hacen por Valencia lo que les mandan sus jefes. González Pons va de número uno porque Rita Barberá ha declinado el honor. Y De la Vega ya ni se acordaba de en qué lugar está Valencia y se dice que no quiso que J.I. Pla figurase en su lista.
González Pons ama tanto a Valencia que, por orden de sus jefes de entonces, fue a Barcelona a negociar con J. Pujol la creación de la fenicia AVL. Fue en compañía de otro diputado que ya no pertenece a su partido y que ahora suele votar con el PSOE, dice que porque así se lo dicta su conciencia. Antes, su conciencia le dictaba votar con el PP y ahora con el PSOE. De la Vega estuvo de acuerdo desde el primer día con la derogación dictatorial del PHN y con otros agravios a Valencia. Apañados estamos.

miércoles, 16 de enero de 2008

Pizarro

El título también podría haber sido Ruiz-Gallardón. Porque lo que ocurre es que encima del tapete hay cosas muy importantes, en las que nos jugamos mucho, y todo se resuelve en dos o tres despachos, entre unas pocas personas en cada uno de ellos. Esta es la democracia que nos procuramos los españoles. Y es que, además, los razonamientos que se hacen quienes toman las decisiones, antes de llegar a ellas, no son del orden de las que Elisa Beni le atribuye a su marido Javier Gómez Bermúdez antes de dictar sentencia. Más bien tienen en cuenta cuestiones mezquinas, como los intereses o las conveniencias personales o de partido, nunca de los ciudadanos, a los que se nos pide, primero, que nos quedemos con la boca abierta cuando nos anuncian un fichaje, sea Garzón o sea Pizarro, y, luego, que les regalemos nuestro voto, con el cuál, sumado a todos los demás, piensan hacer maravillas. Por decisión personal de alguien, desapareció de la política Rodrigo Rato y, también sin que los electores dijeran esta boca es mía, Mariano Rajoy pasó al estrellato. Ahora, aparece Pizarro en los lugares cabeceros una lista en la que también va Zaplana. No figurará en ella Ruiz Gallardón. ¿Por qué los deseos de Esperanza Aguirre priman sobre los de los votantes? ¿Qué hubieran dicho éstos si se les hubiera preguntado? Tampoco se entiende, por otra parte, la tristeza de Gallardón. Es lo que tiene eso de dedicarse profesionalmente a la política. Lo que importa en este caso y en otros similares es el método. Si queremos vivir en democracia hemos de desear que al menos los grandes partidos estén dirigidos por personas con fuertes convicciones democráticas. El método digital, que nos disminuye a los ciudadanos y nos reduce a meros dispensadores de aplausos, se extiende por doquier y llena las listas de cuneros y damnificados y si primero fue J.I. Pla, quien fue defenestrado para dar paso a De la Vega, ahora ésta ha de ver como encabeza las listas del partido rival quien la acusó irresponsablemente. Peor hubiera sido que le hubiera echado una sandía a la cabeza.

viernes, 11 de enero de 2008

De la Vega tiene un buen apoyo en Lerma

Dicho sea con toda la retranca posible. En cierto programa de La Clave de José Luis Balbín coincidieron Joan Lerma y Antonio García Trevijano. Poco después vino este último a Valencia y dijo que Lerma era el socialista más tonto que había conocido. Tiene razón en lo de que es tonto, no está tan claro el “más”, pero a lo mejor se creía Trevijano que nos estaba abriendo los ojos a los valencianos. Pero Lerma no es tonto del todo, en algunas cosas sí que se fija y de ahí que durase tanto en el cargo y de que ahora vuelva a mandar en el partido en la Comunidad Valenciana. Veremos cómo se entiende De la Vega con él. Joan Lerma gobernó durante mucho tiempo en la Comunidad Valenciana, gracias a que el partido de la oposición no era rival (los valencianos tenemos la mala suerte de que la oposición no suele ser rival). De Lerma se decía que era implacable con aquellos compañeros suyos de partido que pensaba que podían hacerle sombra. Quien estaba destinado a arrebatarle la presidencia del gobierno valenciano era Broseta, pero fue asesinado, y entonces apareció Zaplana, que tiene tan pocos escrúpulos políticos como Lerma y es más listo. Zaplana nos clavó, con un desparpajo antológico, la AVL y Terra Mítica. Por supuesto que no niego a Zaplana el derecho a defender su propia opinión sobre el asunto del valenciano y me parece correcta la de su primer consejero de educación, Fernando Villalonga, catalanista confeso. Lo que ocurre es que Zaplana se comprometió a defender la lengua valenciana, o sea que mintió, y Fernando Villalonga no debió aceptar esa consejería. Ambos traicionaron a los contribuyentes valencianos. Y se ha visto claramente que lo de Terra Mítica no fue un proyecto bien estudiado y meditado, sino algo hecho de modo caprichoso. Ambas cosas, la AVL y Terra Mítica, nos cuestan mucho dinero a los contribuyentes.
En cuanto a Lerma, lo último que ha dicho lo revela, una vez más, como tonto. Va un paso más allá del que dio la Consejera de Cultura, que no sabe si acatar la sentencia o no. Lerma insiste en que lo que se hizo bajo su mandato en el Teatro Romano de Sagunto es legal. O sea, que los jueces que durante 17 años han estado viendo el asunto y fallando una y otra vez que es ilegal, no tienen ni idea. Lo dicho: buen apoyo tiene De la Vega.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Carnet de valencianía

Rafael Blasco ha creado el carnet de valencianía (así reza en la foto que muestra el diario Valéncia hui hoy), para los valencianos que residen fuera de la Comunidad Valenciana. Cuando alguien vende humo, conviene no perder de vista sus manos, para ver qué pretende llevarse. Cuando yo tenía trece años tuve que pasar algunas semanas en Madrid. Al poco tiempo, todas las personas que me trataban me llamaban “el valenciano”. Se me notaba en el acento y repetía mucho la palabra che y buscaba el mar. Pero soy valenciano y español porque he nacido aquí. No tiene ningún mérito. Más bien supone la obligación de cuidar y conservar aquellas cosas que lo merecen, como el idioma, por ejemplo, Sr. Blasco. Si yo hubiera nacido en Cataluña, sería catalán y también trataría de conservar el catalán, sin incordiar a los valencianos. La primera patria de todos debería ser la justicia, por tanto, no se debe exigir algo injusto. Yo hubiera sido catalán, pero no hubiera comulgado con las ruedas de molino de Pujol o Maragall, de modo que hubiera padecido alguna incomodidad. Siendo valenciano, he de soportar que traten de cegarme con humo. El presidente Camps escribió un artículo, ayer, día de la Constitución, en el que no decía nada y este detalle hiela la sangre. No es la primera vez que escribe algo totalmente huero y entonces se comprende que exija la lealtad a su persona y no a las leyes, o al pueblo. Se entiende también que considere a De la Vega como una intrusa que trata de arrebatarle lo que es suyo. La política española hace tiempo que vio desaparecer el señorío de entre sus filas y lo que se estila es el navajazo trapero. El resultado de todo esto es que De la Vega siempre está en los medios, por un motivo o por otro, y si aprovecha bien la coyuntura puede obtener muchos más votos de los previstos. Se lo merecía este Camps al que no se le ocurrido nada mejor que poner a Rambla a discutir con De la Vega. Sólo falta que ésta pida el carnet de valencianía.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Posibilidades de De la Vega en Valencia

Ha dicho Zapatero, con la gravedad imaginable, que las próximas elecciones son todavía más importantes que las anteriores. La separación entre nosotros y ellos que estableció Arzallus se propaga a todos los sectores y cada vez es más remarcable en todos y cada uno de ellos. Para nosotros, los ciudadanos, todas las elecciones son igual de importantes. Para ellos, los políticos, las elecciones más importantes son las próximas. Por otra parte, en el PSPV y sectores próximos, se las prometen muy felices con De la Vega. Conviene recordar que también pensaban lo mismo en las anteriores elecciones con J.I. Pla y ahora lo tratan a patadas. De la Vega nació en Xativa, pero su olvido y desvinculación con Valencia eran palpables hasta hace poco. Ahora viene mucho y quizá acabe por enterarse de los asuntos valencianos. Carmen Alborch sí que tenía mucho conocimiento de la ciudad, hizo además una campaña muy imaginativa y también laboriosa, y tampoco consiguió ni la mitad de lo que esperaba. El quid de la cuestión probablemente será algo en lo que no pueden o no quieren entrar. Lo cierto es que la Comunidad Valenciana precisa de ambos partidos, uno que gobierne y otro que sirva de contrapeso. Ahora hay uno que actúa con total libertad de movimientos y eso no es bueno. Los políticos tendrán que tomarse en serio a Valencia alguna vez. El PSOE no lo hace, puesto que pretende imponer cosas que la ciudadanía no quiere, como es el caso del catalán, y deroga el PHN por decreto y luego nos quiere convencer, también por decreto de que es lo mejor; y el PP tampoco respeta a los valencianos, puesto que también nos viene imponiendo el catalán, aunque lo disimula con trucos propios de meapilas. Y que no vengan ahora éstos protestando puesto que el propio Papa de Roma, que por la puerta asoma, que utilizó el valenciano en Valencia, lo eliminó en la ceremonia de beatificación de los sacerdotes españoles, al leer la “Oratio fidelium” en castellano, en catalán, en gallego y en euskera. La hipocresía rinde buenos dividendos. Ojalá De la Vega, que de pronto ha recordado que es valenciana optara por preguntar a los ciudadanos, en lugar de querer hacerse la simpática. Tratar de servir a los ciudadanos es una tarea noble.